Mito y leyenda

Una de las características más destacadas del ser humano es su imaginación. Esta, entre otras cosas, le ha ayudado a encontrar una explicación a todo aquello que lo rodea, de donde viene, y a donde va. Producto de ello surgen el mito y la leyenda, formas narrativas de expresión que a lo largo de los años han establecido la cultura e identidad de los pueblos del mundo.

Mito Leyenda
Descripción Relatos que para ser contados parten directamente desde la imaginación, por lo que tanto el argumento como los personajes que involucra son elementos ficticios. Relatos que se basan en algún evento o personaje real, pero que son alterados progresivamente a medida que se cuentan, para finalmente obtener historias alimentadas con elementos fantásticos.
Personajes Ficticios. En varias ocasiones son seres sobrenaturales y fantásticos, y generalmente simbolizan la explicación del motivo o razón de un evento o un hecho. Reales o basados en personajes reales.
Supuesto origen Relatos creados o sólo contados por seres fantásticos que han informado al ser humano de los hechos. Relatos vividos o evidenciados por alguien que ha informado a otra u otras personas de los hechos.
Transmisión Historias contadas de generación en generación de forma oral o escrita. Historias contadas de generación en generación de forma oral o escrita.
Ubicación temporal Los eventos de la historia transcurren en tiempos muy antiguos, desde los mismos orígenes del universo hasta épocas en donde tradicionalmente se pensaba que el ser humano compartía una relación más directa con los dioses. Los eventos de la historia pueden ocurrir en cualquier momento del tiempo, siempre en base al período cronológico en el que existan los eventos o personajes originales que inspiraron dicha historia.
Objetivo Buscan explicar de forma fantástica el origen y la razón de ser de todo aquello que ocurre y que nos rodea. A partir de ello se forman las creencias y la cultura de muchos pueblos. Buscan informar y enseñar sobre algún personaje, evento o hecho curioso o difícil de comprender. En otros casos, sólo busca entretener.
Tipos
  • Cosmogénicos
  • Teogónicos
  • Antropogónicos
  • Fundacionales
  • Morales
  • Etiológicos
  • Escatológicos
  • Históricas
  • Urbanas
  • Rurales
  • Locales
  • Etiológicas
  • Religiosas
  • Escatológicas
Ejemplos
  • Mitos sobre la Creación del Universo
  • Mito de los doce trabajos de Hércules
  • Mito del rey Midas
  • Mito de Perseo y Medusa
  • Mito de Izanagi e Izanami
  • Mito de la caja de Pandora
  • Mito del Ragnarök
  • Mito de Atlas
  • Mito de la muerte de Baldur
  • Mitos sobre el inframundo
  • Leyenda de la Llorona
  • Leyenda de la congelación de Walt Disney
  • Leyenda del monstruo del lago Ness
  • Leyenda del hombre lobo
  • Leyenda del Área 51
  • Leyenda de la luz mala
  • Leyenda del Silbón
  • Leyenda de la sandía y el vino
  • Leyenda del Chupacabras
  • Leyenda de las brujas y las lechuzas

 

Los géneros literarios: el teatro

Los libros han sido desde siempre una ventana a mundos nuevos de conocimiento y entretenimiento. El teatro, lejos de ser la excepción, es además un recurso potencial para la puesta en escena.

La literatura es en general una manifestación artística sumamente íntima y personal, tanto para el escritor como para el lector. El primero debe lidiar con las palabras para realizar una narración en la que se encuentran sentimientos, sensaciones y experiencias entrelazados en una narración, un trabajo de codificación en el que necesariamente se omite información para enfocar la mirada del segundo hacia un punto más o menos común.

El lector deberá lidiar con ese texto dando lugar a que su imaginación reúna los datos que se van brindando y los transforme en espectáculos internos y, de esta manera, pueda ir percibiendo el paisaje que se esconde más allá del muro de los párrafos. El trabajo de elaboración que realiza es entonces mucho más intenso que el que debe ejercitarse con un entretenimiento más pasivo, como por ejemplo, el teatro, en el que ciertas variables ya estarán dadas por la presencia de actores, el desenvolvimiento que tengan, el trabajo escenográfico, etc.

