CAPÍTULO 15 / TEMA 3

Período neógeno

Dentro de la escala temporal geológica, en la era cenozoica, el período Neógeno es el que sigue al Paleógeno. Durante aquel período, la biodiversidad del planeta experimentó importantes cambios y ocurrió un hecho trascendental: aparecieron los primeros homínidos.

DURACIÓN Y DIVISIONES DEL NEÓGENO

El Neógeno inició hace unos 23 millones de años con el Mioceno y finalizó hace unos 2,5 millones de años con el Plioceno. Estas dos épocas estuvieron marcadas por sucesos de relevancia con respecto al clima, la geología, la flora y la fauna.

División del Neógeno
Era Período Época
CENOZOICO Cuaternario
Neógeno Plioceno

(inició hace 5,3 millones de años)

Mioceno

(inició hace 23 millones de años)

Paleógeno
Fin del Neógeno

Existe controversia sobre el límite temporal de este período. Algunos especialistas sugieren que se ha extendido hasta la actualidad, mientras que otros afirman que es un período distinto al Cuaternario.

Fósiles de moluscos bivalvos de hace unos 10 millones de años encontrados en Puerto Madryn, Chubut, Argentina.

Mioceno

Esta época es la primera del período Neógeno y se ubica después del Oligoceno, del período Paleógeno. Se caracterizó por la formación de sedimentos y depósitos de petróleo, así como por la diversificación de mamíferos, aves y reptiles. El nombre Mioceno deriva de las palabras griegas meiōn y kainos que significan “menos” y “nuevo” respectivamente, en alusión a la disminución de invertebrados marinos con respecto al Plioceno.

División del Mioceno
Período Época Edad
Neógeno

 

Plioceno  
Mioceno Messiniense

(inició hace 7,2 millones de años)

Tortoniense

(inició hace 11,6 millones de años)

Serravalliense

(inició hace 13,8 millones de años)

Langhiense

(inició hace 15,9 millones de años)

Burdigaliense

(inició hace 20,4 millones de años)

Aquitaniense

(inició hace 23 millones de años)

Geología

La deriva continental que había iniciado millones de años atrás continuó durante el Mioceno hasta llegar a la organización que tiene en la actualidad. El continente africano colisionó con la actual Turquía, lo que provocó el aislamiento del mar Paratetis. Grandes montañas se levantaron debido a la actividad orogénica y, como consecuencia, se produjo la crisis salina del Messiniense.

¿Sabías qué?
El movimiento producido por el choque entre India y Eurasia continuó durante el Mioceno, y montañas como el Himalaya crecieron aún más.
Crisis salina del Messiniense

Fue un período caracterizado por la intensa acumulación de sal en el fondo del Mediterráneo tras la separación con el Atlántico, y comprendió una etapa de desecación casi total. Sucedió durante el Messiniense.

El Valle de la Muerte (Estados Unidos) data del período geológico del Oligoceno, no obstante, fue durante el Mioceno, época del Neógeno, que el área se volvió árida.

Clima

Los inicios del Mioceno fueron de bajas temperaturas debido a la expansión de hielo en los polos que había empezado en el Eoceno. A mediados de la época, la temperatura aumentó considerablemente gracias a un fenómeno llamado óptimo climático del Mioceno. Con el paso del tiempo, la expansión de bosques se vio disminuida frente a la de los desiertos y tundras. Por otro lado, el continente antártico se cubrió totalmente de hielo.

¿Sabías qué?
Durante el óptimo climático del Mioceno, las temperaturas ambientales aumentaron gradualmente hasta incluso unos 5 °C sobre las temperaturas actuales.

Vida animal

Durante el Mioceno, el grupo dominante fue el de los mamíferos, tanto los de gran tamaño como los de más pequeños y los marinos. Las principales especies que proliferaron fueron las formas primitivas de los camellos, los caballos, los rinocerontes y los simios. Estos últimos estaban ubicados especialmente en África, Asia y el sur de Europa. De los mamíferos marinos se destacaron las ballenas y las focas.

