La sociedad de la información

El fin de las fronteras

La información no se detiene, no reconoce fronteras, fluye constantemente por los mismos canales que permiten que alguien del otro lado del planeta nos escuche y nos vea en tiempo real. Hasta podemos trabajar en equipo sin estar en el mismo sitio. El sentido del tiempo y el espacio ya no es el mismo; el desarrollo de los medios de comunicación creó condiciones de instantaneidad y de ubicuidad que ha vuelto innecesarios muchos desplazamientos físicos. Esto es posible gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, o simplemente TIC. Pero ¿qué son exactamente las TIC?

Las TIC son el conjunto de herramientas que permiten procesar, almacenar, sintetizar, recuperar y presentar información, a través de soportes y canales que facilitan el tratamiento, acceso y difusión de la misma.

Algunos ejemplos de los elementos más avanzados entre estas tecnologías son la pizarra digital (ordenador personal + proyector multimedia), los blogs, el podcast y, por supuesto, la web.

Pero no se trata de magia si no de ciencia, y como tal, no surgieron espontáneamente si no que tienen un origen y un desarrollo.

UNA HISTORIA EN LÍNEA

El largo camino hacia la “sociedad de la información” (como se conoce a este tiempo en el que imperan las TIC) se inició con el invento de la escritura. De ahí en adelante fue evolucionando lentamente y pasando diferentes etapas hasta comenzar su periodo de aceleración con el invento del telégrafo, y luego el teléfono, la radiotelefonía y la televisión. Si bien hoy hasta el ordenador resulta obsoleto como para considerarlo entre las nuevas tecnologías, bien puede decirse que todos los inventos mencionados forman parte, como elementos tecnológicos destinados a la comunicación, del bagaje de antecedentes que condujo a internet.

La historia de internet comenzó públicamente en 1969. El proceso se inició con la red de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPANET), creada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos con el propósito de intercomunicar a los diferentes organismos públicos del país.

Las investigaciones se orientaban a la realización de una red descentralizada con múltiples caminos entre dos puntos, con los mensajes divididos en partes que transitaran caminos diferentes. Sin embargo la participación de numerosas universidades en el proyecto, multiplicó las formas de intercambiar información. Las creaciones siguientes fueron los correos, la mensajería y la página web. Pero la gran revolución de internet como fenómeno social se produjo a mediados de los años 90 del siglo pasado. De allí en adelante aparece lo que hoy conocemos como “Tecnologías de la información y comunicación”. Entre estas tecnologías deben contarse no solamente la informática y sus tecnologías asociadas, telemática y multimedia, sino también los medios de comunicación de todo tipo: los medios de comunicación social (“mass media”) y los medios de comunicación interpersonales tradicionales con soporte tecnológico como el teléfono y el fax.

Hoy los beneficiarios de las TIC se extienden así como sus utilidades se multiplican. Los negocios, la educación y el ocio son parte de los múltiples usos que brindan. Así vemos como auxilian a la agricultura de precisión y la gestión del bosque, a la monitorización global del medio ambiente planetario o de la biodiversidad, a la democracia participativa (TIC al servicio del desarrollo sostenible), al comercio, la medicina, la información, la gestión de múltiples bases de datos, la bolsa, la robótica y los usos militares, sin olvidar la ayuda a los discapacitados (por ejemplo, ciegos que usan sintetizadores vocales avanzados), y por supuesto a la educación, la ciencia y las artes. El único límite es el que impone la misma tecnología.

CARACTERÍSTICAS

Las características principales de las TIC son las siguientes:

• Representan la innovación y la creatividad en la forma de acceder a la comunicación.
• Benefician en gran medida a la educación pues la hacen más accesible y dinámica.
• Su uso es motivo de debate público permanente ya que su constante evolución exige también un constante seguimiento y discusión sobre sus aplicaciones y consecuencias.
• Se relacionan con mayor frecuencia con el uso de la Internet y la informática.
• Afectan a numerosos ámbitos de las ciencias humanísticas como la sociología, la teoría de las organizaciones o la gestión.

