Dominio bacteria, dominio arquea y dominio eukarya

El sistema de tres dominios fue propuesto por por Carl Woese en 1970, divide a los organismos en Bacteria, Archaea y Eukarya; de acuerdo con sus secuencias de ARN ribosomal. Los procariontes son separados en Bacteria y Archaea, y los eucariontes son incluidos en Eukarya.

Bacteria Archaea Eukarya
Dominio Bacteria. Archaea. Eukarya.
Tipo de organismos Procariontes. Procariontes. Eucariontes.
Presencia de pared celular Sí. Sí. Sólo en algunos reinos.
Composición de la pared celular Peptidoglicano. Pseudopeptidoglicano. Celulosa o quitina, de acuerdo con el grupo.
Presencia de membrana plasmática Sí. Sí. Sí.
Composición de la membrana plasmática Bicapa lipídica, ácidos grasos y glicerol unidos por enlaces éster. Formada por cadenas laterales hidrofóbicas unidas al glicerol por enlaces de tipo éter. Varía de acuerdo con cada grupo.
Ribosoma 70S 70S 80S y 70S (o 55S) en mitocondrias y  cloroplastos.
Patógenos Algunos grupos. No. Algunos grupos.
Tamaño De 1 a 10 micras. 0,5 a 5 micras. Variable.
Metabolismo Pueden ser autótrofos o heterótrofos. Utilizan el hidrógeno, dióxido de carbono y azufre para obtener energía. Pueden ser autótrofos  o heterótrofos.
Localización Extensa. Principalmente en ambientes extremos. Extensa.
Ejemplos Spirulina  Methanogenium frigidum Panthera leo

 

Virus, viroides y priones

Con las investigaciones que los científicos han realizado para descubrir los agentes causantes de nuevas enfermedades, se han descubierto formas no vivas diferentes a los virus que están formadas sólo por ARN o sólo por proteínas, y que también pueden propagarse a expensas de un huésped.

 

Virus Viroides Priones
¿Qué son? Partículas acelulares. Partículas acelulares. Partículas acelulares.
Reproducción A través de un huésped. A través de un huésped. Obligan a las proteínas celulares normales a comenzar a plegarse en formas anormales.
Visualización A través de un microscopio electrónico. A través de un microscopio electrónico. A través de un microscopio electrónico.
Tipo de agente Infeccioso. Infeccioso. Infeccioso.
Material genético ADN o ARN. ARN. No tienen, están formados por proteínas.
Infecta  Todas las formas de vida. Plantas. Principalmente animales. Rara vez humanos.
Cubierta Si presenta, se llama cápside. No presenta. No presenta.
Medio de propagación Fluidos corporales, aire o picaduras de insectos. Semillas o polen. Aire.
Ejemplos Varicela, VIH, gripe y herpes, entre otros. Cadang-cadang, exocortis y piel de manzana, entre otros. Enfermedad de las vacas locas y el kuru.

 

Los seres vivos unicelulares

Son seres que sólo pueden ser observados mediante un microscopio, habitan diversos ambientes, hay más de los que creemos y están más cerca de lo que pensamos. Hoy vas a descubrir la característica que comparten con otros seres vivos y los motivos de su importancia.

¿Qué tienen en común el tigre, el ser humano, un árbol, un pez, las hormigas y las bacterias? Descartemos el tamaño, el color, el ambiente donde viven, el modo de reproducirse, los alimentos que consumen y los medios de locomoción. Sigamos pensando…

En ciencias naturales nos enseñan que las unidades más pequeñas de los seres vivos son las células. ¿Qué quiere decir esto? Significa que el elemento fundamental de todo ser vivo son las células; todos los seres vivos se encuentran conformados por una o más de éstas. El tamaño es tan reducido que se vuelve invisible al ojo humano y sólo puede verse con la ayuda de un microscopio.

Ahora ya descubrimos lo que tienen en común el tigre, el ser humano, un árbol, un pez, las hormigas y las bacterias: todos estos seres vivos están conformados por células. Bien, pero ¿qué es una célula? Indudablemente debe ser algo muy interesante de conocer, pues todos los seres poseen células.

Una célula es una unidad funcional que realiza por sí misma una gran cantidad de funciones vitales, desarrollando diversos procesos gracias a cada uno de los elementos que la conforman, los cuales están destinados a una tarea particular, que puede ir desde la reproducción, la respiración, la nutrición o el crecimiento.

Existen células que son capaces de sobrevivir solas, en tanto que otras se unen con otras millones, para formar órganos o tejidos. Debido a la gran variedad de funciones y a la capacidad de adaptarse de las células, éstas pueden ser de diversos tamaños y colores, aunque poseen los mismos elementos constitutivos entre sí.

Todas las células poseen en su interior la información genética necesaria para poder heredar sus características, por lo que una célula puede dar origen a otras células con propiedades semejantes a ella.

Ahora que ya sabemos lo que es una célula, volvamos a leer el título de esta nota: los seres vivos unicelulares. ¿Qué piensan? Seguro están desmembrando la palabra u n i c e l u l a r. “Uni” viene de uno y celular de célula. Entonces, ¿existen seres vivos formados por una sola célula? Recuerden que dijimos que la célula es tan pequeña que sólo puede observarse mediante un microscopio.

Todos los individuos se encuentran formados por una o más células, por lo que éstas constituyen su nivel de organización básico. Así, en primer lugar encontramos al nivel unicelular de organización, al que le sigue el nivel celular, el tisular o de tejidos, de órganos y finalmente el nivel de sistema de órganos.

