CAPÍTULO 10 / TEMA 6

Sistema de defensas

El organismo humano cuenta con los sistemas necesarios para defenderse las 24 horas de las agresiones medioambientales externas. Diversos tejidos, órganos y fluidos conforman estas barreras de defensa que intervienen para impedir la entrada de agentes dañinos al cuerpo.

¿QUÉ SISTEMAS NOS PROTEGEN DE LOS PELIGROS EXTERNOS?

La inmunidad es el sistema biológico de defensa. Está compuesto por múltiples células ubicadas en la piel, la médula ósea, la sangre, el timo, el sistema linfático, el bazo y la mucosa. Todas estas células se trasladan por medio de la sangre y el sistema linfático hacia los órganos del cuerpo. Las barreras de defensa su pueden clasificar de distintas maneras: internas o externas, inespecíficas o específicas, e innatas y adquiridas.

La piel es una de las primeras barreras de defensa que tiene el organismo para defenderse de un agente patógeno.

¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNE?

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Es el encargado de proteger y resguardar al cuerpo humano. Su principal función es combatir las infecciones que generan los agentes patógenos. También es conocido como sistema inmunitario y consta de distintas barreras de defensa, las cuales intervienen al dar diferentes respuestas.

Mecanismos de respuesta del sistema inmune

Inmunidad innata

Es la que se encuentra en todos los individuos desde que nacen. Este tipo de inmunidad es también llamada inespecífica, lo cual significa que estos sistemas reconocen y responden a los patógenos en una forma genérica y duradera.

 

Inmunidad adaptativa o adquirida

Es aquella que se desarrolla a lo largo de la vida del individuo. Comprende la actividad de los linfocitos y se adquiere a medida que las personas se exponen a las enfermedades o se las inmuniza mediante la vacunación. Comprende la inmunidad pasiva y activa.

La tos y el estornudo son mecanismos de defensa innatos, ambos son reflejos nerviosos que reaccionan tras una estimulación de receptores táctiles en la garganta y la nariz.

El sistema inmune está disperso en todo el cuerpo pero funciona coordinadamente. Está constituido por órganos, tejidos, proteínas y células especiales que pueden clasificarse en:

  • Órganos linfoides primarios.
  • Órganos linfoides secundarios.

Leucocitos: principales células del sistema inmune

Se les llama leucocitos a cualquiera de los glóbulos blancos que circulan en la sangre. Se encuentran principalmente en el timo, el bazo y la médula ósea. Estas células se clasifican en dos grupos: los fagocitos y los linfocitos.

  • Los fagocitos son los encargados de eliminar las bacterias o los cuerpos extraños.
  • Los linfocitos son la memoria de este sistema y se encargan de almacenar la información sobre una infección o enfermedad para que esta no aparezca nuevamente.

Clasificación de los linfocitos

Linfocito B

 

Maduran en el bazo fetal y en la médula ósea roja.

 Linfocito T

 

Maduran en el timo.

Órganos linfoides primarios

Se trata de los órganos en los que se forman y maduran los leucocitos. Estos son la médula ósea roja y el timo.

Órganos linfoides secundarios

Se trata de los órganos en los que se almacenan los leucocitos. Estos son los ganglios linfáticos, el bazo, las amígdalas, las placas de Péyer y el apéndice vermiforme.

Sistema inmune.

¿Cómo funciona el sistema inmune?

1er paso: cuando un agente externo invade el organismo, los leucocitos trabajan en función de reconocer y armar al organismo de anticuerpos para atacar a la infección o la invasión del agente extermo a través de los fagocitos.

2do paso: los linfocitos, en tanto, almacenan la información para producir los suficientes anticuerpos de manera que el organismo esté preparado ante cualquier agente externo, bacteria o infección que tenga la misma naturaleza.

3er paso: si la infección es muy grande, el sistema emplea otros mecanismos de defensa como los ganglios linfáticos y las alarmas.

¿Qué es un anticuerpo?

Es una molécula que sintetiza el organismo para responder ante la presencia de cualquier antígeno, es decir, son capaces de detectar la entrada de un elemento extraño al organismo, rodearlo y colaborar con el sistema inmune para defenderse de él. Los anticuerpos están en todo el cuerpo y circulan a través del sistema linfático.

Estructura de un anticuerpo.
¿Sabías qué?
Las vacunas logran que el cuerpo esté prevenido para un posible contagio, es decir, hacen inmune al cuerpo ante cierta enfermedad.
¿Qué es la memoria inmunológica?