Primeros simios         

Los homínidos se originaron en el Mioceno medio. Son una familia de primates que incluyen ocho especies vivientes, entre ellas, los gorilas, los chimpancés y los orangutanes.

Gomphotherium es un género extinto de mamíferos que existieron durante el Mioceno, especialmente en Europa, Asia, África y Norteamérica.
Amphicyon, también conocido como oso-perro, es un género extinto de mamíferos carnívoros del Mioceno.
Astrapotherium es un género extinto de mamífero similar a un rinoceronte. Vivió en la actual Argentina durante el Mioceno. Su trompa era corta y flexible.
Esqueleto de Cetotherium, pariente extinto de las ballenas modernas. Fueron animales grandes, con una longitud aproximada de 14 metros.

Vida vegetal

Los cambios de clima provocaron la disminución en la extensión de bosques y selvas, por lo tanto diversas plantas con capacidad de adaptación proliferaron, como las herbáceas y los chaparrales. También prosperaron las angiospermas.

Herbáceas

Son plantas con tallos flexibles, verdes y no leñosos. Su tamaño varía y son muy versátiles, pues se adaptan con facilidad a diferentes condiciones climáticas, incluso si son muy hostiles.

Plioceno

El Plioceno es la segunda época del Neógeno. Si bien las capas rocosas que distinguen esta época están bien establecidas, las fechas de inicio y fin no son muy precisas, por lo que los límites temporales de esta época no están fijados como un evento mundial de fácil identificación. El término “Plioceno” deriva de las palabras griegas pleion y xeno, que significan “más” y “nuevo” respectivamente, como referencia a los mamíferos modernos.

División del Plioceno
Período Época Edad
Neógeno Plioceno Piacenziense

(inició hace 3,6 millones de años)

Zancliense

(inició hace 5,3 millones de años)

Mioceno

Geología

Durante esta época continuó la deriva continental hasta llegar a una organización muy similar a la actual. Uno de los hechos más destacados fue la formación del istmo de Panamá que une a América del Norte con América del Sur. Los polos y las aguas antárticas experimentaron un descenso de las temperaturas hasta convertirse en las más frías de todo el planeta. Asimismo, hubo un descenso en el nivel del mar.

Istmo de Panamá: gran fenómeno geológico

La formación del istmo de Panamá, además de unir grandes masas de tierra, tuvo una influencia en el clima de todo el planeta, ya que al cerrarse la comunicación entre los océanos Pacífico y Atlántico, las corrientes marinas provocaron el enfriamiento de ambos océanos.

Inundación Zancliense

Durante el Mioceno se produjo la crisis salina del Messiniense que cerró al mar Mediterráneo por las formaciones rocosas conocidas como el estrecho de Gibraltar. En el Plioceno ocurrió la inundación Zancliense que permitió el paso de agua desde el Atlántico hacia el lugar que ocupaba en el mar Mediterráneo.

Clima

El clima varió mucho durante esta época: primero, la temperatura aumentó considerablemente, pero a finales de la época, en cambio, disminuyó de forma significativa. Se caracterizó por ser estacional, ya que había dos estaciones muy marcadas: el invierno y el verano. Al final del Plioceno el clima fue seco y árido, lo que llevó a la transformación de bosques en sabanas.

Vida animal

Un importante hito con respecto al desarrollo humano ocurrió durante el Plioceno: surgió el primer homínido, el Australopithecus. Del mismo modo, los mamíferos fueron la fauna destacada que logró evolucionar en gran cantidad de ambientes.

Los proboscídeos son animales caracterizados por tener un rostro prolongado. Ejemplo de éstos son los elefantes y los estegodontes, de los cuales sólo los primeros sobrevivieron hasta la actualidad.
Esqueleto de Lucy (AL 288-1), un homínido de la especie Australopithecus afarensis. Fue descubierto por Donald Johanson el 24 de noviembre de 1974 en Etiopía.
Australopithecus: primeros homínidos

El Australopithecus fue un primate homínido bípedo, es decir, se desplazaba en las dos extremidades posteriores. Su estatura era pequeña, de unos 1,3 metros.

