Fenicios y hebreos

Fenicios y hebreos pertenecieron a un conjunto de civilizaciones de la costa oriental del mar Mediterráneo, en una zona conocida como el corredor sirio-palestino, la cual era considerada una zona estratégica para las rutas comerciales que influyó en la forma de vida de cada grupo.

Fenicios Hebreos
Ubicación Franja costera de Canaán. Actual territorio de Líbano, Israel y parte de Siria. Migraron de Mesopotamia a Canaán. Actual territorio de Palestina.
Período de asentamiento Alrededor del 1000 a. C. Alrededor del 1800 a. C.
Tipo de gobierno Monarquía. Monarquía.
Organización política Reyes, nobles, comerciantes, pueblo y esclavos. Patriarcas, jueces y reyes.
Idioma Fenicio-púnico. Hebreo.
Economía Comercio, navegación, agricultura, explotación forestal y producción de vino. Producción agropecuaria, pastoreo, comercio, exportación de metales, marfil, aceites y vinos.
Religión Politeístas. Sus principales divinidades eran Baal (el Sol) y Astarte (la Luna.) Monoteísta. Creen en un solo Dios llamado Yahveh.
Arte Esculturas, cerámicas, joyas y objetos de metal con influencia egipcia. Arte fue abstracto y geométrico. Destaca la literatura y la arquitectura.
Personajes de interés Rey Ahiram, rey Hiram I, rey Sidón Echmounazor II, Elisa de Tiro, entre otros. Abraham, Isaac, Jacob, Josué, Salomón, entre otros.
Aportes Alfabeto, escritura y letra de cambio. Religión monoteísta y la redacción de antiguo y nuevo testamento.

Comercio de ultramar

La economía marítima ha sido históricamente una de las fuentes más importantes del comercio, siendo a menudo el núcleo sobre el cual sentaron sus bases numerosos imperios de la antigüedad. Actualmente esta actividad constituye casi el 90 por ciento del comercio mundial.

La importancia del comercio marítimo en el desarrollo de la economía ha llevado a que el hombre busque y tome iniciativas para incorporar el océano como un medio para unir distintos puntos geográficos desde tiempos remotos. El valor de los barcos se vio inmediatamente en las ventajas que este transporte representaba frente a los medios terrestres, otorgando mayor velocidad y capacidad. Las rutas marítimas que se han ido estableciendo se diferenciaron inmediatamente de las rutas de exploración porque sus vías son permanentes y aseguran un flujo constante de viajeros y mercancías.

Al igual que las rutas aéreas y terrestres, que operan en su propio espacio, las rutas marítimas operan teniendo en cuenta el factor geográfico por los atributos físicos del territorio, el factor estratégico por el control ejercido y el factor comercial por el uso que finalmente se le da. Si bien el factor geográfico tiende a mantenerse en el tiempo de forma constante, el factor estratégico y sobre todo el comercial tiende a ser mucho más dinámico. A la noción que se tiene de la existencia de itinerarios regulares para el transporte marítimo es a lo que finalmente se llama rutas marítimas.

¿Qué quiere decir ultramar?

La utilización de este término hace referencia históricamente a un lugar que se encuentra al otro lado del mar, teniendo en cuenta como punto de referencia el lugar desde donde se habla. A lo largo de la historia el término comercio ultramarino hizo referencia a todo intercambio que se hiciera al otro lado del mar, conectando dos puntos. Durante la etapa colonial era común hablar de colonias ultramarinas por aquellos territorios que se encontraban situados atravesando el mar, tomando como referencia a las potencias coloniales europeas (España, Portugal o Gran Bretaña, por ejemplo).

La importancia y la configuración de las rutas marítimas ha cambiado con el desarrollo económico y los avances técnicos. Por ejemplo, la containerización (ver infografía de Comercio de Ultramar) –es decir, el uso del container como medio de almacenamiento- modificó la configuración de las rutas de navegación proporcionando nuevos servicios. Antes del proceso de containerización, que comenzó a utilizarse masivamente en la década del ´80, cargar o descargar un barco era muy caro y consumía mucho tiempo, haciendo que el navío este más tiempo atracado que en el mar.

