Reproducción sexual y asexual

La reproducción hace posible la vida como la conocemos, ya que a través de este proceso es que nuevos organismos son generados. Que estos organismos sean una copia idéntica o no de su progenitor va a depender de si se lleva a cabo la reproducción sexual o la asexual. 

Reproducción sexual Reproducción asexual
Gametos  Intervienen los gametos masculinos y femeninos. No intervienen gametos.
Fecundación Si, del óvulo y el espermatozoide. No.
N° de progenitores necesarios  Dos: hembra y macho. Uno.
Características de los descendientes.  Son idénticos al progenitor pero no genéticamente iguales. Son una copia genética exacta del progenitor.
Tipos  Isogamina, anisogamia y oogamia. Escisión, fisión binaria, gemación y esporulación.
N° de descendientes Generalmente pocos. Muchos.
Gasto energético  Alto. Bajo.
Variabilidad genética  Alta. Baja.
Común en:  Organismos pluricelular como plantas y animales superiores. Organismos unicelulares y algunos hongos, plantas y animales sencillos.
Ejemplos Oogamia

 

Fisión binaria

 

 

Función de reproducción

Alguna vez te has preguntado ¿Cómo es posible que existan tantos organismos?, pues esto se explica recordando que el ser vivo tiene la capacidad de nacer, crecer, reproducirse y morir. La reproducción es el proceso natural donde un ser vivo puede tener descendientes.

La reproducción permite la preservación de las distintas especies que habitan el planeta.

La reproducción es muy variada, es decir, que tiene diferentes maneras de darse en los distintos seres vivos. En el siguiente mapa conceptual desglosaremos la reproducción para comprender los términos fundamentales que debemos conocer:

REPRODUCCIÓN ASEXUAL

Es la reproducción que realiza un solo organismo, que tiene la característica de originar descendientes o ‘hijos’ por sí mismo, sin la presencia de otro organismo de su misma especie.

Algunos de estos organismos no se diferencian sexualmente, es decir que no se les denomina macho o hembra, como es el caso de algunos organismos unicelulares. Éstos, sin usar gametos sexuales pueden dividirse o multiplicarse y dar descendientes o ‘hijos’.

Hay organismos que se reproducen asexualmente (sin gametos) y sexualmente por medio de gametos sexuales, tanto masculinos como femeninos; como en el caso de la planaria, que se reproduce asexualmente por bipartición y sexualmente por autofecundación. A la condición que presenta un organismo de poseer ambos sexos se le denomina hermafroditismo.

Los organismos hermafroditas poseen dos sexos, tanto masculino como femenino. Esta condición varía, ya que hay organismos que en la etapa inicial de su vida se comportan como hembras, y luego lo hacen como machos; otros comienzan a relacionarse como machos y posteriormente como hembras; mientras que la mayoría pueden ser machos y hembras a la vez durante toda su vida.

Tipos de reproducción asexual

Fisión binaria o bipartición: Es típica en los protozoarios, que consiste en la división de un organismo en dos, dando origen a un nuevo individuo exactamente igual. Algunos platelmintos como la planaria utilizan este tipo de reproducción.

Gemación: Es una clase de reproducción asexual que consiste en la separación o división de un organismo, dando como origen un nuevo organismo hijo igual a su progenitor. Algunos poríferos como los pólipos se reproducen de esta manera.

Los pólipos se reproducen asexualmente por gemación.

Esporulación: Consiste en la formación de endoesporas que se forman dentro del progenitor y se van multiplicando cada vez más hasta ser liberadas como células hijas iguales a la madre.

¿Sabías qué...?
Los virus, aunque estén dentro de una célula y se reproduzcan rápidamente, no son seres vivos debido a que no poseen todas las organelas celulares.
Algunas bacterias como el bacillus, usan la esporulación como reproducción.

Fragmentación o escisión: Es un tipo de reproducción asexual basada en la formación de un nuevo organismo a partir del cuerpo del organismo progenitor, hasta que éste crezca unido, luego se separa. Se da en algunos animales como las estrellas de mar y en plantas. La fragmentación en plantas puede darse por bulbos, donde éstos forman raíces que originan un nuevo ser; también ocurre por estolones, cuando el tallo aéreo tiene contacto con el suelo y puede formar un nuevo organismo; otra forma es por rizomas que forman nuevas plantas como el caso de los helechos, y otro tipo de reproducción es gracias a los tubérculos que forman nuevos tallos subterráneos.