Thylacoleo es un género extinto de marsupial carnívoro que vivió a finales del Plioceno. Fueron grandes depredadores mamíferos en la Australia de esa época.

Vida vegetal

Las plantas que más proliferaron durante esta época fueron los pastizales, también existió vegetación tropical, con selvas y bosques. Las condiciones climáticas del momento provocaron la aparición de extensiones de tierras áridas que luego se convirtieron en desiertos que aún prevalecen. En las regiones cercanas a los polos abundaron las coníferas.

El bioma tundra se extendió por las regiones polares del norte durante el Plioceno.
Los pastizales tienen la capacidad de adaptarse a bajas temperaturas.
Las coníferas abundan hoy en día. Este tipo de vegetación se caracteriza por la capacidad de desarrollo y resistencia a muy bajas temperaturas.
RECURSOS PARA DOCENTES

Artículo “Fósiles”

En esté artículo podrás conocer más sobre los fósiles y su estudio.

VER

Infografía “Evolución geológica”

Esta infografía incluye información didáctica sobre la evolución de nuestro planeta a lo largo del tiempo.

VER

Keynesianismo y Neoliberalismo

Son los dos principales modelos económicos de la segunda mitad del siglo XX. En el siguiente cuadro conocerás qué propone cada uno de ellos y las profundas diferencias que los separan.

KEYNESIANISMO NEOLIBERALISMO
Significado del nombre El término se deriva del apellido de John Maynard Keynes, economista británico que vivió entre 1883 y 1946.

 

Está formado por el prefijo “neo-” y el sustantivo “liberalismo”, y quiere decir nuevo liberalismo.

 


La obra de Milton Friedman (1912 – 2006), economista estadounidense, es considerada uno de los principales pilares del neoliberalismo.

Definición Es una teoría económica que propone la intervención del Estado, a través del estímulo de la demanda, como medida para superar las crisis que cíclicamente afectan a las economías capitalistas. Los elementos fundamentales de esta corriente de pensamiento se encuentran en el libro Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936), de Keynes. Es una teoría económico-social que pretende limitar al mínimo la participación del Estado en la economía de un país. Afirma que esta última debe estar controlada por expertos con formación técnica en el área económica, y no por políticos.
Principales características
  • Sostiene que la política económica era la herramienta clave para sacar a un país de la crisis.
  • Afirma que es responsabilidad de los gobiernos tratar de estimular la demanda que hay en la economía.
  • La mejor manera de lograr esto último es utilizar la política fiscal, el déficit público.
  • El Estado debe cumplir el papel de facilitador en la economía y garantizar el pleno empleo.
  • Apoya la privatización, es decir, el paso a manos privadas de actividades económicas normalmente realizadas por el Estado (el servicio eléctrico, la telefonía y la administración de penitenciarías, entre otras).
  • Propone el librecomercio entre países, es decir, el libre tránsito de mercancías, capitales y flujos financieros a través de las fronteras.
Desempleo Sucede cuando las empresas, debido a la disminución de la demanda, producen a una proporción menor a su capacidad máxima y, por tanto, prescinden de una parte de su fuerza laboral. Las empresas deben tener la mayor libertad de acción posible y responder solo a unas pocas reglas imprescindibles. Las mismas deben poder contratar y desincorporar personal de manera libre y eficiente.
Demanda Según Keynes, las crisis económicas tienen su origen en la disminución de los salarios, lo cual su vez disminuye la demanda y el consumo. Para elevarla nuevamente, no sólo se requiere un incremento en el gasto público, sino otros instrumentos de política económica, como la política fiscal. Propone aumentar los impuestos al consumo, pero disminuirlos en lo relativo a la producción y la renta.
Mercado Al proponer la intervención del Estado en la economía, el keynesianismo se opone a la teoría liberal clásica, la cual establece que los ciclos económicos son regulados por el mercado. Lo ideal para el neoliberalismo es que el Estado sólo participara en la economía lo mínimo imprescindible para garantizar el respeto a la propiedad privada y la seguridad jurídica de los inversores. De todo lo demás se encarga el mercado.

