Problemas fronterizos entre Venezuela y Guyana

Venezuela ha reclamado durante mucho tiempo una enorme extensión de tierra conocida como el Esequibo o Guayana Esequiba, que comprende el 40 % del territorio actual de Guyana. La región es rica en minerales y recursos naturales, y es una de las razones por las que representa un gran interés para las dos naciones.

En la actualidad, los funcionarios de la ONU esperan alivianar el altercado mediante un acuerdo entre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el presidente de Guyana, David Granger.

¿Sabías qué...?
Guyana es una nación caribeña que limita con Venezuela, tiene una población de menos de 1 millón de personas y es el tercer país más pobre de América Latina.
El Esequibo es una región poco desarrollada, escasamente poblada pero rica en recursos naturales, casi el 60 % de la moderna Guyana.

Comienzo de la disputa entre Guyana y Venezuela

Hacia mediados del siglo XIX, el Gobierno británico consideró necesario demarcar las fronteras de Guyana. En 1840, el gobierno británico envió a Robert Schomburgk a una misión para examinar y marcar los límites de la Guayana británica. La intención de ese gobierno, una vez terminada la labor, era comunicar a los gobiernos de Venezuela y Brasil las opiniones del gobierno británico sobre la verdadera frontera de la colonia y luego resolver por negociación cualquier detalle.

En la realización de esta comisión, Schomburgk investigó personalmente casi todo el país al oeste del Esequibo y no descubrió ni pautó nuevos límites. Procuró basar sus informes en la exploración real y la información obtenida de los pueblos originarios, así como de la evidencia de los restos holandeses en Barima y en el Cuyuní; con lo que pudo determinar los límites de la posesión holandesa y la zona de la cual todo el rastro de la influencia española estaba ausente.

Con el fin de facilitar las negociaciones para el ajuste de la frontera, trazó la línea divisoria que se hizo famosa desde entonces como la Línea Schomburgk, que incluía mucho menos territorio que el reclamado por Gran Bretaña.

La posición de Guyana está basada en la defensa de la tierra que ha sido parte de su país durante casi 200 años.

Fue en este período que comenzaron las discusiones con Venezuela sobre el límite. El primer planteamiento del gobierno venezolano fue en enero de 1841 que, en respuesta al anuncio británico de la frontera, propuso la negociación de un tratado de límites y expresó el deseo de que éste precediera al levantamiento y la demarcación de la frontera.

Más tarde, el gobierno venezolano renovó la propuesta de negociación de un acuerdo y, al mismo tiempo, protestó contra los procedimientos de Schomburgk para colocar puestos fronterizos en ciertos puntos.

El embajador venezolano en Londres, Alejo Fortique, renovó sus protestas, por lo que el secretario de Estado de Asuntos Exteriores en enero de 1842 envió instrucciones para la remoción de los puestos fronterizos que habían sido colocados por Schomburgk cerca del Orinoco. Sin embargo, al mismo tiempo, se declaró claramente que el gobierno británico no abandonaba ninguna parte de sus derechos sobre el territorio que antes era propiedad de los holandeses.

En 1843, Fortique, solicitó la pronta conclusión de un convenio para definir la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica. Luego, en una nota del 31 de enero de 1844, presentó la primera declaración formal de la afirmación venezolana de que el territorio de la República se extendía al río Esequibo.

Motivos en los que se basó esta alegación

  1. España fue el primer ocupante del Nuevo Mundo.
  2. Los españoles habían explorado y ocupado muy pronto el Orinoco y los ríos Barima, Moruca y Pomeroon.
  3. En el momento del Tratado de Münster, los holandeses no tenían posesiones en Guayana, al menos en el lado norte y oeste del Esequibo.
  4. El dominio español se extendió hasta el Esequibo y toda posesión de los holandeses al oeste de ese río era una usurpación, que no había sido aprobada por España.

Conclusión de la declaración

La declaración concluyó con la insistencia de que el Esequibo era la frontera natural entre Venezuela y la Guayana Británica, y que los colonos británicos poseían poco o nada más allá de ese río.

Este reclamo recibió una pronta respuesta por Lord Aberdeen, en la cual, si bien se admitió que los españoles fueron los primeros europeos en ocupar el sur del continente americano, se observó que tal hecho no podía tener relación con el asunto en discusión. La respuesta señalaba además que si Venezuela no disponía de ningún tipo de arreglo en el territorio en cuestión, la concesión del Esequibo como frontera supondría la entrega inmediata por Gran Bretaña de la mitad de la Guayana Británica.

