Ejercicios de conectores

A la hora de comunicarnos, es necesario seguir una serie de normas sintácticas para que lo que se expresa tenga sentido. Entre estas normas se encuentra el uso de los conectores, que son palabras o grupos de palabras que unen frases y oraciones entre sí. Su uso no sólo es importante, sino fundamental para relacionar ideas y crear textos.

¿Qué es un conector?

Los conectores son palabras o pequeñas frases que se utilizan para vincular y, como su nombre lo indica, conectar grandes grupos de palabras y textos, como frases, oraciones y párrafos, para que lo que se quiere comunicar cobre sentido tanto de forma oral como escrita.

Los conectores de párrafos generalmente se colocan al comienzo de cada uno, mientras que los conectores de frases y oraciones suelen colocarse entre dos ideas diferentes plasmadas en el mismo texto. Pueden clasificarse en conjuntos según su propósito y el sentido que le otorguen a las oraciones y textos.

Los conectores nos permiten unir ideas y palabras entre sí para darle coherencia a lo que expresamos.
¿Sabías qué...?
El conector no entra dentro de las categorías gramaticales que conocemos. De hecho, muchos conectores pertenecen a categorías diferentes, como preposiciones, adverbios o conjunciones.

Conectores según su tipo

  • Adición

    Agregan información a la idea principal y permiten extender el tema sobre el que se habla. Algunos se consideran conectores de énfasis: además – agregando a lo anterior – ahora bien – así que – así mismo – aún – como si fuera poco – de igual manera – de todos modos – en esa misma línea – igualmente – lo que es más – lo que es peor- más – por otra parte – sobre todo – también – y.

  • Causa/efecto 

    Indican la causa o la razón de lo ocurrido en el tema y dan paso a una explicación sobre la primera idea que se planteó: de ahí que – de modo que – de esto se sigue – en consecuencia – entonces – por consiguiente – por eso – por esta razón – porque – por lo tanto – por ende – por este motivo – pues – según – se infiere que – ya que.

  • Conclusión 

    Introducen el cierre del tema a tratar y exponen un resumen o una conclusión sobre dicho tema: en conclusión – en suma – finalmente – para concluir – para finalizar – para resumir – por último – terminando.

  • Condición

    Presentan la realización de un hecho con la condición de que otro hipotético hecho también se cumpla: en caso de – si – siempre que – supongamos.

  • Contraste

    Plantean una idea diferente y opuesta a otra previamente mencionada: a pesar de – antes bien – aun cuando – aunque – de otra manera – de otra parte – empero – en cambio – en contraste con – inversamente – no obstante – pero – sin embargo – por el contrario – por otro lado.

  • Ejemplificación

    Ofrecen ideas nuevas que complementan otra idea planteada previamente y completan la explicación de esta: así – como – dicho de otra manera – con otros términos – en otras palabras – en representación de – es decir – esto es – o lo que es lo mismo – por ejemplo – tal como.

  • Espacial 

    Definen un espacio o un lugar concreto dentro del texto o diálogo: abajo – al lado – a la derecha – a la izquierda – arriba – en el medio – en el fondo.

  • Orden

    Establecen una jerarquía o una sucesión ordenada de los eventos que se plantean: a continuación – al inicio – al principio – luego – finalmente – por último – primeramente – primero – segundo – siguiente.

  • Semejanza

    Comparan dos ideas similares dentro del texto o diálogo: como – de la misma manera – del mismo modo – de igual modo – igualmente.

  • Tiempo

    Ubican una idea determinada en algún punto del tiempo dentro del texto o diálogo planteado: ahora – al principio/final – a medida que – a menudo – antes – cuando – después – en adelante – en primer/segundo/tercer/etc. lugar – entonces – entre tanto – en seguida – mientras – posteriormente – seguidamente – simultáneamente.