 

La era del guano

A mediados del siglo XIX, Perú tuvo uno de los mayores avances en el sector económico gracias a la exportación del guano. El auge de este sustrato, usado principalmente como abono y fertilizante, llevó al país a una estabilidad financiera y política jamás vista hasta entonces.

¿Qué es el guano?

El guano no es más que la masiva acumulación de los excrementos de aves marinas, focas o murciélagos. Se caracteriza por tener un color amarillento, sin embargo, las formaciones que provienen de épocas geológicas más antiguas, como el Plioceno, tienen un color rojizo.

Sulas en el guano de una isla peruana.

El guano está compuesto de amoniaco, ácido úrico, fosfórico, oxálico y ácidos carbónicos, además de sales. Su rico contenido de nitrógeno y fósforo lo convierte en un valioso fertilizante.

Amoniaco.
Ácido úrico.
Ácido fosfórico.
Ácido carbónico.

¿Sabías qué...?
El guano de murciélagos es uno de los fertilizantes naturales más famoso en la actualidad. Esto es porque contiene todas sustancias necesarias para que las plantas se desarrollen saludablemente.

Nitrógeno como fertilizante

Un fertilizante es una mezcla química que puede ser natural o sintética. Se utiliza para enriquecer el suelo y de este modo ayudar al crecimiento vegetal. Uno de los elementos químicos más importantes para las plantas es el nitrógeno (N), un macronutriente que sirve para la formación de proteínas, ácidos nucleicos y clorofila.

Hechos previos

Las islas del litoral peruano contaban con grandes depósitos de guano, y para aprovechar este recurso, el Estado se asoció con la empresa privada y extranjera. Francisco Quirós, comerciante peruano, fue el primero en asociarse y firmó un contrato en 1841 en el que obtenía los derechos de explotación del guano por 6 años a muy bajo costo.

La explotación del guano inició en 1841 en las islas de Chincha, las de Lobos de Afuera y Lobos de Adentro y las islas del sur hasta Tarapacá.

No pasó mucho tiempo para que el Estado comprendiera que no le había dado el valor suficiente a este recurso natural, pues los agricultores ingleses estaban dispuestos a pagar mucho más dinero. Esto despertó no sólo el interés de esta lucrativa actividad, sino que también provocó una inestabilidad durante 1841 y 1842, años en los que el Estado empezó a buscar mayores beneficios.

De este modo, lo que comenzó como un sistema de contrato de alquiler a Francisco Quirós, terminó en un convenio que otorgaba al Estado el 75 % del ingreso líquido.

Francisco Quirós y Ampudia, primer capitalista peruano que negoció con el Estado el alquiler de la explotación del guano.

Inicia Ramón Castilla, inicia la era del guano

Ramón Castilla llegó a la presidencia de Perú en 1845. Era un militar mestizo, con habilidad en política y una clara visión de las necesidades del país. Aunque su gobierno fue represivo y autoritario, permitió elecciones, la fiscalización del Congreso, invirtió en educación y creó el primer programa de obras públicas en el Perú. Todo ello gracias al inicio del auge del guano.

Luego de conocerse las virtudes del guano como fertilizante de tierra, éste se convirtió en la base de la economía peruana hasta 1879.

Ramón Castilla gobernó por dos períodos, de 1845 a 1851 y de 1855 a 1862. De 1851 a 1854 gobernó el general José Rufino Echenique, impuesto por Castilla.

¿Cómo se formó el guano?

El clima templado, así como la falta de lluvias en el litoral peruano hicieron posible que el excremento de aves marinas se acumulara durante siglos en los islotes de la costa, principalmente en las islas de Chincha.

El guano: principal ingreso fiscal

Con Ramón Castilla al mando, Perú se convirtió en el primer exportador mundial de guano y los ingresos generados por su venta fueron la principal fuente de ingreso fiscal, la cual aumentaba cada año de manera considerable.

