Deportes extremos

En su constante lucha por romper los límites de lo posible, el hombre ha desafiado una y otra vez sus capacidades para emprender la búsqueda del reto mayor, esa sensación de adrenalina que lo haga sentir vivo. Así surgieron los deportes extremos. Nacidos como una derivación de las rutinas más convencionales de las prácticas deportivas, fueron aunando todas aquellas disciplinas que requerían mayor preparación y que, además, implicaban cierto riesgo físico por su peligrosidad. De este modo, los deportes extremos están relacionados con situaciones donde la velocidad, la altura y el esfuerzo físico llegan a su límite.

¿A QUÉ SE LE LLAMA “DEPORTE EXTREMO”?

Los deportes extremos son todas aquellas actividades o disciplinas que debido a circunstancias especiales o situaciones particulares, el peligro y la dificultad para realizarlos, se les consideran de alto riesgo. Son deportes que requieren de gran exigencia física y mental. Este reciente término, popularizado en la última década del siglo XX, ha sido utilizado dentro del deporte alternativo y por los medios de comunicación para relacionar sus productos y atraer la atención de quienes están en busca del reto y la aventura. Sin embargo, este tipo de actividades requiere de mayor conocimiento y conciencia que cualquiera, ya que el riesgo se incrementa por la velocidad, la altura y las inclemencias del tiempo, entre otras dificultades.

Si bien hoy en día no existen registros oficiales ni estadísticos acerca de los deportes que presentan mayor o menor riesgo de muerte, se sabe que muchas veces el término “deporte extremo” se utiliza más que nada como una forma de marketing y no para implicar algún riesgo que, conociéndolo, resulta obvio. Ahora bien, no podría decirse cuándo nacieron los deportes extremos, aunque se dice que este término surgió hacia 1950. En las últimas décadas, el término “deporte extremo” fue promovido por los “X Games”, un evento de deportes creado y organizado por la emisora ESPN, especializada en deportes. El término “deporte extremo” se ha extendido para describir un sinfín de actividades, por lo que definir aquellos que realmente pueden ser considerados como verdaderamente extremos resulta controversial.

LA PRÁCTICA DE DEPORTES EXTREMOS

Aunque al parecer cualquier actividad física se puede considerar como deporte extremo, es necesario que reúna algunas características. Por ejemplo, considerar su práctica como un riesgo físico, la presencia de mucha adrenalina involucrada, su ejecución individual, además de mucha velocidad, altura y esfuerzo físico, que pueden llegar a causar graves heridas o incluso la muerte de quién lo realice. Todos y cada uno presentan características especiales y llevan al límite a todo aquel que las practica.

Ahora bien, algunos científicos han determinado que esta pasión por el peligro puede tener una raíz fisiológica, es decir, que se encuentra relacionada con los niveles de determinadas sustancias, como la adrenalina, dopamina o ciertos neurotransmisores que hacen que algunas personas sean más audaces que otras. Sin embargo, estudios científicos recientes indican que los individuos que practican estos deportes están predispuestos genéticamente e incluso poseen genes distintos a los que no los practican. Varios estudios realizados a estas personas, en los cuales se medían 4 rasgos de personalidad -búsqueda de novedad, persistencia, dependencia a la recompensa y la ausencia de evasión al daño- indicaron que todos ellos poseían la versión larga del gen llamado D4DR, ubicado en el cromosoma 11, el más largo del ser humano, que tiene relación con el sistema límbico y la corteza cerebral, quienes se encargan de regular las emociones fuertes y las sensaciones de placer en el organismo humano; todo ello indica que poseer la versión de dicho gen nos predispondría a realizar deportes de alto riesgo.

Sea cual sea el caso, en el deporte no todo es acondicionamiento físico y predisposiciones fisiológicas; el deporte extremo es una cuestión de determinación y disciplina, amor al peligro y audacia, más que otra cosa.

DEPORTES EXTREMOS EN EL AIRE

Cuando se piensa en deportes extremos, se piensa en aquellos practicados en el aire como los más representativos. ¿Por qué se tiene esta idea? Simplemente porque en el aire no hay una superficie de dónde asirse y la sensación de equilibrio disminuye. Esto provoca que la adrenalina se dispare hasta su punto máximo. Algunas de estas disciplinas son:

• PARACAIDISMO DEPORTIVO O SKYDIVING: Es uno de los deportes extremos por excelencia. Los saltos se realizan desde una altura mínima de 900 m de altura, desde un avión o avioneta y en la caída libre se experimenta una velocidad de 200 km/h. Es la genuina sensación de estar volando que hace que el corazón se acelere al máximo.

• SKYSURFING: Consiste en descender surcando el aire con piruetas sobre una tabla de surf o una tabla de vela. Es una disciplina diferente y excitante; una de las más difíciles y espectaculares del paracaidismo. Está muy relacionado con otra disciplina del paracaidismo, el “Freestyle”, que se basa en el baile clásico en el aire, utilizando el aire dinámico producido por el viento relativo.

• SALTO BASE: Es una modalidad del paracaidismo en la cual se realizan saltos de alto riesgo, pues en el paracaidismo tradicional se realizan saltos desde un mínimo de 900 m de altura y en el salto base los saltos se hacen desde edificios, montañas, antenas, puentes o cuevas de 100 a 300 m de altura. Esta distancia mucho menor implica que el paracaídas se tenga que abrir en un lapso menor a los 8 segundos, lo cual aumenta el riesgo.

• VUELO AEROSTÁTICO: Es una actividad muy recomendable y segura para los amantes de los deportes extremos aéreos. Ésta fue una de las primeras formas en que el hombre logró volar y es la que más contacto le ofrece con la naturaleza. A nivel mundial se desarrollan año tras año competencias en una gran cantidad de países, donde se ven volar a globos de los más variados tamaños, colores y de las más increíbles formas.

• BUNGEE: Consiste en lanzarse al vacío sostenido por cuerdas elásticas, las cuales producen oscilaciones perpendiculares al suelo. En el bungee se emplean arneses, bloqueadores, guantes, mosquetones y cuerdas de escalada. Para realizar esta actividad no hay un reglamento establecido; el ritmo y la intensidad de su práctica dependen de quien lo practica. Este deporte ha tenido gran auge desde principios de la década de 1980.

• ALA DELTA O PARAPENTE: Es un deporte aéreo en donde el piloto vuela una aeronave liviana y no motorizada, que se despega “a pie”. El planeador está constantemente descendiendo por el aire, y los pilotos de planeadores pueden mantenerse en el aire por horas al volar hacia las áreas con aire ascendente. Una vez que se obtiene la experiencia sobre esta habilidad, los pilotos pueden volar largas distancias.

