Fórmula molecular, empírica y estructural

Los compuestos moleculares están formados por moléculas que a su vez contienen cantidades determinadas de átomos unidos por enlaces covalentes. Estos compuestos se representan mediante una fórmula química, es decir, una representación simbólica que indica los elementos presentes y el número de átomos de cada elemento.

Fórmula empírica Fórmula molecular Fórmula estructural
¿Qué representa? La cantidad simplificada de átomos que conforman la molécula. La cantidad real de átomos que conforman la molécula. La estructura de la moléculas y distribución espacial de sus átomos.
¿Qué muestra?
  • Los tipos de átomos.
  • Cantidad relativa de átomos.
  • Los tipos de átomos.
  • Cantidad real de átomos.
  • Los tipos de átomos.
  • Los enlaces que los unen.
Expresión matemática Fórmula empírica (FE) = Fórmula molecular (FM) / n Fórmula molecular (FM)= Fórmula empírica (FE) . n No posee.
Ejemplo 1: Glucosa C_{6}H_{12}O_{6}

 

n= 6 (múltiplo calculado experimentalmente)

FE = C6H12O6 / 6 = CH2O

CH_{2}O

 

n = 6 (múltiplo calculado experimentalmente)

FM = 6 (CH2O) = C6H12O6

Ejemplo 2: Agua H_{2}O

 

FE coincide con FM.

H_{2}O

 

FM coincide con FE.

Ejemplo 3: Amoniaco NH_{3}

 

FE coincide con FM.

NH_{3}

 

FM coincide con FE.

 

Soluciones insaturadas, saturadas y sobresaturadas

Las soluciones son mezclas homogéneas compuestas esencialmente por solutos y solventes. Los solutos son las sustancias presentes en menor proporción, mientras que el solvente es la sustancia que está en menor proporción. Según la solubilidad del soluto, las soluciones pueden clasificarse como saturadas, insaturadas o sobresaturadas.

Solución insaturada Solución saturada Solución sobresaturada
Cantidad de soluto Menor cantidad de soluto que la que es capaz de disolver un solvente en particular. Máxima cantidad del soluto que se disuelve en un solvente en particular, a una temperatura y presión específica. Mayor cantidad de soluto que el que puede haber en una disolución saturada.
Punto de saturación No alcanza el punto de saturación. Alcanza el punto de saturación. Sobrepasa el punto de saturación.
¿Qué sucede al añadir más soluto? El soluto añadido se disuelve. El soluto añadido no se disuelve. Precipita. El soluto añadido no se disuelve. Precipita.
Efecto de la temperatura A mayor temperatura mayor solubilidad. A mayor temperatura mayor solubilidad. A mayor temperatura mayor solubilidad.
Representación

Los adverbios

Vamos a leer atentamente la siguiente nota, de este modo aprenderemos mucho sobre los adverbios. A menudo los utilizamos, ahora te vamos a enseñar a identificarlos. Además, ya aprendiste leyendo estas líneas porque te marcamos los adverbios con color negro.

Los adverbios son palabras que pueden modificar a un verbo, a un adjetivo o a otro adverbio. Se trata de palabras invariables que no poseen ni género ni número, aunque pueden admitir modificaciones: formar diminutivos o aumentativos (tempranito) y, en algunos casos, pueden poseer grados como los adjetivos (tempranísimo). También se pueden formar adverbios agregando la terminación –mente a los adjetivos (tempranamente).

Veamos la diferencia entre adjetivos, pronombres y adverbios

Palabras tales como todo, poco, mucho, bastante, nada, algo pueden funcionar como adjetivos, pronombres o adverbios.

Son adjetivos cuando acompañan a sustantivos y los modifican:
María tiene muchos libros.

Son pronombres cuando hacen referencia o reemplazan a un nombre (en el ejemplo reemplazaría a “cosas”).
Ellos se conforman con poco.

Son adverbios cuando modifican verbos, adjetivos o adverbios.
Lucía es bastante estudiosa.