La comparación puede parecer anecdótica debido a que se trata de expresiones artísticas completamente diferentes. Sin embargo, durante la extensión de este artículo veremos cómo se encuentran estrechamente vinculadas por un género literario tan antiguo como movilizador: el teatro.

Arriba el telón

El término teatro procede del griego theatrón, que significa “lugar para contemplar”. Forma parte de las artes escénicas, específicamente como una rama relacionada con la actuación, donde se cuentan historias frente a una audiencia. Para ello, combina discursos, gestos, sonidos, música y escenografía.

Por otra parte, el teatro es también una categoría literaria que comprende las obras concebidas en un escenario y el edificio donde se representan las piezas teatrales.

Nos encontramos frente a tres acepciones diferentes del mismo término, aunque la relación que existe entre ellas permite (y prácticamente obliga) a tomarlas siempre en conjunto. Por ejemplo, una obra de teatro puede ser leída en la comodidad del hogar, pero no podemos ignorar que el autor ha concebido los personajes paraque sean encarnados por actores sobre un escenario. Esta particularidad es característica de este género literario.

Necesario es entonces diferenciar entre texto dramático o teatral y hecho teatral. El primero es una categoría literaria, que si bien ha sido pensada para ser recreada en un escenario, puede no alcanzar este objetivo y ser disfrutada de todos modos independientemente de ello. El hecho teatral es la puesta en escena del texto teatral.

Otra característica del teatro como género literario es su disposición en forma de diálogos, en prosa o en versos, con acotaciones que indican la distribución de los actores y las particularidades de la escenografía, incluyendo la intensidad de las luces, etc. La descripción es necesaria para que pueda ser representada lo más fielmente posible y para ello el texto proporciona las palabras que los personajes dicen y señala los lugares donde actúan.

Para diferenciar bien estas dos expresiones artísticas se habla de drama, cuando se hace referencia al texto, esto es, una versión constituida completamente por elementos lingüísticos, y de teatro cuando se habla de la puesta en escena.

Por esta razón, hay quienes sostienen que la dramática es el único género no exclusivamente literario. Según esta posición, las acotaciones que indican movimientos, expresiones faciales, gestos, tonos de voz, etcétera, no formarían parte del texto literario. Por esta razón, puede decirse que la dramática tiene una faceta literaria (el texto teatral, lo que dicen los personajes), y otra que es espectáculo (la actuación, la escenografía).

El drama

La palabra drama es un vocablo con significación griega que comprende acción y representación, por lo cual su sentido completo sería ‘‘ acción representada”. Esta expresión artística comprende los contrastes y contradicciones de la vida humana; debido a ello se pueden hallar presentes la muerte, el humor, la pasión, el mal, la alegría, la bondad… En definitiva, el amplio abanico de la existencia diaria.

A diferencia de otros géneros literarios, como el narrativo y el lírico, el drama se presenta por medio de diálogos. Otras características son que no necesita la presencia de un narrador, predomina la función poética y suele valerse de las conativas o apelativas.

Al leer cualquier obra dramática encontraremos que suelen presentar un conflicto humano entre fuerzas contrarias. A medida que avance la historia el conflicto se irá resolviendo por los participantes a través de acciones. Denominamos a este proceso acción dramática y sus principales características son:

– Está organizada en torno a un conflicto.
– Los personajes participan en él.
– Se presenta en un mundo ficticio.

Escena de Hamlet, es una obra teatral trágica escrita por William Shakespeare.

La estructura dramática

El drama posee una estructura común a todas las obras. En primera instancia, al inicio, se presenta el conflicto, fragmento en el cuál se conocen las partes que se oponen en la historia y sus motivos. Generalmente, esto ocurre en el primer acto.

La tragedia “Romeo y Julieta” escrita por William Shakespeare ha sido representada en teatros, cines y musicales.

