Medidas de prevención para las personas de alto riesgo (COVID-19)

Las personas que tienen 60 años o más, las embarazadas, las que tienen una afección médica a largo plazo como una patología cardíaca, pulmonar, diabetes, cáncer o presión arterial alta y las que tienen un sistema inmunitario débil, pueden tener un mayor riesgo de complicaciones por el COVID-19.

Los adultos mayores de 60 años, las embarazadas y las personas con patologías crónicas deben:

  1. Reforzar las recomendaciones de prevención de infecciones respiratorias:
  • Distanciamiento social, es decir, mantener un metro de distancia entre personas.
  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o alcohol en gel.
  • Toser o estornudar sobre el pliegue del codo o utilizar pañuelos descartables.
  • No llevarse las manos a la cara.
  • Ventilar bien los ambientes de la casa y del lugar de trabajo.
  • Desinfectar bien los objetos que se usan con frecuencia.
  • No automedicarse.
  1. En caso de presentar síntomas, aunque sean leves, consultar inmediatamente al sistema de salud, siguiendo las recomendaciones locales, para saber cómo hacer correctamente la consulta.
  2. En la medida de lo posible, delegar la realización de mandados o compra de medicamentos a personas de confianza o del entorno familiar que no pertenezcan a los grupos de riesgo.
  3. Las personas mayores de 60 años, embarazadas o quienes están dentro de los grupos de riesgo no deben convivir con personas que vengan desde el exterior.
  4. Vacunarse contra la gripe y el neumococo, de acuerdo al calendario de vacunación nacional.

 

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus/poblacion/mayores

Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus que causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardíacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

¿Cómo se propaga la COVID-19?

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.

La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Puede transmitirse a través del aire el virus causante de la COVID-19?

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con las heces de una persona que padezca la enfermedad?

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?

Medidas de protección para todas las personas

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID-19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública pertinentes a nivel nacional y local. Se han registrado casos en muchos países de todo el mundo, y en varios de ellos se han producido brotes. Las autoridades chinas y las de otros países han conseguido enlentecer o detener el avance de los brotes, pero la situación es impredecible y es necesario comprobar con regularidad las noticias más recientes.

Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:

  • Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.

  • Mantenga una distancia mínima de 1 metro (3 pies) entre usted y cualquier persona que tosa o estornude.

¿Por qué? Cuando alguien tose o estornuda, despide por la nariz o por la boca unas gotículas de líquido que pueden contener el virus. Si está demasiado cerca, puede respirar las gotículas y con ellas el virus de la COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.

  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.

¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causarle la enfermedad.

  • Tanto usted como las personas que les rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Eso significa cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.

¿Por qué? Los virus se propagan a través de las gotículas. Al mantener una buena higiene respiratoria está protegiendo a las personas que le rodean de virus como los del resfriado, la gripe y la COVID-19.

  • Permanezca en casa si no se encuentra bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. Siga las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto también le protegerá a usted y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

  • Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente de su zona para protegerse.

  • Consulte las noticias más recientes sobre las zonas de mayor peligro, es decir, las ciudades y lugares donde la enfermedad se está propagando más extensamente. Si le es posible, evite desplazarse a estas zonas, sobre todo si su edad es avanzada o tiene usted diabetes, cardiopatías o neumopatías.

¿Por qué? Estas precauciones se deben adoptar en estas zonas porque la probabilidad de contraer la COVID-19 es más elevada.

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente

  • Siga las orientaciones antes expuestas (Medidas de protección para todas las personas).
  • Permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como dolor de cabeza, fiebre ligera (37,3 oC o más) y rinorrea leve, hasta que se recupere. Si le resulta indispensable salir de casa o recibir una visita (por ejemplo, para conseguir alimentos), póngase una mascarilla para no infectar a otras personas.

¿Por qué? Evitar el contacto con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.

  • Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.

¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

¿Qué probabilidades hay de que contraiga la COVID-19?

El riesgo depende del lugar donde se encuentre usted y, más concretamente, de si se está produciendo un brote de COVID-19 en dicho lugar.

Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla.

Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir.

¿Debo preocuparme por la COVID-19?

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.

Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas.