ACTIVIDADES

  1. Completa los espacios en blanco con los conectores que aparecen debajo del párrafo.

Yo estaba en clases, _______________ de repente el teléfono del profesor comenzó a sonar. Al parecer era una llamada urgente, _______________ la respondió. _______________ de unos minutos en completo silencio al teléfono, colgó la llamada, con una enorme sonrisa plasmada en su rostro, _______________ nos dijo que debía retirarse _______________ que no había terminado la clase. _______________, también nos dijo que nos veríamos la próxima clase, y que _______________ teníamos que terminar nuestra tarea. _______________ de aquello las clases continuaron con normalidad, _______________ aún al día de hoy seguimos preguntándonos, ¿qué le habrán dicho en aquella llamada?

sin embargo, después, luego, así que, y, cuando, a pesar de, pero, por ende

 

  1. Escoge el conector más adecuado entre las opciones para completar los espacios en blanco.

– Me da miedo adentrarme en el bosque; mi hermano, _______________, lo hace diariamente.

Por el contrario

A la derecha

Posteriormente

 

– El día está nublado; _______________, será mejor que salga con el paraguas.

Por otro lado

Por último

Por lo tanto

 

– Existen muchas formas de aprender un nuevo idioma; _______________, puedes escuchar diariamente las películas extranjeras en su idioma original.

Ya que

Por ejemplo

Luego

 

– ¿Qué te parece si nos llevamos este sillón? Me parece barato; _______________, es bastante cómodo.

Aunque

Además

Es decir

 

– Todos los días voy al trabajo. _______________, sólo voy en las mañanas.

Supongamos

Sin embargo

Tal como

 

– Mi familia y yo queríamos comer algo distinto. _______________, salimos en la tarde un restaurante.

 En el fondo

Como

Por este motivo

 

– Necesito ir al banco, _______________ aunque hoy está cerrado por mantenimiento.

Aunque

Por ende

Así

 

– Podemos repartirnos el trabajo: tú cortas las verduras _______________ yo cocino la carne.

No obstante

Mientras

Por cierto

 

– Debes estar en la reunión en 10 minutos, _______________ debes darte prisa.

Después

Así que

Cuando

 

– Eres muy inteligente; _______________, eres muy distraído.

Finalmente

Por esta razón

No obstante

 

– Me gustan los animales, no me gusta que sean maltratado y pienso que tienen derecho a vivir como lo hacemos nosotros. _______________, estoy en contra de la caza furtiva.

A continuación

En resumen

Siempre que

 

– Dudo que logremos convencerle. _______________, te acompañaré para intentarlo.

Por último

De todos modos

O lo que es lo mismo

 

– El comediante observaba expectante al público. _______________ no hubo respuesta.

Pero

En seguida

Para concluir

 

– Puedes leer sin interrupciones y vocalizas muy bien. _______________, tienes las cualidades necesarias para ser un narrador.

Por este motivo

Antes bien

Al inicio

 

– Deberías llevar un abrigo, ______________ que haya frío en el lugar donde tendrás la reunión.

En caso de

Empero

Entre tanto

 

  1. Identifica el conector en cada una de las oraciones e indica qué tipo de conector es.

– Aún no llegan. De igual modo, seguiré esperando:

– Antes de comenzar, permítame presentarme:

– Si tú vas por ese camino, yo iré por este otro:

– Ella es alérgica a las nueces; por lo tanto, no debería comerlas:

– El estudio de los cromosomas nos permite conocernos como especie y desarrollar nuevas curas:

– Mis películas favoritas son las de comedia; no obstante, también me gustan las de acción:

– Alicia se ha desmayado, por lo que debemos hacer algo rápidamente:

– La ballena es el ser más grande del mar del mismo modo que el elefante lo es de la tierra:

– En medio del alboroto, no pude escuchar nada:

– Aun cuando te dije que no lo hicieras, lo hiciste:

– A Víctor no le gusta recibir ayuda de nadie; dicho de otro modo, es una persona muy orgullosa:

– Rebeca es el vivo ejemplo de la alegría, en contraste con su primo Raúl:

– Ustedes son hermanos, por lo tanto deben estar juntos en las buenas y en las malas:

– No me gusta correr; sin embargo, me gusta nadar:

– Puedes salir a jugar, siempre que ya hayas terminado tu tarea:

Nexos vs. Conectores

A menudo se suelen tratar ambos como sinónimos, pero lo cierto es que no son lo mismo a pesar de que la diferencia es muy sutil. Ésta consiste en que los nexos únicamente cumplen una función sintáctica y gramatical en las oraciones, mientras que los conectores se enfocan en su semántica.