• FUNAMBULISMO O TIROLESA: Etimológicamente funámbulo viene de la voz latina funambulus: Funis (cuerda) y ambulare (ir y venir, andar, avanzar). El funambulismo, entonces, es el arte de avanzar sobre una cuerda. Como deporte extremo se practica sobre acantilados, cataratas, entre edificios y en infinidad de sitios donde sea posible extender una cuerda.

• SKY JUMPING: Salto con esquí desde un trampolín y con aterrizaje en una pista preparada.

• SKY FLYING: Salto de esquí realizada en la montaña, sin un trampolín artificial ni una pista preparada para el aterrizaje. Se practica en cualquier lugar que el deportista decida. Existe un campeonato mundial de esta disciplina.

• SOARING (VUELO SIN MOTOR O VUELO A VELA): Es un deporte aéreo que consiste en pilotear un velero o planeador para recorrer distancias y elevarse sin más ayuda que los movimientos de las masas de aire en el seno de la atmósfera. El piloto tiene que ser capaz de aproximarse a las zonas donde cree que puede haber ascendencias; si lo logra se mantendrá en el aire durante horas.

DEPORTES EXTREMOS EN EL AGUA

Tal como se ha dicho anteriormente, este tipo de deportes se desarrollan al aire libre y se pueden diferenciar en función del entorno donde se practiquen. En lo que respecta a los que se realizan en el agua, existen diferentes disciplinas. Algunas de éstas son:

• HYDROSPEED: Su nacimiento parte de un grupo de aventureros que realizaban peligrosos descensos por los canales de deshielo de los glaciares alpinos. Hoy se ha extrapolado a los ríos de aguas bravas.

• SURF: Quizás uno de los más populares. En líneas generales, consiste en deslizarse sobre las olas con un tabla, la cual se maneja con una o varias quillas que se encuentran en la parte trasera de ésta.

• FLYSURF: En poco tiempo se ha convertido en uno de los deportes favoritos de los amantes del riesgo. Sentir las olas bajo los pies y someterse a los vientos mientras tiran continuamente de la cuerda a la que se va irremediablemente unido, son sensaciones difícilmente superables. Con el Flysurf se puede hacer complicadas y espectaculares piruetas sobre las olas y, literalmente, volar y dar brincos increíbles con los que se descargan buenas dosis de adrenalina a la par que ofrecen un espectáculo estético difícil de olvidar.

• RAFTING: El rafting es un deporte de equipo, donde todos los tripulantes de la balsa reman y orientan su peso de manera coordinada para recorrer los rápidos de algunos ríos y mantenerse a flote. La dirección de los movimientos queda a cargo del guía, quien debe conocer al detalle cada parte del río y tener conocimientos de primeros auxilios. Según el número de pasajeros, el guía puede ubicarse en el centro de la balsa y orientarla por medio de dos remos largos, o bien puede hacerlo en la parte de adelante y de atrás de la embarcación.

• ESQUÍ ACUÁTICO: Deporte que consiste en deslizarse por la superficie del agua, tanto en el mar como en ríos y lagos, con los pies apoyados sobre uno o dos esquíes, arrastrado por un barco o lancha a motor que avanza a diferentes velocidades.

• BARRANQUISMO: Es una actividad que se practica en los cañones o barrancos, o sea, en una cañada profunda abierta en el terreno por la erosión o por el curso de un río, que presentan un recorrido muy variado: se encuentran tramos con agua más bien baja, puntos en que ésta es bastante profunda y otros tramos con cascadas. El barranquismo consiste en ir superando estos cambios de recorrido: caminando, nadando o escalando, si es necesario.

DEPORTES EXTREMOS EN LA NIEVE

Existen muchas personas que practican estos deportes con frecuencia. Es por ello que hemos integrado un listado de los deportes extremos que se practican en la nieve.

• ALPINISMO: Esta actividad consiste en subir altas montañas. Algunas personas que practican este deporte comentan que el alpinismo es la difícil práctica del montañismo, en su acepción más amplia. En otras palabras, comprende la escalada por grandiosas paredes de roca y ascensiones a cimas altas, que presentan otra clase de dificultades menos escalables. Durante el transcurso de los años, las técnicas, los equipos y las formas han ido evolucionando constantemente, pero aún las personas siguen acudiendo a las montañas por la adrenalina que éstas les provoca.

• SNOWBOARDING: Este deporte extremo es una mezcla entre el esquí y el skateboard. La actividad consiste en poder deslizarte sobre una pendiente cubierta por nieve, ayudándose mediante una tabla especial para snowboarding, más el equipo básico que consiste en botas y diferentes accesorios para una máxima seguridad. La técnica es intentar mantener el equilibrio sobre la tabla, intentando alguna que otra acrobacia. El “boom” de este deporte extremo se dio a principios de 1990 y para 1998 se convirtió en un deporte olímpico de invierno.

• ESQUÍ EXTREMO: Este deporte ha sufrido varias modificaciones en el transcurso de los años. De ser una disciplina que consistía en adentrarse en la profundidad de la naturaleza para descubrirla y poner a prueba los límites humanos, se transformó en un estilo de saltos de gran peligro, además del deslizamiento sobre la pendiente de una montaña con inclinaciones de 70º. La mayoría de los descensos son en terrenos vírgenes y de difícil acceso, siendo común el uso del helicóptero para poder llegar a la cumbre y comenzar la aventura. Para practicar este deporte es necesario contar con conocimientos técnicos, excelente condición física y sin duda unos buenos reflejos, además de contar con el equipo indispensable.

• SPEED FLYING: Es el deporte más nuevo de los que existen en la nieve, y por lo tanto debemos tener presente que todo aquel que lo practique deberá tomar las debidas precauciones. Consiste en una mezcla de parapente y esquí, lo que se traduce en una forma de volar a través de las veredas y montañas. Los requisitos y aptitudes que se requieren para practicar este deporte son básicamente ser un experto esquiador, así como antes haber practicado parapente y ser un aventurero extremo.

DEPORTES EXTREMOS SOBRE RUEDAS

De entre todos los deportes extremos, los que se practican sobre ruedas implican mayor velocidad, agilidad y control. Realizar un deporte con un artefacto más allá del propio cuerpo puede resultar verdaderamente complicado. Sin embargo, hay algunos que lo hacen parecer muy sencillo. Los deportes extremos pueden practicarse en una gran variedad de terrenos, y aunque algunos parecieran más peligrosos que otros, todos presentan un alto grado de dificultad. Los deportes extremos sobre ruedas requieren gran destreza y de algún vehículo o artefacto para su realización, como la bicicleta, la motocicleta, los patines o la patineta.