¿Quién corre riesgo de desarrollar una enfermedad grave?

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes, desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir o tratar la COVID-19?

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para la COVID-19?

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.

Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

¿Son lo mismo la COVID-19 y el SRAS?

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

¿Debo llevar mascarilla para protegerme?

Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recuerde que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla. Las existencias de mascarillas en el mundo se están agotando, y la OMS insta a utilizarlas de forma sensata.

La OMS aconseja hacer un uso racional de las mascarillas clínicas para no derrochar innecesariamente ni usar indebidamente unos utensilios que son valiosos.

Cómo colocarse, usar, quitarse y desechar una mascarilla

Recuerde que solo deben usar mascarilla los trabajadores sanitarios, los cuidadores y las personas con síntomas respiratorios como fiebre y tos.

  1. Antes de tocar la mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  2. Inspeccione la mascarilla para ver si tiene rasgaduras o agujeros.
  3. Oriente hacia arriba la parte superior (donde se encuentra la tira de metal).
  4. Asegúrese de orientar hacia afuera el lado correcto de la mascarilla (el lado coloreado).
  5. Colóquese la mascarilla sobre la cara. Pellizque la tira de metal o el borde rígido de la mascarilla para que se amolde a la forma de su nariz.
  6. Tire hacia abajo de la parte inferior de la mascarilla para que le cubra la boca y la barbilla.
  7. Después de usarla, quítese la mascarilla; retire las cintas elásticas de detrás de las orejas manteniendo la mascarilla alejada de la cara y la ropa, para no tocar las superficies potencialmente contaminadas de la mascarilla.
  8. Deseche la mascarilla en un contenedor cerrado inmediatamente después de su uso.
  9. Lávese las manos después de tocar o desechar la mascarilla. Use un desinfectante a base de alcohol o, si están visiblemente sucias, láveselas con agua y jabón.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la COVID-19?

El período de incubación es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

¿Pueden los humanos contraer el virus de la COVID-19 por contacto con un animal?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19.

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

¿Mi mascota me puede contagiar la COVID-19?

Aunque ha habido un caso de un perro infectado en Hong Kong, hasta la fecha no hay pruebas de que un perro, un gato o cualquier mascota pueda transmitir la COVID-19. La COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotículas producidas por una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Para protegerse a sí mismo, lávese las manos a fondo frecuentemente.

La OMS se mantiene al tanto de las últimas investigaciones a este respecto y otras cuestiones relacionadas con la COVID-19 y proporcionará información actualizada de las conclusiones que se vayan obteniendo.

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie?

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones como por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente.

Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

¿Es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19?

Sí. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

 

Fuente: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

Consejos para la población acerca de los rumores sobre el nuevo coronavirus

A medida que el coronavirus se expande, también lo hacen los rumores y mitos acerca de la transmisión, prevención y tratamientos que involucra. Es por ello que la Organización Mundial para la Salud y su oficina regional en las Américas se han encargado de desmentir y aclarar algunos puntos sobre este tema.

 

El virus COVID-19 puede transmitirse en zonas con climas cálidos y húmedos

Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el virus de la COVID-19 puede transmitirse en cualquier zona, incluidas las de clima cálido y húmedo. Con independencia de las condiciones climáticas, hay que adoptar medidas de protección si se vive en una zona donde se hayan notificado casos de COVID-19 o si se viaja a ella. La mejor manera de protegerse contra la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia. De esta manera se eliminan los virus que puedan estar en las manos y se evita la infección que podría producirse al tocarse los ojos, la boca y la nariz.

El frío y la nieve no pueden matar el nuevo coronavirus (2019-nCoV)

La temperatura normal del cuerpo humano se mantiene en torno a 36,5 °C  y 37 °C, con independencia de la temperatura exterior o de las condiciones meteorológicas. Por lo tanto, no hay razón para creer que el frío pueda matar el nuevo coronavirus o acabar con otras enfermedades. La forma más eficaz de protegerse contra el 2019-nCoV es limpiarse las manos frecuentemente con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

Bañarse en agua caliente no previene la infección por el nuevo coronavirus

Bañarse en agua caliente no proporciona ninguna protección contra la COVID-19. Con independencia de la temperatura del agua de la bañera o la ducha, la temperatura corporal continuará siendo de 36,5 °C a 37 °C. De hecho, si el agua está muy caliente puede uno quemarse. Lo mejor que se puede hacer para protegerse de la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia para eliminar los virus que pueda haber en su superficie y no contagiarnos al tocarnos los ojos, la boca y la nariz.

