Métodos anticonceptivos fisiológicos

Los métodos anticonceptivos fisiológicos son 4: el DIU, los anticonceptivos hormonales, la interrupción voluntaria del embarazo y la esterilización.

El dispositivo intrauterino o DIU

El dispositivo intrauterino, o DIU, también conocido como “espiral”, es un elemento de pequeñas dimensiones que se inserta dentro del útero y que impide que el embarazo prospere.

Todavía no se conoce con total exactitud el mecanismo de acción del DIU. Sin embargo, al parecer, el DIU actúa como un cuerpo extraño dentro de la cavidad uterina, frente al cual la mucosa de este órgano reacciona mediante una inflamación que no ocasiona molestias a la portadora, pero impide que la célula huevo se implante.

El DIU se coloca dentro de la cavidad uterina e impide que el embarazo prospere.

La colocación del DIU es un procedimiento muy sencillo que lleva a cabo el especialista. No obstante, antes de recurrir a este método anticonceptivo, la mujer ha de someterse a un examen ginecológico, en el que se descartan diversos trastornos que podrían contraindicarlo, como infecciones, hemorragias o tumores.

El DIU no está indicado en todas las mujeres. En general, es más recomendable en las que ya han tenido hijos, porque lo toleran mejor. Sin embargo, hay una gran diversidad de modelos, algunos de ellos especialmente recomendados para mujeres que aún no se han quedado embarazadas.

Entre las ventajas del DIU destaca que es un método anticonceptivo de acción muy prolongada, ya que sólo debe sustituirse cada dos a cinco años, que no actúa fuera del útero, a diferencia de los anticonceptivos hormonales, y que no es un método anticonceptivo irreversible, a diferencia de la esterilización. Por otra parte, el DIU obliga a las mujeres portadoras a someterse a controles ginecológicos periódicos y, en muy contados casos, da lugar a complicaciones de cierta gravedad. El DIU está considerado como el método anticonceptivo más eficaz, después de la esterilización y los anticonceptivos hormonales.

Los anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos hormonales son fármacos sintéticos de efectos similares a las hormonas, que inhiben la ovulación, la fecundación o el desarrollo del embarazo.

Los anticonceptivos hormonales más utilizados son los anovulatorios. Estos fármacos inhiben la ovulación, un proceso merced al cual, durante cada ciclo menstrual, un óvulo madura, se desprende del ovario y se introduce en la trompa de Falopio. Al inhibir este proceso, la fecundación resulta imposible.

Los anovulatorios contienen diversas combinaciones y dosis de sustancias de efectos similares a los estrógenos y la progesterona. Durante el ciclo sexual, la ovulación se produce por los efectos de dos hormonas que secreta la hipófisis, que son la FSH o foliculoestimulante, y la LH o luteinizante. Sin embargo, cuando los niveles de estrógenos y progesterona son muy elevados, como sucede cuando se producen la fecundación y el embarazo, estas hormonas se secretan en menor cantidad y, en consecuencia, la ovulación no tiene lugar. Los anovulatorios actúan de forma similar: mediante su administración se consiguen niveles elevados de sustancias de efectos similares a los estrógenos y la progesterona, de manera que las hormonas FSH y LH se secretan en menores cantidades de las normales, y por lo tanto no se produce la ovulación.

Además de inhibir la ovulación, los anovulatorios tienen otros efectos anticonceptivos, tales como hacer que las secreciones del cuello uterino resulten más infranqueables para los espermatozoides o modificar las características de la mucosa uterina, de forma que la implantación de la célula huevo sea imposible.

Existen diversos tipos de anovulatorios. Los más empleados son los anticonceptivos orales, también conocidos como píldoras anticonceptivas, que se administran por vía oral. La frecuencia de las tomas depende de su composición. La mayor parte se administran diariamente, durante los primeros 21 días de cada ciclo menstrual. Sin embargo, algunos se toman una sola vez al mes.

Las píldoras anticonceptivas son uno de los métodos más utilizados en el mundo. Suelen estar en dosis de 21 o 28 pastillas.

Los anovulatorios inyectables se administran mediante una inyección intramuscular y, según su composición, pueden administrarse una o varias veces al mes.

Otro tipo de anticonceptivo hormonal de uso relativamente común es la minipíldora, un fármaco que está compuesto por una sustancia de efecto similar al de la progesterona, y que se administra diariamente por vía oral. La minipíldora actúa alterando las características de las secreciones mucosas del cuello uterino, haciéndolas infranquebles para los espermatozoides.