• CICLISMO DE MONTAÑA: El ciclismo de montaña es la actividad deportiva que se realiza sobre una bicicleta especializada. Se puede practicar tanto en montaña como en cualquier terreno con pendientes pronunciadas, acantilados o lugares sinuosos.

 

• BMX: Se originó a comienzos de los años 70 en California. Surgió cuando los jóvenes intentaban imitar a los campeones de motocross con una modalidad muy concreta y arriesgada. En la década de 1980 se generalizó la variante conocida como carreras en circuitos de tierra, muy similares a los realizados con motos. Más tarde, a mediados de esa década, con las primeras bicicletas exclusivas de freestyle, se comenzarían a hacer trucos en parques e incluso en la calle. Desde los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 es un deporte olímpico.

• MOTOCROSS: Es un deporte que se desarrolla en circuitos, con saltos grandes, en la que los participantes disputan una carrera con el objetivo de finalizar en primera posición. Es un deporte que combina la velocidad con la destreza para controlar la motocicleta ante las irregularidades del terreno, lo que provoca saltos equívocos o derrapes. El motocross demanda mucha resistencia y fortaleza física. Una motocicleta para este deporte es capaz de desarrollar una considerable aceleración en tramos cortos, comparable a los mejores automóviles deportivos, pero se requiere de un trabajo constante de todos los músculos del cuerpo para realizarlo, en especial de los brazos y espalda. Existen campeonatos regionales, nacionales e internacionales, que generalmente se disputan en varias categorías distinguidas por la cilindrada de los motores y la edad de los pilotos.

• SKATEBOARDING: Es un deporte callejero que se practica con una patineta (skateboard) o con patines, preferentemente en una superficie plana donde se pueda rodar, ya sea en piscinas, escaleras o simplemente en la calle, aunque también se puede realizar en un Skatepark, lugar diseñado especialmente para dicho deporte. Consiste en hacer una serie de trucos de manera rápida y precisa, de la mejor manera posible. Todos implican un alto grado de dificultad.

En conclusión, podría decirse que los deportes extremos son, sin duda, actividades muy privilegiadas ya que aparte de requerir un gran presupuesto y equipamiento para realizarla, se necesita una fuerza de voluntad y un preparamiento físico que no cualquiera puede alcanzar, como así también la habilidad para vencer el miedo y el peligro que la mayoría de estos deportes presentan.

Atletismo

En esta disciplina conviven el pasado remoto y el presente, siendo una actividad milenaria en la que se han contado un sinnúmero de hazañas desde hace más de 5.000 años. Parte fundamental de los Juegos Olímpicos y un deporte que aún despierta desafíos entre miles de deportistas, el atletismo continúa siendo el deporte por excelencia.

En el atletismo se abarca una amplia cantidad y variedad de disciplinas, entre las que se encuentran carreras, saltos, lanzamientos, pruebas combinadas y marcha. Su denominación proviene de la palabra griega -athlos, que significa lucha.

En estas competiciones, el objetivo está centrado exclusivamente en la superación constante de la aptitud física del deportista. Esto generará que el atleta termine alcanzando los resultados que le brindarán la victoria. Así, las pruebas están supeditadas a diversos factores, como la velocidad, la resistencia, la distancia o la altura.

En la actualidad todas las competiciones están regidas por reglamentos, que pueden encontrar variantes según vayan cambiando las categorías de la prueba: cadete, infantil, juvenil, junior, veterano y profesional.

¿Sabías qué...?
Anthony Scott Weiland, de 27 años, corrió la maratón de Detroit hacia atrás en 4 horas, 7 minutos y 54 segundos en 1982.

Desde hace ya gran cantidad de años el atletismo es uno de los pocos deportes que son practicados alrededor de todo el mundo. Esto se debe a los pocos requerimientos materiales que posibilitan la efectiva realización de algunas de las prácticas allí englobadas.

Las pruebas atléticas se estructuran en dos grandes bloques:

a) Las pruebas de pista, entre las que se incluyen las carreras de velocidad, las carreras de vallas y las de fondo.
b) Las pruebas de campo, que engloban las realizadas en el césped del estadio: lanzamientos y saltos.

Las pruebas de pista

La carrera es considerada un movimiento instintivo y natural, como consecuencia de la aceleración de la marcha. En el desplazamiento interviene una fuerza muscular interna que actúa contra la resistencia del suelo y contra fuerzas externas como la gravedad y la resistencia del aire. Todas las modalidades adaptadas por el atletismo tienen como objetivo recorrer una distancia en el menor tiempo posible. Las carreras se estructuran en dos grandes bloques: de velocidad y de resistencia.

En el caso de las carreras de velocidad, las competencias se encuentran subdivididas de la siguiente forma:

a) Carreras de velocidad lisas: La velocidad de carrera depende de la potencia muscular provocada en cada impulso y de la rapidez en la secuenciación de los movimientos. En las pruebas de velocidad la salida es muy importante: es primordial mantener una buena concentración para intuir y reaccionar lo más rápidamente posible a la señal. Se incluyen en este apartado las competiciones de 60, 100, 200 y 400 metros lisos. El reglamento determina la utilización de tacos para todas las carreras de velocidad, incluidos los 400 metros, con el objetivo de favorecer la salida y mejorar el control por parte de los jueces en las salidas nulas.

b) Carreras de relevos: Se desarrollan por equipos de cuatro componentes, en 100 y 400 metros. En el relevo de 4 x 400 el paso del testigo se realiza por calle libre a partir de la primera curva.
En las dos distancias (100 y 400 metros) cada relevista debe pasar el relevo al siguiente componente del equipo en una zona de transferencia delimitada claramente. Es un movimiento sincronizado entre los dos atletas y se puede hacer de dos formas diferentes: con la técnica de abajo arriba o bien de arriba abajo. La técnica usada es importante debido a que la menor demora de tiempo en el paso del relevo condiciona el desenlace final de la carrera.

c) Carreras de velocidad con vallas: Los 100 metros vallas en las mujeres y los 110 y 400 metros en los hombres son las pruebas más características, en las cuales tanto la altura de las vallas como la distancia entre ellas dependerá de la prueba y de la categoría de los corredores. El vallista debe ser un atleta completo, con la velocidad de un esprínter y unas extremidades inferiores lo suficientemente largas que le permitan una amplia zancada, y el mínimo esfuerzo con la menor pérdida de tiempo posible en el paso del obstáculo. La salida y la posición de los tacos se modifican en función de la pierna con que se ataca la primera valla y se condiciona a los pasos necesarios para atacar la valla correctamente.