Fórmula molecular, empírica y estructural

Los compuestos moleculares están formados por moléculas que a su vez contienen cantidades determinadas de átomos unidos por enlaces covalentes. Estos compuestos se representan mediante una fórmula química, es decir, una representación simbólica que indica los elementos presentes y el número de átomos de cada elemento.

Fórmula empírica Fórmula molecular Fórmula estructural
¿Qué representa? La cantidad simplificada de átomos que conforman la molécula. La cantidad real de átomos que conforman la molécula. La estructura de la moléculas y distribución espacial de sus átomos.
¿Qué muestra?
  • Los tipos de átomos.
  • Cantidad relativa de átomos.
  • Los tipos de átomos.
  • Cantidad real de átomos.
  • Los tipos de átomos.
  • Los enlaces que los unen.
Expresión matemática Fórmula empírica (FE) = Fórmula molecular (FM) / n Fórmula molecular (FM)= Fórmula empírica (FE) . n No posee.
Ejemplo 1: Glucosa C_{6}H_{12}O_{6}

 

n= 6 (múltiplo calculado experimentalmente)

FE = C6H12O6 / 6 = CH2O

CH_{2}O

 

n = 6 (múltiplo calculado experimentalmente)

FM = 6 (CH2O) = C6H12O6

Ejemplo 2: Agua H_{2}O

 

FE coincide con FM.

H_{2}O

 

FM coincide con FE.

Ejemplo 3: Amoniaco NH_{3}

 

FE coincide con FM.

NH_{3}

 

FM coincide con FE.

 

Satélites artificiales

Los verdaderos conquistadores espaciales, los satélites artificiales, nos han acercado los paisajes más inhóspitos del sistema solar y se convirtieron en una herramienta civil y militar de uso cotidiano en nuestro planeta.

Transbordador en el espacio.

El universo ha sido desde siempre un misterio para la humanidad que, cautivada por la infinidad de astros y la profundidad del oscuro espacio, no ha dejado de investigar sus interminables recovecos. En cada rincón se esconde una respuesta que da lugar a nuevas preguntas y el enigma toma dimensiones irreconocibles.

Por lo pronto, una de las variables de la investigación espacial se concentra en el modo de sacar provecho de las nuevas posibilidades. En este sentido, los satélites artificiales se han convertido en un recurso fundamental como fuente de información, instrumento de exploración y modo de comunicación mundial.

En la actualidad hay miles de satélites orbitando alrededor de la Tierra. Las cifras concretas son un misterio, ya que muchos de ellos se encuentran bajo carácter secreto y otra cantidad importante ha dejado de funcionar a pesar de que permanecen en órbita.

¿QUÉ ES UN SATÉLITE ARTIFICIAL?

Existen dos tipos de satélites: los naturales y los artificiales. Ambos se caracterizan por orbitar alrededor de un planeta, pero a diferencia de los primeros, los segundos han sido fabricados por el hombre. Para ello fueron necesarias diversas tecnologías, la comprensión de leyes físicas y la inspiración de los propios astros.

Un satélite artificial puede ser tripulado o automático. Luego de ser construidos, son lanzados al espacio y puestos en órbita. Para ello, parten de la superficie terrestre impulsados por cohetes que les otorga una velocidad tangencial, obligándolos a circular en torno a la Tierra, de modo que la atracción de ésta equilibre constantemente la fuerza centrífuga producida por el movimiento curvilíneo.

¿Sabías qué...?
Neil Armstrong se convirtió en la primera persona en poner el pie sobre la superficie lunar el 20 de julio de 1969.

Como ya anunciamos, su objetivo es captar y transmitir información, especialmente de nuestro planeta, pero también de otros astros. De esta manera, permiten pronosticar las condiciones ambientales durante el día, determinar las zonas boscosas que están siendo destruidas por incendios o las aguas oceánicas contaminadas por un derrame de petróleo, así como poder transmitir, a cualquier parte del planeta, un acontecimiento deportivo o artístico en el momento en que se realiza.

Para ello dependen básicamente de 3 tecnologías: las comunicaciones de radio, la informática y los cohetes. La primera de ellas es esencial para poder transmitir y recibir información del satélite. Sin este aporte, los datos recaudados quedarían allí y no podrían ser aprovechados de ninguna manera.
Por otro lado, la informática es una disciplina que permitió realizar los cálculos y planificaciones necesarios de manera mucho más rápida. Por ejemplo, el cálculo de las órbitas que deben seguir los satélites, e incluso la forma en que se deben emplear las comunicaciones o captar y almacenar la información que deban obtener y/o transmitir. Obtener todos estos datos, con la precisión que requiere la tarea, hubiera sido un obstáculo insalvable sino fuera por las computadoras.