La containerización comenzó a utilizarse a comienzos de la década del ’60 y en los ´80 comenzó a desarrollarse de forma masiva.

Uno de los primeros pueblos que supo aprovechar las ventajas del comercio marítimo fue el egipcio, que ya hacia el año 1500 a.C. generó una fluida ruta con el legendario país de Punt, que se cree que debió haber estado ubicado en la costa africana del océano Índico. Este comercio se basaba en el intercambio de productos exóticos y manufacturas, utilizándose embarcaciones con madera que era transportada desde el Líbano. Sin embargo, las intenciones comerciales se basaban en un mero intercambio que partía exclusivamente del deseo del faraón, siendo poco alentado un comercio más fluido. Al contrario, en Mesopotamia se fomentaba el comercio a través de múltiples rutas que favorecieron el establecimiento de colonias en el Asia Menor. Los mercaderes asirios habían logrado tal progreso en el comercio que lograron una modernización de la economía, dando lugar a términos corrientes en la actualidad como “cuenta corriente”, “orden de pago” o “cheque”.

Sin lugar a dudas fue la civilización minoica (3000 – 1400 a.C.), cuyo epicentro se situaba en la isla mediterránea de Creta, la cultura que mejor supo aprovechar las posibilidades del comercio marítimo. Pueblo eminentemente marino, sus naves atravesaron el Mediterráneo enlazando a las culturas más importantes de la antigüedad, influyendo de forma decisiva sobre pueblos posteriores como el fenicio o el griego. El comercio de productos manufacturados por mercancía exótica de oriente era el intercambio más común, siendo particularmente codiciados el vino, el aceite, las especias o los minerales.

El mar Mediterráneo fue la cuna de las rutas marítimas en la antigüedad.

Sin embargo, el producto más buscado de esta etapa de la Edad de Bronce fue el estaño, que resultaba fundamental para desarrollar la tecnología de ese entonces. Por esta razón eran fundamentales destinos como las enigmáticas islas Casitérides –situadas en el Atlántico, sin que aún pueda definirse su ubicación exacta-, que contaban con este material en grandes cantidades. Otro núcleo importante para el comercio de metales era Tartessos, que se cree que pudo estar localizada al sur de la actual España y rivalizó con los fenicios por el comercio marítimo en el Mediterráneo. Posteriores a los fenicios, los cartagineses extendieron su poderío marítimo desarrollando sus rutas más allá del Peñón de Gibraltar y utilizando las rutas ya exploradas por la civilización minoica para afianzar el comercio.

¿Sabías qué...?
El Canal de Panamá fue inaugurado el 15 de agosto de 1914.

Sobre estas bases los avances más significativos se hicieron durante la Era de los descubrimientos (principios de siglo XV),permitiendo que Portugal llegara a las indias atravesando el Cabo de Buena Esperanza, actual Sudáfrica, para evitar la ruta terrestre habitual –la “Ruta de las Especias”- debido a que se prefería evitar atravesar el territorio dominado por el Imperio Otomano. Las rutas comerciales se extendieron hasta el extremo oriente y abrieron la necesidad de buscar una nueva ruta marítima, que fue el móvil económico de Cristóbal Colón para llegar al “Nuevo Mundo”, es decir, el continente americano. El monopolio de las rutas marítimas ejercido por Portugal y España a mediados del siglo XVI estaba focalizado principalmente en la obtención del oro y la plata que era extraído desde las nuevas colonias, dando lugar a un intercambio y un comercio cada vez más fluido que apuntaló con la intervención de otras potencias centrales europeas (como Gran Bretaña, Francia u Holanda) el comercio marítimo tal como lo conocemos en la actualidad.