Nivel unicelular: se trata de aquellos organismos que se encuentran formados por una única célula, la cual es capaz de realizar todas las funciones necesarias para subsistir. Entre éstas, pueden hallarse bacterias, levaduras y los protistas.

Bacterias.

Nivel celular: se trata de aquellos organismos conformados por una gran cantidad de células que no llegan a constituir un tejido. En este nivel de organización, se ubican las esponjas marinas y ciertos organismos como las algas verdes, las cuales son unicelulares pero viven en grandes colonias.

Esponja marina.

Nivel de tejidos: en este nivel, las células se encuentran agrupadas formando tejidos. Para esto se han especializado para cumplir con una función determinada en cada uno de los diferentes tejidos. Este nivel se puede observar en el cuerpo de animales, como las medusas, y en plantas como los musgos. Estos tejidos son también los que observamos en otros animales, como el tejido nervioso o el epitelial.

Medusa.

Nivel de órganos: en este nivel los tejidos se agrupan formando órganos, como el estómago e intestino. Las plantas y ciertos animales como los gusanos planos, entre otros, presentan este nivel de organización.

Bromelia.

Nivel de sistema de órganos: los órganos se encuentran agrupados en sistemas de órganos, tal como se presentan en gran parte de los animales, como por ejemplo, en los mamíferos, dentro de los cuales se ubica el hombre, que también presenta este nivel de organización.

Niños.

¿Cómo viven los seres unicelulares?

Bacterias

También se les llama microorganismos porque sólo pueden percibirle con un microscopio. Cuentan con una sola célula y una organización muy simple. Es curioso que a pesar de su diminuto tamaño sean tan resistentes: pueden sobrevivir en los hábitats más adversos de la Tierra. Se las encuentra en el suelo, en el aire y hasta en las profundidades del océano. Toleran temperaturas extremadamente altas y bajas, pudiendo sobrevivir a estas condiciones.

No todos tienen la misma forma. Las primeras que se descubrieron parecían pequeños bastones y se las llamó bacilos. Pero existen otras que tienen, por ejemplo, forma esférica y se les llama cocos, otras que tienen forma de “coma” (los vibrios) y otras que se asemejan a una hélice. Muchas son móviles y poseen estructuras para desplazarse, como los flagelos, que son delgadas colas en forma de látigo.

Cumplen un rol fundamental en el reciclaje de la materia orgánica debido a que intervienen en el proceso de biodegradación que consiste en la descomposición de ciertas sustancias en sus componentes más básicos, por la acción de microorganismos. Las bacterias se incluyen en el grupo de los seres descomponedores dado que su función permite que los restos de los seres vivos devuelvan los nutrientes a la atmósfera y a la tierra.

Levaduras

Se llaman así a los diversos hongos microscópicos unicelulares. Se encuentran en la superficie de las plantas, en el suelo y en la capa superficial de la tierra. También se los puede localizar sobre los frutos u otras superficies ya que son transportados hacia allí por medio de los insectos, el polvo y los animales.

Juegan un rol fundamental en el medio ambiente por su capacidad para realizar la descomposición mediante la fermentación de cuerpos orgánicos. Una de las levaduras más conocidas es la especie Saccharomyces cerevisiae que se utiliza en muchos procesos de fermentación industrial, de forma similar a la levadura química, por ejemplo en la producción de cerveza, vino, hidromiel, pan, antibióticos, etc.

Levaduras vistas con un microscopio.

Estos seres son muy sensibles a la temperatura y requieren una alimentación apropiada rica en azúcares, elementos minerales y sustancias nitrogenadas. Pueden morir fácilmente por la falta o el exceso de alimento o por encontrarse a una temperatura incorrecta.

Protistas

Se llama de este modo a un conjunto de diversos organismos que no son animales, vegetales ni hongos. No tienen una serie de características que los defina pues los científicos crearon este conjunto ante la imposibilidad de colocarlos en el grupo de los animales, vegetales u hongos. No obstante, trataremos de explicar las características más comunes de la mayoría de estos seres.

Hábitat: algunos viven en aguas marinas y/o dulces, y otros en ambientes terrestres.

Estructura: existen seres formados por una única célula y otros por varias células. Los que más abundan son los unicelulares. Algunos forman colonias pero no llegan a conformar un tejido.

Locomoción: muchos son inmóviles y otros se mueven por cilios, flagelos o emitiendo prolongaciones de la superficie celular.

Reproducción: varios de estos seres se reproducen sexualmente, y otros asexualmente. En algunos existen ambos métodos de reproducción.

Nutrición: algunos se alimentan mediante el proceso de fotosíntesis y otros mediante la absorción. También existen protistas que utilizan ambos métodos de alimentación.

Los protozoos pueden crecer hasta un milímetro.

Algas

Se las integra en el grupo de los protistas; algunas son unicelulares y otras pluricelulares. Se han distinguido más de 30.000 especies de algas, desde las microscópicas hasta las gigantes, que pueden llegar a alcanzar los cien metros. Habitan en diversos ambientes: suelo, nieve, hielo, sobre los vegetales, etc. Pero se las encuentra principalmente en el medio acuático.