Por último, otro anticonceptivo hormonal que se emplea con cierta frecuencia es el anticonceptivo poscoital, que se presenta en forma de comprimidos de composición similar a los anovulatorios, pero con un contenido superior de hormonas. Los anticonceptivos poscoitales no se administran de forma continuada y regular, sino de forma excepcional, como una alternativa de urgencia, cuando se ha realizado un coito vaginal y no se han empleado otros métodos anticonceptivos o bien se sospecha que éstos han fallado. En general, estos compuestos se deben tomar durante cinco días seguidos y sólo son efectivos si comienzan a administrarse antes de que hayan transcurrido 24 horas tras haber realizado el coito vaginal. Estos compuestos actúan modificando las características de la mucosa uterina, impidiendo la implantación de la célula huevo.

Los anticonceptivos hormonales tienen la ventaja de no interferir en el juego sexual y de no requerir ninguna preparación especial para emplearlos. Además, constituyen el método anticonceptivo más seguro que existe después de la esterilización, y, a diferencia de ésta, su efecto no es irreversible. Sin embargo, presentan algunos inconvenientes. En primer lugar, requieren la prescripción médica y un control ginecológico anual. Además, pueden causar algunos efectos secundarios, como náuseas, vómitos, aumento de peso, dolor de cabeza, crecimiento de vello o acné. Finalmente, los anovulatorios orales de administración diaria, que son los de uso más extendido, deben tomarse con regularidad, evitando los olvidos.

Por otra parte, los anticonceptivos hormonales están contraindicados en algunos casos, como ocurre ante la existencia de ciertos trastornos cardiovasculares o en mujeres fumadoras de más de 35 años de edad. Además, su uso no está recomendado durante la adolescencia, cuando el aparato genital femenino aún no ha completado su maduración.

La interrupción voluntaria del embarazo

La interrupción voluntaria del embarazo, o aborto inducido, consiste en aplicar diversos tipos de técnicas con el objetivo de evitar el desarrollo del embrión. El aborto inducido no es un método anticonceptivo, ya que no está dirigido a impedir la fecundación, la implantación o el desarrollo de la célula huevo, sino a imposibilitar que el embrión, ya formado, continúe desarrollándose. No obstante, la legislación de numerosos países occidentales lo contempla como un último recurso para evitar el nacimiento de un hijo no deseado.

Existen diversos métodos para realizar el aborto inducido. Los más empleados son la aspiración del contenido del útero mediante una cánula especial y el raspado quirúrgico, que se realiza con una cucharilla que se introduce en el interior de dicho órgano. Por otra parte, en algunos países se ha comercializado un fármaco, denominado RU-486, que se administra por vía oral e inhibe la acción de la progesterona, y que actúa frenando el embarazo y produciendo, a la vez, unas contracciones uterinas que ocasionan la expulsión del contenido de este órgano.

El aborto impide que el embrión continúe su desarrollo normal.

 

El aborto inducido, cuando se lleva a cabo de forma legal, en condiciones aceptables de higiene y por profesionales responsables, no suele dar lugar a complicaciones de importancia, aunque algunas mujeres experimentan una reacción depresiva que requiere una ayuda psicológica puntual. Sin embargo, cuando se realiza de forma clandestina e incontrolada, las complicaciones no son infrecuentes.

Esterilización

La esterilización es una técnica quirúrgica destinada a impedir la procreación, que puede practicarse en el hombre o en la mujer y que tiene efectos irreversibles.

La esterilización masculina, o vasectomía, es una intervención quirúrgica muy sencilla, que consiste en seccionar y ligar los conductos deferentes, que conducen los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. En el individuo vasectomizado se mantienen la libido, la erección, la eyaculación y el orgasmo; pero su semen no contiene espermatozoides, de manera que no es capaz de fecundar un óvulo.

La esterilización femenina, o ligadura de trompas, es la intervención quirúrgica equivalente a la vasectomía, pero realizada en la mujer: consiste en seccionar y ligar las trompas de Falopio, por las que los óvulos descienden desde los ovarios hacia el útero. Al estar estos conductos bloqueados, la mujer ya no puede procrear, pero sus ciclos sexuales, menstruaciones, libido y orgasmos no se alteran.

La esterilización es irreversible. Provoca que la procreación entre el hombre y la mujer no pueda ser alcanzada.

La esterilización es un método anticonceptivo irreversible, y por ello se indica en personas que no desean tener más hijos o en mujeres de más de 35 años de edad, momento a partir del cual resulta cada vez de más riesgo el embarazo. Por otra parte, es el método anticonceptivo más eficaz: su índice de fallos es casi inexistente.

Métodos anticonceptivos

Hay varios métodos anticonceptivos. Todos son seguros y efectivos. Cada persona elige el mejor para ella/el, y el que mejor se adapta a sus necesidades y convicciones.