Dentro de este amplio espectro que comprenden las TIC, las más rutilantes innovaciones son:

• Internet
• Robótica
• Computadoras de propósito específico
• Dinero electrónico

BENEFICIOS Y DIFICULTADES

La tecnología así como ofrece oportunidades y beneficios, también implica nuevos problemas que en el caso que nos ocupa están en plena etapa de discusión. A continuación ofrecemos un breve enunciado sobre las ventajas y desventajas de las TIC.

VENTAJAS

• La interactividad ha acelerado los cambios y las innovaciones en la sociedad.
• El acceso a la información y la comunicación posibilita el desarrollo de habilidades generando nuevas formas de construcción del conocimiento.
• La circulación de la información y las posibilidades de comunicación han provocado una revolución social al imponer la geografía virtual por sobre la geografía física.
• Sus utilidades y beneficios se extienden con éxito a campos tan demandantes como los de la salud y la educación.
• Sus recursos permiten el aprendizaje interactivo y la educación a distancia.

DESVENTAJAS

• En educación, las metodologías de enseñanza no han evolucionado a la par de la tecnología, lo que provoca un desfasaje que en algunos casos genera confusión.
• La educación a distancia no permite la atención personal del alumno.
• La facilidad en la obtención de información específica impide el recorrido general del tema.
• La información que se obtiene utilizando los buscadores de internetno siempre es confiable.
• Puede provocar dispersión y pérdida de tiempo.
• En el plano social, el desarrollo tecnológico de los medios de comunicación puede crear nuevas desigualdades o reforzar las ya existentes, por la dificultad económica que representa la accesibilidad al hardware.

CONCLUSIÓN

La siguiente cita resume con claridad y certeza la realidad de las TIC y su participación en el futuro de la humanidad:
“Las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de todos los habitantes del planeta. Se disponen de herramientas para llegar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de instrumentos que harán avanzar la causa de la libertad y la democracia, y de los medios necesarios para propagar los conocimientos y facilitar la comprensión mutua” (Kofi Annan, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, discurso inaugural de la primera fase de la WSIS, Ginebra 2003).
Y no es poco.

Una antena eterna: sintonizar un sitio web

La radio se creó hace muchísimos años. Con el tiempo se fue adaptando y hoy en día, hay programas para todas las edades que incluyen muchos estilos musicales, llamadas, juegos y hasta denuncias. También existe la radio por internet ¿Te animás a hacer tu propio programa? Es muy fácil y podés contar tus historias, las de tu lugar, tus intereses y preocupaciones.

Por Giulia Santantonio

13/09/2013

¿Escuchás la radio? ¿Cuál es la diferencia entre la tele o la compu? ¿Viste que se puede llamar a la radio, jugar, hacer preguntas y aprender sobre música también?

La radio es un mundo que se creó hace muchísimos años ya y que fue adaptándose y cambiando. Y sigue existiendo gracias a que tiene características muy propias y se adapta a las nuevas tecnologías. ¿Vemos un poco de qué se trata?

Aunque no lo veamos, el mundo de la radio incluye un montón de aspectos. Podríamos decir que es como la tele, pero solo se escucha: requiere de una producción, un lenguaje específico (la locución), uno o varios conductores, un tiempo de programa, música, noticias y hasta novelas.

Justamente, hace muchos años, nuestros abuelos y bisabuelos escuchaban las novelas por radio. En el radioteatro, había personajes que se distinguían por sus voces y la gente se sentaba alrededor de ese aparato a escucharlos y a emocionarse con esas historias, tal como hoy lo hacemos con las series o telenovelas.

Hasta no hace mucho tiempo, antes de que existiera el CD, mucha gente grababa en casetes las canciones que escuchaba en la radio ya que no existía internet ni la posibilidad de descargarlas.

Hoy, por suerte, este miedo de comunicación tan interesante sigue existiendo. Cambió mucho: hay programas más modernos para todas las edades que incluyen todos los estilos musicales, llamadas telefónicas, juegos con los oyentes y hasta denuncias.