El clima

Teníamos todas nuestras cosas para la playa pero unas nubes nos anuncian la lluvia. Salimos a la mañana con frío abrigados pero a la tarde nos encontramos acalorados. De esto se trata el clima, un factor que afecta cada día de nuestras vidas.

Probablemente el clima es uno de los temas que más ocupa al ser humano de forma cotidiana ¿Por qué?: la respuesta es simple, saberlo nos previene de estar enfermos, sufrir algún accidente, pérdidas económicas o, incluso, vernos afectado por algún desastre. Sin embargo, también afecta nuestro carácter e incluso puede definir personalidades entre aquellos que disfrutan del sol al aire libre y aquellos que prefieren la lluvia. El clima además define nuestros hábitos y acomoda nuestra rutina cuando vemos que quizá ese plan que proyectábamos hacía un mes no se puede hacer por tormenta o creíamos que nos íbamos a quedar todo el día encerrados pero vemos que sale el sol y podemos salir. Veamos entonces como funciona un factor tan importante para nuestras vidas.

TEMPERATURA Y CLIMA

• La temperatura atmosférica es uno de los elementos constituyentes del clima y hace referencia al calor específico que tiene el aire, tanto en un momento como en un lugar determinado. Esto es lo que habitualmente se nos informa en los noticieros al indicarnos que hacen 5, 10 o 20 grados centígrados.
• El clima incluye a la temperatura como un elemento más junto a la presión, los vientos, la humedad y las precipitaciones. Sintéticamente, con presión entendemos al peso de las masas de aire; con viento entendemos al desplazamiento de las masas de aire; con humedad a la cantidad de agua presente en el aire y con precipitación a cualquier tipo de hidrometeoro (lluvia, granizo, nieve, etc.) que caiga desde la atmosfera a la superficie terrestre. Un ejemplo de estado completo del clima sería: 17 grados centígrados, con una presión atmosférica de 1010 hectopascales, vientos del Nornoroeste de 22 km/h y una humedad del 80 %.

Los vientos pueden ocasionar desastres climáticos como huracanes o tornados, que pueden afectar gravemente la vida del ser humano.
No en todos los países se mide la temperatura en la escala Celsius (C°). También se utiliza la escala Fahrenheit (F°), siendo 0° C igual a 32° F.

LAS CLAVES DEL CLIMA

Las diversas zonas climáticas de nuestro planeta se conforman en base a distintos factores que varían la condición de los elementos del clima que mencionamos. Aquí veremos de cuales se trata:

• Latitud: en este factor incide la forma de nuestro planeta, que al contar con una mayor extensión en el Ecuador garantiza que el calentamiento en esa franja sea mayor que en las zonas de los trópicos hacia los polos, donde las masas de aire son más frías.
• Altitud: es la distancia en sentido vertical hasta un origen determinado, considerando como nivel cero al nivel medio del mar. Su importancia radica en que conforme aumenta o disminuye la altura en el relieve se puede determinar lo que se ha llamado como pisos térmicos, es decir, franjas climáticas que de acuerdo a la altura propician una determinada temperatura.
• Relieve: este factor puede verse en la disposición de la cordillera respecto a los rayos solares. Por otro lado, aquellas regiones protegidas de los vientos por el relieve tendrán un clima más árido, mientras que de lo contrario será más húmedo.
• Ubicación geográfica: en las regiones próximas al mar las temperaturas extremas suelen moderarse gracias a la incidencia de las brisas marinas y la humedad. Por otro lado, cuanto más nos internamos en el continente nos encontraremos con una mayor amplitud térmica, que es la diferencia entre la temperatura más baja y más alta en una determinada zona.
• Corrientes oceánicas: si la corriente es fría da lugar a climas secos y enfría las temperaturas de los lugares ubicados sobre las costas, mientras que si la corriente es cálida el clima será más cálido y lluvioso.

TIPOS DE CLIMAS

Si bien existen distintos tipos de clasificaciones, la más simple y descriptiva es la que corresponde a Arthur Newell Strahler (1918 – 2002), que además resulta lo suficientemente descriptiva como para tener una breve noción biogeográfica de las zonas donde ocurren estos climas.

