Los virreinatos

El virreinato constituyó la máxima expresión territorial y político-administrativa que existió en la América española. Debido a las grandes extensiones de sus posesiones en América, la Corona Española recurrió entonces a la división por virreinatos y así garantizar el dominio y la autoridad real en el nuevo continente.

CAUSAS DE SU CREACIÓN

Conforme los conquistadores fueron ganando tierras para la corona española también fueron en aumento sus peticiones de cargos ya que la corona los recompensaba otorgándoles títulos de gobernadores y capitanes generales, aunque pronto se haría evidente que podían llegar a surgir fuertes señoríos en sus posesiones indianas.

La inexistencia de fronteras entre las primeras gobernaciones y su continua expansión gracias a la suma de conquistas daría lugar a que surgieran conflictos entre los gobernadores. Para controlar esta situación y para unificar regiones se planteó la necesidad de crear una instancia superior que garantizara la unidad y cohesión de los nuevos territorios. Así, dentro de la institución virreinal quedaron comprendidas las demás instancias de gobierno y administración: las audiencias, las gobernaciones, las alcaldías mayores o corregimientos y los municipios o cabildos.

Escudo del Virreinato de Nueva España.

EL VIRREY

El virrey era el título con el que se conocía al responsable de administrar y gobernar, como representante y en nombre de la corona española, un país o una provincia. De este modo, y ejerciendo plenamente las prerrogativas regias, su figura tuvo especial importancia por la enorme acumulación de territorios que, debido a su dispersión y la imposibilidad de comunicaciones rápidas, no podía gestionarse de forma centralizada.

Así las cosas, el virrey poseía atribuciones administrativas, militares, judiciales y financieras. En su persona, pues, reunía tres atribuciones: gobernador, capitán general y presidente de la audiencia, cargos que debía desempeñar en el marco de una compleja relación con las demás autoridades.

Edificio actual del Cabildo de Buenos Aires, ayuntamiento municipal de la capital del Virreinato del Río de la Plata.

EL VIRREINATO COLOMBINO

En primera instancia, el primer virreinato otorgado en América recayó en la figura de Cristóbal Colón, según consta en las Capitulaciones de Santa Fe concedidas por los Reyes Católicos antes de que el famoso almirante iniciara su primer viaje rumbo a las Indias. Así como en su condición de almirante le correspondía el mando y la jurisdicción sobre las aguas de la Mar Oceánica (hoy Océano Atlántico), en su calidad de virrey ejercería el poder sobre las tierras descubiertas y por descubrir.

Los Reyes Católicos: Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.

Sin embargo, el llamado Virreinato colombino tuvo una corta duración, ya que desde un primer momento los Reyes Católicos restringieron las facultades del almirante, y pese a que su hijo Diego obtuvo el cargo de manera honoraria, terminó extinguiéndose definitivamente en 1536.

EL VIRREINATO DE NUEVA ESPAÑA

Tras la destrucción del Imperio Azteca y el sometimiento de los nativos, los conquistadores españoles se dispusieron a derribar la antigua capital azteca, Tenochtitlán, y fundar una nueva ciudad de aspecto europeo, la actual Ciudad de México, que se convertiría en la capital del Virreinato de Nueva España. De este modo, y con la construcción de la nueva capital, España puso especial énfasis en la europeización de los territorios recién conquistados, introduciendo instituciones políticas occidentales, con el objetivo de afianzar su dominio en la región. Una vez derribados los últimos vestigios de dominación indígena a manos de Hernán Cortés, designado como Capitán General de la región, la metrópoli decidió constituir estos nuevos territorios como un virreinato, delegando la función de virrey sobre Antonio de Mendoza, en 1536.

Retrato de Antonio de Mendoza y Pacheco, primer virrey de la Nueva España.

En su máxima extensión, el Virreinato de Nueva España ocupó toda América Central y las Antillas, y llegó a abarcar territorios propios del centro y sur de los actuales Estados Unidos y Filipinas. Ahora bien, el impacto demográfico producido tras la conquista sería enorme. De hecho, un alto porcentaje de la población nativa moriría a causa de las enfermedades traídas desde Europa, tales como la viruela o la tuberculosis. Por otra parte, los sistemas de trabajo forzado a los que fueron sometidos los indígenas aceleraron el retroceso demográfico iniciado durante los primeros años de la conquista.

Las haciendas y las grandes propiedades en el Virreinato de Nueva España tuvieron su apogeo en el siglo XVII y ocuparon gran parte del centro de México, en especial el Bajío. En la imagen se puede apreciar una sección del Acueducto de Zacatecas.

En el plano económico, en el Virreinato de Nueva España obtuvo especial relevancia la minería y el comercio. Asimismo, otras actividades importantes fueron la agricultura (maíz, cacao y otros productos originarios de la antigua Mesoamérica), y la ganadería (introducida por los europeos, quienes trajeron la mayor parte de los animales criados).

El descubrimiento de numerosos yacimientos mineros captó entonces la atención de la Corona, que inmediatamente dispuso su explotación. De estos yacimientos, pues, se extraían materiales tales como el oro, la plata, el cobre y el hierro. Con todo, la creación de ciudades mineras, en torno a las minas, produjo el surgimiento de nuevas explotaciones agrícolas y ganaderas dedicadas a su abastecimiento. Las principales minas de Nueva España fueron la de Zacatecas (1546), Pachuca (1552), Fresnillo y Guanajuato (1554), y finalmente San Luis Potosí (1592).

Por su parte, la regulación comercial quedaría en manos de la Casa de Contratación con sede en Sevilla. De hecho, el monopolio y las políticas proteccionistas impuestas por la metrópoli impidieron el óptimo desarrollo por todo el virreinato. El comercio directo con otras zonas del imperio estaba prohibido, con lo cual muchas medidas proteccionistas conducirían al apogeo de actividades ilícitas tales como la piratería o el contrabando.

La minería produjo un importante flujo de actividad económica que ocasionó el crecimiento de la Nueva España al generarse empleos para gran cantidad de la población.

EL VIRREINATO DE NUEVA GRANADA

El Virreinato de Nueva Granada abarcó los actuales territorios de Ecuador, Colombia, Panamá y Venezuela. Fue creado mediante Real Cédula el 27 de mayo de 1717 uniendo la Real Audiencia de Quito, la Capitanía General de Venezuela y la Real Audiencia de Santa Fe. De hecho, la Corona se vio obligada a constituir este nuevo virreinato por dos razones principales: era la zona más importante de producción aurífera y su estratégica posición le permitía enfrentar con efectividad el contrabando y la piratería. La ciudad de Bogotá, pues, pasó a ser la capital del nuevo virreinato, convirtiéndose de esta manera en uno de los principales centros de actividad de las posesiones del imperio en América.

Retrato de Pedro Mesía de la Cerda, quinto virrey de Nueva Granada.

Su fundación obedece a la nueva política borbónica de reorganización administrativa y de reforma y modernización de los sistemas de extracción y comercialización de materias primas obtenidas de las colonias. De existencia intermitente, el Virreinato de Nueva Granada fue disuelto y vuelto a formar en numerosas ocasiones: tras su primera fundación en 1717, fue disuelto por dificultades económicas en 1724; refundado en 1740, fue nuevamente disuelto por los independentistas que se hicieron con el poder en 1810 y recuperado por Fernando VII en 1816. Finalmente, sería reemplazado por una nueva entidad, la Gran Colombia, tras ser definitivamente disuelto por los independentistas en torno a 1822.