A partir de la llegada de las compus e internet, una de las últimas invenciones fue la radio por internet. La gran diferencia es que se transmite por streaming. Y la ventaja de esto es que se pueden escuchar radios de todo el mundo porque la señal la brinda internet, y no una antena chiquita que está en una casa.
¿Te animás a hacer tu propio programa de radio? Es mucho más fácil de lo que parece y podés contar tus historias, las de tu lugar, tu gente, tus intereses y preocupaciones. También podés elegir qué música poner. Una vez que lo grabes, ¡lo podés compartir acá así lo escuchan todos los que entran en este blog!
Si tenés ganas de hacer un programa de radio, podés entrar en Sintonía digital, donde vas a encontrar también diferentes proyectos que te pueden interesar.

Fuente: http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?referente=estudiantes%20&id=%20120210&cat=ed_blogs_cat_estudiantes

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¿Qué es la robótica?

Desde siempre, las personas han inventado mecanismos y desarrollado tecnologías que les permitieran traspasar los límites de sus capacidades. Asimismo, fantaseaban con la idea de jugar a ser Dios y crear seres a su imagen y semejanza. El enorme progreso en ingeniería, electrónica e informática lo está haciendo posible. Aquí, allá… en todas partes. Los robots están entre nosotros.

Por Conectar Igualdad

La robótica es la ciencia que estudia el diseño y la implementación de robots, conjugando múltiples disciplinas, como la mecánica, la electrónica, la informática, la inteligencia artificial y la ingeniería de control, entre otras.

Para definirlo en términos generales, un robot es una máquina automática o autónoma que posee cierto grado de inteligencia, capaz de percibir su entorno y de imitar determinados comportamientos del ser humano. Los robots se utilizan para desempeñar labores riesgosas o que requieren de una fuerza, velocidad o precisión que está fuera de nuestro alcance. También existen robots cuya finalidad es social o lúdica.

Robots, ¿dónde?, ¿para qué?

Los robots se usan en diversos ámbitos y para cumplir tareas variadas: desde los brazos robóticos utilizados en la industria automotriz hasta el novedoso sistema quirúrgico Da Vinci, que permite practicar cirugías de alta complejidad poco invasivas y con una precisión sin precedentes; desde los robots espaciales diseñados para explorar la superficie de planetas desconocidos hasta la aspiradora doméstica Roomba, que realiza la limpieza de manera autónoma, o el Nano Air Vehicle (NAV), también llamado nanocolibrí, un pájaro utilizado para espionaje militar. Pero quizá los más llamativos sean los androides, que imitan la morfología, el comportamiento y el movimiento de los seres humanos. Uno de los más conocidos en la actualidad es ASIMO, pensado para llevar a cabo labores asistenciales y sociales. Aunque se encuentra en una etapa experimental, ASIMO es capaz de caminar o subir escaleras por sí solo.

La robótica viene de antiguo

Desde siempre, las personas han querido desarrollar seres animados con diferentes fines. Este deseo de dar vida, conjugado con el progreso mecánico, científico, tecnológico y electrónico a lo largo de la historia, dio lugar a la creación de los autómatasmáquinas que imitan la figura y los movimientos de un ser animado, antecedente directo de los robots.

Los primeros autómatas se remontan a la Antigüedad: egipcios y griegos fueron pioneros en el desarrollo de la mecánica y la ingeniería. Conocían y utilizaban a la perfección principios mecánicos como la rueda, el eje, la cuña, la palanca, el engranaje, la rosca y la polea, elementos que constituyen la base de muchos mecanismos empleados en la actualidad. Tenían también un profundo conocimiento de hidráulica y neumática, que usaban para dar movimiento a algunas estatuas.

En el siglo I d. C., Herón de Alejandría escribió el primer tratado de robótica, Los autómatas, y creó los primeros autómatas: el teodolito, un aparato que medía ángulos, distancias y desniveles, y el odómetro, que medía distancias recorridas.