Durante los dos períodos de gobierno de Castilla, el país contó con la mayor prosperidad y estabilidad política que se había vivido. Este presidente impuso un sistema de consignaciones en el que el Estado peruano autorizaba la explotación del guano en lugares específicos y por un tiempo determinado a empresarios o inversionistas. Éstos, también llamados consignatarios, tenían que asumir los gastos desde la extracción hasta la venta. Por consiguiente, al ingreso bruto se le debían restar los gastos y el producto neto se fraccionaba entre los consignatarios y el fisco.

El Contrato Dreyfus

El sistema de consignaciones se acabó durante el gobierno del presidente José Balta, quien le encomendó al ministro de Hacienda Nicolás de Piérola que convocara una licitación en París en la que vendería dos millones de toneladas de guano. Todo ello sin notificar a los consignatarios.

Portada del Contrato Dreyfus.

Este convenio comercial se llevó a cabo en 5 de julio de 1869 entre el Estado peruano y la firma Dreyfus y hermanos. Las condiciones que ofrecía el acuerdo eran excelentes, pues permitía, entre otras cosas, cubrir la deuda externa.

Los consignatarios hicieron reiteradas denuncias ante el Poder Judicial, las cuales no fueron escuchadas ya que el acuerdo con Dreyfus siguió adelante, aunque no por mucho tiempo. El dinero no fue invertido de manera correcta y en 1875 el contrato fue cancelado.

Fin de una era

La sobreexplotación del guano llevó a su parcial desaparición en las islas. La extracción del sustrato se redujo al mínimo tras el descubrimiento del alemán Fritz Haber, quien sintetizó sustancias con alto contenido de nitrógeno, lo que conllevó, finalmente, a la producción de abonos más económicos.

Para finales del siglo XX, Perú quedó inmerso en una crisis económica y social producto del despilfarro del dinero del guano y de la derrota en la Guerra del Pacífico ante Chile en 1879.

El químico alemán Fritz Haber ganó el Premio Nobel de Química en 1918 por realizar la síntesis del amoniaco.
El amoniaco es un compuesto químico de nitrógeno muy usado en la agricultura por sus beneficios en la nutrición de organismos terrestres.

Países emergentes: nuevas economías

El fenómeno de las “nuevas economías”, también conocido como “países en desarrollo”, “países emergentes” o “economías emergentes”, se afianza en un mundo sacudido por la crisis que afecta a las grandes potencias económicas. Pero ¿qué es una economía emergente?

Las economías emergentes vienen mostrando un crecimiento superior a los países desarrollados desde los años noventa y lo seguirán haciendo en la actual década. (Fuente: BBVA)

Los términos “economía emergente”, “países en desarrollo” o “países emergentes”, que por lo general se usan indistintamente, engloban a los países con un fuerte y sostenido crecimiento económico, logrado a partir de su ingreso en una primera fase de industrialización, que los coloca en un nivel intermedio entre los países no desarrollados o del tercer mundo, y los países desarrollados o del primer mundo. Empezó a mencionárselos de esta manera en la dé cada de 1980, cuando el economista del Banco Mundial, Antoine van Agtmael, los llamó así por primera vez.

En esta categoría se incluyen, en primer lugar, Brasil, China e India (BRIC), pero también la integran otros países latinoamericanos como México, Colombia, Argentina, Perú y Chile; Polonia, Rusia, los Países Árabes del Golfo Pérsico y algunos países de África, en una enumeración arbitraria e incompleta.

Los países con economías en vías de desarrollo comparten por lo general algunas características que van más allá de lo acelerado de su crecimiento, como haber pasado por tiempos de inestabilidad política y financiera, tener ciclos económicos irregulares y una política monetaria variable que tiene como indicadores esenciales a la inflación, la balanza de pagos y la evolución del PBI. Por estos motivos varios de los llamados “países emergentes” han sufrido situaciones de colapso como ocurrió con México en 1994; Rusia en 1998; Brasil en 1999 y Argentina en 2001. Si bien los procesos de recuperación de estas economías no han sido fáciles, en la mayoría de los casos han sido mucho más rápidos y sorprendentes de lo que pronosticaban los economistas ortodoxos.