Presidencias de Santa Fe y Quito antes de la conformación del Virreinato de Nueva Granada en 1717.

EL VIRREINATO DEL PERÚ

El Virreinato del Perú sería la entidad político-administrativa fundada en 1542 tras el sometimiento del Imperio Inca. Así, en su máxima extensión, abarcaría territorios que actualmente se corresponden con Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia, y parte de Argentina y Chile. De este modo, los primeros asentamientos comenzaron a desarrollarse tras la captura de Cuzco, principal ciudad inca, por parte de Francisco Pizarro, en 1534.

Estatua de Francisco Pizarro en Trujillo, España.

Fruto del choque de intereses entre los distintos conquistadores, el virreinato vivió cuarenta años de caos administrativo, principalmente como consecuencia del desigual reparto de la tierra. No obstante, a mediados del siglo XVI, Francisco de Toledo, virrey del Perú, lograría encauzar la situación y establecer un marco administrativo estable, que se prolongaría durante todo el período colonial.

Quizás una de las particularidades más significativas del Perú estuvo en la temprana explotación de los metales preciosos, cuyo centro más importante fue el cerro rico de Potosí, descubierto por los españoles en 1545.

Durante el siglo XIX, época en la que se suceden los distintos alzamientos independentistas a lo largo del continente, el Virreinato del Perú se mantendría como principal bastión de los realistas, hasta su disolución, en 1824, tras la Batalla de Ayacucho. Asimismo, el Perú sería también testigo de los alzamientos de Túpac Amaru II y Túpac Katari, precedentes de la futura emancipación latinoamericana.

Batalla de Ayacucho.
Mapa del Virreinato del Río de la Plata alrededor de 1783.

EL VIRREINATO DEL RÍO DE LA PLATA

El Virreinato del Río de la Plata fue creado en 1776 por orden de Carlos III. Nacido de una escisión del Virreinato del Perú, integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo de la Capitanía General de Chile y los corregimientos de la provincia de Charcas. De este modo, abarcó los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay, y partes del sur de Brasil y el norte de Chile. Su capital se situó en Buenos Aires, fundada en 1580 por Juan de Garay.

Las causas de la creación de este virreinato surgieron de la necesidad de la metrópolis de defender sus posesiones al sur del continente de las ambiciones de otras potencias coloniales, como Inglaterra y Portugal. Al encontrarse toda esta zona bajo administración del Virreinato del Perú, el tráfico entre Lima y Buenos Aires era muy lento y hacía difícil organizar la defensa de Buenos Aires en caso de un eventual ataque.

La economía en este virreinato seguía el modelo extractivo-exportador, y al igual que el resto de los virreinatos y la propia metrópolis, se mostró ajeno a la proto-industrialización surgida en el siglo XVIII. La ganadería, asentada principalmente en Buenos Aires, constituyó una importante actividad económica. Por su parte, la minería no ocupaba el lugar preferencial que poseía en el resto de los virreinatos, aunque la actividad minera se limitaba a una serie de yacimientos explotados en la actual Bolivia, y desde el puerto de Buenos Aires se exportaban enormes cantidades de oro y plata llegadas, principalmente, del Alto Perú. El comercio, centrado en la exportación de ganado y derivados, cereales, oro y plata, estaba fuertemente regulado por la metrópolis, lo cual favoreció la proliferación de actividades contrabandistas. La actividad comercial estaba en manos de unos pocos españoles, los cuales a su vez, detentaban gran parte del poder político.

Retrato de Pedro de Cevallos, primer virrey del Río de la Plata.

Civilizaciones fluviales

El agua siempre ha sido un elemento vital en todas las sociedades. Bien sea para su consumo o para riego en la agricultura, las sociedades han buscado establecerse en torno a ella. En las civilizaciones fluviales el río era la fuente de agua y muchas veces un medio de transporte para el comercio.

¿Cuáles eran las civilizaciones fluviales?

El término de “civilización fluvial” se utiliza para aquellas civilizaciones que se asentaron en la ribera de grandes ríos. Estas sociedades presentaban una cultura propia y un sistema de escritura.

Con el paso del tiempo, el territorio de las civilizaciones fluviales se ampliaba por medio de guerras o de pactos con pueblos vecinos.
Con el paso del tiempo, el territorio de las civilizaciones fluviales se ampliaba por medio de guerras o de pactos con pueblos vecinos.

Se destacaron cuatro grandes civilizaciones establecidas en torno a ríos y que poseían tierras muy fértiles.

Civilización fluvial Ríos
Mesopotamia Tigris y Éufrates
Egipto Nilo
India Indo
China Huang-Ho y Yang Tse

En todas las sociedades fluviales la principal actividad económica era la agricultura, la cual favoreció el crecimiento de la población y el nacimiento de nuevas ciudades. De igual forma se desarrolló la artesanía y el comercio.

Características de las civilizaciones fluviales

  • Presentaban un fuerte poder político que residía en un rey quién regulaba las leyes, dirigía el ejército y también se desempeñaba en el ámbito religioso.
  • La sociedad estaba claramente divida en dos grandes grupos: una minoría de privilegiados y una gran mayoría que se encontraba al servicio de los primeros. El grupo de los privilegiados sobresalía porque eran los propietarios de la mayoría de las tierras, su riqueza era considerable y poseían los cargos públicos.
  • En estas sociedades, los reyes buscaban demostrar su poderío por medio de la construcción de grandes obras arquitectónicas como canales, palacios, templos y tumbas.

La escritura

En cada una de las civilizaciones fluviales se creó un sistema de escritura diferente. En el caso de Egipto la escritura estaba basada en jeroglíficos para representar palabras o sonidos. La escritura mesopotámica se caracterizaba por poseer símbolos con apariencia similar a una cuña, debido a esto se denominó escritura cuneiforme. En India y China se empleaban ideogramas para escribir a través de una serie de caracteres que combinados formaban las palabras.

Los jeroglíficos eran el sistema de escritura de los egipcios.
Los jeroglíficos eran el sistema de escritura de los egipcios.

Mesopotamia

Debido a la riqueza de sus tierras, muchos pueblos se fueron asentando en la región. Para el 6000 a. C. la población fue aumentando, y para el 4000 a. C. se establecieron las primeras ciudades como Uruk.

Los sumerios formaron parte del primer pueblo mesopotámico del que se tiene registro, su civilización se extendió hasta el norte del Éufrates. Empleaban la metalúrgica y hacían uso de la administración pública. Hacia el 2330 a. C. los sumerios fueron conquistados por un pueblo proveniente del centro de Mesopotamia, los acadios, quienes unificaron a ambos pueblos en un imperio.

Los sumerios fueron los responsables de la invención de la escritura cuneiforme.
Los sumerios fueron los responsables de la invención de la escritura cuneiforme.

En 1950 a. C. los babilonios dominaron Mesopotamia, en el 1792 a. C. el rey Hammurabi llega al trono. Durante esta época, la civilización mesopotámica se fortaleció y se desarrolló el sistema de regadías y la navegación, al igual que grandes construcciones como templos y monumentos.