Diatomeas

Habitan en ambientes marinos y forman parte del alimento para los pequeños animales oceánicos. También se las puede encontrar en aguas continentales, o en lagunas y estanques con agua muy salada o en algunas menos saladas. Se reproducen tanto en forma sexual como asexual. Tienen la capacidad de formar una especie de colonia, aunque no siempre lo hacen.

El conjunto de seres que se observan es krill, un esencial organismo de los océanos. ¿Sabías que un organismo de krill consume al menos diez diatomeas al día y una ballena consume millones de organismos de krill? ¡Ahora lo sabes!

Esponjas Marinas

También conocidas como poríferos porque están conformadas por numerosos poros, son seres que si bien no se constituyen por una única célula tampoco son auténticamente pluricelulares. Sus células no están organizadas para constituir tejidos u órganos; sin embargo mantienen una organización. Habitan en los océanos, a lo largo de las costas y en aguas poco profundas. Muy pocas especies viven en agua dulce.

Su estructura es sencilla, no tienen órganos, ni cerebro y por lo tanto carecen de sistema nervioso. Tampoco cuentan con tejidos especializados. Básicamente las esponjas son un conjunto de células que trabajan con cierta coordinación. Su cuerpo es mayoritariamente hueco y se constituye por poros y canales internos. Mediante estas aperturas circula el agua de la cual las esponjas se alimentan y toman el oxígeno que necesitan para vivir. Asimismo, por estos canales desechan los desperdicios.

Las esponjas marinas sirven de refugio para peces, cangrejos y otros seres.

¡Seres unicelulares en nuestro cuerpo!

En el interior de nuestro cuerpo también viven bacterias. ¿Cuántas? Millones… Muchas de ellas son benéficas para la salud e intervienen en procesos propios del organismo humano, pero otras cusan enfermedades.

Hay bacterias benéficas que se alojan en el intestino y colaboran con la digestión, formando un conjunto llamado flora intestinal. El trabajo de ella nos permite absorber nutrientes y obtener vitaminas; aunque también producen gases y el olor característico de la materia fecal.

Las bacterias malignas, junto con algunos virus, resultan nocivos para el ser humano. Son agentes patógenos que causan severas infecciones y enfermedades. Algunas de las enfermedades producidas por las bacterias son el cólera, la difteria, la escarlatina, la fiebre tifoidea, la neumonía, la tuberculosis, el tétanos y la meningitis, entre otras.

Peligro invisible: los esporozoos

Los esporozoos son parásitos extracelulares o intracelulares de animales. Los más conocidos son los Plasmodium, que causan la malaria en muchas aves y mamíferos. Estos seres son unicelulares y sus cuerpos no tienen una forma determinada. A la malaria también se la conoce como paludismo, es una enfermedad parasitaria que se transmite entre los seres humanos por la picadura de mosquito Anopheles infectado. Los esporozoos cuando ingresan en el cuerpo humano llegan hasta el hígado para allí madurar y luego ingresar en el torrente sanguíneo donde infectan a los
glóbulos rojos.

Cianobacterias: bacterias fotosintéticas

Las cianobacterias, aunque sean organismos capaces de realizar la fotosíntesis, no pertenecen al reino Plantae, pertenecen al reino Monera o reino de las bacterias, ya que poseen características que las acercan más a este grupo.

¿Qué son las cianobacterias?

Las cianobacterias, también conocidas como algas verde azules, son uno de los grupos de bacterias más grandes e importantes de nuestro planeta. Son capaces de realizar la fotosíntesis, se encuentran en lagos de agua dulce, arroyos, océanos, suelo húmedo y rocas humedecidas y tienen diversas características:

  • Son de tamaño microscópico.
  • Son unicelulares, aunque a menudo crecen en colonias lo suficientemente grandes como para verlas a simple vista.
  • Las cianobacterias son parientes de las bacterias, por lo tanto no son eucariotas ni son algas verdaderas, aunque su nombre común sea algas verdeazules.
  • Son autótrofas, es decir, tienen la capacidad de fabricar su propio alimento mediante la fotosíntesis.
  • Viven principalmente en medios acuáticos.
Cianobacterias unicelulares.
¿Sabías qué...?
Las cianobacterias tienen la distinción de ser los fósiles más antiguos conocidos, de hecho tienen más de 3.5 mil millones de años de edad.

Las cianobacterias han sido tremendamente importantes en la configuración del curso de la evolución y el cambio ecológico en la historia de la Tierra. La atmósfera de oxígeno de la que dependemos fue generada por numerosas cianobacterias durante las eras arcaicas y proterozoicas. Antes de ese momento, la atmósfera tenía una química muy diferente, inadecuada para la vida como la conocemos hoy en día.

Muchos depósitos de petróleo se atribuyen a la actividad de las cianobacterias, también son proveedores importantes de fertilizantes de nitrógeno en el cultivo de arroz y frijoles.

Las cianobacterias y el origen de las plantas

Otra de las grandes contribuciones de las cianobacterias en el planeta, es que dieron paso al origen de las plantas. El cloroplasto con el que las plantas producen alimentos para sí mismas es en realidad una cianobacteria que vive dentro de las células de la planta.

En algún momento a finales del Proterozoico, o del Cámbrico temprano, las cianobacterias comenzaron a establecerse dentro de ciertas células eucariotas, ellas le daban alimento al huésped eucarionte a cambio de un hogar, este evento se conoce como endosimbiosis

¿Cómo es la morfología de las cianobacterias?

