Energía eólica, nuclear y solar

Las energías renovables se obtienen de fuentes naturales que virtualmente no deberían agotarse, como la radiación solar y el viento; mientras que las energías no renovables se obtienen de fuentes de naturales en cantidades limitadas, como los combustibles fósiles. Tres tipos de energía se comparan a continuación.

 

Energía eólica Energía nuclear Energía solar
Obtención Se obtiene gracias a la capacidad de los aerogeneradores de transformar la fuerza que tiene el viento en electricidad. Se obtiene a través de reacciones de fisión y fusión de un núcleo atómico. Es la energía que contiene el núcleo de un átomo. Se obtiene de la radiación electromagnética proveniente del Sol. Se aprovecha por los paneles solares.
Tipo Renovable. No renovable. Renovable.
Fuente El viento. El átomo. El Sol.
Mayor productor Estados Unidos. Japón. China.
Ventajas
  • Fuente de energía limpia con bajo impacto ambiental.
  • Fuente válida de energía renovable.
  • Los costos y el mantenimiento de turbinas eólicas son bajos.
  • Las centrales nucleares emiten sólo agua caliente.
  • Con la energía nuclear muchos países pueden alcanzar la independencia energética.
  • Puede mantenerse la producción por muchos años.
  • El Sol ofrece una fuente ilimitada de energía.
  • Es un recurso limpio que no causa graves daños en el medio ambiente.
  • Puede proporcionar electricidad a comunidades aisladas.
Desventajas
  • Afecta a la avifauna local.
  • Debido a las condiciones climáticas, el viento no está garantizado.
  • La construcción de una planta eólica modifica el paisaje.
  • Las partículas sobrantes de la separación de los átomos pueden causar daños biológicos.
  • Pueden producir accidentes graves.
  • Las plantas nucleares son más grandes y complejas que otras plantas de energía.
  • Varía de acuerdo a las estaciones.
  • Se necesita una gran inversión inicial.
  • Sus costos asociados son más altos comparados con otras tecnologías.
Aplicaciones Principalmente para producir energía eléctrica. Principalmente para producir energía eléctrica. Principalmente para producir energía eléctrica, también para cocinar y como sistema de calefacción.
Ejemplos Aerogeneradores, molinos de viento, molinos de bombeo y veleros.

 

Molino de viento en Güeldres, Países Bajos
Centrales nucleares, colisionador de hadrones, pila atómica y automóviles nucleares.

 

Central nuclear de Tihange, Bélgica.

 

Proyecto solar, energía solar térmica, energía fotovoltaica e invernaderos.

 

Plantas de energía solar en Texas, Estados Unidos

 

 

Paramecio: protista ciliado

El paramecio es un organismo unicelular, microscópico, de vida libre. Pertenece al grupo de ciliados más comunes, caracterizados por la presencia de cilios, dimorfismo nuclear, un tipo único de reproducción sexual y en general con una forma que se asemeja a la suela de un zapato.

Clasificación de paramecio

Reino: Protista
Filo: Ciliophora
Clase: Oligohymenophorea
Orden: Peniculida
Familia: Parameciidae
Género: Paramecium
El paramecio es un eucariota unicelular que pertenece al reino Protista y es un género bien conocido de protozoos ciliados.

El paramecio presenta una diferenciación celular de alto nivel que contiene varios orgánulos complejos que realizan una función específica para hacer posible su supervivencia.

Pertenece al filo Ciliophora puesto que todo su cuerpo está cubierto de pequeños filamentos similares a pelos llamados cilios que ayudan principalmente en la locomoción.

Características particulares

Morfología

Las células del paramecio son particularmente alargadas. Históricamente, según la forma de la célula, estos organismos se dividieron en dos grupos: aurelia y bursaria. El tipo morfológico de aurelia es oblongo, o en forma de “cigarro”, con un extremo posterior algo cónico. Bursaria representa células que tienen forma de “suela de zapato” y tienden a ser más cortos y su extremo posterior redondeado.