Uno de los principales aportes de Hammurabi fue su código, que representó la primera recopilación de leyes de las que se tiene registro.
Uno de los principales aportes de Hammurabi fue su código, que representó la primera recopilación de leyes de las que se tiene registro.

Hacia el 1595 a. C. el pueblo hitita invade Mesopotamia seguido por los casitas. El reino se mantuvo así por 400 años, período en el que se desarrollaron fuertes relaciones comerciales con los pueblos vecinos.

Los Asirios conquistaron Babilonia (ciudad de la Baja Mesopotamia) hacia el año 1250 a. C. y a partir de allí expandieron su imperio hasta el Mediterráneo. Las revueltas de tribus caldeas, en conjunto con el empuje de los medas, ocasionaron que el Imperio asirio terminara para dejar nuevamente a Mesopotamia en manos de los caldeos de Babilonia, al mando del rey Nabucodonosor II. En esta forma se mantuvo el imperio hasta que en el año 539 a. C. el rey persa Ciro, conquistó Babilonia y de allí expandió su poder a toda Mesopotamia.

La religión de Mesopotamia era politeísta, cada ciudad solía tener sus propios dioses pero había deidades comunes en la región.
La religión de Mesopotamia era politeísta, cada ciudad solía tener sus propios dioses pero había deidades comunes en la región.

Egipto

El Antiguo Egipto se ubicaba en una zona privilegiada al norte de África, en la que el Nilo bañaba las áridas tierras del Sahara y favorecía la fertilidad del suelo lo que permitió que sus primeros habitantes comenzaran a cultivarlos hacia el 5000 a. C. En esa época el valle de Egipto se encontraba dividido por dos reinos: Alto y Bajo Egipto.

Hacia el año 3100 a. C. los reinos de Egipto fueron unificados según la leyenda por el rey Menes. A partir de esta época se formó el Imperio Antiguo que se encontraba al mando de los primeros faraones y cuya capital se localizaba en Menfis.

Durante el Imperio Antiguo se realizaron la construcción de las pirámides de Gizeh.

Debido al debilitamiento del poder del faraón, el Imperio Antiguo desapareció hacia el 2160 a. C. Posteriormente, en el 2040 a. C. el país fue reunificado por Mentuhotep II quien fundó el Imperio Medio cuya capital se localizaba en Tebas. De esta forma los faraones volvieron a tener el control hasta la invasión de los hicsos.

Uno de los períodos más importantes del Antiguo Egipto fue el del Imperio Nuevo, que comenzó con una serie de faraones guerreros como Amosis I y Tutmosis III que lograron liberar al país del poder de los hicsos.

El final de la época imperial del Antiguo Egipto se sitúa en el 525 a. C. cuando Cambises II, rey de Persia, invade a Egipto.

Los egipcios creían en la vida después de la muerte y se preparaban para ese momento. Las momias son un ejemplo de ello.

Cultura del Valle Indo

Se trató de una civilización localizada en el valle del Indo (en los actuales territorios de Afganistán Pakistán e India) que se desarrolló en el período de 3300 – 1300 a. C. Dependía de dicho río que inundaba las tierras todos los años y depositaba sedimentos fértiles que posteriormente serían aprovechados para el cultivo.

La riqueza agrícola en torno al Indo, permitió que se desarrollara una compleja civilización urbana similar a la evidenciada en Mesopotamia y en Egipto.

Los principales alimentos cultivados en la Cultura del Valle Indo eran el trigo y la cebada aunque también se cultivaba una gran variedad de vegetales.
Los principales alimentos cultivados en la Cultura del Valle Indo eran el trigo y la cebada aunque también se cultivaba una gran variedad de vegetales.

Civilización fluvial china

China es atravesada por dos grandes ríos procedentes de las montañas del Tíbet: el río Huang-Ho (río amarillo) y el Yang Tse (río azul) los cuales formaron parte importante de las sociedades más antiguas.

La primera dinastía de la que se tiene registro fue la dinastía Shang y a través de la cual la civilización china logró un gran nivel de desarrollo en el valle del río Huang-Ho. Durante esta época, se trabajaba el bronce, la alfarería y se tejía la seda. El sistema de escritura estaba conformado por 3.000 símbolos de los que únicamente se han logrado descifrar 1.000 hasta el momento.

Uno de los principales cultivos de esta civilización era el arroz.
Uno de los principales cultivos de esta civilización era el arroz.

La sociedad estaba claramente dividida en dos grupos formados por la nobleza y la plebe, los cuales se encontraban bajo el poder del rey que también hacía de sumo sacerdote. La dinastía Shang llegó a su fin hacia el año 1000 a. C. cuando el pueblo Chou acaba asumió el poder.

Reformas Borbónicas

A finales del siglo XVII, el estado español se había consolidado; el comercio y la producción en sus colonias americanas se habían estancado, las deudas de España habían aumentado y sus rivales imperiales habían crecido mucho, especialmente los ingleses, holandeses y franceses.

Estas fueron razones suficientes para que, bajo el gobierno de los Borbones, se crearan una serie de reformas destinadas a revitalizar el estado y el imperio.

 Tras la muerte del heredero Carlos II, la dinastía francesa de los Borbones asumió el control de la Corona española.

¿Qué son las reformas borbónicas?

Las reformas borbónicas fueron una serie de cambios administrativos, políticos, militares y religiosos que la Corona española, bajo el nombre de la Casa de Borbón, realizó con el objeto de promover el desarrollo económico y comercial.

Causas

Las reformas fueron necesarias para ayudar a modernizar la tecnología y la manufactura en España y también para ayudar a establecer la supremacía española sobre el creciente poder de los criollos que eran las élites locales en el Nuevo Mundo.

 La suposición borbónica del trono español desde 1713 dio inicio a una serie de cambios en la ley y la política.

Las causas principales de estas reformas en los diferentes ámbitos se describen a continuación:

Reformas económicas

Uno de los principales objetivos de las reformas borbónicas era aumentar la producción de productos primarios de exportación en las colonias, el comercio dentro de estas y en España.

La mayor preocupación de la Corona fue la minería, que proporcionó la mayor parte de los ingresos que fluyen en el tesoro español. En un esfuerzo por estimular la producción de plata, en 1736 la Corona redujo su impuesto por la mitad.

También ayudó a asegurar un precio más bajo para el mercurio, financió escuelas técnicas y bancos de crédito, dispensó títulos de nobleza a los propietarios de minas prósperas y facilitó la formación de gremios mineros.

Medidas similares fueron adoptadas para incrementar la producción de oro especialmente en Nueva Granada, que era la principal fuente de oro de la Corona.

Desde 1717, la Corona también creó monopolios estatales sobre la producción y el comercio de tabaco.

Las restricciones reales resultantes sobre la industria y la manufactura en las colonias humedecían gravemente la actividad empresarial colonial, con la excepción de los sectores de la minería, la ganadería y la agricultura orientados a la exportación.

En general, las reformas económicas de Bourbon lograron el objetivo de aumentar la producción, el comercio y los ingresos reales, al mismo tiempo que desmejoraban el sentido de lealtad y fidelidad de la élite y de los subordinados ante la Corona.