Cuando un linfocito B se activa puede dividirse en dos subtipos: las células plasmáticas y las células de memoria. Estas últimas pueden vivir durante muchos años o durante toda la vida en el cuerpo. Cuando un antígeno invade al organismo, inmediatamente empiezan a propagarse aquellas células que son capaces de sintetizar el anticuerpo específico contra ellos, por lo que el individuo queda inmune por si vuelve a ingresar otra vez el antígeno.

El sarampión y la varicela son ejemplos de la acción de estas células de memoria.
¿Sabías qué?
La vacunación es posible gracias a las células de memoria.

¿QUÉ ES EL SISTEMA LINFÁTICO?

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Es una red de vasos y ganglios extendidos por todo el cuerpo que se encargan de transportar la linfa que circula a través de determinados órganos, tejidos y de la médula ósea. Este sistema cumple las siguientes funciones:

  • Transporta el líquido de los tejidos que rodean a las células.
  • Recoge las moléculas de grasa absorbidas en el intestino delgado.
  • Mantiene el equilibrio osmótico en el espacio intersticial.
  • Interviene en la producción de glóbulos blancos y anticuerpos.
  • Defiende al organismo de virus y bacterias.

El sistema linfático está compuesto principalmente por la linfa, los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos.

¿Qué es la linfa?

Es una sustancia transparente y amarillenta que circula por el sistema linfático. En su recorrido defiende al cuerpo contra los microorganismos patógenos y absorbe los nutrientes que se encuentran en el sistema digestivo.

Linfa.
Sistema linfático.
¿Sabías qué?
Tomar al menos dos litros de agua al día ayuda al correcto funcionamiento de los órganos linfáticos, también colabora con la eliminación de gérmenes y microorganismos dañinos.
La mononucleosis es una infección viral que causa fiebre, dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos, con mayor frecuencia en el cuello.
¿Qué son los antibióticos?

Son sustancias que por lo general se extraen de cultivos de bacterias o de hongos. Son letales para un tipo específico de bacterias.

¿CUÁLES ALIMENTOS INCREMENTAN LAS DEFENSAS?

Las frutas y vegetales tienen un alto contenido de vitaminas y minerales con capacidades antioxidantees que escudan las células del sistema inmune.

Los cereales integrales y frutos secos son ricos en zinc, manganeso y cobre. Se trata de una serie de minerales que mejoran el funcionamiento del sistema inmune.

Las frutas cítricas, como la naranja, la mandarina y el limón tienen gran cantidad de vitamina C, micronutriente que potencia el sistema inmune. También previenen contra los catarros y alivian los síntomas del resfriado.

La miel contiene inhibina, sustancia con capacidad bacteriana y antiséptica. Es utilizada desde la Antigüedad para aliviar la tos.

El ajo es un antibiótico natural, consumirlo ayuda a prevenir infecciones. Asimismo, mejora la respuesta del sistema inmune frente a virus y bacterias.

El yogur cuenta con bacterias de valor probiótico.

El tomate rojo, así como los pimientos, las remolachas, las fresas y las cerezas tienen su característico color gracias a la vitamina A y al caroteno, uno de los pigmentos naturales que aumentan la eficacia del sistema inmune.

Ingerir aproximadamente dos litros de líquidos ayuda no solo a disolver la mucosidad, sino que también mantiene hidratada la mucosa respiratoria y la protege de infecciones.

Las lentejas presentan un alto contenido de zinc, potasio, magnesio, vitamina B y carbohidratos. Son de gran importancia en la alimentación porque activa la producción de glóbulos blancos y combate las bacterias.

Los pescados y las legumbres son ricos en vitamina B, que ayuda a mejorar el estado de ánimo y el mantiene en correcto funcionamiento el sistema nervioso.

Superalimentos

Se denominan superalimentos a una serie de semillas, frutas, hortalizas y algas cuyo contenido en nutrientes resulta asombroso. Además, muchos de estos alimentos contienen sustancias con propiedades medicinales.

RECURSOS PARA DOCENTES

Video “Miastenia gravis”

Este video aclara algunos puntos relacionados con la miastenia gravis, enfermedad neuromuscular autoinmune y crónica.

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Artículo destacado “Enfermedad celíaca”

Recurso que le permitirá conocer más sobre la celiaquía, una enfermedad hereditaria y autoinmunitaria en la cual la superficie absortiva del intestino delgado resulta dañada debido a la intolerancia al gluten.