Finalmente, sin el diseño de los cohetes, la tarea de poner en órbita los satélites habría sido imposible. Si bien al principio fueron creados para servir como proyectiles balísticos para aplicaciones de destrucción en operaciones militares, pronto se transformaron en el elemento más necesario para el desarrollo de la tecnología satelital. Pero al igual que las otras dos tecnologías, los cohetes también fueron evolucionando hasta convertirse en los ya obsoletos transbordadores espaciales (híbrido entre avión a reacción y cohete). De hecho, antes de tener alguna idea acerca de qué se pretendía hacer en el espacio, ya se estudiaban las posibilidades de fabricar un cohete con motor a reacción o de propulsión a chorro (modelo actual).

Lanzamiento de un cohete espacial.

TIPOS DE SATÉLITES ARTIFICIALES

Los satélites artificiales pueden agruparse de acuerdo a las funciones que cumplen y la velocidad que alcanzan. Según su finalidad, sus aplicaciones se dividen en bélicas o civiles. Aquellos que han sido dispuestos para realizar actividades militares cumplen funciones de reconocimiento, revelación y de amenaza bélica directa. Los satélites artificiales con aplicaciones civiles ofrecen una mayor variedad de utilidades, siendo utilizados como satélites meteorológicos, de telecomunicaciones y para la navegación, entre otros.

Veamos una clasificación más precisa:

• Satélites astronómicos: son utilizados para observar planetas, galaxias y otras formaciones astronómicas.

• Satélites de comunicaciones: son empleados para comunicarse. En general, utilizan órbitas geosincronas, órbitas de Molniya u órbitas bajas terrestres.

• Satélites de navegación: se valen de señales para conocer la posición exacta del receptor en nuestro planeta.

• Satélites de reconocimiento: popularmente llamados satélites espías, son utilizados para observar o realizar comunicaciones. Tanto militares como organizaciones de inteligencia pueden de esta manera tomar fotografías y vigilar grandes espacios oceánicos, pero los datos recaudados son preservados secretamente por los gobiernos.

La mayoría de los satélites de inteligencia electrónica se sitúan en órbitas bajas, por lo que durante los conflictos entre potencias se han convertido en el principal objetivo para anular el robo de información.

• Satélites de observación terrestre: se emplean para observar el medio ambiente, obtener información meteorológica y cartográfica sin fines militares.

• Satélites de energía solar: son artefactos dotados de dispositivos capaces de captar parte de la energía solar reflejada por la atmósfera y que no alcanza la superficie terrestre, para luego enviarla hasta unas antenas en la Tierra como fuente de alimentación.

Básicamente, existen dos métodos para realizar esta tarea. El primero de ellos consiste en instalar un espejo en el espacio que refleje los rayos solares y los dirija a puntos determinados de la superficie terrestre, como por ejemplo a las regiones polares, donde resultan de gran utilidad debido a las prolongadas noches de seis meses.

El segundo método requiere de un enorme satélite provisto de celdas fotovoltaicas. Las mismas son capaces de almacenar durante cortos períodos la energía solar para emitirla en forma de haces de microondas a estaciones terrestres.

• Estaciones espaciales: son satélites diseñados para que las personas puedan vivir dentro durante su órbita alrededor de la Tierra. A diferencia de otras naves espaciales tripuladas, las estaciones espaciales no tienen propulsión ni capacidad de aterrizar, por lo que requieren de otros vehículos como transporte.

• Satélites meteorológicos: se emplean principalmente para registrar el tiempo atmosférico y el clima en nuestro planeta. Resultan muy útiles los geoestacionarios, satélites que describen una órbita completa por encima del ecuador en 24 horas exactas, generando la impresión de estar fijos sobre un determinado punto de la superficie terrestre.

HISTORIA

El primer satélite artificial en llegar al espacio fue el Sputnik I, un diseño de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) que se puso en órbita el 4 de octubre de 1957. Su misión era obtener información meteorológica, como contribución al Año Internacional Geofísico (1957-1958).
Sin embargo, el primer experimento satisfactorio de comunicaciones satelitales fue realizado por la armada de los Estados Unidos en 1954, utilizando a la Luna para reflejar las ondas de radio que comunicaron a Washington D.C. con Hawai exitosamente.