• Clima ecuatorial: se encuentra situado en torno al paralelo del Ecuador y de ahí su nombre. Se caracteriza por ser cálido, lluvioso y, por lo tanto, húmedo. La temperatura mantiene su uniformidad a lo largo de todo el año con un promedio que suele rondar los 27°. Las precipitaciones pueden llegar a los 2500 mm anuales aunque pueden presentarse estaciones más secas. Un ejemplo de ciudad con este clima es Quito, en Ecuador.

• Clima monzónico: situado entre los 5 y los 25° de latitud norte y sur, se caracteriza por contar con una masa de aire tropical marítimo que es cálida y húmeda. Es un clima muy lluvioso alcanzandolos 2500 mm anuales y oscilando entre los 25 y los 27° centígrados. Además cuenta con una marcada estación seca. Un ejemplo de este clima es Nueva Delhi, en India.

• Clima tropical: está en las regiones entre los 5 y los 20° de latitud norte y sur, aunque en el continente asiático se encuentra entre los 10 y los 30° de latitud norte. Es un clima afectado por masas de aire de origen ecuatorial y tropical. Prima la estación seca. En promedio las temperaturas se encuentran entre los 23 y los 24°, siendo siempre superior a los 18°. Un ejemplo es la ciudad de Yamena, en Chad.

Puente de Chagoua, en Yamena.

• Clima tropical seco – desértico: situado entre los 15 y los 25° de latitud norte y sur, se trata de regiones donde se originan las masas de aire tropical en el continente, siendo entonces un clima cálido. Pero además resulta seco, con precipitaciones que pueden alcanzar a ser apenas 250 mm anuales. Las temperaturas tienen un promedio entre los 28 y los 30°, con una marcada amplitud de entre 10 y 15° respecto al mes más frío. Un ejemplo es la ciudad de In Salah, en Argelia, ubicada en la región del desierto del Sahara.

Carretera de In Salah, en Argelia.

• Clima subtropical seco: se sitúa entre los 25 y los 35° de latitud norte y sur. Presenta varias semejanzas con el clima tropical seco, pero el cambio en las latitudes lleva a que sea un clima donde también inciden las masas de aire frío. Esto lleva a que tenga más precipitaciones –aproximadamente los 350 mm- a pesar de tratarse de un clima seco y contar con una amplitud térmica que puede llevar a temperaturas frescas por debajo de los 15°. Un ejemplo es la ciudad de Orán, también en Argelia.

Ciudad de Orán en Argelia

• Clima subtropical húmedo o clima chino: se sitúa en la zona oriental continental, entre los 25 y los 35° de latitud tanto al norte como al sur. Dominan este clima las masas de aire tropical marítimo y las masas de aire polar continental. La temperatura promedio es cálida, con un promedio que se encuentra entre los 15 y los 23°, aunque puede bajar hasta los 0°, en ciertos meses. Las precipitaciones son abundantes, con un promedio que va de los 800 a los 2000 mm anuales. Un ejemplo es la ciudad de Houston, en Estados Unidos.

• Clima mediterráneo: se encuentra situado entre los 30 y los 45° de latitud norte y sur, principalmente al oeste de las masas continentales. Confluyen e inciden en este clima las masas de aire tropical marítimo, las de aire tropical continental y las de aire polar marítimo; aunque las continentales pueden hacer su aparición en invierno modificando sustancialmente el clima. La temperatura es de un promedio entre los 5 y los 18°, con una amplitud térmica moderada. Las precipitaciones son irregulares y se distribuyen a lo largo del año con un promedio que se encuentra entre los 400 y los 1000 mm anuales. Un ejemplo es Sevilla, en España.