A partir de este punto comienza el desarrollo, donde los enfrentados toman medidas para alcanzar sus objetivos. Dos movimientos opuestos se dan en esta instancia:

a) Tensión dramática: las fuerzas opuestas se confrontan directamente pero el problema no llega a resolverse.

b) Distensión dramática: tras un instante de relajación vuelve a darse el enfrentamiento que nos acerca al desenlace.
Pasada esta instancia se entra en el momento de clímax, término que también es utilizado en otras expresiones artísticas. Se trata del momento de mayor tensión en la obra, tras el cual se posibilita la conclusión del conflicto.

En el último tramo encontramos el desenlace: los intereses de una de las partes se impone y triunfa por sobre la otra, arribando a la solución del conflicto que se planteó al inicio. Se encuentra siempre en el último acto.

La tipología de los personajes

Además de una estructura, encontraremos una determinada tipología de los personajes. La presencia de un protagonista es universal debido a que en él se centra la atención de la obra. Este personaje se encuentra directamente involucrado en el conflicto y es el encargado de llevar a cabo la acción principal.

Arlequín es un personaje clásico que apareció en Italia en el siglo XVI en la comedia del arte. Era un personaje que realizaba un valet cómico basado en piruetas y acrobacias.

A su vez, la presencia de un antagonista suele ser igual de relevante. Se trata del segundo personaje más importante y su oposición directa al protagonista es el nudo que moviliza la trama.

Los personajes secundarios pueden encontrarse a favor del protagonista o del antagonista y contribuyen en general a la parte que representan para que alcance sus objetivos. Además, le brinda a la obra un nuevo punto de vista permitiendo que no se polaricen las perspectivas del conflicto.

Otro recurso común en las tragedias griegas son los personajes colectivos. Se trata de grupos sociales como el pueblo y los soldados, y tienen la función de darle un contexto a la obra.

Ellen Alice en su interpretación de la obra Twelfth Night. Fue una actriz teatral inglesa que trabajó en varias obras de Shakespeare.

Los subgéneros del drama

El drama tiene subgéneros definidos por los temas que tratan y el modo en que lo hacen. De esta manera, pueden encontrarse al menos tres clasificaciones, entre las más importantes: la tragedia, la comedia y el drama.

El primero de ellos presenta una trama que a menudo finaliza con la muerte del protagonista o su destierro. Además, lo encontraremos como hilo conductor a través de diferentes episodios que irá viviendo en el siguiente orden:

a) Primero se lo muestra encarnando los valores promovidos por la sociedad.

b) Llegado a un punto de la historia, el protagonista comete una falta o error terrible, en la mayoría de los casos movilizado por la “hybrys”, un concepto griego que puede traducirse como desmesura y que alude a la soberbia. Se trata de la principal falta para dicha civilización y puede caracterizarse como la violencia que ejercen los poderosos sobre los débiles.

c) A causa de su error, el personaje inicia su caída promovida como un castigo de los dioses.

d) De esta manera se cumple su destino, un irremediable final generalmente anunciado que no puede evitarse.

e) Finalmente, los espectadores se ven afectados por lo ocurrido. Este proceso, denominado catarsis, provocaría por medio de la compasión y el miedo la purificación del alma causada por esas pasiones.

El segundo subgénero al que aludimos es la comedia. En estas historias los protagonistas se enfrentan con dificultades de la vida cotidiana movidos por sus propios defectos, pero a diferencia de lo que ocurre en la tragedia, los desenlaces son felices y concluyen con un escarnio de la debilidad humana.

El protagonista representa a una persona común y corriente, pero se exaltan ciertas características para generar el humor en la obra. De esta manera, el personaje puede ser un mentiroso, un charlatán, un fanfarrón, un pícaro, etc., o puede contar con varios de estos atributos a la vez. Es además un ser inocente e inconsciente, lo que lo diferencia completamente del protagonista prototípico de las tragedias, quien posee un profundo sentido ético.

El conflicto aparece también siguiendo otra estructura, ya que es la poca virtud del protagonista la que lo suele desencadenar, y el desenlace, que como se anunció es feliz, lo es para todos los personajes salvo para aquel que encarna el defecto que debe ser castigado.