Reformas políticas y administrativas

De la mano de las reformas económicas, se produjeron una serie de medidas políticas y administrativas destinadas, una vez más, a aumentar el control real de las colonias. Una serie de reformas administrativas que consistieron en la construcción de dos nuevos virreinatos: el virreinato de Nueva Granada con Bogotá como capital, que fue abolido y luego reestablecido definitivamente en 1739 y el virreinato del Río de la Plata que tenía a Buenos Aires como capital, al cual se anexó el Alto Perú en 1776.

Después de una serie de inspecciones de 1765 a 1771, la Corona trató de debilitar el poder de los criollos, cuya influencia, había crecido demasiado.

La reforma administrativa más sustancial llegó en las décadas de 1760 y 1770, con la creación de una nueva burocracia, una especie de gobernación regional llamada la intendencia, que debía informar directamente al ministro de Indias.

El sistema de intendencia, que amenazaba la autoridad de virreyes y otros altos administradores, fracasó en gran parte, como consecuencia de la inercia institucional que se había desarrollado durante los dos siglos anteriores y la resistencia de los administradores a renunciar a su autoridad.

Reformas Militares

Especialmente después de la captura británica de Manila y La Habana en 1762, la Corona española trató de mejorar su poder militar en todo el imperio.

En respuesta a la creciente violencia que se había manifestado en las revueltas andinas de los años 1740 a 1780, la Corona aumentó el número de soldados y oficiales encargados.

En general, las reformas militares fracasaron en el objetivo de fortalecer los lazos entre España y las colonias, mediante la creación de un gran cuerpo de oficiales criollos que más tarde resultarían instrumentales en las guerras de independencia.

Reformas Religiosas

En 1753, como parte del esfuerzo más amplio para reafirmar la supremacía real, la Corona negoció un convenio con Roma para tener una mayor autoridad real en la nominación y nombramiento de autoridades eclesiásticas.

La reforma borbónica más importante en el ámbito religioso fue la expulsión de los jesuitas de toda la América española en 1767.
La reforma borbónica más importante en el ámbito religioso fue la expulsión de los jesuitas de toda la América española en 1767.

La expulsión de unos 2.200 jesuitas de la América española repercutió por todo el imperio en 1767. Ésta fue una fuente crucial de desencanto entre muchos criollos de élite, lo que condujo a un nuevo enfrentamiento entre la Corona y aquellos cuyo apoyo necesitaría más para perpetuar su imperio americano.

Consecuencias

Todas estas reformas borbónicas económicas, administrativas, políticas, militares y religiosas tuvieron efectos múltiples y contradictorios que, en algunos niveles, acercaron las colonias a España y en otros profundizaron las divisiones.

Las reformas en general fracasaron en lograr los resultados deseados, principalmente al generar diversas quejas entre los criollos de élite contra la autoridad, lo que facilitó la formación de una identidad distintivamente americana y sentó las bases para las guerras de independencia después de la invasión napoleónica de Iberia en 1807 y 1808.

El Quinto Real

Fue un impuesto cobrado por la Corona española, principal fuente de beneficios que España obtuvo de sus colonias. Se fijó en 1504 para ser pagado por 10 años, pero en 1723 fue reducido casi uniformemente al diezmo (10 %). Aunque el quinto fue impuesto oficialmente sobre toda la producción de minerales, en la práctica se recolectó sólo en metales y piedras preciosas.

Problemas fronterizos entre Argentina y Uruguay

Tras la separación de España en 1811, Uruguay fue anexado por Portugal a sus territorios brasileños, pero no fue hasta 1828 que el país llegó a ser totalmente independiente según el Tratado de Montevideo. Hasta principios del siglo XX, este país participó en un concurso interno de poder político a través de guerras civiles, dictaduras y caudillismo.

Las administraciones del presidente José Batlle a principios del siglo XX lanzaron reformas políticas, sociales y económicas generalizadas que establecieron una tradición estatista.

Los socios políticos y económicos más importantes de Uruguay son sus vecinos, en particular Brasil y Argentina.

Disputa internacional

Planta de celulosa

El 4 de mayo de 2006, Argentina interpuso un recurso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra su vecino Uruguay, alegaba que este país había incumplido una obligación bilateral de consultarles antes de emprender un proyecto de celulosa en el río Uruguay.

El proyecto se encuentra a 25 kilómetros de la localidad argentina Gualeguaychú.

El proyecto estaba en una fase inicial de construcción y contaba con los permisos necesarios de las autoridades uruguayas. Si se completaba, sería el mayor proyecto de molienda de celulosa del mundo.

¿Sabías qué...?
La fábrica de celulosa inaugurada en 2007 está ubicada en la localidad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, que forma la frontera entre las dos naciones sudamericanas.

En su demanda, Argentina alegó que Uruguay, al autorizar unilateralmente la construcción de las fábricas de papel, había violado el Estatuto del Río Uruguay, tratado entre ambos países.

Argentina solicitó la reparación del perjuicio derivado de la supuesta falta de cumplimiento por parte de Uruguay de los procedimientos establecidos en el Estatuto del Río Uruguay, en particular el procedimiento de notificación previa y consulta de este estatuto.

Las emisiones tóxicas de gases y líquidos y la liberación de vapores malolientes de las dos fábricas de papel eran la mayor preocupación de Argentina; ya que éstas podrían dañar el frágil ecosistema del río Uruguay, además de perjudicar la salud de más de 300.000 residentes locales. Las fábricas también causarían daños materiales, ya que tendrían efectos nocivos sobre los recursos pesqueros y la economía local.

El punto clave de discordia entre las partes era si las fábricas de papel cumplirían o no las normas internacionales relativas a la emisión de efluentes. Según Uruguay, los estudios ambientales demuestran que el impacto no era tal para que cumpla con el umbral de activar los requisitos de notificación que involucran a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Por su parte, Argentina rechazó estos estudios y alegó que son parcialistas, demasiado optimistas e incompletos, especialmente en lo que respecta a los efectos potenciales en la salud y socioeconómicos; por lo que solicitó información adicional en el marco de la CARU y exigió un estudio más global e independiente sobre los posibles efectos ambientales.

Comercio

Uruguay forma parte de la zona de libre comercio del Mercado Común del Sur (Mercosur). Casi la mitad de las exportaciones del país se destinan a Argentina y Brasil, el resto, a los países de la Unión Europea y los Estados Unidos. Las importaciones proceden principalmente de los socios del Mercosur, la Unión Europea y Estados Unidos.

Protestas

Las objeciones de Argentina a la fábrica de celulosa arriesgaron una división diplomática entre los dos países después de que Buenos Aires llevó el asunto a la Corte Internacional de Justicia, el tribunal de La Haya que arbitra las cuestiones transfronterizas entre países.

El tribunal decidió en julio que el proyecto podría seguir adelante, y el Banco Mundial ha dicho que la planta cumple con sus normas ambientales.

En 2010, la CIJ falló a favor de la operación uruguaya de dos fábricas de papel en el río Uruguay.

EcoMetrix, la compañía canadiense que llevó a cabo el estudio de impacto ambiental del Banco Mundial, manifestó que las emisiones de la planta estarían muy por debajo de los niveles aceptados y que las industrias locales no podrían enfrentar problemas a largo plazo.

Sin embargo, el proyecto llevó a que manifestantes ambientalistas se reunieran en las afueras de las oficinas presidenciales en Montevideo.