Siguen los inventos: un poco de historia

Durante la Edad Media, dos personajes se destacaron por sus invenciones. Alberto Magno (1206-1280) creó un autómata de hierro que le servía como mayordomo —podía caminar, abrir puertas y comunicarse con los invitados—, y una cabeza parlante que predecía el futuro. Al-Jazari, uno de los más grandes ingenieros de la historia, inventó un reloj elefante, con seres humanos y animales mecánicos.

El Renacimiento fue un período rico en pensadores e invenciones. El enorme interés por la investigación en el campo de las ciencias que explican el mundo y al ser humano impulsó el desarrollo de espectaculares maquinarias.

Leonardo Da Vinci (1452-1519), quizás el más grande inventor de todos los tiempos, creó, entre otras, la máquina de volar.

El matemático y filósofo Blas Pascal (1623-1662), un destacado representante del racionalismo, inventó la primera máquina de calcular. Durante la misma época, la corriente de pensamiento de René Descartes (1596-1650) se sostuvo en el postulado de que todo se explica a través de las matemáticas. También tomó al ser humano como referente y antecesor primero de toda maquinaria.

Por su parte, el ingeniero e inventor Jacques de Vaucanson (1709-1782) creó un pato artificial que movía las alas y realizaba el proceso digestivo completo, y dos músicos autómatas: El flautista y El tamborilero, que podían tocar un amplio repertorio musical.

Adiós, optimismo, adiós

Hasta el siglo XVIII, se había instalado cierto optimismo respecto del bienestar y progreso socioeconómicos que el desarrollo de las maquinarias traería aparejado. Sin embargo, a partir de la Revolución Industrial, los aspectos positivos asociados a este paradigma comienzan a ser cuestionados: las máquinas empiezan a reemplazar —y ya no tanto a aliviar— la mano de obra. También el medioambiente se ve notablemente perjudicado, pues este nuevo modelo económico requiere de la explotación de recursos naturales para sostenerse.

En 1929, con la crisis mundial derivada de la caída de Wall Street, la sociedad se vuelve pesimista y es cada vez más crítica respecto del avance tecnológico y el sistema industrial. Además, la Primera y la Segunda Guerra Mundial ponen de manifiesto el carácter destructivo que se da al uso de la tecnología.

¿Evolución científica o control social?

En la actualidad, las opiniones están encontradas y el espectro es muy amplio: desde las sociedades consumistas, adictas al uso de artefactos que parecieran cumplir infinitas funciones, hasta la tendencia a volver a las viejas costumbres, como promueven los impulsores de la vida lenta o slow-life.
La situación es compleja: por un lado, tenemos la sensación de que la evolución tecnológica cumplirá todos nuestros deseos; por el otro, nos produce sentimientos de control social o de dependencia absoluta, algo por completo ajeno al deseo humano.

La robótica juega un papel central dentro del campo de las investigaciones científicas. Sus objetivos actuales son obtener prototipos que nos asistan, alivien nuestras labores y nos brinden una agradable compañía. Hasta acá, el desarrollo de estos experimentos parecería propiciar el bienestar social.

No obstante, el vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología obliga a cuestionarse los límites de los resultados alcanzados. Aunque no se pueda establecer con certeza qué curso se dará a los alcances de la investigación, cabe preguntarse: ¿hasta qué punto será útil que los robots desempeñen las tareas de los humanos? ¿En qué momento este soporte se transforma en la anulación de las personas y sus funciones básicas? ¿De qué manera se podrían encauzar las actividades científicas para garantizar el bienestar de las personas y evitar el control de sus actos?

Fuente: http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?referente=estudiantes&id=122836&cat=ed_blogs_cat_estudiantes

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Programar no es sólo para los programadores

Saber programar, hoy en día, es como saber leer y escribir. ¿Te parece muy difícil? Vas a ver que no.

Por Educ.ar

Seguramente, usás mucho la computadora y los programas que vienen cargados o que le cargaste vos. Ahora, el desafío es dar un paso más: que puedas programar para producir cosas nuevas tales como historias interactivas, juegos, animaciones y simulaciones.