Ambos hechos permiten vislumbrar el comienzo de una vertiginosa carrera espacial enmarcada en un mundo polarizado por la Guerra Fría. Recordemos que la Unión Soviética y los Estados Unidos dominaron el panorama político y militar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la disolución del Estado Soviético, en 1991. Durante buena parte de ese período, ambas super potencias también proyectaron su rivalidad fuera del planeta, en la carrera espacial, que sirvió de escaparate público para sus conquistas científicas y tecnológicas.

¿Sabías qué...?
En 1964, se lanzó el primer satélite de televisión de órbita geoestacionaria con el fin de transmitir los Juegos Olímpicos de Tokio.
Sputnik I.

A pesar de todo, otros protagonistas se unieron a la búsqueda por conquistar el espacio. En 1969 se funda la Agencia Nacional de Desarrollo Espacial de Japón (conocida internacionalmente por su sigla inglesa, NASDA) y ya en 1970 lanza su primer satélite artificial. En la década de 1980 se contaba con su participación en las investigaciones espaciales, reconocidas en el mundo entero.

India también se unió a esta carrera fundando en 1972 el Organismo Indio de Investigación Espacial, con sede en la ciudad de Bangalore, que tres años después lanzó al espacio su primer satélite.

Por último, el viejo continente impuso su marca al crear la Agencia Europea del Espacio (ESA) en 1975, con su programa de cohetes lanzadera (Ariane, 1979-1997) y la serie de sondas espaciales iniciada por la misión Giotto (1983).

Telescopio espacial Hubble.

En el contexto mundial definido tras el fin de la guerra fría y la caída del bloque soviético, el protagonismo en la exploración espacial iba a quedar repartido entre Estados Unidos, que conservaba una posición hegemónica y emprendía ambiciosas misiones al Sol, Marte, Saturno y Júpiter; Rusia, heredera de la astronáutica soviética a través de su Agencia Federal del Espacio, que perdía terreno frente a su tradicional rival arrastrada por la fuerte crisis económica; y la ESA que consolidaría su posición entre las potencias espaciales con misiones destacadas como el lanzamiento del telescopio espacial Hubble (1990) y de las sondas Cassini-Huygens (en colaboración con la NASA y con destino a Saturno, 1997), Mars Express (para el estudio de Marte, 2003), SMART 1 (a la Luna, 2003) y Venus Express (a Venus, 2005), entre otras.

No obstante, entrado el siglo XXI, Japón, China y la India, tres grandes economías asiáticas, se han sumado al selecto club de las potencias espaciales, atraídos por el alto interés que tiene la carrera espacial, tanto a nivel tecnológico como económico y político.

El desarrollo de la inteligencia

Desde que nacemos somos capaces de interactuar con el mundo que nos rodea y esta capacidad se va incrementando a medida que crecemos. En este proceso vamos desarrollando más habilidades, no sólo motrices sino también comunicacionales, pues aprendemos el idioma de nuestra cultura, pensamos en abstracto y somos capaces de resolver situaciones más complejas. Es así que la inteligencia ha sido un concepto definido desde varías ópticas y estudiada por diferentes ámbitos de la ciencia.

Según la Real Academia Española, la inteligencia es la capacidad de resolver problemas. Esta palabra proviene del latín intellegere, es un término compuesto de inter “entre” y legere “leer, escoger”, por tanto se puede deducir que la inteligencia alude a la correcta elección entre las mejores opciones para resolver una cuestión.

Otra definición fue propuesta por el filósofo francés y premio Nobel de Literatura en 1927 Henri Bergson (1859-1941): “La inteligencia se caracteriza por el poder ilimitado de descomponer según una ley cualquiera y reorganizar según cualquier sistema”. Desde esta perspectiva, la inteligencia se ubica en la dimensión mental, en la red de conexiones neuronales de nuestro cerebro recorrido por complejas tormentas eléctricas y señales químicas. Pues, así es la suma total de esos procesos cognitivos que activan la atención, planifican y codifican.