En cierta forma, este subgénero vuelve a presentar una finalidad moralizadora, pero a diferencia de lo que ocurre en la tragedia, la comedia busca enternecer al público por todos los medios y lograr que se divierta.
Finalmente, debe mencionarse al drama como subgénero. Básicamente, se encuentra en el medio de los dos anteriores. Las pasiones se presentarán sin la misma intensidad que aparecen en las tragedias y a veces se intercalan elementos cómicos. La conclusión puede ser desgraciada, pero no es indispensable que así sea.

el hecho teatral

La estrecha relación que existe entre el teatro como género literario y su puesta en escena obliga a mencionar algunas características del hecho teatral propiamente dicho, antes de concluir la nota.

El hecho teatral surge únicamente de la representación, en la cual se traslada a la realidad escénica una obra dramática. Cuando en una obra el texto no tenga la capacidad de ser representado estamos hablando de una obra literaria; cuando esta puede llegar a ser representada, estamos hablando de una obra teatral.

Por todo lo que hemos venido desarrollando hasta aquí, puede anticiparse que los elementos que conforman el hecho teatral son múltiples, aunque no todos poseen la misma jerarquía o trascendencia. Sin embargo, sólo dos de ellos son imprescindibles en cualquier obra: un actor que haga un papel y un espectador que lo escuche. Veamos en qué consisten y qué elementos acompañan.

Retrato del comediante Dan Leno, fue un cómico británico que actuó en varias pantomimas populares de Londres a fines del S. XIX.

1) Los actores: Dan vida a los personajes del texto dramático, a quienes ceden su voz, su alma y sus sentimientos. Es uno de los elementos esenciales en el teatro, por lo que debe tener mucha sensibilidad, buena voz, mejor memoria y una correcta dicción.

2) Público: El hecho teatral es un fenómeno eminentemente social. La plenitud del hecho teatral se produce a través de la compenetración entre actores y público en un mismo estado anímico. Todo el trabajo de creación y representación que ejecutan respectivamente dramaturgos o autores, directores y actores, tienen como último destino el de ser contemplados por un público, sin cuya presencia y participación no hay teatro posible.

3) El texto dramático: es el que estructura la representación.

4) Espacio teatral: Es el espacio físico donde se desarrolla la representación. No exige, forzosamente, un escenario preparado y modelado a tal efecto.

5) Director: Estudia la obra en su totalidad y coordina el funcionamiento del elenco teatral.

6) Elementos escénicos: Contribuyen (decorado, escenografía, luces, efectos sonoros) a crear la ilusión de realidad y dar vida al texto dramático.

EL TEATRO COMUNICA, ESTABLECE UN VÍNCULO DE IDENTIFICACIÓN ENTRE LOS PERSONAJES Y EL PÚBLICO ALCANZANDO UNA FIBRA SENSIBLE DEL ALMA. ESTE NIVEL DE EMPATÍA HACE QUE LOS DRAMATURGOS AL PONER LAS PALABRAS EN EL CUERPO DE LOS ACTORES GENEREN EMOCIONES MUY DIFÍCILES DE LOGRAR EN OTRO ÁMBITO. ESA ES LA MAGIA DEL TEATRO, Y A PESAR DE LAS DIFERENCIAS ESTILÍSTICAS ENTRE CULTURAS SIGUE DESPERTANDO LAS EMOCIONES QUE HACEN A NUESTRA CONSTITUCIÓN COMO SERES HUMANOS.

Narración

La forma en la que se cuenta una historia real o ficticia, en un espacio y determinado período de tiempo, donde intervienen una serie de elementos como personajes, acciones y conflictos, es lo que se conoce como narración.

La narración tiene un principio y un fin, además de una secuencia de las acciones en el tiempo que componen el hilo narrativo.

La perspectiva desde la cual un orador o escritor narra se llama punto de vista.
La perspectiva desde la cual un orador o escritor narra se llama punto de vista.