Quizá pienses que programar es muy difícil, y que es algo para pocos que saben mucho. Pero, en verdad, es tan sencillo como aprender a «decirle» a la computadora qué querés que haga. Es enseñarle a hacer algo y después pedirle que lo realice. Una vez que lo sepas, vas a poder poner en práctica tus ideas, convertirlas en realidad y compartirlas.

Si sabés programar, la computadora te abre la puerta a un mundo sin límites y lleno de posibilidades para expresarte y crear.

Atención: no quiere decir que todos tengamos que ser programadores, sino que tener algunos conocimientos pueden resultar muy importantes para cualquier área o carrera en la que elijas especializarte en el futuro.

¿Qué aprendemos cuando programamos?

Los expertos cuentan que aprender a programar es algo muy parecido a aprender un idioma nuevo. Por ejemplo, para que una persona maneje bien el español, tiene que aprender no solo a leer, sino también a escribir. De la misma manera, para manejar la tecnología, hay que aprender a «escribir» en su lenguaje y crear con ella.

Compartimos un video con testimonios de grandes personalidades sobre este tema. Vas a ver a Mark Zuckerberg, creador de Facebook, al músico de Black Eyed Peas, William James Adams (más conocido como will.i.am), que está aprendiendo a programar, así como al basquetbolista de los Miami Heat, Chris Bosh, quien aprendió a hacerlo en la universidad.

Va video.

El video pertenece a la iniciativa de code.org, que trabaja para difundir procesos de formación en informática y programación.

Fuente: http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?id=120954&referente=estudiantes

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La computadora no reemplaza los instrumentos, ¡pero facilita muchas cosas!

Compositor, docente e investigador, Martín Liut comenzó su carrera como músico tradicional, pero esa carrera dio un vuelco cuando empezó a trabajar con la computadora. Hoy, asegura, puede componer con la armónica de sus hijos, papel y lápiz o el software más sofisticado. ¿De qué manera se vinculan en su vida la música y la tecnología?

Por Educ.ar

Comencemos por definir tu campo profesional: ¿música o arte sonoro? Y, en cualquier caso, ¿cuáles son las diferencias entre estas dos disciplinas?

Esa es una pregunta que nos hacemos incluso quienes estamos metidos en esto. Digamos que la primera definición que uno suele escuchar sobre la música es que “es el arte de organizar sonidos en el tiempo”. El término arte sonoro fue cobrando fuerza en los últimos años, supongo que para diferenciarse del campo de la música. El problema es que, cuando se habla de interpretar música, son muchos los que esperan encontrarse un instrumento o un grupo de instrumentos interpretados por personas en un escenario, y las nuevas tecnologías habilitaron, sobre todo en estas últimas décadas, nuevas maneras de jugar con los sonidos que no se parecen mucho a eso. Arte sonoro apareció, entonces, como un concepto comodín para definir todas esas otras cosas que no son música, pero que apelan al sentido de la escucha. Los primeros que comenzaron a usarlo fueron los artistas visuales que sumaban sonidos a muchas de sus instalaciones, pero el término se fue haciendo cada vez más frecuente. Para responder a la pregunta, podría decir que me dedico tanto a la música como al arte sonoro: no es fácil establecer dónde está, exactamente, el límite entre estos campos.

¿Qué transformaciones trajo la aparición de la computadora personal en el universo del sonido?

Muchísimas. La computadora habilitó muchas transformaciones en la manera de crear. Al principio era ciega, sorda y muda: solo tenía un teclado a partir del cual uno ingresaba información. Hoy, las computadoras ven —a través de las camaritas que tienen incorporadas—, oyen —a través del micrófono—, y pueden grabar y emitir sonidos. Para quien tenga ganas de explorar, un primer ejercicio puede ser grabar la propia voz y jugar con ella como si fuese plastilina: cortarla y convertirla en muchos pedacitos, pegarla a otros sonidos, grabar frases y luego mezclar una palabra con otra, o superponerlas, o cambiarlas de lugar hasta darles un sentido completamente nuevo a las oraciones, hacer un coro… Una puerta de entrada un poco más compleja, pero apasionante, que nos ofrece la computadora tiene que ver con los editores de partituras, que permiten escribir música. También están los secuenciadores, que permiten enganchar un teclado vía midi y generar secuencias de sonidos, grabarlas y luego editar las de la manera que uno quiera. Lo divertido de esta técnica es que permite crear una banda virtual: uno le puede asignar a cada evento un sonido de instrumento distinto y componer canciones, imaginándose desde el principio cómo sonarían tocados por un grupo completo.