De acuerdo a la especie, las cianobacterias pueden tener diversas morfologías celulares. Pueden variar en tamaño, de 0,1 micrómetros a 40 micrómetros, con respecto a su forma, son ampliamente diversas, algunas especies viven como células individuales, mientras que otras forman colonias de muchas células.

En su mayoría son filamentosas, es decir, están formadas por cadenas largas y rectas de células o muchas cadenas de ramificación. Algunas especies filamentosas tienen además células especiales llamadas heterocistos, las cuales capturan el nitrógeno de la atmósfera y lo transforman en formas químicas que pueden ser utilizadas por las cianobacterias.

Las cianobacterias tiene la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico.

¿Dónde habitan las cianobacterias?

Se pueden encontrar en casi todos los ambientes, por lo general pueden sobrevivir en cualquier lugar donde haya suficiente luz para realizar la fotosíntesis. También se pueden encontrar en lugares húmedos donde haya líquenes, helechos y hepáticas, ya que algunas viven en simbiosis con ellos.

Con moderación, las cianobacterias proporcionan equilibrio para un ecosistema de agua saludable.

Las cianobacterias pueden sobrevivir en el suelo o en la superficie de las rocas y tienen la capacidad de permanecer latentes en sequía y despertarse en periodos de lluvia para poder dividirse y crecer. Otras especies pueden vivir en ambientes marinos cálidos y poco profundos o flotar libremente en cuerpos de agua dulce ricos en nutrientes.

Cianobacterias en superficie húmeda.

Florecimiento de las cianobacterias y sus consecuencias

Aunque las cianobacterias son necesarias en muchos cuerpos de agua debido a que proporcionan oxígeno y son una fuente de alimento para otras especies marinas. A causa de razones tales como el cambio climático y lo contaminación, pueden proliferar en exceso.

Cuerpo de agua cubierto de una capa de cianobacterias.

Cuando hay suficiente sol, el agua está caliente, estancada o se mueve lentamente y hay suficientes nutrientes como fósforo y nitrógeno, se crea un ambiente idóneo para su florecimiento o rápida división celular, lo que puede ser perjudicial para otros organismos ya que, como forman una capa en la superficie del agua, conducen a un agotamiento de oxígeno, poca entrada de luz y presencia de toxinas dañinas, así como problemas de mal olor y sabor del agua.

Toxicidad de las cianobacterias

Existen muchos géneros que liberan toxinas dañinas para los organismos, los géneros más comunes son Microcystis, Anabaena y Aphanizomenon. Dichas toxinas pueden atacar las células, el hígado o el sistema nervioso de los seres vivos.

Géneros comunes de cianobacterias

  • Spirulina: es un tipo de cianobacteria, perteneciente al orden Chroococcales, era conocida como el género en base al cual se hacia el suplemento alimenticio spirulina, sin embargo, en la actualidad, la cianobacteria con la que se hace este tratamiento es Arthrospira.
  • Athospira: es una cianobacteria perteneciente al orden Oscillatoriales, su importancia económica es que es un alimento muy saludable y se utiliza como suplemeto.
Suplemento alimenticio a base de Athospira.
  • Anabaena: es una cianobacteria filamentosa perteneciente al orden Nostocales, algunos de ellos presentan heterocistos, con los que tienen la capacidad de fijar nitrógeno.
  • Nostoc: es un género de cianobacterias pertenecientes al género Nostocales, pueden ser micro o macroscópicas y son de forman esférica, también presentan heterocistos.

Niveles tróficos y cadenas alimenticias

Decir nivel trófico equivale a decir nivel alimentario, ya que trofo, en griego, significa alimento, y lo mismo ocurre cuando se habla de cadenas y pirámides tróficas o alimentarias. Si en un ecosistema se hace un seguimiento del camino por donde fluye la energía química almacenada durante la fotosíntesis por los organismos productores hasta que se disipa por completo, se observa que esta energía viaja por una serie de compartimentos. Por ejemplo, una hierba puede ser consumida por un saltamontes, éste puede ser devorado por un pájaro y el pájaro a su vez puede ser víctima de la voracidad de un ave rapaz.

Según la eficiencia de la digestión, una parte más o menos importante de la energía del alimento retorna al ambiente como energía no digerida que queda a disposición de otros organismos descomponedores y desintegradores, los cuales también aprovecharán la energía que todavía contienen los cuerpos muertos hasta reducirlos a pura materia orgánica.

Cada uno de los compartimentos o eslabones por los que fluyen la energía y los materiales nutritivos recibe el nombre de nivel trófico, y a la vía lineal por la que viajan pasando de un nivel trófico al siguiente se denomina cadena trófica o alimentaria. Todo organismo utiliza parte de la energía del alimento en procesos respiratorios, liberando de nuevo gas carbónico y agua al ambiente. La energía restante puede ser almacenada para utilizarla como fuente de energía para el propio organismo, para sus descendientes o para los predadores que se alimentan de él.

Se le llama nivel trófico a cada uno de los compartimiento o escalones por los que fluye la energía y los materiales nutritivos.

Las cadenas alimentarias en ocasiones suelen ser más cortas o con menos niveles tróficos que las acuáticas, esto se debe a que en la superficie terrestre existe una mayor cantidad y variedad de plantas que en el océano.  Pero el alimento básico del océano es el plancton, compuesto principalmente de algas microscópicas, protozoos y larvas y crustáceos microscópicos que flotan libremente en el agua.