Lord Aberdeen también declaró que Gran Bretaña estaba dispuesta a conceder por amistosa consideración a Venezuela, una parte de la reivindicación británica extrema en el área superior del Cuyuní, con la condición de que las tribus amerindias que viven allí estuvieran debidamente protegidas.

La propuesta de Lord Aberdeen, comunicada un tiempo después al Gobierno de la Guayana Británica, resultó ser extremadamente desfavorable para la colonia.

Por su parte, el gobierno venezolano no apreció la gran concesión de los derechos británicos y no se envió ninguna respuesta a la nota de Lord Aberdeen y, en consecuencia, el gobierno británico decidió en 1850 que, como la propuesta había permanecido durante seis años y aún no se había aceptado, podía considerarse que había caducado.

Posición actual

Hasta principios de 2015, el gobierno de Guyana no había formulado ninguna propuesta de solución a la controversia desde 1982, cuando ambos países solicitaron al Secretario General de la ONU que decidiera un método de solución. Sin embargo, el Acuerdo de Ginebra de 1966 ha ayudado, al menos a los ojos de los venezolanos, a elevar la reclamación renovada de Venezuela. Las sucesivas administraciones venezolanas han interpretado desde entonces que el acuerdo significaba que debían seguirse discusiones para revisar la frontera basándose en la reclamación de su país sobre toda la parte occidental del Esequibo.

El 7 de agosto del año 2000, Oliver Jackman, representante personal del Secretario General de la ONU, en una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Guyana en Georgetown declaró que durante una visita a Caracas unos días antes de preguntarle al presidente Chávez, éste dijo que Guyana no tenía que ceder todo el territorio y que una solución a la disputa implicaría la cesión de Guyana de una parte de la región de Esequibo.

Sin embargo, en los últimos tiempos, las señales conflictivas que salen de Venezuela dan la impresión de que el gobierno venezolano no está demasiado confiado con la demanda.

Economía de Guayana

La principal actividad económica es la agricultura, específicamente el arroz y el azúcar, que representa más del 30 % de los ingresos de exportación. A pesar de estar rodeada de vastas reservas de petróleo y gas en la vecina Venezuela, hasta hace poco Guyana no tenía reservas de petróleo dentro de sus límites territoriales.

 

Problemas fronterizos entre Argentina y Uruguay

Tras la separación de España en 1811, Uruguay fue anexado por Portugal a sus territorios brasileños, pero no fue hasta 1828 que el país llegó a ser totalmente independiente según el Tratado de Montevideo. Hasta principios del siglo XX, este país participó en un concurso interno de poder político a través de guerras civiles, dictaduras y caudillismo.

Las administraciones del presidente José Batlle a principios del siglo XX lanzaron reformas políticas, sociales y económicas generalizadas que establecieron una tradición estatista.

Los socios políticos y económicos más importantes de Uruguay son sus vecinos, en particular Brasil y Argentina.

Disputa internacional

Planta de celulosa

El 4 de mayo de 2006, Argentina interpuso un recurso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra su vecino Uruguay, alegaba que este país había incumplido una obligación bilateral de consultarles antes de emprender un proyecto de celulosa en el río Uruguay.

El proyecto se encuentra a 25 kilómetros de la localidad argentina Gualeguaychú.

El proyecto estaba en una fase inicial de construcción y contaba con los permisos necesarios de las autoridades uruguayas. Si se completaba, sería el mayor proyecto de molienda de celulosa del mundo.

¿Sabías qué...?
La fábrica de celulosa inaugurada en 2007 está ubicada en la localidad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, que forma la frontera entre las dos naciones sudamericanas.

En su demanda, Argentina alegó que Uruguay, al autorizar unilateralmente la construcción de las fábricas de papel, había violado el Estatuto del Río Uruguay, tratado entre ambos países.

Argentina solicitó la reparación del perjuicio derivado de la supuesta falta de cumplimiento por parte de Uruguay de los procedimientos establecidos en el Estatuto del Río Uruguay, en particular el procedimiento de notificación previa y consulta de este estatuto.

Las emisiones tóxicas de gases y líquidos y la liberación de vapores malolientes de las dos fábricas de papel eran la mayor preocupación de Argentina; ya que éstas podrían dañar el frágil ecosistema del río Uruguay, además de perjudicar la salud de más de 300.000 residentes locales. Las fábricas también causarían daños materiales, ya que tendrían efectos nocivos sobre los recursos pesqueros y la economía local.