Las empresas de los países emergentes están ocupando una posición central y mantienen su condición de competidores en sus respectivos mercados al tiempo que comienzan a hacer inversiones en otros mercados emergentes e incluso en las economías desarrolladas.

Los indicadores económicos fundamentales para los países emergentes son:

• El P.B.I. (Producto Bruto Interno): es el valor total de mercado de todos los productos finales y servicios de una economía medidos anualmente.
• La inflación: es el incremento generalizado de los precios de bienes y servicios con relación a una moneda, sostenido durante un período de tiempo determinado. Cuando el nivel general de precios sube, cada unidad de moneda alcanza para comprar menos bienes y servicios.
• Las exportaciones: indican el buen momento de la economía y en estos países suele darse de manera explosiva aunque temporal.
• Las inversiones extranjeras directas (I.E.D.): reflejan los periodos de expansión de la actividad económica contribuyendo al crecimiento del P.B.I.

¿Sabías qué...?
El crecimiento de los países del G7 permanecerá por debajo del 2% en los próximos 10 años. Fuente BBVA.
Los socios comerciales tradicionales de América Latina (EE.UU. y UE) contribuirán menos del 20% al crecimiento mundial en
los próximos 10 años. (Fuente: BBVA).

LA CRISIS GLOBAL

La crisis económica que afecta a Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, golpea en menor medida a las economías emergentes que, aprovechando la menor cuantía en los daños, continuaría consolidando su posición ante los países desarrollados. Los BRIC (Brasil, India y China) u otros como los llamados CIVETES (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica), han logrado mantener su crecimiento económico, se han estabilizado políticamente, han aumentado el poder de consumo de sus poblaciones y han fortalecido su sistema financiero, lo que los posiciona de manera óptima para continuar siendo protagonistas destacados en los próximos tiempos. De ahí que estos países estén abocados a la tarea de incorporar para la producción las llamadas tecnologías limpias, en tanto fortalecen los lazos entre los sectores público y privado y renuevan su tecnología tradicional para colocarse en la vanguardia del mundo inteligente y móvil. Sus empresas se están adaptando a las innovaciones en estos temas y cada vez se alejan más de las razones que los hicieron atractivos en un primer momento: los recursos naturales y el bajo costo de su mano de obra. Hoy, como nunca, sus empresas constituyen una amenaza de competencia para las grandes corporaciones multinacionales.

Según las estimaciones hechas por las grandes consultoras mundiales, el crecimiento mundial en los próximos años llegará a través de los países emergentes en un 70%, del cual el 40% corresponderá a China e India. Incluso según cálculos del Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) el P.B.I. de estas economías en su conjunto podría superar en un término de dos años al de las economías desarrolladas.

Estas proyecciones están hechas en base a que los inversionistas continuarán haciendo sus negocios en los países emergentes por un largo tiempo. En la actualidad ya concentran el 50% de la inversión extranjera directa entrante y el 25 % de la saliente, y se cree que los BRIC representarán para el año 2020 el 50% del crecimiento del P.B.I. global.

AMÉRICA LATINA

En este contexto en el que claramente se observa el papel de China y de las economías asiáticas en general, aparece como un desafío para la región latinoamericana lograr que la dinámica del comercio Sur-Sur modifique la tradicional inserción de las economías en desarrollo en la división internacional del trabajo.

Según el Departamento de Investigación Global del Banco HSBC: el siglo será de Asia y América Latina será la segunda región en desarrollarse.

El crecimiento que se espera de China para los próximos 10 a 15 años, abre la posibilidad de mantener el ciclo favorable en términos de intercambio del que se vienen beneficiando las economías de América Latina y el Caribe, sobre todo las de América del Sur. De esta manera la región contaría con los recursos necesarios para cerrar las brechas de competitividad e innovación que aún hoy la aquejan.