El plancton, que varía en cantidad y composición de especies según las estaciones, es el alimento de innumerables y pequeños invertebrados (sobre todo crustáceos) y de las larvas de los moluscos, gusanos y erizos. La fracción fotosintética del plancton, las algas microscópicas y ciertas bacterias, constituyen el primer nivel trófico de todas las demás cadenas alimentarias oceánicas; los otros componentes del plancton formarían el segundo nivel y así hasta los peces (o el hombre), pasando por numerosos invertebrados acuáticos. Tanto los carroñeros (cangrejos, erizos de mar) como las bacterias desintegradoras hay que buscarlos en el fondo, adonde van a parar todos los detritos y cadáveres.

Redes tróficas

El nivel trófico de un organismo es su posición respecto a la entrada inicial de energía a través de los productores. Naturalmente, la mayoría de las plantas se encuentran en el primer nivel trófico; pero, fuera de este nivel, no es posible situar con rigidez a un gran número de especies. Por ejemplo, el oso pardo come vegetales, animales herbívoros e incluso carnívoros, y entre estos carnívoros se incluyen insectívoros y piscívoros, además de los carnívoros propiamente dichos.

En la práctica son muy pocos los ecosistemas naturales que se organizan en simples cadenas alimentarias, ya que la mayor parte de los animales se alimentan en diferentes niveles tróficos y de especies diferentes dentro de cada nivel trófico. Al mismo tiempo, hay especies que se desplazan de un nivel a otro estacionalmente, o en distintas fases de su ciclo vital, o de modo oportunista cuando el alimento está disponible. Así pues, las cadenas tróficas existentes en un ecosistema suelen encontrarse entrelazadas formando lo que se ha llamado red trófica o alimentaria.

Todas las cadenas alimentarias existentes en un ecosistema forman una red trófica.

Relaciones energéticas

En sus relaciones energéticas, todas las cadenas y redes tróficas están sujetas a uno de los principios básicos que rigen los flujos de energía, según el cual en cada paso de transferencia de energía parte de ésta se degrada de una forma química muy organizada a una forma altamente dispersa como es el calor, que ya no puede reciclarse ni transformarse en otro tipo de energía, sino que se irradia hacia el espacio y lo pierde el ecosistema. Por lo tanto, en cada nivel trófico tiene lugar una conversión en calor, lo que significa que menos energía se convierte en biomasa (masa biológica) en el nivel trófico siguiente. En la obtención de alimento de un animal herbívoro, una porción de su energía se gasta en encontrar más energía, siendo el gasto más significativo si el herbívoro es de sangre caliente y tiene que consumir energía para mantener una temperatura corporal constante. Un carnívoro puede verse obligado a consumir una gran cantidad de energía para capturar su presa, por lo que muchos carnívoros, como los leones o las serpientes, están adaptados a comer a intervalos relativamente espaciados.

Como resultado de todo esto, la disponibilidad neta de energía en un ecosistema se hace cada vez menor a medida que nos alejamos del nivel trófico de los productores, ya que la mayor parte de la energía asimilada por los organismos no se almacena en biomasa y, por consiguiente, está sólo parcialmente disponible para el nivel trófico siguiente. Debido a esta drástica reducción de la energía disponible en cada nivel trófico de los consumidores, un predador de otro predador se verá obligado a aumentar enormemente el área de caza para obtener la energía necesaria y mantener una población estable. De aquí que, en casi todos los ecosistemas naturales, la densidad de los grandes predadores sea muy baja.

Por último, para los ecólogos son muy interesantes las interrelaciones entre los diferentes tipos de consumidores y descomponedores, por su dependencia común de la única fuente de energía, los productores. Cada organismo consumidor influye en la energía disponible en niveles tróficos superiores y en los descomponedores, tanto por sus propias necesidades energéticas, como por su eficiencia en la utilización de energía. De modo que resulta muy arriesgado predecir el efecto que tendría sobre todo el ecosistema un cambio en la densidad de población en algunas especies. Y en este sentido el hombre ha obrado de forma irresponsable en muchas ocasiones, por ejemplo eliminando el predador de una especie cinegética o introduciendo un parásito de alguna plaga agrícola que forma parte de ecosistemas próximos.

Los descomponedores son aquellos organismos que obtienen su energía de seres vivos muertos. Son fundamentales en una cadenas o red alimenticia.

Pérdida de energía

Además de la pérdida de energía en forma de calor a través de los procesos respiratorios que tienen lugar de modo general en los seres vivos, en todo ecosistema existen una serie de vías por las cuales la energía va desperdiciándose desde un nivel trófico a otro. Ya la energía ingerida representa un porcentaje pequeño de la disponible, por ejemplo, no todas las partes de ciertos vegetales o animales son ingeridas por el consumidor (cuernas, pieles, aguijones, esqueletos); así como una parte de la energía ingerida no es asimilada (como la celulosa de los vegetales, que no es digerible para numerosos herbívoros y omnívoros) y vuelve al ambiente.

La energía asimilada se emplea para tratar o procesar la nueva energía ingerida, para mantener la respiración del organismo, para reparar tejidos, para formar nuevos tejidos y para producir descendencia. Por último, si se trata de analizar un determinado ecosistema, no se puede olvidar la posibilidad de que parte de la energía producida sea exportada a los límites exteriores, como ocurre en muchas lagunas litorales sometidas a la acción de las mareas.