El nuevo coronavirus no puede transmitirse a través de picaduras de mosquitos

El nuevo coronavirus es un virus respiratorio que se propaga principalmente por contacto con una persona infectada a través de las gotículas respiratorias que se generan cuando esta persona tose o estornuda, por ejemplo, o a través de gotículas de saliva o secreciones de la nariz. Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el 2019-nCoV pueda transmitirse por medio de mosquitos. Para protegerse, evite el contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre y tos, y practique una buena higiene de las manos y de las vías respiratorias.

¿Se puede matar el nuevo coronavirus con un secador de manos?

No. Los secadores de manos no matan el 2019-nCoV. Para protegerse contra el nuevo coronavirus, lávese las manos frecuentemente con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón. Una vez limpias, séqueselas bien con toallitas de papel o con un secador de aire caliente.

¿Se puede matar el 2019-nCoV con una lámpara ultravioleta para desinfección?

No se deben utilizar lámparas ultravioletas para esterilizar las manos u otras partes del cuerpo, ya que la radiación ultravioleta puede causar eritemas (irritación de la piel).

¿Se puede matar el nuevo coronavirus rociando el cuerpo con alcohol o con cloro?

No. Rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro no sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. Pulverizar estas sustancias puede dañar la ropa y las mucosas. Tanto el alcohol como el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.

Hay varias medidas que se pueden aplicar para protegerse del nuevo coronavirus. Empiece por limpiarse las manos con frecuencia con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.

¿Las vacunas contra la neumonía protegen contra el nuevo coronavirus?

No. Las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), no protegen contra el nuevo coronavirus. El 2019-nCoV es tan nuevo y diferente que es necesario desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando con el apoyo de la OMS.

Aunque las vacunas contra la neumonía no son eficaces contra el 2019‑nCoV, es muy conveniente vacunarse contra las enfermedades respiratorias para mantener una buena salud.

¿Conviene enjuagarse regularmente la nariz con una solución salina para prevenir la infección por el nuevo coronavirus?

No. No hay pruebas que indiquen que esta práctica proteja de la infección por el nuevo coronavirus.

Aunque algunas pruebas indican que enjuagarse la nariz regularmente con solución salina puede acelerar la recuperación tras un resfriado común, no se ha demostrado que prevenga las infecciones respiratorias.

¿Comer ajo puede ayudar a prevenir la infección por el nuevo coronavirus?

El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, no se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual.

¿El nuevo coronavirus afecta sólo a las personas de edad o también puede afectar a las más jóvenes?

El nuevo coronavirus puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades como el asma, la diabetes o las cardiopatías tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.

La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir y tratar la infección por el nuevo coronavirus?

No. Los antibióticos son eficaces contra las bacterias, pero no contra los virus. Puesto que el nuevo coronavirus es un virus, no deben utilizarse antibióticos ni para prevenir ni para tratar la infección.

Sin embargo, si usted resulta infectado por este virus y le hospitalizan, es posible que le administren antibióticos para que no contraiga infecciones bacterianas.

¿Hay algún medicamento para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus?

Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus.

Sin embargo, es necesario atender adecuadamente a las personas infectadas por este virus para aliviar y tratar los síntomas y procurar medidas de apoyo optimizadas a los que presenten síntomas graves. Se están estudiando algunos tratamientos específicos que se probarán en ensayos clínicos. La OMS está ayudando a agilizar las labores de investigación y desarrollo con una serie de asociados.

 

Fuente: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/myth-busters

Virus y bacterias

Hablar de virus y bacterias es relacionado muchas veces con la producción de enfermedades, sin embargo, sólo los virus son agentes infecciosos que siempre producen enfermedades, mientras que las bacterias son organismos que aunque las pueden producir, también pueden ser beneficiosos que perjudiciales.