PARTES DE LA NARRACIÓN

  • Narrador:es la persona que relata la historia y que desaparece al momento en que termina. En los cuentos, por ejemplo, es el que narra lo que sucede y presenta a los personajes.
  • Personajes:son los seres creados por el autor, que realizan los hechos o les ocurren los hechos que el narrador cuenta. Cada historia a menudo tendrá un protagonista, que es el héroe o la heroína y resulta ser el personaje central de la historia; también hay un antagonista, que es un personaje que se opone al protagonista.
Los personajes no siempre son seres humanos, pueden ser animales e incluso fenómenos naturales que representan características humanas.
Los personajes no siempre son seres humanos, pueden ser animales e incluso fenómenos naturales que representan características humanas.
  • Acciones:son los hechos que se cuentan en la historia; estos acontecimientos pueden ser reales o imaginarios.
  • Tiempo: es la duración de la acción.
  • Espacio: es el lugar donde se ejecuta la acción.

TIPOS DE NARRACIÓN

  • Subjetiva: ocurre si la narración está en primera persona. El narrador relata los hechos en los que participa como protagonista y se basa en su propia perspectiva para dar a conocer los acontecimientos y personajes.

Narración subjetiva de la tercera persona

En este tipo de narración el narrador adopta el punto de vista de uno de los personajes de la historiaEl narrador subjetivo en tercera persona siempre será más sabio que un narrador de primera persona, ya que puede describir a su héroe elegido tanto desde el interior como desde el exterior.

Para saber si un narrador subjetivo en tercera persona es la mejor opción para la historia que se quiere contar, debe presentar las siguientes características:

  1. Tener una perspectiva limitada.
  2. Debe explicar una parte y sugerir el resto.
  3. Permitir múltiples perspectivas.
  4. Identificarse con un personaje.

Como consecuencia de asumir el punto de vista de un personaje específico, puede crear un vínculo de empatía entre el personaje y el lector.

  • Objetiva: en este tipo de narración el narrador habla en tercera persona; es decir, cuenta lo que le sucede a otro u otros, no expresa su opinión.

NARRADOR

Es el elemento crucial de la narración; el narrador es quien cuenta la historia, no es lo mismo narrador que autor, este último es la persona que escribe la historia.

¿Qué tipos de narradores hay?

  • Narrador omnisciente

Conoce los pensamientos y sentimientos de todos los personajes de la historia. Se pueden ver las interacciones de los personajes a través de los ojos del narrador, pero no se puede saber nada que él no conozca.

Características principales del narrador omnisciente:

  • Expone la actuación del personaje.
  • Comenta los acontecimientos que se desarrollan en la narración.
  • Domina la totalidad de la narración, parece saber lo que va a ocurrir en el futuro y lo que ocurrió en el pasado.
  • Utiliza la tercera persona del singular.
El narrador omnisciente se incluye en el papel de los personajes y le cuenta a los lectores los pensamientos más íntimos que cruzan por sus mentes.
El narrador omnisciente se incluye en el papel de los personajes y le cuenta a los lectores los pensamientos más íntimos que cruzan por sus mentes.

 

Ejemplo de narrador omnisciente:

El narrador de la novela de Nathaniel Hawthorne, La letra escarlata, es un omnisciente que analiza los personajes y narra la historia de manera que muestra a los lectores que él tiene más conocimiento sobre los personajes de lo que ellos tienen sobre sí mismos. Aunque el narrador es omnisciente, sin embargo, también es un narrador subjetivo, lo que significa que los lectores forman sus propias opiniones sobre las cosas que ocurren.

  • Narrador protagonista o personaje

Tiene como función interpretar características del personaje que narra; también se conoce como narrador en primera persona ya que utiliza la primera persona del singular, para dar a conocer de forma natural lo que los personajes piensan y así dar la impresión de que se trata de una narración autobiográfica.

En este tipo de narración el héroe o la heroína narra su propia historia.
En este tipo de narración el héroe o la heroína narra su propia historia.

Leyenda

Las leyendas suelen narrar la historia de personajes heroicos o lugares fantásticos y a menudo abarcan las creencias espirituales de la cultura en la que se originan. Una leyenda generalmente incluye un elemento de verdad o se basa en hechos históricos, pero con “cualidades míticas”.

Tragicomedia

Podemos decir sólo por el nombre de que una tragicomedia es una obra dramática que contiene elementos trágicos y cómicos, pero ¿cómo se combinan estos elementos para crear algo totalmente distinto de la tragedia o la comedia?