Regeneración: Consiste en la pérdida de alguna parte del cuerpo del progenitor, que es reconstituida. Del fragmento se forma un individuo igual al progenitor.
Los asteroideos al perder su brazo lo regeneran, y del extremo perdido se origina un nuevo organismo.

REPRODUCCIÓN SEXUAL

Requiere la presencia de los gametos sexuales del macho y la hembra (intervienen dos seres) que al unirse forman un nuevo organismo con la mitad de la carga genética de cada uno de sus progenitores.

Estos organismos normalmente son unisexuales, es decir, que solamente poseen un órgano sexual.

¿Cómo diferenciamos a los machos de las hembras?

Pues en algunos animales, hay características fisiológicas y morfológicas que nos permiten diferenciarlos, como por ejemplo el tamaño, el color, y sus órganos genitales. A esta condición que permite distinguirlos se le llama dimorfismo sexual.

El gallo se diferencia de la gallina por la cresta más grande, las espuelas y el tamaño.

Tipos de reproducción sexual

Dependiendo del tipo de morfología del gameto:

Reproducción sexual isogámica: En ella los gametos tienen la misma forma y función y se les denomina gameto positivo (+) y gameto negativo (-). Es típica de las algas.

Reproducción sexual anisogámica: Es el tipo de reproducción más común de la mayoría de los organismos, ya que los gametos sexuales del macho y de la hembra son diferentes, siendo el espermatozoide el masculino y el óvulo el femenino.

Los gametos sexuales se diferencian por su tamaño, movilidad y función.

Dependiendo del sitio o lugar donde se unen los gametos:

Reproducción externa: Ocurre cuando los gametos sexuales son liberados al medio exterior y es allí donde se unen. Es típica en peces y anfibios como los sapos.

Reproducción interna: Es el tipo de reproducción común en los mamíferos, y los gametos sexuales se unen dentro del cuerpo de la madre, siendo allí su crecimiento.

Los anfibios protegen sus cigotos en el agua.

Dependiendo del desarrollo del nuevo individuo, puede realizarse la siguiente clasificación:

Reproducción ovípara: El nuevo ser se desarrolla en una estructura llamada huevo, que se forma dentro de la madre y luego es liberado al exterior para su formación. Es típica en aves y reptiles.

Las aves incuban sus huevos hasta que eclosionan.

Reproducción ovovivípara: El nuevo organismo se desarrolla dentro de un huevo que no es liberado al medio exterior, sino que permanece dentro del cuerpo de la madre o padre, como el caso de los hipocampos.

El caballito de mar (macho) es quien lleva los huevos y los protege en su interior.

Reproducción vivípara: En este tipo de reproducción los organismos se forman dentro de un saco vitelino dentro de la madre y su desarrollo embrionario es más duradero, ya que se da en organismos más desarrollados como los mamíferos.

El parto en mamíferos.

En la reproducción sexual es necesaria la unión de dos gametos sexuales:

Óvulo Espermatozoide
Es el gameto o célula sexual femenina aportado por las hembras, tiene forma esférica de mayor tamaño que el espermatozoide y recibe usualmente una sola célula masculina. Es el gameto o célula sexual masculina aportado por los machos, de forma alargada, formado por una cabeza y una cola (flagelo) que le sirve para el desplazamiento.

Fecundación

Cuando las células sexuales se unen, inicia el proceso de fecundación, que consiste en la formación de un huevo o cigoto que empezará una etapa de división embrionaria, y esta unión del óvulo ya fecundado con el tiempo de desarrollo formará un nuevo organismo.

¿Sabías qué...?
La fecundación asistida in vitro es un método de fecundación artificial usada en humanos con problemas de fertilidad.

El flagelo del espermatozoide ayuda a que este sea móvil y pueda unirse con el ovocito, atravesando la membrana del mismo y permitiendo el intercambio de material genético en la primera división celular. El cigoto se forma con las dos células, del “padre” y la “madre”. En la segunda etapa, la segmentación, el cigoto se divide por mitosis y las células que se van formando son de menor tamaño, hasta que llega el momento de la etapa de compactación.

Posteriormente sigue la blastulación, donde se forma una estructura llamada blastocito, formada por células internas y externas. Las células internas formarán en sí el embrión que sería el nuevo ser en desarrollo, las células externas formarán los órganos anexos como por ejemplo la placenta. El blastocito se implanta en la pared uterina para que éste pueda acoplarse allí y seguir desarrollándose.

En el desarrollo embrionario, el cigoto se va multiplicando.