¿Es lo mismo componer con una guitarra que componer delante de la computadora? 

No, claro que cada herramienta tiene una especificidad. La computadora es una herramienta que no reemplaza a los instrumentos, pero facilita muchas cosas. Yo, por ejemplo, compongo a través de todos los medios según mis ganas y mis necesidades: uso papel y lápiz, pruebo cosas en el piano, uso la armónica de mis hijos, y me grabo o me siento delante de la computadora para hacer cosas que de otra manera no podría hacer.

¿Qué cosas, por ejemplo?

Te doy un ejemplo, para que se entienda de manera fácil: yo no soy bandoneonista, por lo que, si quisiera componer una canción para bandoneón –o, aún más difícil: una canción en la que un bandoneón toca muy, muy rápido–, me sería imposible hacerlo con el instrumento en la mano y determinar si eso que estoy escuchando suena bien. Pero con la computadora, puedo tocar “en cámara lenta” y luego reproducir de manera rápida para darme cuenta de si eso que compuse funciona con los tiempos que imagino. Eso es fantástico, porque antes un músico hacía todo eso en su cabeza y ahora puede experimentar y escuchar en el acto. La computadora te permite hacer cosas que vos físicamente no podrías hacer. Claro que no sirve para todo. Por ejemplo, la computadora puede hacer que una flauta suene más fuerte que una trompeta, pero eso en la realidad no sucede. Por eso, es importante tener noción de que, en vivo y con instrumentos reales, las cosas pueden resultar distintas.

Hablemos de la música electrónica…

La primera vez que se usó el concepto de música electrónica fue alrededor de 1950, en Alemania. Karlheinz Stockhausen fue un compositor de música radicalmente abstracta, compleja y no bailable, que pasó a la historia como el primer compositor con medios electroacústicos, y su música no se parecía en nada a lo que hoy masivamente se entiende por música electrónica. Hoy, en las carreras que yo dicto en la Universidad de Quilmes (licenciatura en Composición con Medios Electroacústicos y licenciatura en Música y Tecnología), hay chicos que son DJ y chicos que no se desarrollan en el campo de la música bailable y cuya investigación va por otro lado. Hay quienes, por ejemplo, usan samplers, entre otras muchísimas prácticas y herramientas, pero no hacen “música electrónica de boliche”. Sin embargo, esto también es música electrónica.

¿Qué salida laboral tienen las carreras que relacionan música y tecnología?

La Universidad de Quilmes tiene dos licenciaturas vinculadas a la producción musical: Composición con Medios Electroacústicos y la otra, más reciente, Música y Tecnología. La primera comenzó a dictarse hace veinte años, cuando se creó la universidad, y la novedad que introdujo respecto de otras carreras musicales fue su especificidad: muchas carreras enseñaban a componer, pero ninguna hasta entonces proponía hacerlo específicamente con medios electroacústicos. En otras palabras: con un sintetizador, un sampler, la computadora o cualquier sonido atravesado de alguna manera por la computadora. Los alumnos que egresan de esta carrera están capacitados para escribir música para instrumentos tradicionales —por ejemplo, para orquestas—, pero también pueden combinar esos conocimientos con el uso de una computadora en vivo, hacer montajes de sonido para cine o componer música para internet usando, por ejemplo, Adobe Flash. La carrera está compuesta por materias de música y materias de tecnología aplicada a la música: Computación Aplicada a la Música, Taller de Sonido, Acústica, por un lado; Composición, Orquestación, Audioperceptiva, por otro. La licenciatura en Música y Tecnología comparte los dos primeros años con la carrera anterior, pero libera a sus alumnos de componer música durante los últimos dos. En ella, se anotan los alumnos que quieren trabajar con la computadora y desarrollar software o instrumentos electrónicos que transformen el sonido, pero no necesariamente quieren ser músicos. Ellos, por lo general, se dedican a trabajar desarrollando software, plataformas multimedia, y seguramente el campo se abrirá en los próximos años:todavía es muy difícil conocer el perfil del egresado no solo porque la carrera es muy nueva, sino porque los conocimientos y la práctica irán para donde vaya la tecnología, ¡que avanza a pasos agigantados!