Por su parte, las carreras de resistencia, que también pueden ser lisas o de obstáculos, se dividen en:

a) Carreras de medio fondo: La distancia establecida se sitúa entre las pruebas de 800 metros, 1.500 metros y 3.000 metros. Suelen ser carreras tácticas en las que es muy importante estar bien situado en los grupos de cabeza. El corredor mediofondista debe ser una mezcla perfecta entre el velocista de 400 metros. y el corredor de fondo, con una buena resistencia para prolongar el esfuerzo en situaciones sub máximas.

b) Carreras de fondo: Se encuentran en este grupo los 3.000 metros femeninos, los 5.000 metros masculinos, los 10.000 metros y el maratón, con sus 42.195 metros. Las exigencias físicas de todo fondista se basan en una gran capacidad de resistencia aeróbica, conseguida con un entrenamiento continuado a lo largo de toda la temporada. La prueba de maratón es, después de los 50 kilómetros marcha, la prueba más larga del calendario olímpico. Durante la carrera los corredores cuentan con puestos de avituallamiento a intervalos de 5 kilómetros, con el objetivo de reponer fuerzas y evitar la deshidratación de los atletas.

c) Marcha: La marcha es una modalidad muy característica que consiste en desplazarse a paso ligero de forma que siempre debe haber un pie en contacto con el suelo. Se consigue mediante un movimiento de rotación de la cadera, secuenciando el contacto del pie con el suelo desde el talón hasta la punta. A nivel competitivo se desarrolla sobre tres distancias: 10 km. para las mujeres y 20 km. y 50 km. para los hombres. Los jueces de carrera se encargan de controlar a lo largo del recorrido que los marchadores realicen correctamente la técnica manteniendo siempre un pie en contacto con el suelo, so pena de descalificación.

d) Carreras de resistencia con obstáculos: Los 3.000 metros obstáculos es una especialidad que se disputa sólo en la categoría masculina. Los atletas deben dar siete vueltas y media al perímetro de la pista y franquear en total 28 obstáculos y 7 rías, una por vuelta. Esta prueba es una de las más duras y exigentes de la competición atlética, en la que los corredores combinan una excelente resistencia y una gran capacidad para soportar los cambios de ritmo.

Carrera de resistencia con obstáculos.

Records de carreras lisas de velocidad

• En los 60 metros el norteamericano Maurice Greene ostenta el record con un tiempo de 6.39 segundos desde 1998. En las mujeres el record es de la rusa Irina Privalova desde el año 1993, con 6.92 segundos.
• En los 100 metros la mejor marca la ha mantenido desde el 2009 el jamaiquino Usain Bolt con 9.58 segundos. En las mujeres el record es de la norteamericana Florence Griffith-Joyner desde 1988, con 10.49 segundos.
• En los 200 metros la marca record corresponde nuevamente a Usain Bolt desde el 2009, con 19.19 segundos. En el caso de las mujeres el record también es de Florence Griffith-Joyner desde 1988, con 21.34 segundos.
• En los 400 metros el record es del norteamericano Michael Johnson desde 1999, con un tiempo de 43.18 segundos. En la categoría mujeres el record es de la alemana Marita Koch desde 1985.

El origen del maratón

La denominación se remonta a la leyenda generada a partir de la Batalla de Maratón en el 490 a.C., cuando para evitar que ocurriera una tragedia Filípides corrió los 42 km. que separaban a la ciudad de Maratón de la de Atenas después de la agotadora batalla contra los persas. La razón era que, a pesar de haber ganado la batalla, los griegos demoraron más de lo previsto y se había acordado para evitar la violación y la esclavización de sus familias que, en caso de que los persas ganasen, las mujeres maten a sus hijos y luego se suiciden. Temiendo que por la demora las mujeres de Atenas llevaran a cabo lo previsto creyendo que habían ganado los persas, se envío a Filípides que al dar la noticia de la victoria en Atenas cayó muerto del agotamiento, salvando a mujeres y niños.

Las pruebas de campo

Los lanzamientos

Los lanzamientos son gestos técnicos específicos, cuyo objetivo está en impulsar un artefacto. El lanzador debe conseguir la máxima eficacia en la aplicación de su fuerza, una buena velocidad en los movimientos preliminares, y un buen ángulo de proyección con el objeto de conseguir un buen lanzamiento, lo más aerodinámico posible. Los lanzamientos se pueden clasificar por la forma de lanzar, ya sea en traslación (peso y jabalina), o en rotación (disco y martillo); o por el peso del artefacto, clasificados en pesados (martillo y peso) y ligeros (disco y jabalina).
En el lanzamiento de disco se desarrolla un movimiento rotatorio sobre el propio eje, con el objetivo de acumular la energía suficiente para propulsar el disco a la mayor distancia posible. El disco tiene un diámetro de 22 cm. y 2 kg. de peso para los hombres, y 18,1 cm. y 1 kg. para las mujeres.

Por otra parte, el lanzamiento de jabalina es otra destacada disciplina del atletismo. La jabalina es una lanza con la parte central más ancha. Mide 2,60 m para los hombres y 2,20 m para las mujeres. Su peso es de 800 y 600 gramos, respectivamente.

El centro de gravedad está desplazado hacia la parte delantera, para que pueda caer de punta y no planee tantos metros.

¿Sabías qué...?
La mayor carrera sin parar que se registra es de 568 km en 121 horas y 54 minutos, por Bertil Järlaker (Suecia) en 1980.

Los saltos

Las pruebas de saltos en atletismo constan de las siguientes disciplinas: salto de altura, triple salto, salto de longitud y salto con pértiga. En la ejecución de los saltos, todo atleta debe ser capaz de conseguir una buena velocidad lineal en su carrera de aceleración y paralelamente aprovechar el máximo impulso para elevarse y desplazarse en el aire, en contra de la fuerza de gravedad, todo su cuerpo, ya sea por sus propios medios, o bien utilizando una pértiga. Las cuatro fases de todos los saltos son: la carrera, la batida, el vuelo y la caída.

En el caso del salto de altura se tiene el objetivo de superar una barra horizontal entre dos soportes verticales que se encuentran separados por 4 metros, aumentando la altura progresivamente y contando con tres ocasiones para superar cada altura. En el caso del salto de longitud el atleta corre por una pista e intenta cubrir la mayor distancia posible tras saltar desde una línea marcada con plastilina, arrojando sus piernas hacia delante para lograr un salto más largo. En el triple salto el objetivo es cubrir la máxima distancia posible a partir de tres saltos que se entrelazan luego de correr una corta distancia en la pista para ganar impulso. Quizá el más llamativo y espectacular es el salto con pértiga, donde el atleta debe superar un listón situado a una altura considerable utilizando una pértiga flexible que mide entre 4 y 5 metros.

Salto de altura.
Salto en longitud.
Salto en pértiga.

Para el olvido

La competencia atlética ha dado lugar a rendimientos que lejos de resultar competitivos se han convertido en marcas donde figura más el valor de la voluntad de participar que el ansia de victoria.