Luego, sigue una nueva etapa llamada gastrulación, donde el embrión posee 3 capas distintas denominadas:

Endodermo, que es la primera capa que formará el aparato digestivo y respiratorio.

Mesodermo o capa media que dará origen al sistema óseo y muscular.

Ectodermo, la última capa que dará origen al sistema nervioso y al sistema tegumentario o piel.

Esta formación de órganos es denominada organogénesis. Luego de un mes y medio a dos meses, el embrión tendrá sus órganos desarrollados y comenzará la etapa fetal en la que se aprecian las extremidades o miembros; el ser desarrolla los ojos, huesos, el encéfalo, por lo que su cabeza empieza a tomar la forma final. En esta etapa del desarrollo humano el embrión pasa a llamarse feto, hasta que transcurren los 9 meses de gestación. En el caso de algunos animales este periodo varía dependiendo de la especie.

El ciclo menstrual

El ciclo sexual o ciclo menstrual es el proceso que prepara todo los meses al cuerpo de la mujer para tener la posibilidad de que su óvulo sea fecundado. Este proceso permite un potencial embarazo de la mujer y presenta una serie de cambios fisiológicos que enunciaremos a continuación.

La primera menstruación, también conocida como menarquia, es el día en el que se produce el primer sangrado vaginal con origen menstrual en una mujer, y supone la señal de que su cuerpo ya es fértil y está capacitado para que los óvulos sean fecundados.

El ciclo menstrual prepara a la mujer para poder quedar embarazada.

Fases del ciclo menstrual

  1. Menstruación: la menstruación o periodo es el sangrado mensual de una mujer. Durante la menstruación, el cuerpo femenino está liberándose de las células de recubrimiento del útero. La sangre menstrual fluye de éste a través de una abertura en el cuello uterino y abandona el cuerpo a través de la vagina. Lo más común es que los periodos menstruales duren de tres a cinco días, aunque al igual que el ciclo menstrual completo y el volumen de sangre, también esta cifra puede variar ligeramente dependiendo de cada mujer, y puede oscilar entre dos y siete días.
  2. Preovulación: esta es la fase en la que se produce tras la menstruación y, como indica su nombre, antes de la ovulación. En ella, el ovario produce unas hormonas llamadas estrógenos, que se encargan de hacer que uno de los óvulos que se encuentran en su interior madure. Normalmente se da entre los días 6 y 13 del ciclo, aunque pueden variar incluso en la misma mujer, debido a una gran variedad de factores que van desde la pérdida de peso al estrés emocional, a enfermedades, al exceso de ejercicio o incluso la dieta.
  3. Ovulación: durante esta fase el óvulo completa el proceso de maduración y es trasladado desde el ovario en el que estaba alojado hasta el útero a través de una de las trompas de Falopio. Los niveles hormonales aumentan y ayudan a preparar el recubrimiento del útero para el embarazo; por este motivo la mayor probabilidad de embarazo de una mujer es durante los tres días antes de la ovulación o en el mismo día de la ovulación.
  4. Postovulación: en caso de que la fecundación del óvulo no se haya producido, dicho óvulo acaba involucionando y es expulsado en la próxima menstruación. Tras la postovulación empieza un nuevo ciclo menstrual.

El ciclo menstrual promedio tiene una duración de 28 días, aunque puede ser algo más corto o algo más largo, llegando a variar de 21 a 45 días, dependiendo de cada persona y de su cuerpo.

Un ciclo menstrual suele durar 28 días, pero esto puede variar dependiendo de la mujer.

El periodo en el que la mujer es más fértil y, por tanto, la probabilidad de que sus óvulos sean fecundados y se quede embarazada, es mayor durante varios días previos a la ovulación, este día, y uno o dos días después. En ciclos normales, estos días fértiles suelen corresponderse con la segunda semana y el comienzo de la tercera.

Esterilidad y reproducción asistida

La esterilidad es la incapacidad de una persona, o de una pareja, de procrear. Se considera que una pareja es estéril cuando, al cabo de dos o más años de tener relaciones sexuales completas, sin emplear ningún método anticonceptivo, la mujer no ha conseguido quedar embarazada.

Si se entiende que la planificación familiar está destinada a que una pareja intente tener el número de hijos que desee, en el momento en que lo crea oportuno, se comprende, pues, que la esterilidad y su tratamiento también formen parte de ella.

Se considera que una pareja es estéril cuando, al cabo de dos o más años de tener relaciones sexuales completas, sin emplear ningún método anticonceptivo, la mujer no ha conseguido quedar embarazada.