Virus Bacterias
Definición Son agentes microscópicos infecciosos acelulares, es decir, no poseen células. Son organismos microscópicos procariontes  de 0,5 y 5 μm de longitud.
Dominio Acytota (no incluido en el sistema tradicional de 3 dominios). Bacteria.
Características
  • Acelular.
  • No posee metabolismo propio, se nutre del huésped que infecta.
  • Necesita del huésped que infecta para poder multiplicarse.
  • Es más pequeño que las bacterias.
  • Célula procariota.
  • Unicelular.
  • Tiene metabolismo propio.
  • Puede reproducirse y nutrirse sin necesidad de un huésped.
  • Mide de 0,5 y 5 μm de longitud.

 

¿Están vivos? En discusión. Sí.
Tipo de infección Sistémica. Localizada.
Enfermedades producidas
  • SIDA.
  • Hepatitis B.
  • Herpes.
  • Rabia.
  • Varicela.
  • Gripe.

 

  • Salmonelosis.
  • Tuberculosis.
  • Gonorrea.
  • Colitis hemorrágica.

 

¿Qué medicamentos se utilizan? Antivirales. Antibióticos.
Ejemplos

 

Virus: reproducción de los virus

Los virus son estructuras diminutas que se aprovechan de sus organismos para reproducirse y pueden ser responsables de enfermedades tan simples como la gripe o tan letales como el Ébola.

¿Qué son los virus?

Los virus son parásitos microscópicos mucho más pequeños que las bacterias y carecen de la capacidad de prosperar y reproducirse fuera de un organismo huésped, por lo que no todos los investigadores los consideran organismos vivos.

Las partículas víricas son 100 veces más pequeñas que una célula bacteriana y una célula bacteriana es tan sólo 10 veces más pequeña que una humana.

Los virus por sí mismos no están vivos, no pueden crecer o multiplicarse fuera del organismo que infectan, necesitan inyectarse en una célula animal, vegetal o incluso bacteriana que les ayude a multiplicarse. Las partículas infecciosas de los virus se conocen como virones, ellos atacan la célula, se apoderan de su maquinaria y llevan a cabo sus propios procesos de multiplicación y crecimiento.

Una célula infectada producirá partículas virales en lugar de sus propias células habituales.

Un virión tiene 2 partes principales:

  • Ácido nucleico: puede ser ADN o ARN. El ADN o ARN contiene toda la información para el virus y le ayuda a multiplicarse.
  • Capa de proteína (cápside): es una estructura que cubre el material genético viral.

Reproducción de los virus

La palabra reproducción es comúnmente utilizada cuando se habla de virus, pero en el sentido estricto de la palabra, los virus no se reproducen.

¿Sabías qué...?
Los virus no sólo afectan a las personas, pueden afectar también plantas y animales. Esta es la razón por la cual nuestras mascotas deben ser vacunadas contra enfermedades como la rabia y el moquillo, ya que de infectarlos la enfermedad es altamente mortal.

Los virus utilizan la maquinaria de la célula hospedadora para replicarse y así crear una copia exacta del virus, del mismo modo que se utilizan las fotocopiadoras para replicar un documento. De manera que lo que es llamado reproducción en virus, en realidad es una multiplicación, ya que los virus no son organismos vivos y por lo tanto no tienen células sexuales.

Los virus no se reproducen, se multiplican.

Los virus se multiplican de dos maneras:

  • Ciclo lítico: una vez que el virión inyecta su ácido nucleico en la célula huésped, éste se hace cargo del funcionamiento de toda la maquinaria celular y comienza a producir múltiples copias, tanto del ácido nucleico viral como de la cubierta proteica del virus. Una vez producidas, se ensamblan en los nuevos virus.

La multiplicación continúa así hasta que la célula huésped se llena de tantas estructuras virales que no lo resiste y estalla, de la misma forma que un globo con mucho aire. De esta manera, la célula huésped muere y los virus son liberados para comenzar a buscar la siguiente célula a infectar. Este tipo de multiplicación vírica se conoce como ciclo lítico.