La secretaria de Medio Ambiente de Argentina, Romina Picolotti, desestimó el informe del Banco Mundial esta semana, pero también atacó a los manifestantes, al decir que podrían perjudicar los intentos del gobierno de resolver el problema diplomáticamente.

Uruguay afirmó que una ronda anterior de manifestaciones sobre la planta había causado al país 200 millones de dólares en pérdida de turismo y comercio.

La ola de protestas contra el proyecto hizo que Ence, la empresa española que estaba a cargo de una de las dos fábricas de celulosa, trasladara su proyecto a otras partes de Uruguay. Pero la fábrica que construía la empresa finlandesa Botnia siguió adelante. El río Uruguay es compartido por ambos países.

 

 

Problemas fronterizos entre Brasil y Argentina

La búsqueda de la supremacía política y cultural en América del Sur tiene una larga historia que comienza en la época colonial. En el tiempo de los grandes exploradores marítimos europeos, Portugal y España dividieron el continente sudamericano entre ellos, pero la lucha por la tierra continuó durante siglos.

En los últimos 200 años, la relación entre Argentina y Brasil ha experimentado muchos cambios de acuerdo con las aspiraciones de liderazgo regional de cada país y sus conexiones con potencias globales como Inglaterra y Estados Unidos. De manera genérica, se puede decir que si el siglo XIX estuvo marcado por una gran rivalidad entre los países, pero la primera mitad del siglo XX parece ser un período de una mayor integración que ha buscado la colaboración mutua, con tan sólo unos pocos momentos de firme rivalidad.

Los límites de Brasil con Argentina se encuentran definidos por el Tratado de 1898 consignados por el presidente de los Estados Unidos de ese entonces, Grover Cleveland.

Guerra de Cisplatina

Esta guerra, también conocida como la guerra argentino-brasileña, ocurrió a partir de 1825 y 1828 y se centró alrededor del Banco Oriental, conocido por los brasileños como Cisplatina; esta región ubicada en la cuenca del Río de la Plata estuvo inicialmente bajo control español. Sin embargo, después de una serie de incidentes, el Imperio portugués tomó represalias e invadió el banco del este en 1816 y después anexaron este banco bajo el nombre de Cisplatina, que formó parte del imperio brasileño después de su independencia en 1822.

Las Provincias Unidas se irritaron con la toma de posesión brasileña de sus tierras y dirigidos por Juan Antonio Lavalleja y Fructuoso Rivera, lucharon contra el gobierno brasileño con la esperanza de restablecer la soberanía sobre la región. En 1825, un grupo de personas de la Eastern Bank se reunió y reafirmó su lealtad a las Provincias Unidas, al tiempo que declarósu independencia de Brasil. Enfadado por el resultado, Brasil declaró la guerra.

En la historiografía argentina, esta guerra es conocida como “guerra contra el Imperio brasileño”.

En última instancia, la guerra terminó en un punto muerto, ya que rápidamente se volvió económicamente agotadora y hubo una creciente presión pública para ponerle fin.

¿Sabías qué...?
Aunque Brasil y Argentina enfrentan una pérdida generalizada de la actividad económica, aún son las mayores fuerzas económicas de Sudamérica.

Cuando terminó, Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata firmaron el Tratado de Montevideo de 1828 que concedía la independencia a Cisplatina como la República Oriental del Uruguay.

Esta disputa territorial tiene la mayor parte de su importancia para el pueblo uruguayo. Sin embargo, juega un papel decisivo en la representación de la soberanía entre países y su impacto en la frontera.

Recursos hídricos

Desde 1945, el mayor altercado fronterizo entre Argentina y Brasil existía sobre el control del agua; en un intento por resolverlo, Brasil y Paraguay crearon la Ley de Iguazú. Esta propuesta declaró la intención de ambos países de construir una planta hidroeléctrica en la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. Sin embargo, durante este proceso, Argentina no fue consultada. Como tal, quedó fuera del circuito y le preocupó que el proyecto de Brasil violara sus propios planes de desarrollo de recursos hídricos en la zona. Esto llevó a una década de malas relaciones entre los dos países.

En la cuenca del Alto Paraná, ambos países querían tener el dominio del agua.

Sin embargo, en octubre de 1979, la disputa fue finalmente resuelta gracias a las negociaciones diplomáticas donde los tres países firmaron el Tratado Multilateral Itaipu-Corpus sobre cooperación técnica. Esto llevó a la construcción de la presa de Itaipu y allanó el camino para mejorar drásticamente las relaciones entre Brasil y Argentina. De hecho, después de la firma del tratado, el presidente João Baptista de Oliveira Figueiredo fue el primer líder brasileño en visitar Argentina en más de cuatro décadas.

Actualidad

Hoy en día, las cinco disputas principales entre Argentina y Brasil se enumeran de la siguiente manera:

  1. Barreras comerciales

Una ley argentina establece que cualquier producto extranjero necesita una autorización especial del gobierno para ingresar al país y por otro lado hay un conjunto de reglas sanitarias, lo que ha llevado a funcionarios y agricultores brasileños a quejarse de que todo forma parte de una maniobra para bloquear sus productos agrícolas.

Mauricio Macri y Michel Temer se comprometieron el martes a reducir las barreras comerciales entre sus dos países.
  1. Asociación nuclear

Brasil y Argentina tienen proyectos similares relacionados con la tecnología nuclear. Aunque ambos países quieren construir reactores atómicos con fines energéticos, hay una dificultad presupuestaria en el lado brasileño.

Brasil y Argentina tienen 20 años de participación estratégica en el área nuclear.

 

  1. Seguridad de frontera

Mientras que los miembros del Mercosur quieren integrar a los estados y aumentar la libre circulación, Brasil quiere proteger sus fronteras. De hecho, la mayoría de las drogas y armas ilegales entran a Brasil a través de los países vecinos.

  1. Vía navegable Paraguay-Paraná

Cuando el actual presidente de Brasil, Michel Temer, visitó Buenos Aires en octubre de 2016, ambos presidentes decidieron impulsar la extensión del acuerdo de la hidrovía Paraguay-Paraná. El acuerdo se extiende hasta 2020 y es fundamental para el comercio entre Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina.

  1. Industria automotriz

En junio de 2016, ambos países acordaron términos sobre un acuerdo comercial para esta industria, que tendría una validez hasta el 2020 y donde se debería crear una zona de libre comercio para la misma.

Brasil ocupa el 5to lugar dentro de la producción internacional de automóviles.
Comercio

Argentina es el tercer socio comercial de Brasil. Sin embargo, el volumen de comercio entre las dos economías ha disminuido en los dos últimos años. En 2013 Brasil exportó 19.600 millones de dólares a Argentina y para el 2015 todas las exportaciones ascendieron a sólo 13.400 millones de dólares.

El aguardiente: la bebida de la discordia

En 1764 la aduana aprobó un impuesto vinculado al cobro de las llamadas alcabalas. El Decreto afectó a los pequeños productores y comerciantes de aguardiente. Ante la medida que dictó la metrópoli el pueblo se alzó en los barrios de Quito, logró el control de la ciudad y obligó a los funcionarios a refugiarse en los conventos. Aunque se lograron algunas conquistas propuestas, como ocurrió con la Rebelión de las Alcabalas dos siglos antes, se aceptaron las negociaciones y se restableció el estanco. Estos hechos se conocieron como la Rebelión de los Estancos.