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Artículo destacado “Cáncer de piel”

Artículo que describe los aspectos más importantes de este tipo de cáncer, así como la participación que tienen el sistema inmune y linfático.

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Lepra

La lepra es una enfermedad curable, causada por un microbio, el Mycobacterium leprae, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Las formas clínicas más graves pueden comprometer también las mucosas de las vías aéreas superiores y otros órganos como los ganglios, el hígado, el bazo, etc. En los casos más graves, si no se realiza un diagnóstico precoz y un tratamiento regular y completo, puede generar discapacidades físicas, permanentes y progresivas, así como también dificultad en las relaciones sociales, laborales y familiares, a causa del temor y el rechazo que la lepra históricamente ha provocado. Con el tratamiento oportuno la lepra tiene cura.

¿Cómo se transmite?

El contagio es de persona a persona por contacto directo y prolongado, entre 3 y 5 años. Se produce entre un enfermo no tratado con posibilidad de transmitir (no todos los que padecen lepra contagian) y una persona susceptible, es decir con una predisposición especial para enfermar. Según la estadística el 80% de la población posee defensas naturales contra la lepra y sólo la mitad de los enfermos no tratados son contagiantes.

Las vías de transmisión incluyen principalmente, las secreciones respiratorias de una persona enferma y no tratada, y en menor medida en heridas de la piel y secreciones nasales.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la lepra pueden tardar hasta 20 años en aparecer e incluyen:
– Lesiones cutáneas que son más claras que el color normal de la piel.
– Lesiones que presentan disminución de la sensibilidad al tacto, al calor o al dolor.
– Lesiones que no sanan después de algunas semanas o meses.
– Debilidad muscular.
– Alteraciones de la sensibilidad en manos, brazos, pies y piernas.

¿Cómo puede prevenirse?

La mejor manera de evitar el contagio de la lepra es el diagnóstico y tratamiento temprano de las personas infectadas.

En el caso de las personas que estuvieron en contacto directo con personas infectadas sin tratamiento, es importante realizar controles periódicos.

¿Cómo se trata?

El tratamiento es ambulatorio, es decir que no precisa ningún tipo de internación, e incluye el uso de antibióticos, antiinflamatorios y el tratamiento de las secuelas. La medicación es entregada en forma gratuita por el Programa Nacional de Lucha contra la Lepra (Ministerio de Salud de la Nación). El paciente tratado, puede seguir haciendo su vida normal: trabajar, casarse, tener hijos, etc.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/187-lepra#sthash.0fLOXN1k.dpuf

Rubéola

La rubéola es una enfermedad que se transmite por aire y es causada por el virus de la rubéola.

Por lo general aparece en la infancia. Sin embargo, si una mujer contrae rubéola al inicio de su embarazo, puede producir alteraciones graves en el feto y/o en el recién nacido.

¿Cuáles son los síntomas?

La rubéola se caracteriza por la aparición de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan hacia los pies. Después puede aparecer malestar general, fiebre, conjuntivitis, enrojecimiento de los ojos, dolor de garganta e inflamación de los ganglios alrededor de la nuca y en la región posterior de las orejas.

En el momento en el que el virus de la rubéola está circulando hay mayor riesgo de que se presenten casos de síndrome de rubéola congénita. En este caso, si la madre embarazada no se encuentra bien inmunizada puede adquirir la enfermedad y transmitírsela al bebe. Este síndrome se caracteriza por lesiones como: retraso mental, cataratas, sordera y cardiopatía de elevada la mortalidad.

¿Cómo se previene?

Para prevenir la rubéola se tiene que recibir el esquema completo de vacunación. Es muy importante adherirse a todas las campañas que ofrecen una dosis extra para mantener altas las defensas contra esta enfermedad. Mediante a la prevención por vacunación en la Argentina esta enfermedad se encuentra en vías de eliminación.

Vacunación

Para prevenir la rubéola se tiene que recibir el esquema completo de vacunación.

Todas las personas deben contar con dos dosis de la vacuna doble y/o triple viral; una dosis al año de vida y con un refuerzo durante el ingreso escolar (5 ó 6 años) de vacuna triple viral. Durante el puerperio, la madre debe vacunarse de inmediato en el caso de no tener el esquema completo.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/261-rubeola-#sthash.ISlvmgXu.dpuf