Enfermedades diarreicas

Las enfermedades diarreicas son infecciones del tracto digestivo ocasionadas por bacterias, virus o parásitos, cuyo principal síntoma es la diarrea. Esto es, la deposición 3 o más veces al día de heces sueltas o líquidas. Las diarreas son más frecuentes en verano debido al clima que favorece la diseminación de las bacterias que las provocan. Con las altas temperaturas, aumenta el riesgo de deshidratación. Por eso en caso de diarrea es importante acudir al médico y no automedicarse, ya que puede ser el síntoma de enfermedades como el cólera. 

Aclaración: La deposición frecuente de heces de consistencia sólida no es diarrea, ni tampoco la deposición de heces de consistencia suelta y “pastosa” por bebés amamantados.

Hay tres tipos clínicos de enfermedades diarreicas:

  • la diarrea acuosa aguda, que dura varias horas o días, como en el caso del cólera.
  • la diarrea con sangre aguda, también llamada diarrea disentérica o disentería;
  • y la diarrea persistente, que dura 14 días o más.

La diarrea suele durar varios días y de acuerdo a su frecuencia puede privar al organismo del agua y las sales necesarias para la supervivencia.

La mayoría de las personas que fallecen por enfermedades diarreicas en realidad mueren por una grave deshidratación y pérdida de líquidos.

Los niños malnutridos o inmunodeprimidos son los que presentan mayor riesgo de enfermedades diarreicas potencialmente mortales. De hecho, las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa a nivel mundial de muerte de niños menores de cinco años.

¿Cómo se transmiten?

Los variados agentes infecciosos causantes de la diarrea se transmiten habitualmente por la vía fecal-oral (es decir, a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados con materia fecal, o mediante la contaminación directa de las manos u objetos utilizados diariamente.)

Existen diversos aspectos que pueden facilitar la transmisión de las enfermedades que la provocan:

Infección: La diarrea es un síntoma de infecciones ocasionadas por muy diversos organismos bacterianos, virales y parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua con contaminación fecal. La infección es más común cuando hay escasez de agua limpia para beber, cocinar y lavar. Las dos causas más comunes de enfermedades diarreicas son los rotavirus y la bacteria Escherichia coli.

Malnutrición: Los niños que la padecen son más vulnerables a las enfermedades diarreicas. A su vez, cada episodio de diarrea empeora su estado nutricional. La diarrea es la segunda mayor causa mundial de malnutrición en niños menores de cinco años.

Fuente de agua: El agua contaminada con heces humanas procedentes, por ejemplo, de aguas residuales, fosas sépticas o letrinas, es particularmente peligrosa. Las heces de animales también contienen microorganismos capaces de ocasionar enfermedades diarreicas.

Otras causas: Las enfermedades diarreicas pueden también transmitirse de persona a persona, en particular en condiciones de higiene personal deficiente. Los alimentos elaborados o almacenados en condiciones antihigiénicas son otra causa principal de diarrea. Los alimentos pueden contaminarse por el agua de riego. También pueden ocasionar enfermedades diarreicas el pescado y marisco provenientes de aguas contaminadas.


¿Cuál es el tratamiento?

Entre las medidas clave para tratar las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:

  •  Solución de sales de rehidratación oral (SRO): en caso de no existir deshidratación o de que ésta sea moderada, o fluidos intravenosos en caso de deshidratación severa o estado de shock. Las SRO son una mezcla de agua segura, sal y azúcar, que se absorben en el intestino delgado y reponen rápidamente el agua y los electrolitos perdidos en las heces.
  • Complementos de zinc: los complementos de zinc reducen un 25% la duración de los episodios de diarrea y se asocian con una reducción del 30% del volumen de las heces.
  •  Alimentos ricos en nutrientes: el círculo vicioso de la malnutrición y las enfermedades diarreicas puede romperse continuando la administración de alimentos nutritivos —incluida la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida — durante los episodios de diarrea, y una vez que los niños están sanos.

Por eso, ante la presencia de diarrea es muy importante acudir al centro de salud, en especial si se trata de bebés o niños pequeños, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.

¿Cómo podemos prevenirlas?

Los agentes infecciosos causantes de la diarrea son alrededor de 20 y se transmiten habitualmente por la vía fecal-oral (es decir, a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados con materia fecal, o mediante la contaminación directa de las manos u objetos utilizados diariamente.)

La falta de higiene, la ingestión de agua y alimentos contaminados son las vías por medio de las cuales se adquieren estas infecciones.

1) Consumir sólo agua segura. Si no se cuenta con agua de red, colocar 2 gotas de lavandina por cada litro de agua o hervirla durante 3 minutos, tanto sea agua para beber, lavarse las manos o los dientes, cocinar o lavar las verduras y frutas.

2) Lavarse cuidadosamente las manos con agua y jabón, después de ir al baño, de cambiarle los pañales al bebé, y antes de comer o manejar los alimentos.

3) Lavar frutas y verduras con agua segura. Si se van a consumir crudas, dejarlas en un recipiente en agua con un chorrito de lavandina durante 10 minutos y luego enjuagarlas muy bien con agua segura.

4) Consumir únicamente alimentos bien cocidos o fritos, preparados higiénicamente. No consumir pescados o mariscos crudos, ni alimentos elaborados en la vía pública.

5) Mantener los alimentos bien tapados y refrigerados, ya que los microorganismos pueden ser transportados por insectos o por el polvo, y se multiplican con rapidez, especialmente en épocas de calor.