La hacienda se consolida

Al producirse la disminución de la producción textil, motivado por la baja demanda existente, la tierra adquirió mayor valor. Los precios del suelo subieron y su posesión se concentró en escasas manos, especialmente en las de los blancos acaudalados. Se convirtió así la agricultura en una de las actividades más importantes en la economía colonial. Al convertirse la tierra en un bien codiciado se iniciaron las expropiaciones forzosas a los indígenas, mediante compraventas desfavorables e injustos desalojos a sus ancestrales dueños.

¿Sabías qué...?
Las consignas utilizadas por los sublevados en la Rebelión de los Estancos fueron: ¡Viva el Rey! ¡Mueran los chapetones! ¡Abajo el mal gobierno!

La agricultura de pequeñas parcelas se transformó en agricultura extensiva, de cultivos más grandes. De este modo, comenzaron a aparecer las haciendas, donde se sembraba, se criaba el ganado y se realizaban producciones rudimentarias de panela y aguardiente de caña. El dueño de una hacienda era considerado un terrateniente. A los que tenían las mayores cantidades de tierra o más de una hacienda, se les llamó latifundistas o dueños del latifundio.

Por su parte, los indígenas, que fueron despojados de sus parcelas, y que tenían que pagar impuestos al gobierno y diezmos a la iglesia, trabajaron como peones para los hacendados y latifundistas. Los peones eran retenidos en sus labores mediante el endeudamiento que contraían con los propietarios, viéndose obligados a permanecer en sus labores. Esto es lo que se conoció como concertaje.

Concertaje

El concertaje es un contrato mediante el cual un indígena estaba obligado a realizar trabajos agrícolas de manera vitalicia y hereditaria, sin recibir salario o recibiendo una remuneración mínima. Los trabajadores o peones que vivían en las haciendas con sus familias se “concertaban” (es decir, se comprometían) con los dueños para el trabajo. No recibían el salario porque estaban endeudados con sus patrones. Pedían adelantos de dinero al patrón para poder pagar impuestos y compromisos religiosos, cómo bautizos, matrimonios, entierros y otros. De esta manera se convertían en dependientes de los hacendados y terratenientes.

Para mediados del siglo XVIII la economía se sustentó en la producción de las haciendas. Sus productos abastecían los mercados locales y regionales. Las pequeñas parcelas, conocidas como obrajes, fueron, progresivamente, integradas a las haciendas y latifundios. Por su parte la producción textil, que estaba muy deprimida, se comercializaba en mercados locales y en la zona del valle del Cauca, al sur de lo que hoy conforma el territorio colombiano.La realidad va cambiando

La tierra adquirió gran valor por la decadencia de la producción textil.

La Costa ecuatoriana creció

Aparejada al desarrollo de la agricultura creció la producción cacaotera y de otros cultivos en la Costa ecuatoriana, fundamentalmente en Guayaquil. De esta manera también aumentó el comercio y la actividad portuaria. El empleo para pardos, mestizos costeños e indígenas provenientes de la Sierra, aumentó considerablemente en las ciudades. En las décadas siguientes se intensificó el comercio con Perú y Nueva España (México).

En la Sierra Sur también creció la economía y, por ende, la población. Ciudades como Loja y Cuenca adquirieron renombre. En sus alrededores proliferaron las haciendas medianas y pequeñas donde se criaba ganado y se cultivaban el algodón, las frutas, los granos y la caña de azúcar. Allí las exportaciones estaban monopolizadas por comerciantes leales a los colonialistas españoles.

La Rebelión de los mestizos

La Rebelión de los Estancos fue un movimiento liderado por los mestizos quiteños.

El Siglo de las Luces, el siglo de las sombras

Ecuador constituyó un ejemplo de la confluencia, en un mismo territorio, de dos fenómenos característicos del siglo XVIII: por una parte el aumento de la miseria y las penurias en la población, y, por otra, un florecimiento de la cultura, el arte y la ciencia. La crisis generada por la disminución de la producción textil y de otros sectores económicos en la Sierra, produjo pobreza, descontento en la sociedad y aumentó los conflictos existentes entre los eclesiásticos y el poder civil. Estas contradicciones respondieron al incremento de las riquezas de la Iglesia, aparejado a su gran influencia sobre las personas.

Colonialistas y eclesiásticos explotaron a los indígenas.

La presidencia, entre 1728 y 1734, de Dionisio Alcedo y Herrera, político de tendencia borbónica, al frente de la Real Audiencia, intentó limitar el poder de la Iglesia, reformando la administración. En este contexto llega a Quito la Misión Geodésica que influyó grandemente en la comunidad cultural y científica.

Posteriormente, a partir de mediados del siglo, el poder de los propietarios privados y de las instituciones de la Iglesia creció. Fue en este contexto en el que se produjeron los hechos conocidos como la Rebelión de los Estancos.

Estanco

En el sistema jurídico-administrativo de la monarquía española, al estanco lo constituía el monopolio impuesto a la producción y comercialización de un producto, acto que sólo era prerrogativa del Rey.

La metrópoli, en su afán de centralizar en sus manos todo el poder sobre el comercio, estableció impuestos y restricciones aduaneras. Entre las más impopulares estuvo la del estanco del aguardiente, que provocó una rebelión de magnitudes inmensas. La Rebelión de los Estancos tuvo sus antecedentes, su desarrollo y sus consecuencias muy particulares.La gota que derramó la copa

Los hechos contados por uno y otro bando

Una Real Cédula, que prohibía la destilación particular y la comercialización del aguardiente llegó a Quito en los primeros días de mayo de 1765. Este hecho provocó gran conmoción entre diferentes sectores sociales, cansados de los abusos efectuados por los encargados de recaudar los impuestos y los “chapetones” odiados por los criollos nacidos de padre o madre española, que eran tratados como inferiores.

Chapetones

Se conocía como “chapetones” a los nacidos en España que llegaron al continente americano, en los primeros años como conquistadores, y luego, en calidad de colonos, funcionarios y autoridades.

En el amanecer del 22 de mayo, aparecieron carteles en varios lugares de la ciudad, donde se anunciaba una manifestación a las siete de la noche para protestar contra las autoridades metropolitanas por las medidas dictadas por el Rey, donde se implantó el monopolio de la producción de aguardiente y se facultó a la aduana para el cobro de nuevos impuestos gravados a los alimentos.

¿Sabías qué...?
El 24 de mayo el pueblo enardecido asaltó el Palacio de la Real Audiencia de Quito y, sin mostrar temor ante las armas de más de doscientos soldados, atacó el edificio y se apoderó de él.

A las siete de la noche se rompe la paz

A las siete de la noche sonaron fuertemente las campanas y los quiteños se reunieron en San Roque y San Sebastián y, de allí marcharon hacia la Casa de Estancos, en Santa Bárbara, derramaron aguardiente y prendieron fuego, dejando el inmueble en cenizas.

Del otro lado

En un intento por aplacar los ánimos de los sublevados, acudieron al lugar los jesuitas encabezados por el Licenciado Juan Bautista Aguirre quien, por su gran elocuencia, fue comisionado para dirigirse a las masas enardecidas, prometiendo que las medidas serían suprimidas.