Por ser organismo ciliados, los cilios forman parte esencial del movimiento del organismo. A medida que estas estructuras se mueven de un lado a otro en un ambiente acuático, impulsan al organismo a través de su entorno.

Los cilios también ayudan en la alimentación al empujar los alimentos hacia una abertura rudimentaria de la boca conocida como el surco oral.

El paramecio se alimenta principalmente de bacterias pero se sabe que ingiere también levaduras y algas unicelulares.

Estructura celular

El paramecio tiene muchos orgánulos característicos de todos los eucariotas, como las mitocondrias generadoras de energía. Sin embargo, también contiene algunos orgánulos únicos.

Debajo de una cubierta externa llamada película, hay una capa de citoplasma algo firme llamada ectoplasma. Esta región consiste en orgánulos en forma de huso conocidos como tricoquistes. Cuando descargan su contenido, se vuelven largos, delgados y puntiagudos.

La función exacta de los tricoquistes no se conoce a ciencia cierta, sin embargo, se presume que está relacionada con la defensa contra los depredadores.

Debajo del ectoplasma se encuentra un tipo de citoplasma más fluido llamado endoplasma. Esta región contiene la mayoría de los componentes celulares y orgánulos, incluidas las vacuolas.

Ciclosis

Es un proceso de digestión intracelular en el que se da un movimiento continuo de las vacuolas de alimentos junto con el endoplasma. Durante este proceso los alimentos se digieren por completo.

Las vacuolas toman funciones específicas, por ejemplos, las vacuolas alimentarias encapsulan los alimentos consumidos por el paramecio, luego se fusionan con orgánulos llamados lisosomas, cuyas enzimas rompen las moléculas de los alimentos y conducen una forma de digestión. Las vacuolas contráctiles son responsables de la osmorregulación, o la descarga del exceso de agua de la célula.

Quizás la característica más inusual del paramecio son sus núcleos, ya que tiene de dos tipos. El micronúcleo que es diploide y contiene dos copias de cada cromosoma y el macronúcleo que contiene un subconjunto de ADN del micronúcleo y es el encargado de transcribir para producir ARNm y proteínas. El macronúcleo contiene múltiples copias de cada cromosoma, por lo tanto es poliploide.

El macronúcleo controla todas las funciones vegetativas del paramecio por lo tanto se denomina núcleo vegetativo.

Reproducción

El paramecio se puede reproducir de forma asexual o sexual, de acuerdo con las condiciones ambientales.

Asexual (fisión binaria)

En este tipo de fecundación una célula se divide en dos descendientes genéticamente idénticos, o células hijas. El micronúcleo sufre mitosis, pero el macronúcleo se divide de otra manera, llamada mecanismo amitótico o no mitótico.

Sexual (conjugación)

Durante la reproducción por conjugacion hay un intercambio de material genético debido al apareamiento entre dos paramecios que son compatibles a través de una fusión temporal. Hay una división meiótica de los micronúcleos durante este proceso que produce gametos haploides y se transmite de una célula a otra. Los viejos macronúcleos se destruyen y se forma un micronúcleo diploide cuando los gametos de dos organismos se fusionan.

Autogamia (autofecundación)

La autogamia es esencialmente lo mismo que la conjugación, pero sucede sólo con una sola célula. Durante este proceso, el micronúcleo se replica varias veces. Uno de estos nuevos micronúcleos reorganiza su contenido genético, parte del ADN está fragmentado y algunas secuencias de ADN se eliminan.

¿Sabías qué...?
El paramecio tiene una distribución mundial y por lo general vive en aguas dulces estancadas, como los charcos o los estanques, pero también se encuentran en ríos, arroyos, lagos y embalses.

Procesos nucleares

La palabra nuclear ha quedado identificada como un elemento destructivo, sin embargo resulta una tecnología que también dio numerosos beneficios. Conozcamos las luces y las sombras que implicó este avance para la humanidad.

La tecnología nuclear apareció en el siglo XX tras una serie de investigaciones y descubrimientos que se llevaron a cabo en laboratorios modestamente provistos de equipos, con el propósito de dilucidar de forma lógica los fenómenos físicos que ocurrían y que a la fecha aún no tenían explicación.