Los anticonceptivos son gratuitos en Argentina.
Los podés pedir en centros de salud, hospitales y salitas.
También se entregan gratis en obras sociales y prepagas.
Así lo establece la ley nacional 25.673

Pastillas

– Tienen hormonas que impiden la ovulación.
– Se toma una pastilla todos los días, hasta terminar la caja.
– Las cajas pueden venir con 21 o 28 pastillas.
– Cuando terminás la caja de 21 viene una semana de descanso.
– Cuando terminás la caja de 28 pastillas empezás otra caja seguido.
– Lo importante es no olvidarse de tomarlas, y no pasar de los 7 días de descanso en las cajas con 21 pastillas.
– Si te olvidás de tomar una o más, tomalas juntas al otro día y esa semana usa preservativos.
– No se recomiendan para mujeres con presión alta.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Pastillas para la lactancia


– Podés usar este método si estás amamantando, tu bebé tiene menos de 6 meses, si alimentás al bebé sólo con leche materna y si todavía no menstruaste.
– Tiene que darse todo ésto a la vez.
– Podés empezar a tomarlas el día que nace tu bebé.
– Se toma una pastilla todos los días, en el mismo horario. Cuando terminás la caja empezás una nueva, sin hacer ningún descanso.
– Si te olvidás de tomar una o más pastillas, tomalas juntas al otro día, usa preservativos los siguientes 7 días y seguí tomando una pastilla por día.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Inyectables

– Tienen hormonas que evitan que la mujer ovule.
– El efecto es el mismo que con las pastillas, con la diferencia que no las tenés que tomar todos los días.
– La primera inyección se aplica entre el primero y el quinto día en que menstruas, y después una vez al mes, siempre en esa misma fecha.
– Por ejemplo: Si te la aplicaste el 3 de septiembre, la próxima aplicación tiene que ser el 3 de octubre.
– También hay de aplicación trimestral.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

DIU


– Es un muy pequeño objeto de plástico recubierto de un hilo de cobre que se coloca en el útero. — Impide que los óvulos se junten con los espermatozoides. Hay distintos modelos.
– Lo coloca un/a profesional de la salud. No hace falta que te hagas estudios como el papanicolau (PAP), ecografías, ni otros exámenes. Tampoco el consentimiento de la pareja, ni haber tenido hijos.
– Es efectivo de cinco a diez años, según el modelo; y puede retirarse cuando vos quieras. Es importante que te acuerdes la fecha en que te lo colocaron y cuándo debe retirarse.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Preservativo

– Es una funda finita, elástica y lubricada que se coloca cubriendo el pene cuando está erecto, y se desenrolla hasta abajo de todo. Acordate de apretar la punta del preservativo antes de desenrollarlo para que no quede aire.
– Se usa desde el comienzo de la relación sexual, porque a veces antes de la eyaculación pueden salir gotitas de semen.
– Cuando lo dejes de usar retiralo del pene antes de perder la erección.
– Se usa uno nuevo para cada práctica: vaginal, anal y oral.
– No es conveniente usar lubricantes aceitosos como la vaselina, aceite de bebé o de cocina porque dañan el preservativo. Podés usar algún lubricante a base de agua.
– Es el único método que a la vez evita el embarazo y protege del VIH/SIDA y de otras infecciones de transmisión sexual.

Ligadura de trompas


– Es un método anticonceptivo permanente.
– Es una cirugía segura y sencilla en la que se ligan o cortan las Trompas de Falopio para impedir el embarazo. Se hace con anestesia total o peridural.
– Es para las mujeres que deciden no tener hijos, o que ya tuvieron y no desean tener más.
– No cambia las relaciones sexuales ni su goce.
– No interfiere en la producción de hormonas.
– Seguís menstruando y ovulando.
– No hace falta autorización ni entrevistas con la pareja. No es requisito haber tenido hijos/as.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Vasectomía

– Es un método anticonceptivo permanente.
– Es una cirugía segura y simple para los varones, en donde se ligan o cortan los conductos que transportan los espermatozoides. Se hace en media hora, con anestesia local y sin internación.
– No cambia las relaciones sexuales ni el placer.
– No afecta el pene en su consistencia ni funcionamiento.
– Seguís eyaculando semen, con igual aspecto y cantidad que antes.
– Es necesario usar preservativo u otro método en las primeras 20 eyaculaciones o durante los 3 meses siguientes.
– No hace falta autorización ni entrevistas con la pareja. No es requisito haber tenido hijos/as.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/116-metodos-anticonceptivos#sthash.DiXOwS7d.dpuf