Buenos Aires Sonora: una nueva manera de escuchar la ciudad

Buenos Aires Sonora es un grupo formado por egresados, profesores y estudiantes de la Universidad de Quilmes. Comenzamos a trabajar juntos en 2003, con la premisa de sacar a la calle nuestra formación musical, para salir del espacio académico que avalaba nuestro trabajo y probar qué pasaba si hacíamos sonar lo nuestro en un contexto diferente. Lo distinto del caso es que no salimos a la calle a tocar el piano, sino a hacer algo que ni siquiera sabíamos cómo llamar: creo que entonces todavía no conocíamos el concepto de arte sonoro o recién empezábamos a descubrirlo. Una de nuestras intenciones, en principio, fue trabajar con los sonidos de la ciudad. En ese sentido, nuestra obra más importante fue ‘Mayo, los sonidos de la Plaza (1945-2001)’, que consistió en de volverle a la Plaza de Mayo los sonidos de su historia, que en definitiva son los sonidos de la historia de la Argentina. Rescatamos sonidos documentales, los reconstruimos y los hicimos sonar; todo lo que pasó en la Plaza entre 1945 y 2001 volvió a sonar ahí, en el lugar de los hechos: Perón hablándole a la gente el 17 de octubre de 1945, el Bombardeo del 55, Evita, las represiones, la dictadura, Galtieri hablando de Malvinas, el regreso de la democracia… Para un argentino que conoce la historia y sus sonidos, volver a escucharlos ahí fue muy fuerte.
En otro sentido, también trabajamos con el concepto de paisaje sonoro de Raymond Murray Schafer. Nos preguntamos: ¿qué pasa si transformamos en instrumentos musicales cosas que no están pensadas como instrumentos? Por ejemplo, una escalera o un puente. Entonces, probamos con el Puente de la Mujer, que está en Puerto Madero y que, visto de lejos, parece un arpa. Claro que, cuando uno va y lo golpea, el puente no suena, pero sus tensores vibran. Los alumnos de la carrera pusieron micrófo nos para captar esas vibraciones y lograron que se escuchen. Así fue que hicimos un concierto con el Puente como instrumento. En eso estamos, hace casi diez años: inventando performances o intervenciones para escuchar Buenos Aires de otra manera.

¿Quién es Martín Liut?

Compositor, docente e investigador en música, egresado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) con el título de profesor en Armonía, Contrapunto y Morfología Musical. Es autor de obras de cámara, electroacústicas puras y mixtas, y de obras de arte radiofónico. Es fundador y director de Buenos Aires Sonora, grupo que se dedica a la realización de intervenciones sonoras a gran escala en espacios públicos urbanos. Se destacan: “Mayo, los sonidos de la Plaza (1945-2001)”, intervención sonora de la Plaza de Mayo de Buenos Aires, y “El Puente suena”, intervención sonora del Puente de la Mujer, ubicado en Puerto Madero, Buenos Aires. Además, es profesor en las licenciaturas en Composición con Medios Electroacústicos y en Música y Tecnología de la Universidad Nacional de Quilmes. También enseña Acústica Musical en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP. Entre 1992 y 2005, se desempeñó como periodista especializado en música, primero en la revista La Maga y, luego, en el diario La Nación.

Martín Liut: http://martinliut.blogspot.com.ar/

Universidad Nacional de Quilmes: http://www.unq.edu.ar/

Fuente: http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?referente=estudiantes%20&id=%20118578&cat=ed_blogs_cat_estudiantes

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