El punto clave de discordia entre las partes era si las fábricas de papel cumplirían o no las normas internacionales relativas a la emisión de efluentes. Según Uruguay, los estudios ambientales demuestran que el impacto no era tal para que cumpla con el umbral de activar los requisitos de notificación que involucran a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Por su parte, Argentina rechazó estos estudios y alegó que son parcialistas, demasiado optimistas e incompletos, especialmente en lo que respecta a los efectos potenciales en la salud y socioeconómicos; por lo que solicitó información adicional en el marco de la CARU y exigió un estudio más global e independiente sobre los posibles efectos ambientales.

Comercio

Uruguay forma parte de la zona de libre comercio del Mercado Común del Sur (Mercosur). Casi la mitad de las exportaciones del país se destinan a Argentina y Brasil, el resto, a los países de la Unión Europea y los Estados Unidos. Las importaciones proceden principalmente de los socios del Mercosur, la Unión Europea y Estados Unidos.

Protestas

Las objeciones de Argentina a la fábrica de celulosa arriesgaron una división diplomática entre los dos países después de que Buenos Aires llevó el asunto a la Corte Internacional de Justicia, el tribunal de La Haya que arbitra las cuestiones transfronterizas entre países.

El tribunal decidió en julio que el proyecto podría seguir adelante, y el Banco Mundial ha dicho que la planta cumple con sus normas ambientales.

En 2010, la CIJ falló a favor de la operación uruguaya de dos fábricas de papel en el río Uruguay.

EcoMetrix, la compañía canadiense que llevó a cabo el estudio de impacto ambiental del Banco Mundial, manifestó que las emisiones de la planta estarían muy por debajo de los niveles aceptados y que las industrias locales no podrían enfrentar problemas a largo plazo.

Sin embargo, el proyecto llevó a que manifestantes ambientalistas se reunieran en las afueras de las oficinas presidenciales en Montevideo.

La secretaria de Medio Ambiente de Argentina, Romina Picolotti, desestimó el informe del Banco Mundial esta semana, pero también atacó a los manifestantes, al decir que podrían perjudicar los intentos del gobierno de resolver el problema diplomáticamente.

Uruguay afirmó que una ronda anterior de manifestaciones sobre la planta había causado al país 200 millones de dólares en pérdida de turismo y comercio.

La ola de protestas contra el proyecto hizo que Ence, la empresa española que estaba a cargo de una de las dos fábricas de celulosa, trasladara su proyecto a otras partes de Uruguay. Pero la fábrica que construía la empresa finlandesa Botnia siguió adelante. El río Uruguay es compartido por ambos países.

 

 

Problemas fronterizos entre Brasil y Argentina

La búsqueda de la supremacía política y cultural en América del Sur tiene una larga historia que comienza en la época colonial. En el tiempo de los grandes exploradores marítimos europeos, Portugal y España dividieron el continente sudamericano entre ellos, pero la lucha por la tierra continuó durante siglos.

En los últimos 200 años, la relación entre Argentina y Brasil ha experimentado muchos cambios de acuerdo con las aspiraciones de liderazgo regional de cada país y sus conexiones con potencias globales como Inglaterra y Estados Unidos. De manera genérica, se puede decir que si el siglo XIX estuvo marcado por una gran rivalidad entre los países, pero la primera mitad del siglo XX parece ser un período de una mayor integración que ha buscado la colaboración mutua, con tan sólo unos pocos momentos de firme rivalidad.

Los límites de Brasil con Argentina se encuentran definidos por el Tratado de 1898 consignados por el presidente de los Estados Unidos de ese entonces, Grover Cleveland.

Guerra de Cisplatina

Esta guerra, también conocida como la guerra argentino-brasileña, ocurrió a partir de 1825 y 1828 y se centró alrededor del Banco Oriental, conocido por los brasileños como Cisplatina; esta región ubicada en la cuenca del Río de la Plata estuvo inicialmente bajo control español. Sin embargo, después de una serie de incidentes, el Imperio portugués tomó represalias e invadió el banco del este en 1816 y después anexaron este banco bajo el nombre de Cisplatina, que formó parte del imperio brasileño después de su independencia en 1822.