El cerebro

El cerebro es el órgano más complejo; en él se pueden diferenciar dos partes, denominadas hemisferios, con funciones preferentes distintas: por ejemplo, parte del lenguaje y los números se encarga mayormente el hemisferio izquierdo, mientras que de la imagen y los colores son gestionados principalmente por el derecho.

Ambos hemisferios son importantes para el proceso de aprendizaje: aunque en cada uno prevalecen funciones diferentes, muchas de las actividades cotidianas requieren del uso de los dos al mismo tiempo. Así, recordar a una persona es recordar su cara, que se almacena en el hemisferio derecho, y también su nombre, que se guarda en el izquierdo.

Encontramos también en el cerebro un centenar de miles de millones de neuronas. Éstas solo se reproducen durante el desarrollo embrionario; a partir de entonces, su número permanece prácticamente estable. Normalmente dos neuronas no están en contacto directo, sino separadas por un pequeño espacio que recibe la denominación de espacio sináptico.

Cada una de ellas puede, a su vez, establecer hasta 30.000 conexiones con las otras neuronas, mediante enlaces a los que se denomina sinapsis y que se disparan por señales químicas y eléctricas. Las sinapsis son cruciales para los procesos biológicos que subyacen bajo la percepción y el pensamiento. También son el sistema mediante el cual el sistema nervioso conecta y controla todos los sistemas del cuerpo.

Un cerebro adulto consume en un día únicamente entre 250 y 300 kilocalorías.

El desarrollo de la inteligencia y la nutrición

A medida que crecemos vamos adoptando más habilidad, lo que nos permite interactuar en mayor grado con la sociedad: empezamos a caminar, a hablar y a tener una visión crítica. Sin embargo, en el proceso muchos factores pueden influir.

En lo referente a la psicología cognitiva, el psicólogo suizo Jean Piaget (1896-1980), propuso las etapas del desarrollo neurobiológico -desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia- con la evolución de la inteligencia humana e integró en ellas la influencia del medio, es decir, de la sociedad como transmisora de cultura y valores. La clave fundamental de su concepción reside en que todos estos factores están interrelacionados en un proceso evolutivo que busca permanentemente el equilibrio en una sucesión de estadios y períodos.

Piaget distingue cuatro períodos: el sensorio-motor, del nacimiento hasta los 2 años; el pre-operacional, hasta los 7 años; el de las operaciones concretas, hasta los 11 años, y el de las operaciones formales, hasta el final de la adolescencia. Solo en este último período de desarrollo evolutivo alcanzamos el pensamiento complejo que caracteriza la inteligencia humana.

Jean Piaget expuso teorías sobre la inteligencia y el desarrollo cognitivo.

En el período del pensamiento formal, según Piaget, puede reflexionarse sobre lo que se piensa, es decir, sobre el propio proceso de pensamiento. Pues existe un conocimiento meta-cognitivo gracias al cual se puede pensar más sistemáticamente y adoptar perspectivas diferentes de la propia. Al concluir este período, que coincide con el final de la adolescencia en su desarrollo físico, el individuo cuenta ya con todas las herramientas necesarias para los procesos de la inteligencia.

En relación a los condicionamientos de la inteligencia, estudios de diferentes áreas han establecido varios factores; entre ellos, hereditarios y ambientales. Sin embargo, la nutrición se presenta como un factor importante ya que se puede controlar con un buen plan de alimentación, evitando así problemas posteriores de difícil o nula reversión. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una mala nutrición, además de reducir la inmunidad y aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, puede alterar el desarrollo físico y mental.

En el mismo sentido, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indica que el período que transcurre desde la concepción hasta los tres años de edad es una etapa de crecimiento rápido, en la cual se forman la sangre, el cerebro, los huesos y la mayor parte de los órganos y tejidos, así como el potencial físico e intelectual de cada persona.

La fundación británica “Food for the brain”, en español Alimento para la mente; ha realizado un estudio en el 2007 que confirma que el rendimiento escolar está muy relacionado con la alimentación, y que una dieta sana y equilibrada fomenta la concentración y el aprendizaje.

Tanto para el crecimiento físico como intelectual, los nutrientes tienen un papel fundamental. Estudios al respecto han revelado que el DHA, un ácido que compone el Omega-3, es un nutriente que el cerebro necesita para desarrollarse, pero que nuestro cuerpo no fabrica por sí mismo y por eso es tan importante incluirlo en nuestra dieta.