• Clima oceánico o clima marítimo de la costa oeste: está situado entre los 35 y los 60° de latitud norte y sur, en la zona occidental de los continentes. Las masas de aire que inciden en este clima son la polar marítima y la tropical marítima; incidiendo de forma determinante la de aire polar continental durante el invierno. Las precipitaciones se encuentran distribuidas de una forma mucho más equitativa que en el clima mediterráneo, sin meses de aridez, con un promedio que se encuentra entre los 800 y los 1500 mm anuales, aunque excepcionalmente puede haber 2000 mm. Aunque es un clima fresco, en promedio resulta agradable con una temperatura de 15°, alcanzando picos que superan los 25° en verano y descienden a unos pocos grados bajo 0° en invierno. Un ejemplo es la ciudad de Mar del Plata, en Argentina.

• Clima seco de las latitudes medias: se encuentra exclusivamente entre los 35 y los 55° de latitud norte, hacia el interior de los continentes. Dominan este clima las masas de aire polar continental y en verano las masas de aire polar marítimo. La amplitud térmica es pronunciada, con un clima invernal que habitualmente se encuentra por debajo de los 0° pero con veranos cálidos que pueden superar los 25°. Se trata de un clima seco debido a que las precipitaciones son escasas, con entre 200 y 500 mm anuales.Un ejemplo es la ciudad de Praga, en República Checa.

• Clima continental húmedo: de este a oeste se encuentra entre los 30 y los 35° de latitud norte, abarcando en el continente europeo desde los 45 a los 55°. Este clima se da por la confluencia de masas de aire polar marítimo, aire polar continental y en el verano el aire tropical marítimo. Se trata de un clima húmedo con un promedio de entre 800 y 1000 mm anuales de precipitaciones y con una amplia oscilación térmica que va de los menos de 10° bajo cero en invierno a los más de 15° en verano. Un ejemplo es la ciudad de San Petersburgo, en Rusia.

• Clima de los bosques boreales: se encuentra ubicado en una región entre los 50 y los 70° de latitud norte. Confluyen en este caso las masas de aire polar continental, las masas de aire polar marítimo y las masas de aire ártico. Las precipitaciones son escasas y se encuentran principalmente en la estación del verano, cuando habitualmente caen en forma de nieve o aguanieve con un promedio entre los 350 y los 500 mm. La amplitud térmica es la más pronunciada de todos los climas, con entre 15 y 20° en verano y temperaturas que pueden descender hasta 10° bajo cero y alcanzar los 30° bajo cero en invierno. La media apenas supera los 0°. Un ejemplo es la ciudad de Verjoyansk, en Rusia, célebre por haber alcanzado los 69,8° bajo cero en 1892.

Monumento de la ciudad de Verjoyansk, en Rusia.

• Clima de tundra: ubicado en la latitud entre los 60 y los 75° tanto sur como norte. Las masas de aire que predominan en este clima son la polar marítima, la polar continental y la ártica o antártica, que es la que abarca la mayor cantidad del año. Las precipitaciones son escasas y apenas alcanzan los 300 mm anuales. Hay una gran amplitud térmica que va de los 5° en las estaciones más cálidas hasta los 20/25° bajo cero en los meses más fríos. Un ejemplo es la ciudad de Qaanaaq, en Groenlandia.

Las temperaturas de Qaanaaq rara vez exceden los 10° en los meses más cálidos y pueden descender hasta más de 40° bajo cero en los más fríos.

• Clima del casquete polar: situado entre los 65 y los 90° de latitud tanto sur como norte. Al ser su origen, las masas de aire que dominan este clima son las árticas y antárticas. En esta región apenas hay precipitaciones que caen en forma de nieve. Las temperaturas nunca superan los 0° con temporadas en las que puede llegar a los 60° bajo cero. Estas zonas se encuentran prácticamente deshabitadas, con la excepción de las bases de investigación.

En la base rusa de Vostok se registró la temperatura más baja de nuestro planeta: 90,9° bajo cero.

• Clima de montaña: esta denominación es cuestionada, pero hace referencia a la variable climática que se presenta en estos terrenos. Habitualmente las temperaturas descienden a medida que se sube en altitud, al mismo tiempo que aumentan las precipitaciones.