 

La esterilidad afecta a un 12 a 15% de las parejas. En más de un 50% de los casos es de causa femenina, en general motivada por la obstrucción de las trompas de Falopio o por diversas alteraciones en el ciclo menstrual, como la ausencia de ovulación. En alrededor de un 40% de los casos es de causa masculina, siendo la más común una alteración en la cantidad y calidad de espermatozoides. Por último, en un 5% de los casos la esterilidad es de causa desconocida.

El tratamiento de la esterilidad es muy complejo, ya que sus causas pueden ser muy diversas. No obstante, en algunos casos en que no se puede solucionar el problema mediante ciertos tipos de medidas terapéuticas medicamentosas o quirúrgicas, se puede recurrir a lo que se conoce como técnicas de reproducción asistida, en las que, sustituyendo parte del proceso de reproducción natural por procedimientos artificiales, es posible la procreación. Las técnicas de reproducción asistida más extendidas en la actualidad son la inseminación artificial y la fecundación in vitro.

Inseminación artificial

La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida que consiste en la introducción del semen en el interior del útero mediante una sonda especial. Según las causas de la esterilidad, el semen puede ser del hombre que forma parte de la pareja, o bien de otro. La inseminación artificial, al igual que el coito vaginal, debe realizarse en los períodos fértiles del ciclo menstrual y repetirse varias veces, para incrementar las posibilidades de que efectivamente se produzca el embarazo.

 

La inseminación artificial se produce cuando el semen se introduce dentro del útero de manera artificial.

La fecundación in vitro

La fecundación in vitro es una técnica de reproducción asistida en la que la fusión entre un espermatozoide y un óvulo se realiza fuera del organismo, en un laboratorio. La célula huevo obtenida se implanta artificialmente en la mucosa del útero al cabo de unos días, cuando ya se ha comenzado a segmentar. En general, se emplea para el tratamiento de la esterilidad cuando otros tratamientos y técnicas más sencillos no han dado resultados, y también en casos de trastornos de las trompas uterinas o de baja concentración de espermatozoides en el semen.

 

En la fecundación in vitro, la fusión entre el empermatozoide y el ovulo se produce fuera del cuerpo materno.

Los espermatozoides se obtienen de una muestra de semen. Los óvulos se extraen mediante una punción del ovario, realizada con una sonda especial que se introduce por la vagina y que dispone de una aguja apta para efectuar una punción-aspiración.

Los espermatozoides y los óvulos se colocan juntos en un medio de cultivo. Si no se produce espontáneamente la fecundación, se puede realizar una microinyección espermática, que consiste en inocular artificialmente un espermatozoide dentro de un óvulo. Una vez se ha producido la fecundación, las células huevo obtenidas se conservan en el medio de cultivo durante unos tres días, hasta que comienzan a multiplicarse.

A continuación, se examinan y se seleccionan las tres mejores, que se insertan en el endometrio mediante una cánula especial que se introduce a través de la vagina. Normalmente, según datos estadísticos, de estas tres, sólo una prospera.

La fecundación en los animales

Cada animal utiliza distinto tipos de fecundación. La fecundación puede ser externa o interna, dentro del óvulo de la hembra o fuera, etc. Uno de los aspectos que más determina el tipo de fecundación de cada animal es su propio hábitat.

En la mayoría de los animales que viven en el agua, la unión del espermatozoide con el óvulo se realiza en el agua, fuera del cuerpo de la hembra. Este tipo de fecundación recibe el nombre de fecundación externa.

Un ejemplo bien conocido es el de los peces gregarios, como son las sardinas. Cuando llega la época de la reproducción, las hembras desovan millones de huevos que quedan flotando en el agua (gracias a una gota de grasa que llevan). Los machos sueltan entonces su esperma y se produce la fecundación.

Debido a que la mayoría de los animales pueden moverse, cuando los machos y las hembras han de llevar a cabo la fecundación se aproximan, con el fin de que ésta se realice más fácilmente. Pero, a pesar de ello, muchas células sexuales se pierden en el agua.

Este inconveniente no ocurre en los animales cuyo sistema reproductor se basa en la fecundación interna, en la que los espermatozoides se unen con los óvulos dentro del sistema reproductor de la hembra. En los animales que poseen este tipo de fecundación, los individuos que se aparean entran en contacto físico, y el macho posee órganos especiales que expulsan directamente los espermatozoides dentro del sistema reproductor de la hembra.