El Omega-3 está en el grupo de “grasas saludables” y es uno de los nutrientes que contribuye al desarrollo intelectual, al igual que el fósforo, el calcio, el hierro o las vitaminas; elementos que se encuentran en alimentos como la carne, el pescado, los huevos, la fruta y la verdura, de ahí la importancia de tener una alimentación variada desde pequeños.

Existen otros factores, como la falta de líquidos, de sueño o el estrés excesivo, que influyen en el rendimiento intelectual. Aquellas personas que se encuentran sometidas a una gran presión pueden presentar bloqueos mentales, pues las hormonas del estrés entorpecen la capacidad para razonar.

La desnutrición proteica y energética constituye uno de los factores no genéticos más importantes que provocan trastornos en el desarrollo del Sistema Nervioso Central (SNC).
¿Sabías qué...?
A medida que el cerebro envejece, le resulta más fácil controlar las emociones.

¿Sabías que se han identificado diferentes tipos de inteligencias?

El doctor Howard Gardner, psicólogo norteamericano de la Universidad de Harvard, desarrolló la “Teoría de las inteligencias múltiples”; en ella plantea que las personas poseemos nueve tipos de inteligencia que nos relacionan con el mundo. A grandes rasgos, estos tipos de inteligencia son la lingüística, la lógico-matemática, la espacial, la corporal-kinestésica, la musical, la interpersonal, la intrapersonal, la naturalista y la existencial.

La inteligencia lingüística
Es la capacidad de utilizar y usar las palabras eficazmente, sea de manera oral o escrita. Se tiene en cuenta también la habilidad de manipular la sintaxis o estructura, la fonética o sonidos, la semántica o significados de las palabras y las dimensiones pragmáticas o usos prácticos del lenguaje.

La Inteligencia lingüística que propone Gardner se más desarrollada en escritores, poetas, periodistas y oradores, entre otros.

La inteligencia lógico-matemática
Es la capacidad para usar los números de manera efectiva y razonar adecuadamente. Dentro de ella se contempla la sensibilidad a los esquemas y las relaciones lógicas, las afirmaciones, las proposiciones, las funciones y otras abstracciones relacionadas.

La inteligencia espacial
Es la habilidad para percibir de manera exacta el mundo visual-espacial y para ejecutar trasformaciones sobre esas percepciones. Las personas con marcada tendencia espacial tienden a pensar en imágenes y fotografías, visualizarlas, diseñarlas o dibujarlas.

La inteligencia corporal-kinestésica
Es la capacidad de unir el cuerpo y la mente para lograr el perfeccionamiento del desempeño físico y así expresar ideas y sentimientos con el cuerpo. Se manifiesta principalmente en los atletas, los bailarines, los cirujanos y los artesanos.

La inteligencia musical
Es la capacidad de discriminar, transformar y expresar las formas musicales. Esta inteligencia incluye habilidades en el canto, la sensibilidad al ritmo, el tono, la melodía, el timbre o el color tonal de una pieza musical.

La inteligencia interpersonal
Es la capacidad que nos permite entender a los demás. Es decir, de percibir y establecer distinciones en los estados de ánimo, las intenciones, las motivaciones y los sentimientos de otras personas.

La inteligencia intrapersonal
Es la habilidad de la introspección, es decir, del reconocimiento de sí mismo y la habilidad para adaptar las propias maneras de actuar a partir de ese conocimiento.

La inteligencia naturalista
Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Consiste en el entendimiento del mundo natural y en la interacción con las criaturas vivientes y el discernimiento de patrones de vida y fuerzas naturales.

La inteligencia existencial
Luego de investigaciones, Gardner incorporó esta inteligencia en 1999 y se refiere a la capacidad de preguntarnos sobre la existencia del mundo, la existencia humana, la vida, la muerte y el origen del hombre.

Según Gardner, todos los tipos de inteligencia revisten la misma importancia. Por tanto, constituye un error medir la inteligencia considerando solo algunos de los tipos, como es el caso de los test de coeficiente intelectual, que tienen en cuenta mayormente los tipos de inteligencia lógico -matemática y lingüística.

Los niños que han desarrollado la inteligencia lógico-matemática, analizan con facilidad los problemas que implican razonamientos lógicos.