Reproducción de virus por ciclo lítico.
  • Ciclo lisogénico: algunas clases de virus, como el VIH o el herpes, infectan la célula huésped pero permanecen ocultos o latentes durante años, hasta que alguna variación (ambiental o de otro tipo) provoca la activación del mismo.

En un principio el ácido nucleico procedente del virus es inyectado en el material genético de la célula, sin embargo, no perjudican las funciones vitales de la misma pero, en algún momento, el ácido nucleico se activará, se separará del material genético de la célula huésped y comenzará a asumir las funciones de la célula para producir nuevos virus.

Del mismo modo que en el ciclo lítico, se crean tantos virus que la célula es destruida y las estructuras virales son liberadas al espacio extracelular en busca de nuevos hospedadores. Este ciclo se conoce como lisogénico.

Vacunas contra los virus

Enfermedades como el resfriado, el sarampión o la varicela son producidas por virus de diferentes tipos, pero, aunque los virus pueden enfermarnos, también pueden protegernos de ciertas enfermedades y cuidar nuestra salud. Por ejemplo, las vacunas que reciben los niños para tratar enfermedades virales son hechas a base de virus muertos o debilitados con el fin de que nuestro organismo sepa reconocerlos y los eliminé si llegaran a infectarnos. Las vacunas funcionan de la siguiente manera:

  • Las vacunas son fabricadas con una cantidad pequeña y segura de virus debilitados o muertos.
  • Entran al cuerpo y el sistema inmunitario aprende a reconocer los virus y a atacarlos si entran posteriormente el al cuerpo.
  • Como resultado, la infección es poco probable o en todo caso será más leve.
Con ayuda de las vacunas, el contagio de enfermedades virales se reduce.
Impacto económico de los virus

En la década de 1990 el ganado bovino en Europa estaba infectado con el virus que causa la enfermedad de la fiebre aftosa. Miles de animales tuvieron que ser sacrificados para prevenir la propagación de la enfermedad. Esto causó grandes pérdidas económicas. 

Vacunas

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son una parte muy importante para el cuidado de la salud de toda la comunidad. Ellas son las encargadas de brindar protección sobre numerosas enfermedades muy serias.

¿Cómo se obtiene una vacuna?

Las vacunas se obtienen a partir de un procedimiento por el cual se inactiva o debilita el microorganismo que causa la enfermedad. Cuando la vacuna se administra a una persona hace que el cuerpo lo reconozca y produzca defensas contra la enfermedad. Si esta persona entra en contacto con el microorganismo para el cual fue vacunada, las defensas se encargarán de protegerlo para que no tenga la enfermedad o ésta sea leve.

¿Qué síntomas puedo tener después de vacunarme?

Al aplicarnos una vacuna inyectable ésta puede causar dolor, enrojecimiento e inflamación en el lugar de la aplicación. En general, estos efectos desaparecen espontáneamente. En un grupo pequeño de personas puede aparecer fiebre y decaimiento durante un par de días. Si surge alguna duda se debe consultar al profesional de la salud.

¿Por qué son tan importantes las vacunas?

Las vacunas y el agua potable son las dos herramientas más importantes para la prevención de enfermedades. Hace muchos años, cuando no existían las vacunas, algunas enfermedades producían miles de muertes por año. Gracias a una correcta vacunación en la Argentina no existen casos autóctonos del sarampión desde el año 2000. Sin embargo, es muy importante la vacunación para evitar el contagio por casos importados. Esto quiere decir que si las vacunas son administradas en forma adecuada menos personas van a contraer las enfermedades contra las que nos protegen.

¿Qué puede pasar si no nos vacunamos?

En el caso de no vacunarnos, si tenemos contacto con el microorganismo causante de la infección podemos tener la enfermedad. Algunas de estas enfermedades pueden producir complicaciones importantes o incluso la muerte.

Además, es fundamental tomar conciencia que no sólo podemos enfermarnos nosotros sino también contagiar a personas más vulnerables que no pueden recibir las vacunas como por ejemplo a los bebés recién nacidos.

¿Dónde debemos vacunaros?

En todos los vacunatorios y hospitales públicos del país, en caso de vacunaciones masivas se realizan casa por casa o en puestos móviles para llegar en menor tiempo a mayor número de personas.