Todos los animales terrestres (mamíferos, aves, reptiles, insectos, etc.) poseen fecundación interna. También hay peces que realizan este tipo de fecundación, como es el caso de los tiburones, que tienen dos aletas transformadas en los machos en órgano copulador.

 

Todos los animales terrestres poseen fecundación interna.

La fecundación interna surgió como necesidad imperiosa al conquistar los animales el medio terrestre, pues las condiciones aquí impiden el traslado del espermatozoide hasta el óvulo fuera del cuerpo. Además, resultó ser un método muy beneficioso que permitía reducir el número de óvulos necesarios, ahorrando de este modo el animal una gran energía que podía emplear en otras funciones.

Oviparismo y viviparismo

Así como la fecundación puede realizarse dentro o fuera de la hembra, el óvulo fecundado puede desarrollarse también dentro o fuera de la misma.

En los animales de fecundación externa, el cigoto se desarrolla en el exterior del cuerpo de la madre, en el agua. Y en muchos animales de fecundación interna el cigoto se desprende de la madre poco después de ser fecundado, de modo que el desarrollo tiene lugar asimismo en el exterior, ya sea en el suelo o en el agua. Este es el caso de los insectos, los reptiles y las aves.

Todos los animales en los que el desarrollo del cigoto se realiza fuera del cuerpo de la madre, tanto si su fecundación es externa como si es interna, se llaman ovíparos (que literalmente significa “que paren huevos”). En estos animales, el cigoto suele rodearse de una o varias envolturas que lo protegen; el conjunto formado por el cigoto y tales envolturas se denomina huevo.

 

El ornitorrinco es un ejemplo de un animal ovíparo.

En los mamíferos y en algunos otros animales basados en el sistema de fecundación interna, el embrión se desarrolla dentro del cuerpo de la madre. Estos animales son denominados vivíparos, porque paren crías que nacen “vivas”. Los embriones de los animales vivíparos están mucho más protegidos que los de los ovíparos, y además el cuerpo de la madre les proporciona las sustancias nutritivas que necesitan para desarrollarse antes de nacer.

 

La gacela es un animal vivíparo.

Métodos anticonceptivos

Hay varios métodos anticonceptivos. Todos son seguros y efectivos. Cada persona elige el mejor para ella/el, y el que mejor se adapta a sus necesidades y convicciones.

Los anticonceptivos son gratuitos en Argentina.
Los podés pedir en centros de salud, hospitales y salitas.
También se entregan gratis en obras sociales y prepagas.
Así lo establece la ley nacional 25.673

Pastillas

– Tienen hormonas que impiden la ovulación.
– Se toma una pastilla todos los días, hasta terminar la caja.
– Las cajas pueden venir con 21 o 28 pastillas.
– Cuando terminás la caja de 21 viene una semana de descanso.
– Cuando terminás la caja de 28 pastillas empezás otra caja seguido.
– Lo importante es no olvidarse de tomarlas, y no pasar de los 7 días de descanso en las cajas con 21 pastillas.
– Si te olvidás de tomar una o más, tomalas juntas al otro día y esa semana usa preservativos.
– No se recomiendan para mujeres con presión alta.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Pastillas para la lactancia


– Podés usar este método si estás amamantando, tu bebé tiene menos de 6 meses, si alimentás al bebé sólo con leche materna y si todavía no menstruaste.
– Tiene que darse todo ésto a la vez.
– Podés empezar a tomarlas el día que nace tu bebé.
– Se toma una pastilla todos los días, en el mismo horario. Cuando terminás la caja empezás una nueva, sin hacer ningún descanso.
– Si te olvidás de tomar una o más pastillas, tomalas juntas al otro día, usa preservativos los siguientes 7 días y seguí tomando una pastilla por día.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Inyectables

– Tienen hormonas que evitan que la mujer ovule.
– El efecto es el mismo que con las pastillas, con la diferencia que no las tenés que tomar todos los días.
– La primera inyección se aplica entre el primero y el quinto día en que menstruas, y después una vez al mes, siempre en esa misma fecha.
– Por ejemplo: Si te la aplicaste el 3 de septiembre, la próxima aplicación tiene que ser el 3 de octubre.
– También hay de aplicación trimestral.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

DIU


– Es un muy pequeño objeto de plástico recubierto de un hilo de cobre que se coloca en el útero. — Impide que los óvulos se junten con los espermatozoides. Hay distintos modelos.
– Lo coloca un/a profesional de la salud. No hace falta que te hagas estudios como el papanicolau (PAP), ecografías, ni otros exámenes. Tampoco el consentimiento de la pareja, ni haber tenido hijos.
– Es efectivo de cinco a diez años, según el modelo; y puede retirarse cuando vos quieras. Es importante que te acuerdes la fecha en que te lo colocaron y cuándo debe retirarse.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Preservativo