El momento sería propicio para aumentar la calidad de la relación comercial con China y la región de Asia-Pacífico, sobre todo en las inversiones chinas en el exterior, campo en el que las empresas trasnacionales latinoamericanas están mejor posicionadas, sobre todo en lo que hace a la banca, los servicios financieros y empresariales, energía, minería y agro-alimentos. En esos ámbitos, de aplicarse políticas innovadoras se podría acceder a los ingentes recursos de fondos soberanos chinos, de sus bancos y sus empresas. Estableciendo alianzas se podrían explorar acciones conjuntas en el marco de la incipiente internacionalización de la moneda china.

Si se logra captar parte de los cuantiosos excedentes de ahorros de China, podrían financiarse las obras de infraestructura, energía, transporte y logística que América Latina y el Caribe necesitan para continuar su etapa expansiva. Si los países de esta región consiguen avanzar en ese sentido, podrán prosperar también en los procesos de innovación, competitividad, expansión internacional de sus empresas y mayor presencia en cadenas globales o regionales de valor, consiguiendo así una mayor calidad de empleo con mejores remuneraciones. Este camino, complementado por políticas activas que promuevan la incorporación de las pequeñas y medianas empresas al proceso, llevaría a un mayor crecimiento con equidad e inserción internacional.

De no ser así, podría acentuarse la exportación de bienes primarios con modalidades renovadas, pero manteniendo el vínculo centro-periferia entre China y América Latina y el Caribe.

Para evitar que ocurra esto último, es imprescindible incorporar mayor innovación y conocimiento, lo que requiere de políticas de desarrollo productivo que incluyan infraestructura, transporte, logística y calidad de los recursos humanos.

Con la intención de establecer una agenda que favorezca las relaciones regionales, se creó el Observatorio de relaciones entre América Latina y Asia-Pacífico, organismo que se puso en marcha el 31 de mayo de 2012 con el auspicio de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el Banco de Desarrollo de América Latina y la CEPAL. Allí se profundizará el conocimiento sobre las relaciones económicas de las partes, buscando un mecanismo que facilite el acceso a la información necesaria para la adopción de estrategias adecuadas en la materia.

El pueblo indígena y la explotación de recursos naturales

Los recursos naturales de nuestro planeta constituyen la base del sustento, la cultura y la identidad de los pueblos indígenas; muchos de ellos viven en áreas ricas en recursos vivos y no vivos, que incluyen bosques con abundante biodiversidad, agua y minerales.

Hoy en día, la supervivencia e integridad de estos pueblos requiere el reconocimiento de sus derechos a los recursos encontrados en sus tierras.

Los pueblos indígenas tienen derechos de propiedad sobre los recursos naturales que están presentes en sus territorios.

Demanda mundial de recursos naturales

Por la actual globalización económica, en el último cuarto de siglo se ha generado una búsqueda a gran escala de combustibles fósiles y recursos minerales por parte de las empresas mineras, pero estos son cada vez más escasos. Esta búsqueda ha llevado a la industria extractiva a regiones cada vez más vulnerables y remotas del planeta, donde predominan los grupos indígenas.

La creciente demanda mundial de productos básicos que se extraen de los recursos naturales, junto con años de precios históricamente altos, particularmente a partir del 2000, han generado decenas de proyectos extractivos.

Muchos de los proyectos de extracción se construyen cerca o en las tierras de los pueblos indígenas.

Los proyectos de mega minería son muy intensivos, el costo de extracción es enorme y puede tomar muchos años en obtener rendimientos significativos de la inversión.

¿Sabías qué...?
Se estima que el 85 % de las áreas protegidas designadas en América Central están habitadas por pueblos indígenas.

Para los gobiernos, el ingreso del sector extractivo contribuye significativamente al Producto Interno Bruto (PIB) en los países en desarrollo. Los ingresos extractivos pueden utilizarse para financiar programas sociales de educación y alivio de la pobreza, como sucede en Brasil y Venezuela. Pero lamentablemente, a menudo también fomentan la corrupción, el conflicto y en el caso de los pueblos indígenas, un lento “genocidio cultural”.