¿Cuánto cuestan las vacunas?

Todas las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación son gratuitas y obligatorias para la población que corresponda según calendario nacional de vacunación vigente.

¿Es importante conservar el carnet de vacunación?

El carnet de vacunación es un documento muy importante porque en él se registran todas las vacunas aplicadas a lo largo de la vida. Por este motivo debemos cuidarlo y presentarlo cada vez que nos acercamos a vacunar o a una consulta médica.

Las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación:

Vacuna BCG

Vacuna Pentavalente

Vacuna Hepatitis A

Vacuna Hepatitis B

Vacuna Gripe

Vacuna Sarampión

Vacuna Rubéola

Vacuna paperas

Vacuna Tos convulsa

Vacuna Polio

Vacuna VPH

Vacuna Neumococo

Vacuna Fiebre Amarilla

Vacunas fuera del Calendario Nacional de Vacunación

Las vacunas especiales son aquellas que no se encuentran dentro del Calendario Nacional pero sí las provee el Dirección Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiNaCEI) para casos particulares por indicación médica a personas en situaciones especiales.

A continuación se mencionan algunas:

-Vacuna antirrábica

-Vacuna antipoliomielítica inactivada (Salk)

-Vacuna antivaricela

-Vacuna Rotavirus

-Vacuna fiebre tifoidea

-Gama Globulina

¿Qué vacunas debo darme si viajo al exterior?

Un aspecto muy importante desde el punto de vista de la salud individual y pública es cuidar desde la prevención a quienes viajan, a quienes viven en los destinos que estos visitan y, a su regreso, a quienes viven en su propio país.

Los viajes son una forma muy frecuente –y a veces dramática- de rápida transmisión de enfermedades. Debemos recordar como ejemplos la epidemia reciente causada por el virus A H1N1 y el SARS en 2003.

Algunas de estas enfermedades se previenen con vacunas; otras, en cambio, a través de medidas más o menos específicas. Por ejemplo, hay destinos para los cuales el médico entrenado en la especialidad evalúa de acuerdo a los riesgos la pertinencia de la prescripción de fármacos contra el paludismo (o malaria), la diarrea del viajero, el mal de montaña, etcétera. Finalmente, existen recomendaciones contra las mordeduras de animales, el buceo. Y desde luego, un capítulo aparte es el asesoramiento de grupos especiales, como las embarazadas, las personas con enfermedades del sistema inmune, etcétera.

Es fundamental que quienes viajan sean asesorados por profesionales que estén formados y actualizados en el tema. Las agencias de turismo no son entidades que reemplacen el consejo médico.

El sistema público de salud cuenta con centros de Medicina del Viajero que ofrecen asesoramiento a los viajeros en forma gratuita. Esto no incluye las vacunas que se recomienden, a menos que sean ofrecidas por el estado, como la de la fiebre amarilla, la doble de adultos, la triple viral.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires funciona en el Hospital de Infecciosas Francisco J. Muñiz, Uspallata 2272, el CEMPRA-MT, servicio de Medicina del Viajero y Medicina Tropical. Los teléfonos: 4304-5554/2180, 4305-0357, interno 231. Lunes a Viernes de 8.30 a 12.30 horas. Se otorgan turnos telefónicos o en persona. Su e-mail: cempramt@intramed.net

En el Hospital San Martín, Calle 116 entre 69 y 70, La Plata, funciona el CEMEVI. Debe solicitarse turno telefónico de lunes a viernes al (0221) 425-1717 interno 217.

En el ámbito privado funcionan también centros de medicina del viajero en los hospitales Italiano, Británico y Alemán. Hay otras instituciones privadas que prestan este servicio, a las que se refiere mediante la consulta con los correspondientes seguros médicos.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/252-vacunas#sthash.JgRnmudm.dpuf

Tricomoniasis

¿Qué es?

Es una infección de transmisión sexual producida por un parásito.

¿Cuáles son sus síntomas?

Afecta a personas de ambos sexos y muchas de ellas no tienen síntomas.