– Es una funda finita, elástica y lubricada que se coloca cubriendo el pene cuando está erecto, y se desenrolla hasta abajo de todo. Acordate de apretar la punta del preservativo antes de desenrollarlo para que no quede aire.
– Se usa desde el comienzo de la relación sexual, porque a veces antes de la eyaculación pueden salir gotitas de semen.
– Cuando lo dejes de usar retiralo del pene antes de perder la erección.
– Se usa uno nuevo para cada práctica: vaginal, anal y oral.
– No es conveniente usar lubricantes aceitosos como la vaselina, aceite de bebé o de cocina porque dañan el preservativo. Podés usar algún lubricante a base de agua.
– Es el único método que a la vez evita el embarazo y protege del VIH/SIDA y de otras infecciones de transmisión sexual.

Ligadura de trompas


– Es un método anticonceptivo permanente.
– Es una cirugía segura y sencilla en la que se ligan o cortan las Trompas de Falopio para impedir el embarazo. Se hace con anestesia total o peridural.
– Es para las mujeres que deciden no tener hijos, o que ya tuvieron y no desean tener más.
– No cambia las relaciones sexuales ni su goce.
– No interfiere en la producción de hormonas.
– Seguís menstruando y ovulando.
– No hace falta autorización ni entrevistas con la pareja. No es requisito haber tenido hijos/as.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Vasectomía

– Es un método anticonceptivo permanente.
– Es una cirugía segura y simple para los varones, en donde se ligan o cortan los conductos que transportan los espermatozoides. Se hace en media hora, con anestesia local y sin internación.
– No cambia las relaciones sexuales ni el placer.
– No afecta el pene en su consistencia ni funcionamiento.
– Seguís eyaculando semen, con igual aspecto y cantidad que antes.
– Es necesario usar preservativo u otro método en las primeras 20 eyaculaciones o durante los 3 meses siguientes.
– No hace falta autorización ni entrevistas con la pareja. No es requisito haber tenido hijos/as.
– No protege del VIH/SIDA ni del resto de las infecciones de transmisión sexual.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/116-metodos-anticonceptivos#sthash.DiXOwS7d.dpuf

Reproducción médicamente asistida

La reproducción médicamente asistida es una serie de procedimientos y técnicas que permite ser madres/padres a aquellas personas que por diversos motivos no pueden concretarlo por medios naturales.

¿Cuáles son las técnicas?

Las técnicas de reproducción médicamente asistida comprenden a todos los tratamientos o procedimientos para lograr el embarazo.
Las técnicas de baja complejidad son aquellas que tienen como objetivo la unión del óvulo con el espermatozoide dentro del aparato de reproducción femenino, por ejemplo la estimulación ovárica y la inseminación intrauterina.
Las técnicas de alta complejidad son aquellas que tienen como objetivo la unión entre el óvulo y el espermatozoide por fuera del sistema reproductor femenino, incluyendo a la fecundación in vitro entre otras.

¿Quiénes pueden acceder a los procedimientos de reproducción médicamente asistida?

En la Argentina por la Ley 26.862 y su decreto de reglamentación 956/2013, toda persona mayor de edad sin importar su orientación sexual o estado civil, puede acceder de forma gratuita a las técnicas y procedimientos de reproducción asistida. Esto es válido tanto para aquellos que se atienden en el sistema de salud pública como para quienes tienen obra social o medicina prepaga.

¿Qué dice la Ley 26.862 de reproducción médicamente asistida?

Una persona podrá acceder a un máximo de cuatro (4) tratamientos anuales de baja complejidad y hasta tres (3) tratamientos de reproducción de alta complejidad, con intervalos mínimos de tres (3) meses entre cada uno de ellos.
Se deberá comenzar siempre con técnicas de baja complejidad, al menos tres intentos, antes de acceder a las de alta complejidad. La única excepción será la existencia de causas médicas debidamente documentadas, que justifiquen la utilización directa de técnicas de mayor complejidad.
Los establecimientos sanitarios para realizar procedimientos y técnicas de reproducción médicamente asistida y los bancos de gametos y/o embriones deberán estar habilitados por el Registro Federal de Establecimientos de Salud.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)
http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/371-reproduccion-medicamente-asistida#sthash.HU705cQg.dpuf