Clasificación

Los adverbios además pueden ser de distintas categorías según lo que expresan:

Tiempo: ayer, hoy, mañana después, ahora, nunca, siempre, todavía, etc., que responden a la pregunta ¿cuándo?
Lugar: allí, allá, aquí, acá, allí, cerca, lejos, arriba, abajo, etc., que responden a la pregunta ¿dónde?

Modo: rápidamente, despacio, pausadamente, deprisa, bien, mal y la generalidad de los adverbios terminados en –mente, que responden a la pregunta ¿cómo?

Cantidad: mucho, poco, menos, más, demasiado, muy, bastante, que responden a la pregunta ¿cuánto?

Negación: nunca, no, jamás, tampoco, etc.

Afirmación: además, también, sí, seguramente, verdaderamente, etc.

Duda: tal vez, quizás, (quizá), acaso. etc.

Orden: primeramente, últimamente.

Palabras no connotativas

Hay adverbios que son pronombres, es decir, palabras no connotativas y de significación ocasional.

Estos pronombres adverbios son los demostrativos de lugar (aquí, acá, allí), de modo (así), de cantidad (tanto), de tiempo (hoy, ayer, mañana, ahora, entonces); los relativos (como, cuando, donde, cuanto) cuyo significado depende del antecedente y los interrogativos (cuándo, cómo, dónde, cuánto) que varían de acuerdo con la respuesta. Todos estos adverbios no tienen contenido, por lo tanto son no connotativos.

Error frecuente: medio o media

Salvo el apócope y el grado superlativo (lejísimos, cerquísima) el adverbio es invariable. Por eso debemos recordar que se dice:

Estaba medio cansada.

Mucha gente confunde el adverbio medio con el adjetivo (medio pomelo, media mandarina) que sí tiene variación de género y número.

Locuciones adverbiales

Los modos o locuciones adverbiales son grupos de palabras que funcionan como adverbios y forman frases hechas, como éstas:

Aprendieron poco a poco. Lo hicieron a propósito.
Van de vez en cuando. Lo hicieron de buena gana. Pierde a menudo.
Vino a pie. Vine a caballo. Lo compraremos en seguida. Llueve a cántaros, etc.

Sistema de numeración decimal

Un sistema de numeración consiste, esencialmente, en un procedimiento para nombrar o representar la serie ordenada de los números naturales mediante el empleo de un repertorio limitado de palabras o signos.

El sistema de numeración decimal es el sistema adoptado universalmente y consta de diez símbolos que son: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9.

El sistema de numeración decimal es el más utilizado universalmente.

Con ellos se representan todos los números. Al llegar al número diez, como no se dispone de ninguna cifra para representarlo, construimos su signo combinando dos cifras correspondientes a otros dos números y escribimos 10 (1 y 0). La cifra 1 colocada en esta posición significa decena (1 decena). La cifra 8 en esta posición y seguida de cero (80), significaría 8 decenas.

Utilizando dos cifras podemos representar hasta el número 99 (9 decenas y 9 unidades). Para el siguiente a 99 utilizamos ya tres cifras: 100. El 1 colocado en esta posición significa una centena.

Este sistema de numeración, en que cada diez unidades de un orden forman una del orden superior, es el comúnmente llamado sistema decimal.

El sistema de numeración decimal se llama así porque tiene al número diez como base. Ello significa que, en este sistema, toda cantidad se expresa como suma de múltiplos de las potencias sucesivas de diez (o sea, los productos de la forma 10 · 10 · … · 10).

El diez es la base del sistema de numeración decimal.

Origen

La actual representación decimal de los números encuentra su origen en la India, aunque se introdujo en Europa a través de textos árabes. El primer texto europeo que las contiene (aunque no en el estado actual y, además, sin el 0) es el Codex Vigilanus, en honor a su autor el monje Vigila, que lo redactó en el año 976, en Albelda (Logroño, España).