En el aparato genital femenino los síntomas incluyen:

  • Flujo vaginal fuera de lo normal, abundante, de color verde claro o gris, con burbujas y olor
  • Picazón, ardor, o enrojecimiento de la vulva y la vagina
  • Dolor durante las relaciones sexuales

En el aparato genital masculino los síntomas incluyen:

  • Flujo del pene
  • Ardor al orinar

¿Cómo se transmite?

En las relaciones sexuales sin preservativo (orales, vaginales y anales).

¿Cómo se trata?

La tricomoniasis puede tratarse y curarse con un antibiótico. Es importante que la/s pareja/s sexuales también reciba/n tratamiento para evitar una reinfección. Cuando se está tomando el antibiótico más comúnmente usado para tratar la tricomoniasis (Metronidazol) es recomendable no tomar bebidas alcohólicas.

¿Cómo se previene?

Usando preservativo en todas las relaciones sexuales (orales, vaginales y anales).

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/320-tricomoniasis#sthash.4DKANs03.dpuf

Fiebre chikunguña

Es una enfermedad causada por un virus transmitido por la picadura de un mosquito infectado. El nombre significa “aquel que se encorva” ya que describe la apariencia inclinada de las personas que lo padecen por los dolores musculares y articulares que suele provocar.

La enfermedad está presente en África y Asia. Sin embargo, en diciembre del 2013 se confirmaron los primeros casos de transmisión autóctona de este virus en América, específicamente en el Caribe.


La fiebre chikunguña es transmitida por el mosquito Aedes aegypti.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas comienzan generalmente de 3 a 7 días después de la picadura del mosquito. El síntoma más común es una aparición repentina de fiebre mayor a 38,5 grados, a menudo acompañada de dolor en las articulaciones.

Otros síntomas que pueden aparecer son: dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, fatiga y erupción cutánea. El fuerte dolor en las articulaciones por lo general dura unos pocos días, pero puede llegar a persistir durante meses o incluso años. Las complicaciones graves son poco frecuentes y la mortalidad es muy baja.

¿Cómo se transmite?

Se transmite a través de la picadura de dos tipos de mosquitos: Aedes aegypti y Aedes albopictus, las mismas especies involucradas en la transmisión del dengue.

Cuando estos mosquitos pican a una persona con fiebre chikunguña pueden transmitir la enfermedad si vuelven a picar. Pero no se transmite directamente de persona a persona.

¿La fiebre chikunguña es parecida al dengue?

Ambas enfermedades son parecidas, pero la fiebre y el dolor de las articulaciones son más intensos en la fiebre chikunguña. En esta última enfermedad es raro observar hemorragia grave.

¿Cómo se trata?

La enfermedad no tiene un tratamiento específico sino que se tratan los síntomas para aliviarlos hasta que transcurra el proceso viral. En la mayoría de los casos, el tratamiento es ambulatorio y consiste en controlar el dolor y la fiebre.

¿Cómo se puede prevenir?

Al igual que en el caso del dengue, como no existe una vacuna, la mejor forma de prevenir la fiebre chikunguña es disminuir los lugares donde se puedan criar mosquitos. Para ello, se deben eliminar los recipientes sin utilidad que pueden acumular agua (latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico y lona), dar vuelta los que sí se usan (baldes, palanganas, tambores) o vaciarlos permanentemente (portamacetas, bebederos).

También es importante:

  • Evitar arrojar recipientes o basura en lugares como patios, terrazas, calles y baldíos, en los que pueda acumularse agua.
  • Mantener los patios y jardines desmalezados y destapando los desagües de lluvia de los techos.
  • Mantener tapados los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.
  • Eliminar el agua de los platos, floreros y portamacetas, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina) http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/441-fiebre-chikungunya-#sthash.X5xHjMmY.dpuf

Herida cortante

Una herida cortante, también conocida como laceración, es una rotura o abertura en la piel. Puede ser profunda, lisa o mellada. Puede estar cerca de la superficie de la piel o afectar tejidos profundos, como tendones, músculos, ligamentos, nervios, vasos sanguíneos o huesos.

Si la herida está sangrando profusamente, llame al número local de emergencias o lleve al herido al centro de salud u hospital más cercano. La complicación más frecuente en el caso de las heridas es la infección.