La física nuclear es una ciencia, rama de la física, que apareció luego de múltiples investigaciones realizadas por el físico francés Henri Becquerel (1852 – 1908) tras encontrar un hecho sorprendente, notando que algunos átomos parecían cambiar de una especie a otra espontáneamente. En un principio realizó experimentos con sal de uranio y observó que en el proceso se velaban placas fotográficas, por ello realizó varios ensayos bajo distintos escenarios concluyendo que la intensidad de la misteriosa radiación era aparentemente siempre la misma. Sorprendido por lo que observó siguió realizando experimentos donde sólo tenía claro un hecho: esa sal emitía una extraña radiación todo el tiempo. Al ver que tras varias horas o semanas, incluso meses, seguía emitiendo energía de la nada, entendió que la fuente de tal energía no parecía agotarse en lo más mínimo.

Pierre y Marie Curie profundizaron sobre el hallazgo de Becquerel y lograron importantes avances en el estudio de la radioactividad.
Henry Becquerel, físico que descubrió la radioactividad a partir de varios experimentos.

Develando el misterio

Cuando Becquerel publicó sus resultados los esposos Marie (1867 – 1934) y Pierre Curie (1859 – 1906), conocidos físicos de la época, iniciaron una ardua labor para tratar de explicar de forma cuantitativa los fenómenos observados por Becquerel. Lograron obtener resultados satisfactorios gracias a un aparato que había sido diseñado por Pierre Curie llamado electrómetro, que era capaz de medir corrientes eléctricas muy débiles.

De esta manera se descubre que la radiación emitida por la sal de uranio ionizaba el aire, siendo un efecto producido por la muestra de dicha sustancia. A partir de las observaciones llegaron a la conclusión de que era una propiedad de la materia y recibió el nombre de radiactividad, propiedad que no dependía de la forma física o química en la que se encontraban los átomos radiactivos, dando lugar a que Marie Curie determine que se trataba de una propiedad atómica. Tras varios años de investigación el matrimonio logró aislar material radiactivo como el polonio y el radio; logrando con sus estudios consagrarse con el Premio Nobel de física en 1903, compartido con Henri Becquerel.

Al trabajar con elementos radiactivos los científicos se percataron de la aparición de nuevos elementos que no se encontraban cuando se inició el experimento, es decir, los elementos desaparecían y aparecían otros nuevos. Este suceso violaba los principios básicos de la química.

Por otro lado, cuando comenzaron a hacerse investigaciones sobre este tipo de materiales no se conocían los efectos peligrosos que ellos tenían sobre los seres vivos. Solo algunos de ellos pudieron observarse en la época, como las quemaduras ocasionadas por el radio al tener contacto directo con la piel, llevando a que este material sea transportado en una caja de plomo para prevenir lesiones. Posteriormente estos elementos perjudiciales sobre el ser humano comenzaron a prevenir a los científicos sobre la posibilidad de que estos materiales sean utilizados con fines bélicos, como efectivamente sucedió.

Tras años de investigación y de estudio de diversos elementos radiactivos, hoy en día se sabe que la radiactividad es un fenómeno físico-químico en el cual los elementos químicos radiactivos son capaces de emitir radiaciones que poseen ciertas características como la capacidad de atravesar cuerpos opacos, impresionar placas fotográficas o ionizar gases, entre otros.

¿Sabías qué...?
Adelfa es la flor nacional de Hiroshima, fue la primera en florecer luego de la explosión de 1945.

Los procesos nucleares

Se entiende como procesos nucleares a una variedad de reacciones en las que se producen cambios en el núcleo del átomo, bien sea en el número de protones, neutrones o en el estado de energía del núcleo. Este término también se aplica a procesos que involucran colisiones entre núcleos. Muchos núcleos tienen una combinación de neutrones y protones que no conllevan una configuración estable, por consiguientes son núcleos inestables o radiactivos que tienden a aproximarse a una configuración estable liberando ciertas partículas.