6) Alimentar al niño con leche materna durante los primeros 6 meses de vida. Entre las múltiples ventajas de la lecha materna está la de proporcionar defensas contra las infecciones gastrointestinales.

7) Lavar adecuadmente las mamaderas. Éstas constituyen un excelente medio de cultivo para las bacterias causantes de la diarrea, por lo que es importante desechar todo resto de alimento que quede en ellas, lavarlas cuidadosamente con agua segura y jabón o detergente. También es recomendable esterilizarlas periódicamente, hirviéndolas durante unos 5 minutos en un recipiente con abundante agua.

8) Utilizar baños, letrinas o cualquier otro medio que garantice el aislamiento de las excretas.

Las principales medidas para prevenir la diarrea en bebés y niños, son: 

  • Prolongar la lactancia materna. – Mantener las manos limpias (tanto de los niños como de los adultos que los cuidan).
  • Lavar las mamaderas.
  • Utilizar baños o letrinas.
  • Desechar los pañales descartables en bolsas bien cerradas.
  • Desechar la materia fecal de los pañales de tela en baños o letrinas, y lavar bien los pañales con agua y jabón.

¿Qué hacer ante la presencia de diarrea?

  • Consultar al médico o acudir a un centro de salud lo antes posible.
  • Administrar líquidos abundantes para prevenir la deshidratación.
  • En caso de bebés y niños pequeños, no interrumpir nunca la lactancia.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina): http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/133-enfermedades-diarreicas#sthash.JDfrCW5Y.dpuf

Diarrea del viajero

Es la diarrea que se presenta durante o poco tiempo después de un viaje. En su mayoría son diarreas de tipo infeccioso debidas a gérmenes, como las bacterias (por ejemplo, Escherichia coli) y los virus (por ejemplo, Norovirus). Esta problemática es la más frecuente en las personas que viajan.

¿Cómo se transmite?

Por el consumo de agua o alimentos contaminados.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los pacientes presentan tres o más deposiciones blandas en 24 horas a durante, o poco tiempo después de un viaje y suele estar acompañada de otros síntomas como náuseas, vómitos, dolor abdominal o fiebre. Este cuadro puede extenderse de 5 a 7 días aproximadamente y en algunos casos, prolongarse hasta 2 semanas.

¿Cuál es el tratamiento?

Frente a alguno de estos síntomas es recomendable tomar abundante cantidad de agua segura para evitar la deshidratación. También se pueden consumir sales de rehidratación oral, que son preparados comerciales de bajo costo para episodios severos de diarrea.

¿Cómo se previene?

Para prevenir la diarrea del viajero se recomienda:

  • Lavarse frecuentemente las manos, en especial antes de las comidas y luego de ir al baño.
  • Beber solamente agua segura y no consumir hielo.
  • Utilizar agua segura para preparar alimentos o lavarse los dientes.
  • Consumir alimentos bien cocidos y preferentemente mientras se encuentren calientes.
  • Evitar comer verduras crudas.
  • Consumir alimentos que sean de cadenas de comercialización y evitar los de elaboración casera y/o los de puestos de venta callejeros.
  • No consumir productos lácteos que no hayan sido pasteurizados.
  • No consumir alimentos cuya cadena de frío se haya interrumpido (que hayan estado expuestos a temperaturas ambientes por un período prolongado de tiempo).

En zonas sin agua segura para potabilizar el agua:

  • Hervirla durante por lo menos un minuto.
  • Agregar 2 o 3 gotas de lavandina (hipoclorito de sodio) por litro y dejar reposar 20 minutos antes de consumir.
  • En el caso de utilizar pastillas potabilizadoras, se deben seguir las instrucciones del fabricante.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina) http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/317-diarrea-del-viajero#sthash.CcsgVwGj.dpuf

Infecciones del Tracto Urinario

Una infección de las vías urinarias es aquella que se puede presentar en cualquier parte a lo largo de las vías urinarias. Es causada por gérmenes, en general bacterias, que suelen ingresar a la uretra y luego a la vejiga, causando una infección.

La ITU puede ser alta o baja.

La infección urinaria alta es la que compromete los riñones suele ser más grave y requiere de un tratamiento más intensivo. No suele presentarse en personas sanas.

La infección urinaria baja compromete la vejiga y la uretra. Es más frecuente en mujeres que en hombres. En pacientes con enfermedades crónicas, ancianos, o embarazadas puede ser seria y hasta requerir internación.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más frecuentes de una infección urinaria son:

  • Orina turbia oscura, con mal olor o sanguinolenta. Fiebre baja (no toda persona tendrá fiebre) Generalmente la fiebre se presenta en las infecciones urinarias altas
  • Sensación de dolor o ardor al orinar
  • Sensación de necesidad imperiosa de orinar, pero no poder hacerlo
  • Presión o calambres en la parte inferior del abdomen (por lo general en la mitad) o en la espalda
  • Sensación de necesidad de orinar más a menudo que lo habitual, incluso poco después de haberlo hecho
  • En ancianos o niños pequeños puede haber incontinencia (perdida involuntaria de orina)
  • En caso de infecciones urinarias altas los síntomas pueden incluir:
  • Fiebre
  • Escalofríos y temblores o sudores nocturnos
  • Sensación de malestar general
  • Dolor de costado, en la espalda o la ingle
  • Cambios mentales o confusión (en las personas ancianas, estos síntomas a menudo son los únicos signos de una infección urinaria)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal intenso (algunas veces)

¿Cómo se trata?

