Síndrome Respiratorio Agudo Severo (o SARS)

El síndrome respiratorio agudo severo (SARS por sus siglas en inglés) es una enfermedad respiratoria viral que puede poner en peligro la vida.

¿Cómo se transmite?

Se disemina principalmente por el contacto directo o indirecto: cuando una persona infectada tose o estornuda, lanza al aire gotas de mucosidad o saliva que contienen el virus, que al entrar en contacto con las mucosas como boca, nariz u ojos de otro individuo susceptible lo infectan.

¿Cuáles son los síntomas?

Esta infección puede ser leve, o evolucionar a un cuadro de neumonía de extensión y severidad variable, pudiendo producir un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda.

Los síntomas incluyen:
– Fiebre alta
– Malestar general
– Dolor de cabeza
– Dolores en el cuerpo
– Mareos
– Tos seca no productiva (es decir, que no permite mover la mucosidad)
– Dolor de garganta
– Disnea
– Neumonía

¿Cuál es el tratamiento?

Las personas sospechosas de tener SARS deben ser evaluadas inmediatamente por un médico. Si se sospecha que tienen la enfermedad, deben ser internadas. El tratamiento incluye además el uso de medicación antiviral

¿Cómo puede prevenirse?

Las medidas de prevención incluyen los principios básicos de higiene personal, en especial el lavado de manos frecuente con agua y jabón.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/189-sindrome-respiratorio-agudo-severo-o-sars#sthash.t2ioJn3V.dpuf

Gripe aviar

La gripe aviar es una enfermedad infecciosa de las aves causada por las cepas tipo A del virus de la gripe. Los virus de la gripe aviar normalmente no infectan a los seres humanos. Sin embargo, se han dado casos de cepas hiperpatógenas que han provocado enfermedades respiratorias graves en el hombre. Argentina es un país libre de gripe aviar.

¿Cómo se transmite?

La vía de contagio es de ave a humano. Este contagio se produce por contacto directo con aves infectadas o con superficies u objetos contaminados con sus heces. Por tanto, es necesario un contacto directo, reiterado y próximo con las aves o sus excrementos. Hasta el momento no hay evidencia científica de transmisión persona a persona ni por vía alimentaria.
No obstante, preocupa la posibilidad de que el virus pueda mutar y adquirir la capacidad de transmitirse fácilmente entre humanos, lo que aumentaría el riesgo de una pandemia de gripe.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas iniciales son fiebre alta, generalmente de más de 38°C, y otros síntomas gripales. En algunos pacientes también se han descrito manifestaciones tempranas tales como diarrea, vómitos, dolor abdominal, dolor torácico, y sangrado por la nariz y las encías, evolucionando a una enfermedad respiratoria grave.
En las aves, la infección puede manifestarse de diversas formas, desde síntomas leves, que pueden pasar desapercibidos, hasta una enfermedad que lleva rápidamente a la muerte y puede provocar una grave epidemia.

¿Cuál es el tratamiento?

Algunos antivirales pueden reducir la duración de la fase de replicación del virus y mejorar las perspectivas de supervivencia. En los casos sospechosos, el antiviral debe prescribirse lo antes posible para que se puedan obtener los máximos beneficios terapéuticos.

¿Cómo se puede prevenir?

El control de la enfermedad en los animales es la primera medida para reducir el riesgo para el ser humano.

  • Mejoramiento de la bioseguridad en granjas avícolas
  • Control de las importaciones de aves vivas y productos avícolas

En la población, las medidas de prevención son las mismas que para cualquier gripe:
• Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
• Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.
• Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.
• Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.
• Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.
• No compartir cubiertos ni vasos.
• Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/100-gripe-aviar

 

Sarampión

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa de origen viral. Se transmite por vía aérea y se propaga fácilmente cuando la persona infectada elimina secreciones respiratorias al hablar, toser o estornudar o bien simplemente por estar en contacto con cualquier objeto contaminado. El virus puede vivir hasta 2 horas sobre las superficies contaminadas.

Argentina no presenta casos autóctonos desde el año 2000. Desde 2009 se han registrado casos importados de sarampión. El último brote fue en el año 2010, posterior al mundial de fútbol de Sudáfrica, donde se registraron dos casos importados y 15 relacionados a la importación y adquiridos en el país.
En 2011 se registraron 2 casos relacionados a la importación en la localidad turística de El Bolsón y un caso importado en Santa Fe, sin registrarse casos secundarios.


¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas iniciales suelen aparecer entre 8 y 12 días después de la infección y son:

– Fiebre alta.
– Secreción nasal, conjuntivitis y tos.
– Pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla.
– Erupción en la cara y cuello que se va extendiendo al resto del cuerpo.

Las complicaciones pueden ser por el mismo virus o por una sobreinfección bacteriana, e incluyen:
– diarrea intensa,
– infecciones al oído,
– laringotraqueobronquitis (crup),
– neumonía,
– meningoencefalitis,
– convulsiones,
– y ocasionalmente la muerte.

También pueden presentarse secuelas posteriores a la infección como ceguera (por la carencia de vitamina A), la panencefalitis esclerosante subaguda (PEES), que es un trastorno neurológico crónico degenerativo, grave y mortal poco frecuente (1 caso por cada 100.000 casos de sarampión).

¿A quiénes afecta?

Afecta sobre todo a los niños y los casos más graves se dan en lactantes, menores de 5 años, desnutridos y adultos con inmunodeficiencias. Sin embargo, cualquier persona expuesta puede ser afectada por el virus.
Es letal en el 3% al 6% de los casos y los que corren más peligro son los bebés de entre los 6 a los 11 meses de edad.

¿Cómo se previene?

La vacunación es altamente efectiva en la prevención del sarampión. Las personas que no han recibido la vacunación completa están en alto riesgo de contraer la enfermedad.

La vacuna contra el sarampión es una vacuna a virus vivo atenuado que está asociada con la vacuna de la papera y rubeola en la vacuna Triple ViralEsta vacuna es obligatoria y debe ser aplicada a los niños al cumplir el año de vida con un refuerzo al ingreso escolar, según el Calendario Nacional de Vacunación.

También se aplica una dosis a los 11 años a aquellos niños que no hubieran recibido las dos dosis correspondientes.

¿Cuál es el tratamiento?

No hay un tratamiento específico para el sarampión. Sí se pueden tratar los síntomas como la fiebre y las complicaciones que puedan presentarse. La recuperación suele llevar entre dos o tres semanas.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/214-sarampion#sthash.gaO8UGQE.dpuf