Tales partículas observadas a finales del siglo pasado fueron denominadas partículas α y β. Las partículas alfa son núcleos de helio y están compuestas por dos protones y dos neutrones, es decir, cuando un núcleo emite una partícula alfa su número másico (A) disminuye en cuatro unidades mientras su número atómico (Z) disminuye en dos. Por esta razón el núcleo nuevo o núcleo residual corresponde a un elemento distinto, por ejemplo el radio activo emite partículas alfa. Las partículas β son electrones (-e): cuando un núcleo emite este tipo de partículas su número másico no se altera pero su número atómico aumenta en una unidad. También existe la posibilidad de que un núcleo emita positrones con una carga +e, teniendo el nuevo núcleo un número atómico menor en una unidad; a estos dos tipos de desintegración radiactiva se les designa como β = γ β+.

Venciendo la repulsión coulombiana dos núcleos pueden llegar a quedar muy cerca uno del otro, llevando a un agrupamiento de los nucleones y dando lugar a una reacción nuclear en la que se reagrupan las moléculas. Para generar reacciones nucleares usualmente se bombardea un núcleo que sirve de blanco con un proyectil nuclear como neutrones, protones (nucleón) o núcleos ligeros (como las partículas alfa).

Las reacciones nucleares son básicamente procesos de choque en donde se debe conservar la energía, la carga, el número de nucleones y el momento angular. Para hacer cálculos de sus propiedades o características se necesita tanto la mecánica newtoniana como la relativista. Cuando ocurren las reacciones nucleares la energía que se libera de los átomos se debe a que una pequeña masa de éstos se destruye, convirtiéndose en energía en forma de radiación y calor.

Fisión y fusión nuclear

Existen dos tipos de procesos por los cuales se puede liberar esta energía del núcleo atómico: la fisión y la fusión.
La fisión es un proceso de reacción nuclear que consiste en la división de un núcleo pesado, como el uranio o plutonio, en dos fragmentos de tamaño similar. Para que ocurra esto es necesario una cierta cantidad de energía proveniente del exterior, pudiéndose obtener de la energía cinética de una partícula que colisione o choque con el núcleo atómico; en la práctica la partícula usada es el neutrón que, debido a que carece de carga eléctrica, puede atravesar el campo electrostático que rodea al núcleo, cayendo sobre esté y fragmentándolo, liberando neutrones y también energía.

Ver este proceso de forma natural es raro y existen dos propiedades que hacen de la fisión un proceso importante para su aplicación en la práctica, una es que ocurre liberación de energía y la otra es que hay liberación de neutrones. Es decir, si el proceso es tal que después de cada fisión ocurre la liberación de aproximadamente dos neutrones, entonces al menos uno de los nuevos neutrones produce otra fisión y así sucesivamente, resultando un proceso autosostenido o una reacción en cadena.

Si en cada etapa del proceso de reacción nuclear más de un neutrón por fisión produce una nueva fisión, el número crece exponencialmente resultando una reacción en cadena divergente, que es lo que sucede en una bomba atómica. Si la reacción en cadena del uranio se produce a un ritmo acelerado se convertirá en una gran explosión, como ocurre con las armas nucleares.

Pero si en promedio sólo se produce un neutrón por fisión, resulta una reacción en cadena uniforme que se puede mantener bajo condiciones controladas. Este es el principio que se utiliza en los reactores nucleares, donde pueden iniciarse, mantenerse y controlarse tales reacciones nucleares de fisión en cadena. Estos se construyen para la producción de energía y realizar investigaciones, entre otras aplicaciones.

La fusión nuclear es el proceso inverso a la fisión nuclear. Consiste en la formación de un núcleo pesado a partir de dos núcleos ligeros que chocan entre sí, ocurriendo la unión de éstos y obteniéndose en general cuatro veces más energía que en la reacción de fisión. Para que esta reacción sea posible es necesario vencer la repulsión electrostática o coulombiana que existe entre los núcleos igualmente cargados, para llegar a situarse lo más cerca posible uno del otro y así se produzca la acción consolidante necesaria.