Las Provincias Unidas se irritaron con la toma de posesión brasileña de sus tierras y dirigidos por Juan Antonio Lavalleja y Fructuoso Rivera, lucharon contra el gobierno brasileño con la esperanza de restablecer la soberanía sobre la región. En 1825, un grupo de personas de la Eastern Bank se reunió y reafirmó su lealtad a las Provincias Unidas, al tiempo que declarósu independencia de Brasil. Enfadado por el resultado, Brasil declaró la guerra.

En la historiografía argentina, esta guerra es conocida como “guerra contra el Imperio brasileño”.

En última instancia, la guerra terminó en un punto muerto, ya que rápidamente se volvió económicamente agotadora y hubo una creciente presión pública para ponerle fin.

¿Sabías qué...?
Aunque Brasil y Argentina enfrentan una pérdida generalizada de la actividad económica, aún son las mayores fuerzas económicas de Sudamérica.

Cuando terminó, Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata firmaron el Tratado de Montevideo de 1828 que concedía la independencia a Cisplatina como la República Oriental del Uruguay.

Esta disputa territorial tiene la mayor parte de su importancia para el pueblo uruguayo. Sin embargo, juega un papel decisivo en la representación de la soberanía entre países y su impacto en la frontera.

Recursos hídricos

Desde 1945, el mayor altercado fronterizo entre Argentina y Brasil existía sobre el control del agua; en un intento por resolverlo, Brasil y Paraguay crearon la Ley de Iguazú. Esta propuesta declaró la intención de ambos países de construir una planta hidroeléctrica en la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. Sin embargo, durante este proceso, Argentina no fue consultada. Como tal, quedó fuera del circuito y le preocupó que el proyecto de Brasil violara sus propios planes de desarrollo de recursos hídricos en la zona. Esto llevó a una década de malas relaciones entre los dos países.

En la cuenca del Alto Paraná, ambos países querían tener el dominio del agua.

Sin embargo, en octubre de 1979, la disputa fue finalmente resuelta gracias a las negociaciones diplomáticas donde los tres países firmaron el Tratado Multilateral Itaipu-Corpus sobre cooperación técnica. Esto llevó a la construcción de la presa de Itaipu y allanó el camino para mejorar drásticamente las relaciones entre Brasil y Argentina. De hecho, después de la firma del tratado, el presidente João Baptista de Oliveira Figueiredo fue el primer líder brasileño en visitar Argentina en más de cuatro décadas.

Actualidad

Hoy en día, las cinco disputas principales entre Argentina y Brasil se enumeran de la siguiente manera:

  1. Barreras comerciales

Una ley argentina establece que cualquier producto extranjero necesita una autorización especial del gobierno para ingresar al país y por otro lado hay un conjunto de reglas sanitarias, lo que ha llevado a funcionarios y agricultores brasileños a quejarse de que todo forma parte de una maniobra para bloquear sus productos agrícolas.

Mauricio Macri y Michel Temer se comprometieron el martes a reducir las barreras comerciales entre sus dos países.
  1. Asociación nuclear

Brasil y Argentina tienen proyectos similares relacionados con la tecnología nuclear. Aunque ambos países quieren construir reactores atómicos con fines energéticos, hay una dificultad presupuestaria en el lado brasileño.

Brasil y Argentina tienen 20 años de participación estratégica en el área nuclear.

 

  1. Seguridad de frontera

Mientras que los miembros del Mercosur quieren integrar a los estados y aumentar la libre circulación, Brasil quiere proteger sus fronteras. De hecho, la mayoría de las drogas y armas ilegales entran a Brasil a través de los países vecinos.

  1. Vía navegable Paraguay-Paraná

Cuando el actual presidente de Brasil, Michel Temer, visitó Buenos Aires en octubre de 2016, ambos presidentes decidieron impulsar la extensión del acuerdo de la hidrovía Paraguay-Paraná. El acuerdo se extiende hasta 2020 y es fundamental para el comercio entre Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina.

  1. Industria automotriz

En junio de 2016, ambos países acordaron términos sobre un acuerdo comercial para esta industria, que tendría una validez hasta el 2020 y donde se debería crear una zona de libre comercio para la misma.

Brasil ocupa el 5to lugar dentro de la producción internacional de automóviles.
Comercio

Argentina es el tercer socio comercial de Brasil. Sin embargo, el volumen de comercio entre las dos economías ha disminuido en los dos últimos años. En 2013 Brasil exportó 19.600 millones de dólares a Argentina y para el 2015 todas las exportaciones ascendieron a sólo 13.400 millones de dólares.