• Samoa Americana registra algunos de los peores tiempos en competencias atléticas con Sogelau Tuvalu que en 100 metros hizo 15.66 segundos y en mujeres Savannah Sanitoa que hizo la misma distancia en 14.56 segundos.

• El maratonista Abdul Baser Wasiqi de Afganistán logró la peor marca de la historia en esta especialización llegando a su objetivo en la marca de 4 horas y 24 minutos. También es célebre el caso de la mongola Luvsanlkhündegiin Otgonbayar que completó la maratón de Atenas 2004 en 3 horas y 48 minutos.

• Tras no encontrar su especialidad de lanzamiento de martillo en el itinerario de los primeros Juegos Olímpicos de la
era moderna (1896), el estadounidense George Stuart Robinson decidió participar en lanzamiento de bala y disco,
consiguiendo la peor marca jamás lograda hasta la actualidad en disco con 25.20 metros.

Roger Federer

Roger Federer, gran estrella del tenis mundial de la década de 2000, nació en Binningen, localidad del cantón de Basilea-Campiña (Suiza), el 8 de agosto de 1981.

Se inició en el tenis con apenas tres años y destacó ya en su etapa júnior. Como profesional debutó a los 17 años, en 1998, y al año siguiente conquistó sus primeros torneos, de modo que acabó la temporada en el puesto 64 de la clasificación de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).

A partir de 2001, una progresión espectacular lo encaramó a las cimas del tenis mundial, hasta alcanzar su cénit deportivo en febrero de 2004, cuando se convirtió en número uno de la ATP. Durante 237 semanas mantuvo su supremacía deportiva, temporalmente arrebatada por el español Rafael Nadal en agosto de 2008. Sin embargo, Federer recuperó el primer puesto mundial en julio de 2009, clasificación que mantenía en septiembre del mismo año, cuando era el único jugador en activo que había ganado los cuatro trofeos del Grand Slam (Roland Garros, Wimbledon, Abierto de Australia y Abierto de Estados Unidos). En total eran 69 los torneos ganados por el suizo (entre ellos, 15 del Gran Slam), triunfos a los que se sumaba la medalla de oro en dobles masculinos de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, obtenida junto con Stanislas Wawrinka.

Numerosos comentaristas y aficionados consideran a Federer como el mejor tenista de todos los tiempos, no solo por la efectividad de su juego, sino también por la elegancia y ductilidad con la que se desenvuelve dentro de la pista, sea cual sea la superficie sobre la que juegue.

Cabe indicar también que se le debe la creación (2003) de la Fundación Roger Federer, que patrocina proyectos de ayuda humanitaria cuyos principales destinatarios son los niños de Sudáfrica, país del que es originaria la madre del tenista. Con ocasión del maremoto que asoló las costas del Sudeste Asiático en 2004, Federer participó activamente en las campañas de ayuda a las víctimas. También ha colaborado en iniciativas contra la propagación del SIDA y desde 2006 ejerce como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF.

Michael Jordan

Michael Jordan es un ex basquetbolista estadounidense, nacido el 17 de febrero de 1963 en la ciudad de Brooklyn. Para muchos es sin duda el mejor jugador de la historia de este deporte.

En 1981 ingresó en el equipo de la Universidad de Carolina del Norte, y ya al año siguiente era elegido mejor jugador de la temporada.

En 1984 fue miembro de la selección de Estados Unidos, ganando la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, experiencia que repitió en los Juegos de Barcelona de 1992.

El mismo año fue fichado por los Chicago Bulls, equipo en el que permaneció a lo largo de toda su carrera deportiva y con el cual obtuvo seis campeonatos de la NBA. Máximo encestador en diez temporadas, obtuvo un promedio de 32 puntos por partido, récord absoluto de la NBA, y fue elegido mejor jugador en 1988, 1991, 1992, 1996 y 1998.

En octubre de 1993, tras el asesinato de su padre, abandonó la competición, pero regresó a la NBA en marzo de 1995. Anunció de nuevo su retirada en 1999, pero en 2001, con 38 años, regresó a la competición, y dos años más tarde volvió a retirarse.

Considerado el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, dentro de la cancha destacó por su rapidez, elegancia e inteligencia, y fuera de ella, por su sencillez y honestidad.

Diego Armando Maradona

El futbolista más popular de Argentina nació el día 30 de octubre de 1961 en Lanús, aunque todos lo identifiquen como “el Pelusa” de Villa Fiorito, donde transcurrió su infancia y desde donde saltó a la fama.

A los nueve años inició su romance con el fútbol, cuando actuaba en un equipo infantil conocido como Los Cebollitas. Don Diego, su padre, regentaba una canchita en el barrio y dirigía el equipo Estrella Roja, al que Diego hijo accedió siendo adolescente y a despecho de sus compañeros de más edad. Estudió en el colegio comercial Avellaneda, pero no terminó el primer año del secundario pues pasaba sus horas haciendo jueguitos -casi malabares- con la pelota.

Debutó en Argentinos Juniors el 20 de octubre de 1976, diez días antes de cumplir 16 años. Siguió jugando en Argentinos Juniors hasta 1980, y un año después lo hizo en Boca Juniors, para dar un salto internacional en 1982, contratado por el Fútbol Club Barcelona, de España. Una hepatitis y una lesión importante perjudicaron su rendimiento y en 1984 pasó al Nápoles italiano, con el que conquistó la copa de la UEFA (1989) y cuya camiseta llevó hasta 1991. Su carrera internacional culminó en Sevilla, España, donde realizó la temporada 1992-1993.

Es uno de los mayores ídolos de la historia de Boca Juniors

Para entonces había lucido su magia en la selección juvenil argentina, que ganó el campeonato mundial de esa categoría en Japón (1979), y en la de categoría máxima, que se alzó con el campeonato del mundo disputado en México (1986) -donde, en la final, la selección Argentina, llevada de su mano, venció a Inglaterra- y el subcampeonato, en Italia (1990). Integró asimismo la selección que participó en Estados Unidos (1994), pero, al dar positivo en un control antidopaje, fue suspendido.

Cuando regresó a Argentina tras su experiencia europea actuó en el club rosarino Newell’s Old Boys (1993-1994) y tras cumplir la suspensión impuesta en 1994 por la autoridad futbolística internacional (FIFA) volvió a vestir la camiseta de Boca Juniors, en una temporada irregular en cuanto a sus presentaciones. Maradona hizo también algunos intentos de actuar como director técnico.