Para que tenga lugar la fusión de numerosos núcleos es esencial que estén a una elevada temperatura, lo que genera un problema técnico debido a que no se conoce ningún material que soporte temperaturas superiores a los 3.400 0C. A esta temperatura un material resistente como el tungsteno se vuelve líquido y es posible construir un recipiente que contenga tales partículas en reacción.

Debido a las elevadas temperaturas se crea un nuevo estado de la materia, el plasma, en el que existe un absoluto desorden de electrones e iones. Por las altas temperaturas, los núcleos están privados de todos sus electrones y la sustancia consiste en una mezcla neutra de núcleos cargados positivamente y electrones negativos. El gran problema radica en confinar el plasma, aunque en la actualidad se investigan métodos para contener tal combustible termonuclear.

Luces y sombras

El gran potencial de la energía nuclear es utilizado hoy en día para dos fines principalmente: los militares o bélicos, que hacen uso de la liberación de gran cantidad de energía por fisión o fusión, y los no militares.

Memorial de la Paz de Hiroshima, testimonio del horror de la guerra y las consecuencias del uso de armas nucleares.

El historial del uso bélico de las armas nucleares tiene un punto inicial en los bombardeos sobre Hiroshima y Nagasaki, ataques nucleares por parte de Estados Unidos en el año 1945 contra el Imperio de Japón que conllevaron el final de la Segunda Guerra Mundial. La bomba que se lanzó sobre Hiroshima tenía una masa pura de uranio activo -235U, un isótopo raro- y la energía liberada fue de unos 1014 J o 20 kilotones de TNT. Por otro lado, la bomba que fue arrojada sobre Nagasaki estaba compuesta de plutonio-239, un elemento sintético que se encontraba rodeado de explosivos que cuando detonaban provocaban una onda de choque que comprimían el material, ocasionando la fisión nuclear de reacción acelerada.

A raíz de estos hechos murieron miles de personas, algunas de forma inmediata y otras miles luego de las explosiones debido a quemaduras, radiación y la falta de personal médico o el desconocimiento de cómo tratar a los sobrevivientes. Las explosiones traen varios efectos aparejados, como la radiación en forma de calor, la radiación nuclear directa y la indirecta.

Prueba de detonación nuclear en el estado de Nevada, Estados Unidos, en 1957.

La explosión de un arma nuclear conlleva a un frente de onda esférico que se expande rápidamente ocasionando un súbito incremento y descenso de la presión del aire, produciendo la destrucción de edificaciones incluso a más de un kilómetro del estallido. La radiación de calor también es una onda que decrece debido a la absorción de la atmosfera. Pero incluso a dos kilómetros de donde se haya originado la explosión nuclear de una bomba de 20 kilotones, es capaz de generar quemaduras de tercer grado e incendiar materiales inflamables. La radiación nuclear directa está conformada por neutrones y radiación gamma (g) que decrece exponencialmente, pero que son igual de letales que las explosiones o quemaduras. A largo plazo esta radiación provoca un aumento de los casos de cáncer, leucemia y malformaciones en los fetos, entre otras afecciones. Finalmente, la radiación nuclear indirecta se debe a los productos radiactivos de la reacción nuclear de fisión, que son vaporizados por la explosión cayendo al suelo como una lluvia radiactiva. Si bien parte de este material se desintegra en la atmósfera, hay materiales como el 90Sr (Estroncio) que cuando cae puede concentrarse en los huesos y producir cáncer óseo.

Sin embargo, no todo lo que rodea a reacciones nucleares está ligado a la maquinaria bélica. En el área de la medicina se lograron avances significativos en el campo de la medicina nuclear, pudiéndose tratar de forma exitosa diversas enfermedades, tumores cancerígenos y se construyeron aparatos como el de resonancia nuclear magnética, radiología convencional y tomógrafos computarizados. Las reacciones de fusión, que son las generadoras de la energía de las estrellas, llevaron a la obtención industrial de la energía a través de procesos nucleares.

La radiología es uno de los avances médicos más significativos del siglo XX, facilitando el diagnóstico utilizando imágenes.