El resultado de una Revolución: ganadores y perdedores

El 28 de junio la ciudad volvió a la calma, capitularon las autoridades y fueron expulsados todos los españoles solteros. Don Manuel Rubio, Decano de Oidores, encargado de la Presidencia de Quito, fue obligado a abandonar la ciudad. El 17 de septiembre de ese mismo año, una comunicación oficial, enviada por el Virrey de Santa Fe, declaró el indulto general de todos los comprometidos en la revuelta. Pocos días después y enviado por los virreyes del Perú y Nueva Granada, en calidad de pacificador, llegó a Quito el Gobernador de Guayaquil, don Antonio Zelaya, quien cumplió a satisfacción su cometido.

Quito rebelde

La Historia de Quito está llena de episodios de levantamientos, revueltas, luchas armadas y sublevaciones a través de los siglos.

 

Quito se rebela por primera vez

En fecha tan temprana como 1592 los quiteños protagonizaron la primera manifestación de inconformidad con el orden de cosas impuesto por los colonizadores españoles. El motivo fue la decisión de la metrópoli de aplicar un impuesto del 2 % a las compras y las ventas que se realizaran. Esto se conoció con el nombre de las alcabalas.

El orden político y social de Quito


Con la espada y la cruz España dominó América.

Conquista y evangelización fueron dos procesos que marcharon juntos en América Latina. Con los conquistadores llegaron también los religiosos, quienes organizaron, en esos primeros años, la Diócesis de Quito que, dirigida por un obispo, se encargaría de administrar religiosamente el territorio. El primer obispo, García Díaz Arias, tomó posesión en 1550.

¿Sabías qué...?
Alcabala es una palabra que proviene del árabe (alqabála) que significa: “El contrato, el impuesto concertado con el fisco”.

En el terreno legal y político se instituyó la Real Audiencia de Quito, en 1563. Esta formó parte del Virreinato de Perú. La máxima autoridad era el Presidente. El primero de ellos fue Hernando de Santillán, quien se posesionó al año siguiente de creada la Audiencia.

Francisco de Toledo, Virrey del Perú, tomó medidas que consolidaron y fortalecieron el orden político del virreinato y, en especial, de la Audiencia de Quito, que llegó a ser una de las más importantes del Continente. Toledo gobernó desde 1569 hasta 1581.

Real Cédula

El impuesto serviría para organizar la defensa contra piratas y corsarios.

Por Real Cédula expedida en noviembre de 1591 se dispuso el pago de un nuevo impuesto, del 2% sobre las ventas y permutas, por parte del Rey de España, Felipe II. La orden llegó a Quito un año después de promulgada. Se empezaría a cobrar a partir del 15 de agosto de 1592. El valor recaudado se utilizaría para proteger de los ataques de piratas y corsarios a las flotas que llevaban el oro y la plata sustraída de América hacia España.

Estatua de Felipe II en Valladolid.

Manuel Barros, presidente de la Real Audiencia de Quito en los años noventa, se mostró como un defensor de los indígenas, tomando algunas decisiones que los favorecieron. Por su parte, el Cabildo protestó contra la medida, el Presidente impuso el cobro y tomó prisionero al delegado del Cabildo, Alfonso Moreno Bellido. El pueblo, enardecido, rompió las rejas de la prisión y lo liberó. El conflicto tomó un rumbo cada vez más tenso, especialmente luego del asesinato de Moreno. Luego de pasados unos meses, se acordó utilizar un mediador y se comenzó el pago del impuesto.

¿Sabías qué...?
En la legislación existente en la época feudal, el quindenio era un tipo de impuesto similar a las alcabalas.

La Real Audiencia vs el Cabildo

En Cádiz se elaboraban las leyes para las colonias de América.

Los hechos

El pueblo sublevado se levantó en armas para luchar por sus derechos, pero los españoles tomaron las mejores posiciones en la ciudad, evitando el triunfo de aquellos que protestaban contra la decisión de la Corona.

La fuerza fue un método de dominio.

La Real Audiencia ignoró los reclamos populares, hechos a través del Ayuntamiento, por lo que se dirigieron a Alonso Moreno y Bellido, a fin de que actuara como intermediario entre las partes en conflicto y que se impidiera la ejecución del nuevo impuesto.

Las alcabalas

La Revolución de las Alcabalas, en sus inicios, tuvo motivaciones justas, pero luego se convirtió en una avalancha de crímenes injustificados. 

Se realizaron reuniones secretas, que finalmente fueron descubiertas por el presidente Barros de San Millán y comunicadas al Virrey de Perú. Por este motivo, fueron enviadas tropas a para eliminar la amenaza de los sublevados.

Se perdió una batalla, pero no la guerra

El 28 de diciembre de 1592 un disparo que salió de uno de los arcabuces utilizados en la Audiencia mató a Moreno y Bellido. Esa fue la chispa que encendió los ánimos represivos. Pocos escaparon de la persecución.

No obstante, cuando el Rey y el Consejo de Indias tuvieron conocimiento de los sucesos y las injusticias que se estaban cometiendo, se opusieron a esos métodos.

Quito, ciudad rebelde

A los patriotas se les ahorcó en las noches para que a la mañana siguiente sus cadáveres fueran vistos por los vecinos de la ciudad como escarmiento.

Los principales líderes fueron apresados y condenados a la pena capital sin juicios adecuados. La Rebelión de las Alcabalas terminó sin resultados positivos para los quiteños, pero fue una muestra de su rebeldía y el primer intento por despojarse del dominio colonial.

 

 

Un gran Imperio de corta vida

Cuando aún faltaban 2000 años para la llegada de los conquistadores españoles, la región indoamericana ecuatorial alcanzó un alto desarrollo en la agricultura, se expandió territorialmente y logró formas nuevas de intercambio comercial con otras aldeas. Mediante guerras y alianzas tribales o familiares se formaron los señoríos étnicos, que constituyeron la estructura política más compleja en la sociedad.

La sociedad supracomunal

Con el desarrollo agrícola alcanzado por los pueblos asentados en el extremo norte de la Cordillera de los Andes, propiciado, en gran medida, por la llegada a estos territorios de hombres provenientes de Meso y Centroamérica, que conocían muy bien las técnicas de producción de alimentos, apareció un excedente que se comercializó con comunidades de otras regiones vecinas. Esta etapa se extendió en el tiempo hasta la llegada de los españoles al continente americano, en el siglo XV.

¿Sabías qué...?
Un Imperio es el conglomerado de pueblos sometidos al control de un Estado gobernado por un emperador.
Las terrazas en las montañas fue una técnica empleada en la agricultura.

El término sociedad supracomunal se refiere a la existencia del intercambio comercial entre una comunidad y otra. El desarrollo cultural de estas sociedades fue desigual. Algunos pueblos continuaron practicando la caza y la pesca, junto a la agricultura y otros, al aparecer los excedentes, aumentar la población y crecer las aldeas, favorecieron la aparición de jefes poderosos que concentraron en ellos el poder.

Machu Picchu fue la capital del Imperio.