La tragicomedia tiende a dividirse en dos categorías principales: aquellas historias en las que una serie potencialmente trágica de acontecimientos se resuelve felizmente y aquellas en las que la comedia tiene matices oscuros o amargos.

La tragicomedia puede ser una tragedia con un final feliz, o puede ser una tragedia con suficiente alivio cómico.
La tragicomedia puede ser una tragedia con un final feliz, o puede ser una tragedia con suficiente alivio cómico.

Breve historia

El término apareció por primera vez alrededor del siglo III a. C. cuando el comediante romano Plauto usó la palabra tragicomedia para referirse a su obra Amphitruo.

En España, la novela de diálogo de Fernando de Rojas La Celestina en 1499 fue subtitulada como la tragicomedia de Calisto y Melibea, mientras que en la Italia del siglo XVI se aplicó el término a varias obras de Giovanni Giraldi.

Varias de las obras de Shakespeare, especialmente El mercader de Venecia, Medida por medida, Troilo y Cressida y Cymbeline, se describen regularmente como tragicomedias. Muchas obras pastorales de los siglos XVI y XVII son fundamentalmente tragicomedias románticas. La primera tragicomedia francesa, Bradamante de Robert Garnier, fue publicada en 1582. Alexandre Hardy desarrolló el género a principios del siglo XVII e influenció a sus compatriotas Molière y Corneille, cuyo Le Cid ha sido llamada “la tragicomedia perfecta”.


Una tragicomedia es una obra que no es ni una comedia ni una tragedia, aunque tiene las características de ambas.

Características

Para tener una mejor comprensión de cómo funciona la tragicomedia, lo primero que se deben conocer son las características de la comedia y la tragedia.

Comedia

Históricamente, el drama cómico tiende a finalizar con un matrimonio o un nacimiento. De cualquier manera, hay algunos aspectos románticos o eróticos presentes.

Gran parte de la comedia de la antigua Grecia es lo que se conoce como comedia de errores, que por lo general utiliza dispositivos como la identidad equivocada y palabrotas

para efecto cómico.

Las comedias suelen ser ricas en juegos de palabras.

Tragedia

Normalmente hay al menos una muerte (real o metafórica) y con frecuencia hay tragedias en las que uno o más personajes están muertos al final.

Los errores son una gran parte de la tragedia también. La mayoría de los errores trágicos son el resultado de algún vicio humano, como el orgullo, la ira o la irreverencia de la autoridad divina.

Muchas consecuencias trágicas no sólo son irreversibles, sino también aplicables a las generaciones futuras, es decir, mediante tratados fallidos, campañas militares, etc.

Cualquiera de las características de estos géneros se puede combinar para formar una tragicomedia.
Cualquiera de las características de estos géneros se puede combinar para formar una tragicomedia.

Ejemplo de tragicomedia

Un ejemplo popular para describir la tragicomedia es El mercader de Venecia.

Ésta tiene una estructura cómica basada en la persecución de los pretendientes de Porcia y uno de los personajes centrales, Shylock, le da el toque trágico que deja al lector con una particular inquietud.

La sensación al final de la obra no es ni de alegría ni de infortunio. La obra tiene una estructura evidentemente cómica, pero también hay una poderosa historia trágica. Por lo tanto, puede llamarse tragicomedia.

Finalidad de la tragicomedia

El propósito principal de la tragicomedia es describir la naturaleza dual de la realidad, donde el entrelazamiento de ambos aspectos proporciona una visión cómica y trágica de la vida.

La tragicomedia se utiliza principalmente en los dramas y el teatro. Dado que las obras trágicas se centran exclusivamente en los protagonistas y las obras de comedia carecen de foco y preocupación, se crea la tragicomedia como un tipo de juego donde se desarrolla un modo de vida a través del absurdo y la seriedad.

Primera ley de la tragicomedia

Esta ley describe que en cualquier obra que tenga drama y comedia, el drama aumenta proporcionalmente con el nivel de tensión en la historia, mientras que en la comedia funciona de manera contraria.