Tras su retirada en 1997, Maradona ha sido comentarista deportivo, directivo de Boca Juniors y presentador de televisión. El Pelusa ha sabido emocionar a los amantes del fútbol y se ganó un lugar en la historia de este deporte. La canción que compuso Fito Páez (Dale alegría a mi corazón) y el tango Mago Diego, de Enrique Bugatti, son algunos de los homenajes que sus compatriotas le han dedicado. En 2008 fue nombrado director técnico de la selección argentina de fútbol.

Nadia Comaneci

Nadia Comaneci nació el 15 de noviembre de 1961 en la ciudad de Onesti, Rumania. Años más tarde se convertiría en, sin dudas, la gimnasta más influyente de la historia del deporte.

Descubierta por quien acabaría siendo su entrenador, Bela Karolyi, cuando tenía sólo seis años de edad, empezó a obtener sus primeras victorias en categorías juveniles en 1970. En 1974 ya era campeona juvenil mundial.

En la categoría absoluta, en su primera actuación en competición internacional durante los Campeonatos de Europa celebrados en Skien (Noruega), en 1975, demostró sus excepcionales cualidades, dado que superó con cuatro victorias individuales a la rusa Lyudmila Turishcheva, pentacampeona de Europa. En 1976 triunfó en Nueva York, donde, además de hacerse con la victoria en la Copa América, se convirtió en la primera mujer que realizaba el dificilísimo doble mortal de espaldas en la salida de su ejercicio de asimétricas.

Fue, sin embargo, en los Juegos Olímpicos de Montreal (1976) donde se reveló como un auténtico prodigio de la gimnasia: obtuvo siete máximas puntuaciones (10) y las medallas de oro en las disciplinas de paralelas asimétricas y de barra de equilibrio, así como en la general individual. Sus gráciles vuelos la convirtieron en una popularísima figura del deporte, y en su país fue recibida como una heroína nacional.

 

Comaneci se convirtió, con solo 14 años, en la primer gimnasta de la historia en obtener una calificación perfecta en unos JJOO.

Tras unos años de irregulares resultados en competición, que no le impidieron ganar el Campenato del Mundo de Estrasburgo (1978), obtuvo dos nuevas medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Moscú (1980), en suelo y barra de equilibrio, y el segundo puesto en la general individual.

En 1984 se retiró de la competición activa para convertirse en entrenadora del equipo rumano, primero, y del canadiense, después. En 1989 se instaló en Estados Unidos, donde siete años más tarde contrajo matrimonio con el gimnasta estadounidense Bart Conner.

La selección argentina de fútbol

El fútbol es sin dudas el deporte más popular en Argentina. Por eso, no sorprende que su selección haya estado durante toda su historia entre las más destacadas a nivel mundial. Campeona de dos mundiales (1978 y 1986) y finalista de otros 3 (1930, 1990 y 2014), han sabido llevar la celeste y blanca jugadores de la talla de Mario Alberto Kempes, Diego Maradona, Gabriel Batistuta y Lionel Messi.

Primeros años

En 1930, la selección argentina participó por primera vez en un campeonato mundial de fútbol. Con un equipo todavía amateur, llegó a la final, que perdió frente al seleccionado uruguayo -local- por 4 goles a 2.

En 1958, el equipo de Argentina se clasificó para el Mundial de Suecia, dejando atrás a Bolivia y a Chile. Luego de su brillante actuación en el Sudamericano de Chile del año anterior, donde arrasó con todos los rivales, las expectativas eran muy altas, pero los resultados fueron decepcionantes: una derrota por 6 a 1 frente al combinado checoslovaco significó el final de una esperanza, y también de toda una época del fútbol nacional.

Los campeonatos mundiales de Inglaterra (1966) y Alemania (1974) significaron nuevas decepciones. De modo que para el Mundial de 1978, y a pesar de la notoria ventaja que suponía jugar de local, no parecía haber demasiadas esperanzas de éxito para el seleccionado argentino. Sin embargo, la Junta militar que por entonces gobernaba en Argentina había convertido la organización de este campeonato Mundial, y la posible obtención del título, en un asunto de primera importancia para el Estado.

Más allá de las sospechas que todavía pesan sobre la legitimidad del título, lo cierto es que César Luis Menotti plasmó un equipo altamente competitivo, donde se destacaban figuras como Ubaldo Fillol, Daniel Passarella y Mario Kempes. Este conjunto venció en la final al combinado holandés por 3 a 1, con dos goles de Kempes y uno de Daniel Bertoni, obteniendo así la primera Copa del Mundo para Argentina.

 

Argentina obtuvo de la mano de Mario Kempes el Mundial 1978, el único disputado en su país.

Bajo las estelas de Maradona y Messi

En 1982, en España, casi con el mismo equipo más el importante agregado de Diego Maradona, la selección no consiguió pasar de las primeras rondas. En el siguiente Mundial, celebrado en México en 1986, bajo la dirección técnica de Carlos Salvador Bilardo y con el deslumbrante Maradona en el cenit de su carrera, Argentina derrotó en la final a Alemania por 3 a 2, con goles de José Luis Brown, Jorge Valdano y Jorge Burruchaga, otro de los jugadores destacados de esa selección, y obtuvo de este modo su segunda Copa del Mundo.

 

El Mundial 1986 significó la consagración eterna de Diego Armando Maradona.

En Italia, en 1990, otra vez con Bilardo y Maradona al frente del equipo, Argentina llegó nuevamente a la final, gracias también a la acertada actuación de su arquero, Sergio Goycochea, consagrado como especialista en atajar penales. Esta vez el triunfo fue para Alemania. En 1994, en Estados Unidos, el equipo, que dirigía Alfio Basile, con el beneficioso antecedente de haber ganado las dos ediciones de la Copa América previas al Mundial, no pudo pasar más allá de las primeras rondas, pese a contar con un plantel altamente jerarquizado, en el que se destacaban Claudio Caniggia, Fernando Redondo, Gabriel Batistuta y, una vez más, Diego Maradona.

Lo mismo ocurrió en Francia 1998, con el equipo dirigido por Daniel Passarella, y en Corea-Japón 2002, por Marcelo Bielsa, quien fue el director técnico del primer equipo ganador del oro olímpico en Atenas 2004, triunfo que Argentina repitió en las Olimpiadas de Pekín 2008. Los anteriores trofeos olímpicos de fútbol se remontaban a Amsterdam 1928 y Atlanta 1996, ocasiones en las que la selección se hizo con la medalla de plata.

En el Mundial de Alemania 2006, el equipo dirigido por José Pekerman -que como técnico de los seleccionados sub-20 había ganado tres campeonatos mundiales- perdió ante Alemania en cuartos de final, en un partido en el que jugó un jovencísimo Lionel Messi.