Sociedades aldeanas

La diferencia entre las sociedades supracomunales y las aldeanas consistió en que las últimas se asentaron en un lugar para vivir de la agricultura, practicando una vida urbana estable. La aldea constituyó el centro de la sociedad. El comercio se basó en el intercambio de productos diferentes, de acuerdo a lo producido por cada aldea. Así, por ejemplo, los habitantes de la costa trocaban sal por hierbas medicinales cultivadas por los habitantes de la selva.

El mullo

La concha de los dioses.

Uno de los objetos más comercializados en la etapa supracomunal fue el mullo, nombre con el que se conocía la concha spondylus, recogida en la costa y que se halló en estudios espeleológicos realizados en distantes regiones. El mullo era venerado como una pieza ceremonial en las manifestaciones religiosas indígenas, e incluso apareció en enterramientos en sitios de la Sierra y el Oriente, así como en lugares más alejados del actual Ecuador.

La influencia de las culturas mesoamericanas en las comunidades de la región andina norte fue grande. Existen evidencias de la utilización de elementos decorativos en la cerámica de La Tolita y Jama-Coaque que se conocieron en Mesoamérica en tiempos más remotos. Se reprodujeron dioses mexicanos, como por ejemplo el de la lluvia, llamado Tlaloc.

Influencia cultural

Ingapirca, el Cuzco ecuatoriano

El metal, un paso adelante

La cultura Valdivia utilizó los metales más fáciles de moldear, como el oro, la plata y el platino; sin embargo, en esta etapa se comenzó la elaboración de objetos decorativos, rituales y utilitarios más complejos. El oro se obtenía de los ríos y también de las minas. Los objetos se elaboraron con muchos detalles y belleza, como fueron las máscaras mortuorias.

Los ayllus

Sólidas estructuras comunitarias conformaron algunas agrupaciones urbanas, como fue el caso de La Tolita, donde los hombres trabajaron en colectivo y donde la propiedad sobre los medios y los resultados de la producción eran colectivos.

En esas sociedades comunitarias existió un jefe que podía ser el cacique o el ilajtacuna, que dirigía la actividad agrícola y comercial. Tanto él como su familia eran considerados miembros de un linaje superior al resto de los integrantes de la comunidad.

El clima y los cultivos

En los valles del Imperio se cultivó el maíz.

Bosques subtropicales: maní, ají, coca, guayabas, guabas y otras frutas.

Valles: maíz, papas, fréjol, toctes, taxos, capulíes y fibras textiles.

Páramos: pastos para alimentar los animales, pajas para construir las viviendas y plantas medicinales.

Entre las formas primitivas de organización y los actuales Estados Nacionales existieron, en la región del norte andino, los señoríos étnicos, que constituyeron estructuras políticas complejas. La inexistencia de fronteras no limitó la aparición de los señoríos que comprendieron amplios territorios bajo un mismo mando.Señoríos étnicos

Se construyeron fuertes para proteger los territorios propios de ataques enemigos.

En esos espacios de influencia se construyeron tolas y comunidades humanas estructuradas, donde habitaron los quillacingas y los pastos, al norte, los caranquis, cochasquis, otavalos y cayambes, al centro, entre los ríos Chota y Guayllabamba y los panzaleos, sigchos y puruhá, al sur. Los yumbos, cañaris y paltas, habitaron en la zona tropical, al sudeste de Quito, el Azuay y el extremo sur, respectivamente, conformando amplios señoríos. En la Costa aparecieron los señoríos de La Tolita y Atacames; en Manabí, los manteños y en Guayas los huancavilcas, punaes y chonos. En la Amazonía, los cofanes, quijos y jíbaros.

Quito

Las ciudades de Tomebamba (Cuenca) y Quito constituyeron los centros políticos del Norte del Imperio Inca.

Los mindalaes

En el proceso de especialización de los miembros de los señoríos étnicos aparecieron los mindalaes. Estos eran grupos especializados en el comercio o trueque entre las diferentes poblaciones. Se llegaron a formar confederaciones, como la llamada Liga de Mercaderes Manteños.

A partir del año 1000 después de Cristo, se agruparon diversos cacicazgos y señoríos, a partir de alianzas de guerra y matrimonios, formando en la zona norte el Caranqui – Cochasquí y, en el sur de los Andes, el Cañari. Los conquistadores españoles, a su llegada, llamaron a esta organización el Reino de Quito. Este territorio se correspondía con el del actual Ecuador.

La conquista del norte por los Incas

Hacia 1470 el Reino de Quito sufrió los ataques de un señorío que se había desarrollado al sur de Perú, conocido como los Incas, que a base de alianzas y conquistas se convirtió en uno de los imperios mayores de América y el más importante de Suramérica.

¿Sabías qué...?
Los incas, a pesar de contar con un gran ejército, no lograron conquistar la Amazonía.

Tahuantinsuyo

Bandera de Tahuantinsuyo junto a la del Perú actual

Según la leyenda, Manco Cápac y su esposa Ocllo, salieron de las aguas del lago Titicaca para fundar la ciudad del Cuzco, guiados por su padre, el dios Sol y, de esta forma, gobernarlo. Alrededor de 1450, el inca Pachacutic se enfrentó y venció a otros señores y organizó el naciente imperio.

El imperio se expandió rápidamente. En el sur, Túpac Yupanqui, hijo de Pachacutic, se encargó de someter los habitantes del altiplano de la actual Bolivia, Argentina y Chile. En el norte, Huaina Cápac, su hijo, conquistó el territorio actual de Ecuador, hasta el sur de Colombia.

Ecuador formó parte del Imperio Inca

La conquista inca, aunque sangrienta, representó la integración al gran imperio andino.

Túpac Yupanqui

En la conquista de los territorios del norte, Túpac Yupanqui utilizó su inteligencia y habilidades: cuando las tribus o señoríos se le enfrentaron los sometió por la fuerza, pero cuando pudo hacerlo por las buenas, les prometió mantener el mando a los jefes, les entregó regalos o se casó con sus hermanas o hijas. De esta forma, en poco tiempo se expandió por el norte de los Andes, donde incorporó los señoríos paltas y cañaris.

Túpac Yupanqui se asentó en Tomebamba, donde se halla la actual ciudad de Cuenca, donde nació su hijo Huayna Cápac. En su avance al norte sometió a los pueblos de la Sierra, donde encontró resistencia, pero luego de 15 años de lucha, los sometió.

Huayna Cápac

Al morir su padre, en 1493, Huayna Cápac continuó la campaña iniciada por éste. Encontró férrea resistencia en los señoríos Cayambi, Cochasquí y Caranqui, al frente del cuales luchó el cacique Naxacota Puento.

Yahuarcocha: El lago de sangre

Uno de los episodios más sangrientos de la lucha por dominar el territorio norte y someterlo al Imperio Inca lo constituyó la batalla que libraron los caranqui-cochasquíes en los llanos de Socapamba, a orillas del lago, enrojecido por la sangre derramada por los soldados derrotados.

Luego de la guerra, Huayna Cápac consolidó su victoria casándose con la princesa Quilago, de Caranqui, donde construyó grandes palacios, templos y defensas y donde nació su hijo Atahualpa.

Huayna Cápac murió en Tomebamba, en 1528, al parecer, de viruela. Al morir su sucesor, se entabla una lucha por el poder entre sus hijos Huáscar y Atahualpa.