¿Cómo tratar las heridas cortantes?

En caso de cortaduras graves es preciso llamar al número de emergencias o llevar al accidentado al centro de salud u hospital más cercano. Las heridas menores, sin mayor sangrado, se pueden tratar en casa para evitar infecciones:

  •  Lávese las manos con jabón.
  •  Luego, lave completamente la herida con agua y un jabón suave.
  •  Realice presión directa para detener el sangrado.
  •  Aplique un vendaje limpio que no se pegue a la herida.

Si la herida es producto de la mordedura de un animal, es muy extensa, o profunda, o si el sangrado es abundante, llame inmediatamente a emergencias o lleve al herido al centro de salud más cercano.

Lo que no se debe hacer:

  • NO trate de limpiar la herida si es demasiado extensa. Lleve a la persona a un centro de salud.
  • NO hurgue la herida ni retire un objeto largo o profundamente incrustado. Busque atención médica.
  • NO reintroduzca partes expuestas del cuerpo. Cúbralas con material limpio hasta que llegue la ayuda médica.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina) http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/439-corte#sthash.gml4e2aW.dpuf

 

Infecciones del Tracto Urinario

Una infección de las vías urinarias es aquella que se puede presentar en cualquier parte a lo largo de las vías urinarias. Es causada por gérmenes, en general bacterias, que suelen ingresar a la uretra y luego a la vejiga, causando una infección.

La ITU puede ser alta o baja.

La infección urinaria alta es la que compromete los riñones suele ser más grave y requiere de un tratamiento más intensivo. No suele presentarse en personas sanas.

La infección urinaria baja compromete la vejiga y la uretra. Es más frecuente en mujeres que en hombres. En pacientes con enfermedades crónicas, ancianos, o embarazadas puede ser seria y hasta requerir internación.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más frecuentes de una infección urinaria son:

  • Orina turbia oscura, con mal olor o sanguinolenta. Fiebre baja (no toda persona tendrá fiebre) Generalmente la fiebre se presenta en las infecciones urinarias altas
  • Sensación de dolor o ardor al orinar
  • Sensación de necesidad imperiosa de orinar, pero no poder hacerlo
  • Presión o calambres en la parte inferior del abdomen (por lo general en la mitad) o en la espalda
  • Sensación de necesidad de orinar más a menudo que lo habitual, incluso poco después de haberlo hecho
  • En ancianos o niños pequeños puede haber incontinencia (perdida involuntaria de orina)
  • En caso de infecciones urinarias altas los síntomas pueden incluir:
  • Fiebre
  • Escalofríos y temblores o sudores nocturnos
  • Sensación de malestar general
  • Dolor de costado, en la espalda o la ingle
  • Cambios mentales o confusión (en las personas ancianas, estos síntomas a menudo son los únicos signos de una infección urinaria)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal intenso (algunas veces)

¿Cómo se trata?

El tratamiento es con antibióticos y el tiempo variará según la localización de la infección, y será diferente para hombres y mujeres.

Además se pueden recomendar fármacos para aliviar el dolor y la necesidad urgente de orinar y abundante ingestión de líquidos.

¿Cómo prevenirla?

  • Ingerir mucho líquido.
  • No retener la orina. Orinar cuando se sienta la necesidad de hacerlo
  • Higienizarse de manera correcta de adelante hacia atrás después de las evacuaciones del intestino.
  • No usar ningún producto que contenga perfumes en el área genital.
  • Orinar antes de acostarse
  • Orinar antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • Evitar el uso de ropa ajustada o protectores diarios.
  • No utilizar diafragmas o preservativos con crema espermicida.
  • Usar ropa interior de tela de algodón.

¿Cuándo se requieren exámenes complementarios?

Las infecciones urinarias en ciertos grupos como por ejemplo los niños y niñas y los adultos varones pueden requerir que se realicen estudios especiales para averiguar por qué se presentó la infección o para ver si hay algún daño al riñón.

A aquellas mujeres que presentan 3 o más infecciones del tracto urinario por año, se les puede recomendar comenzar un programa preventivo con antibióticos.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/357-infecciones-del-tracto-urinario#sthash.4zzt1UeQ.dpuf