Explotación a nivel mundial

En regiones como América Latina, los problemas que enfrentan las comunidades aborígenes están centrados en la minería y la tala; por ejemplo, en América del Norte la minería de alquitranes, en el Ártico hubo conflictos sobre parques eólicos y minería de hierro, mientras que en África se destinaron miles de hectáreas de tierra para corporaciones o gobiernos extranjeros.

Todos los gobiernos suelen perseguir un paradigma de desarrollo dominante en el que hoy día los pueblos indígenas no tienen realmente un lugar y eso es un problema.

Gran parte de los pueblos indígenas viven en Asia

La Fundación del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia, AIPP por sus siglas en inglés, señaló que dos tercios de los 370 millones de pueblos indígenas autoidentificados en el mundo viven en Asia y esas personas se encuentran actualmente marginadas y subordinadas económica, política y culturalmente.

Según el informe emitido, la causa de esta situación en la región está relacionada con la militarización, el saqueo de recursos, la reubicación forzada, el genocidio cultural y la discriminación en la vida cotidiana de los indígenas.

Como medida para mitigar esto, la AIPP llamó a los gobiernos de Asia a respetar la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos.

Según la AIPP, el gobierno debe tener la obligación moral de respetar estos acuerdos.

Derechos y asuntos legales

Es seguro que los pueblos indígenas han sido reconocidos, pero lo que no escapa de la vista del mundo es que el reconocimiento legal no significa que se respeten los derechos, territorios, recursos y culturas de estos pueblos. Gobiernos, corporaciones, madereros, campesinos, ganaderos y muchos otros todavía codician sus tierras y recursos, además de que siempre encuentran las maneras de adquirirlos.

La emergencia toma la forma de desalojos de tierras, desplazamientos, violencia estatal y corporativa, y reubicaciones forzadas contra grupos indígenas. Tales conflictos en Centroamérica son frecuentes y violentos, pero rara vez se cubren en la prensa internacional.

Detrás de las protestas generalmente hay preocupaciones sobre los recursos naturales o contaminación por actividades de minería, petróleo, energía y tala.

Esta crisis sobre la tierra y los recursos naturales es lo que explica principalmente por qué los asuntos indígenas son también cuestiones ambientales y de desarrollo.

La jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos sobre el derecho de los pueblos indígenas a la propiedad comunal, ha incorporado explícitamente dentro del ámbito material de este derecho que los recursos naturales tradicionalmente utilizados por los pueblos indígenas y vinculados a sus culturas, incluidos los usos que son estrictamente materiales y otros usos de carácter espiritual o cultural, se deben respetar.

Conservación ambiental

Una cuestión de contención es la coincidencia y el conflicto entre las estrategias de conservación y los pueblos indígenas. El hecho de que las áreas habitadas por los pueblos indígenas a menudo también se consideren cruciales para la conservación ha sido foco de conflicto y debate.

El estilo de vida de subsistencia de los pueblos indígenas es menos destructivo para el medio ambiente que las economías agroindustrializadas de los pueblos no indígenas.

A menudo se observa que los pueblos indígenas tienen una relación intuitiva con la naturaleza, una riqueza de conocimientos tradicionales y han utilizado las prácticas de manejo de recursos naturales durante siglos para preservar sus tierras.

Cultura Agrícola Avanzada

Los timotos y los cuicas, indígenas que poblaron los Andes venezolanos, emplearon métodos avanzados para vencer los obstáculos de la topografía del terreno. Para sus cultivos construyeron terrazas o andenes, técnica ideada por ellos con el fin de evitar la erosión y conservar la capa vegetal.

El papel de mayordomía de los pueblos indígenas apoya firmemente la posibilidad de colaboración con organizaciones de conservación para mantener la biodiversidad. Sin embargo, se ha sugerido que hay diferencias inherentes e irreconciliables en las agendas de los pueblos indígenas y los conservacionistas. Mientras que los primeros se preocupan principalmente por su bienestar económico y la protección de sus tierras para su propio uso, estos últimos quieren mantener la naturaleza intacta, en la que se priorizan las áreas protegidas y programas basados en la ciencia biológica y ecológica.