El tratamiento es con antibióticos y el tiempo variará según la localización de la infección, y será diferente para hombres y mujeres.

Además se pueden recomendar fármacos para aliviar el dolor y la necesidad urgente de orinar y abundante ingestión de líquidos.

¿Cómo prevenirla?

  • Ingerir mucho líquido.
  • No retener la orina. Orinar cuando se sienta la necesidad de hacerlo
  • Higienizarse de manera correcta de adelante hacia atrás después de las evacuaciones del intestino.
  • No usar ningún producto que contenga perfumes en el área genital.
  • Orinar antes de acostarse
  • Orinar antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • Evitar el uso de ropa ajustada o protectores diarios.
  • No utilizar diafragmas o preservativos con crema espermicida.
  • Usar ropa interior de tela de algodón.

¿Cuándo se requieren exámenes complementarios?

Las infecciones urinarias en ciertos grupos como por ejemplo los niños y niñas y los adultos varones pueden requerir que se realicen estudios especiales para averiguar por qué se presentó la infección o para ver si hay algún daño al riñón.

A aquellas mujeres que presentan 3 o más infecciones del tracto urinario por año, se les puede recomendar comenzar un programa preventivo con antibióticos.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/357-infecciones-del-tracto-urinario#sthash.4zzt1UeQ.dpuf

Neumonía

Es una infección de los pulmones que ocasiona una grave inflamación de los mismos, produciendo dificultad para respirar, e inclusive dolor. Puede ser de origen bacteriano, viral o parasitario.

La neumonía causada por bacterias tiende a ser la más grave. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía, mientas que en bebés y niños suele ser de origen viral.

Quienes presentan mayor riesgo de desarrollar una neumonía complicada son:
• Adultos mayores o niños muy pequeños.
• Personas con su sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, personas con VIH-sida.)
• Personas con otros problemas médicos serios, como diabetes o cirrosis del hígado

¿Cómo se transmite?

Esta enfermedad puede contraerse por las siguientes vías:
– La propagación hacia los pulmones de las bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca.
– Al inhalar alimentos, líquidos, vómito o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración).

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la neumonía pueden ser uno o más de los siguientes:
• Dificultad para respirar.
• Escalofríos.
• Fiebre y sudoración.
• Dolor en el pecho.
• Tos (con flema o seca).

¿Cómo se trata?

Existen varios tratamientos para la neumonía, pero es importante acudir al médico para que indique el más adecuado según el caso.

En general, se recomiendan reposo, antibióticos y medicamentos para aliviar los síntomas. De ser necesario, la persona enferma con neumonía puede requerir hospitalización. Con tratamiento, la mayoría de los pacientes mejora al cabo de dos semanas, aunque los pacientes de edad avanzada o con su sistema inmune más débil pueden necesitar un tratamiento más prolongado.

¿Cómo se puede prevenir?

Las medidas de prevención son básicamente mantener una buena higiene:
• Lavarse las manos frecuentemente.
• Desechar adecuadamente los pañuelos.
• Cubrirse la boca y la nariz cuando tose o estornuda.
• En el caso de los grupos considerados con mayor riesgo de contraer cuadros graves por influenza o neumonía, los mismos deben recibir la vacunación anual contra la gripe y la vacuna antineumocóccica, incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación. Son gratuitas en todos los centros de vacunación y hospitales públicos del país.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/97-neumonia#sthash.VTIpTgXN.dpuf

Botulismo

El botulismo es una enfermedad infrecuente pero muy seria, que es causada por una bacteria (clostridium botulinum).

Las bacterias pueden entrar al organismo a través de heridas o pueden vivir en alimentos mal enlatados o mal conservados.

¿Cómo se transmite?

Existen tres formas de adquirirla:

  • A través de las comidas
  • Por heridas infectadas
  • Por la ingesta de las esporas de la bacteria (o sea el elemento reproductor de las mismas) que crecen en el intestino.

El Clostridium botulinum se encuentra en los suelos y en agua no segura, y produce esporas que sobreviven en los alimentos mal conservados o mal enlatados, donde se genera la toxina que produce la enfermedad. Al ingerir incluso cantidades pequeñísimas de esta toxina, se puede provocar una enfermedad grave.

Los alimentos que suelen contaminarse con mayor frecuencia son las verduras enlatadas caseras como espárragos, arvejas, remolacha y choclo, y menos frecuentemente ajo y tomate. También puede ser transmitido por la carne de cerdo, el pescado crudo o ahumado y la miel.

El botulismo también ocurre si la bacteria penetra a través de heridas abiertas.

En el caso de los niños la causa más común la constituye la ingestión de miel.

Bacteria Clostridium botulinum que provoca el botulismo.

¿Cuáles son los síntomas?

Los primeros síntomas están relacionados con el sistema nervioso, como los trastornos de la palabra, llanto débil en los niños, visión doble y hasta parálisis de los miembros. Pueden aparecer entre una hora y diez días después de la ingesta.

¿Cómo puede prevenirse?

Para prevenir la enfermedad es recomendable hervir los alimentos previamente descriptos durante al menos 10 minutos antes de consumirlos para eliminar la bacteria.

La miel también puede contenerla y es por esto que no se recomienda a niños menores de un año.

¿Cuál es el tratamiento?

Los pacientes con botulismo deben ser internados y recibir la antitoxina botulínica, además de las medidas de sostén.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina) http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/121-botulismo#sthash.wthkmruo.dpuf