Para el Mundial de Sudáfrica 2010 fue convocado como director técnico Diego Armando Maradona, quien organizó un equipo de jugadores con gran reconocimiento en el fútbol europeo, entre los cuales destacaban Messi, Carlos Tévez y Gonzalo Higuaín. En esa ocasión, el equipo albiceleste volvió a perder con Alemania en cuartos de final, y quedó en quinto lugar en los resultados definitivos.

Mayores logros obtuvo la selección en el Mundial 2014, celebrado en Brasil, donde llegó a disputar nuevamente el trofeo máximo frente a Alemania, que en el tiempo complementario de la final se impuso por un gol a cero. En esta edición del campeonato, en la que el equipo argentino fue dirigido por Alejandro Sabella, además de la excelente participación de Lionel Messi (nombrado mejor jugador del torneo), sobresalieron las figuras de los centrocampistas Ángel Di María y Javier Mascherano, que resultaron determinantes en el camino hacia el subcampeonato.

 

Argentina perdió la final del Mundial 2014 a manos de Alemania por 1-0. El gol fue marcado por Mario Gotze en el segundo tiempo de la prórroga.

El tenis argentino

La fundación del Buenos Aires Lawn Tennis Club, en 1892, marcó el origen del desarrollo del tenis en la Argentina. Los hermanos Stanley Knight y L.H. Knight fueron quienes dominaron la escena de la competencia nacional durante casi un cuarto de siglo, entre 1900 y 1922.

En 1921 se fundó la Asociación Argentina de Tenis, que dos años más tarde se dio a conocer internacionalmente con la primera participación nacional en la Copa Davis. Sin embargo, el tenis argentino no brilló con luz propia sino a partir de la década de 1950, con la aparición de tres grandes figuras: Enrique Morea, Mary Terán de Weiss y Alejo Russel. En la década siguiente se destacó la solitaria figura de Norma Baylon, y en 1970 surgió el primer ídolo popular del tenis argentino: el marplatense Guillermo Vilas.

La figura de Vilas brilló sobre todo entre 1973 y 1983. A lo largo de esos diez años ganó dos veces el Abierto de Australia, una vez Roland Garros y otra el Abierto de Estados Unidos (estos dos últimos títulos los obtuvo el mismo año, en 1977), y llevó al seleccionado argentino -junto con otra gran figura de aquella época, José Luis Clerc- a lugares muy destacados en diversas ediciones de la Copa Davis.

La brillante trayectoria de Vilas en el difícil circuito internacional produjo como fenómeno paralelo una rápida popularización de la práctica del tenis en Argentina.

 

Guillermo Vilas es, sin dudas, la figura más destacada de la historia del tenis argentino.

 

Casi todos los clubes deportivos del país se vieron obligados a poner a disposición de sus socios pistas adecuadas para la práctica del tenis, al tiempo que los diarios y las revistas daban una cobertura hasta entonces inédita de los campeonatos más importantes.

En esa estela de entusiasmo por el tenis surgió la otra gran estrella de este deporte en Argentina, Gabriela Sabatini. Su carrera fue brillante, llegando a figurar en varias ocasiones y a través de largas temporadas entre las diez mejores jugadoras del mundo entre mediados de los ochenta y mediados de los noventa. Su máximo trofeo lo alcanzó al imponerse en el Abierto de Estados Unidos de 1990.

Una nueva generación hizo eclosión a inicios del siglo XXI. En 2002, David Nalbandian fue el primer tenista argentino finalista en el Torneo de Wimbledon. En 2004, la final de Roland Garros fue jugada por primera vez en la historia por dos argentinos; en ella, Gastón Gaudio venció a Guillermo Coria. Ese mismo año, Paola Suárez, campeona mundial en dobles, ganó la medalla de bronce en Atenas, junto a Patricia Tarabini. En 2005, en el Masters de Shanghai, por primera vez cuatro argentinos integraron el cuadro de los “8 maestros” del año; en la final de ese torneo, Nalbandian batió al suizo Roger Federer, por entonces número uno del mundo.

Entre las nuevas figuras surgió Juan Martín del Potro, quien en 2008 alcanzó el Top 10 con sólo veinte años de edad y al año siguiento se consagró campeón del US Open. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 se hizo con la medalla de bronce en individual masculino, primera de esta categoría ganada por un tenista argentino.

 

Del Potro se consagró campeón del US Open 2009 tras vencer en la final a Roger Federer.

David Beckham

Beckham, nacido en la localidad de Leytonstone el 2 de mayo de 1975, lo fue todo en el Manchester United, club que lo acogió en el año 1991 en sus equipos inferiores.

En 1993 firmó su primer contrato profesional y dos años después jugó como cedido cinco partidos con el Preston North End, poco antes de disputar su primer partido en la Premier League con el Manchester ante el Leeds. En 1996 debutó con la selección inglesa ante Moldavia y vivió su primer gran año deportivo. Ganó la FA Premiership, la Cup y fue designado mejor jugador joven del Reino Unido.

En la Copa del Mundo de Francia 98 le tocó vivir el aspecto menos agradable de la fama. Fue expulsado en el partido de octavos de final ante Argentina por una agresión a Simeone, su selección fue eliminada, se le responsabilizó de la derrota y su imagen pública y publicitaria se resintió notablemente. Fue un breve paréntesis, ya que en 1999 consiguió el mayor éxito de su carrera al ganar la Liga de Campeones en una apasionante final que se disputó en Barcelona. Cuando el reloj marcaba el minuto 90, el Bayern de Munich ganaba por 1-0 y el título parecía suyo. Dos goles en el tiempo de prórroga dieron el triunfo a los ingleses y encumbraron a Beckham a la élite futbolística. Por si fuera poco, la UEFA lo designó jugador más valioso de la competición.

Beckham ganó la UEFA Champions League en 1999, defendiendo los colores del Manchester United.

En julio de ese mismo año se casó con Victoria Adams, una de las integrantes de las Spice Girls, grupo musical británico, con la que mantenía una larga relación y tenía un hijo en común. En 2001 fue nombrado Deportista del Año por la asociación de escritores deportivos británicos, Personalidad del Año por la redacción de deportes de la BBC y segundo mejor jugador del mundo por la FIFA. El Manchester utilizó el carisma de Beckham para introducirse en el, futbolísticamente hablando, inexplorado mercado asiático y la marca de ropa deportiva Adidas lo convirtió en su principal imagen publicitaria.

Victoria Adams, ex cantante de las Spice Girls y esposa de David Beckham.

Con el Manchester United ganó, además del campeonato de la UEFA de 1999, seis ligas (1996, 1997, 1999, 2000, 2001 y 2003), dos copas (1996 y 1999) y una Charity Shield (1997). Con el Real Madrid se impuso en la Supercopa de España de 2003.

David Beckham, símbolo indiscutible del poderío económico y social del Manchester United durante un decenio, fichó en el verano de 2003 por el Real Madrid. El presidente del club madrileño, Florentino Pérez, consumada así una política encaminada a formar una plantilla, que la prensa calificó de “galáctica”, integrada por varios de los mejores futbolistas del mundo, incluidos el brasileño Ronaldo, el francés Zinedine Zidane y el portugués Luis Figo, todos ellos ganadores del “Balón de Oro”, el galardón anual que designa al mejor jugador europeo.

El básquet en Argentina

El básquet fue introducido en el país en 1912, dentro del programa de educación física de la Asociación Cristiana de Jóvenes; durante algún tiempo fue apenas un deporte que se desarrollaba en las competencias internas de esa institución. Pero a partir de mediados de esa década su práctica comenzó a difundirse rápidamente en el interior del país. En 1921, en fin, se fundó la Federación Argentina de Básquet, que organizó ese año el primer campeonato, obtenido por el Olimpia Basquetball Club.

En 1926, el club Hindú realizó una exitosa gira por Europa, en la que obtuvo victorias sobre equipos ingleses, franceses y españoles. Hacia finales de los años veinte, posiblemente a causa del éxito de la gira del Hindú, centenares de clubes incorporaron el básquet a sus actividades regulares. En 1929, la antigua Federación se convirtió en la Confederación Argentina de Básquet.

Los clubes que acapararon los títulos nacionales hasta la década de 1940 fueron Olimpia, Independiente, Gimnasia y Esgrima, Estrella, Universitario, River Plate, Sporting Social, Municipalidad y El Tala. A mediados de esa década surgió el gran equipo de Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, que dominó la escena hasta 1950.

Ascenso vertiginoso

En la década de 1940 se fundó la Asociación del Básquet, que organizó una liga paralela a la ya existente, en la que destacaron los equipos de Estudiantes de la Plata, Boca Juniors, San Lorenzo de Almagro, Platense y River Plate.

Este desarrollo vertiginoso del básquet en Argentina obtuvo su primera ratificación internacional en 1948, en los Juegos Olímpicos de Londres, en los que la selección nacional desarrolló una muy destacada actuación.

La Asociación de Básquet Argentina es fundó en 1940.

Dos años más tarde se jugó en Buenos Aires el Campeonato Mundial, cuyo título quedó en manos de la selección local. Tras derrotar a Egipto, Francia, Brasil y Chile, el combinado argentino llegó a la final, donde se enfrentó al otro invicto del certamen, Estados Unidos. En un partido memorable, jugado en el estadio del Luna Park, los argentinos se impusieron por 64 a 50, escribiendo la página más gloriosa de la historia de ese deporte en el país. Pedro Bustos, Hugo del Vecchio, Leopoldo Contarbio, Raúl Pérez Varela, Vito Liva, Roberto Viau, Rubén Menini, Ricardo González, Juan Carlos Uder, Omar Monza, Alberto López y Óscar Furlong integraron el plantel del campeón.

La conquista de la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de 1951 (Buenos Aires) y 1955 (México) marcó el final de una primera etapa gloriosa a escala mundial para el básquet nacional, con la excepción de la medalla de oro obtenida en los Juegos Panamericanos de 1995 (Mar del Plata).

Los campeonatos argentinos

Entre las décadas de 1960 y 1980, el básquet de alta competición entre clubes se desarrolló sobre todo en Buenos Aires. Los campeonatos metropolitanos concentraron lo mejor del básquet nacional, destacándose los equipos como el de Boca Juniors -que ganó nueve campeonatos consecutivos-, el Villa Crespo, Obras Sanitarias o Lanús, y jugadores de la talla de los hermanos Norberto y Juan Carlos Battilana, Carlos Pellandini, Eduardo Cadillac y Adolfo Rubén Perazzo.

Sin embargo, en el interior del país la práctica del básquet no era menos importante, como se dejaba ver durante la disputa del campeonato nacional, en el que cada provincia, además de la Capital Federal, presentaba su equipo. El conjunto de la provincia de Buenos Aires, armado en base a jugadores provenientes de Bahía Blanca -entre los cuales se destacaba la figura de Alberto Pedro Cabrera, uno de los mejores basquetbolistas que ha dado el país- ganó prácticamente todos los campeonatos entre los años 1960 y 1980.

Santiago del Estero, que fue campeón en 1968, y Santa Fe, que obtuvo el título en 1977, así como Entre Ríos, Misiones y Córdoba, llegaron a presentar también grandes equipos. Pero el gran rival de Buenos Aires fue Capital Federal. Las recordadas finales entre estos combinados se resolvieron casi siempre con la victoria del equipo de la provincia.

En la década de 1970, aún vigente la estrella de Cabrera, destacaron también jugadores como Carlos González y Ernesto “Finito” Geehrman.

La Liga Nacional de Básquet

El auge del Campeonato Argentino declinó a partir de la creación de la Liga Nacional de Básquet. Esta competición se disputa desde 1985, animada sobre todo por clubes como Estudiantes de Bahía Blanca, Ferrocarril Oeste, Independiente de Neuquén, Peñarol de Mar del Plata, Independiente de General Pico, Olimpia de Venado Tuerto y Boca Juniors.

Mención aparte merece Atenas de Córdoba, bajo la conducción de Marcelo Milanesio. Además de ganar numerosos títulos en la escena nacional, este equipo obtuvo el tercer puesto en la Copa Mc Donald’s, disputada en 1997 entre los mejores del mundo, y en la que se impuso el Chicago Bulls capitaneado por Michael Jordan.

La era Ginóbili

Una nueva generación relanzó el básquet argentino a la escena internacional a comienzos del siglo XXI. El bahiense Emanuel Ginóbili se consolidó como el mejor basquetbolista argentino de todos los tiempos y el primero en consagrarse campeón en la NBA (liga profesional de Estados Unidos): como escolta del San Antonio Spurs, equipo del estado de Texas, ganó dicha competición en las temporadas 2002-2003 y 2004-2005.

Para la temporada 2005-2006 se sumaron otros jugadores argentinos a la NBA: Fabricio Oberto fichó por los Spurs, Andrés “Chapu” Nocioni por los Chicago Bulls y Carlos Delfino por los Detroit Pistons. Otros destacados jugadores, que han participado en las más importantes ligas europeas y latinoamericanas, son Alejandro Montecchia, Walter Herrmann, Luis Scola, Gabriel Fernández, Leonardo Gutiérrez, Rubén Wolkowyski y Hugo Sconochini.

La selección nacional de básquet, integrada por esta nueva generación, conquistó la medalla de plata en el Campeonato Mundial de 2002 (Estados Unidos), la de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y la de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

 

Argentina, de la mano de Emanuel Ginóbili, obtuvo la medalla de oro en los JJOO de Atenas 2004.