Monocotiledóneas y dicotiledóneas

Las plantas se pueden separar en dos categorías distintas: monocotiledóneas y dicotiledóneas. Estas difieren en cuatro características estructurales distintas: las hojas, los tallos, las raíces y las flores. Sin embargo, las diferencias más estrictas comienzan desde el inicio del ciclo de vida de la planta, en la semilla.

Monocotildóneas Dicotiledóneas
Cotiledón 1 2
Tipo Angiospermas. Angiospermas.
Tipos de raíz Fasciculada. Pivotante.
¿El tallo está ramificado? No. Sí.
Haces vasculares del tallo Numerosos y dispersos. Pocos y dispuestos en anillos.
Estructuras florales 3 sépalos y 3 pétalos o múltiplos de 3. 4 o 5 pétalos o múltiplos de 4 o 5.
Polen El tubo de polen contiene un solo poro o surco (monocolpado). El tubo de polen tiene tres o más poros o surcos (tricolpado).
¿Cómo son las venas de las hojas? Paralelas. Ramificadas.
Crecimiento secundario Ausente Presente
Ejemplos Caña de azúcar, maíz y trigo, entre otras. Mango, neem y girasol, entre otras.

 

Apicultura

Un trabajo realmente impecable, cada una cumple su función y juntas consiguen fabricar un alimento dulce muy saludable. Ellas son las abejas que elaboran miel; luego el hombre por medio de la apicultura la extrae para comercializarla. ¿De qué se trata esta técnica? Con lujo de detalle te explicamos cómo se lleva a cabo este procedimiento.

La apicultura es el arte de criar las abejas manteniéndolas en un ambiente apto para su óptimo desarrollo. Posteriormente se lleva a cabo la cosecha de la miel o de otros productos que se pueden obtener a partir de este procedimiento.

Para convertirse en un apicultor es necesario instruirse sobre la biología de las abejas, el correcto funcionamiento de las colmenas modernas y las posibles enfermedades que pueden padecer. Además se debe saber en qué momento es conveniente realizar la extracción y qué cantidad. De este modo se evitará perjudicarlas.

Generalmente durante la primavera y verano los apicultores realizan tareas de control de la población y extraen miel. Cuando llega el invierno o la estación de receso llevan a cabo la preparación del material de madera, para la temporada que viene en donde alojarán las nuevas familias. Además verifican las condiciones sanitarias de la colmena para evitar plagas.

Actualmente se trabaja con colmenas artificiales las cuales son muy variadas y han ido evolucionando con el tiempo. Las primeras que se utilizaron eran rusticas y estaban construidas con troncos huecos o cestos de mimbre; con el tiempo se fue expandiendo el uso de diferentes tipos de cajas de madera, más prácticas y manejables, dentro de las cuales se encuentran los panales.

Para poder llevar a cabo esta actividad, es fundamental la utilización de trajes especiales para protegerse de las posibles picaduras. Además, son necesarias otras herramientas para poder extraer los productos sin generar daño en la colmena.

Elaboración y extracción de la miel

Las protagonistas de la elaboración de la miel son las abejas, ellas extraen el néctar de las flores, le adicionan enzimas existentes en su organismo y, dentro de su cuerpo, lo transforman en miel. Luego, lo depositan en los paneles donde la almacenan.

La época de mayor producción es durante el verano. La miel que acumulan en ese tiempo la emplean para sobrevivir en las temporadas de frío y para alimentar a sus crías.

Los apicultores se ocupan de extraer la miel que se acumula dentro de los panales. Para esto adormecen a las abejas con un ahumador para luego quitarlas con un cepillo y evitar picaduras. Los panales cosechados los introducen dentro de un cajón, previamente preparado, con la piquera cerrada.

En segundo lugar, dentro del ambiente donde se cosecha, extraen los panales del cajón y desoperculan los marcos, es decir quitan la cera; este procedimiento lo llevan a cabo con un cuchillo especial. De este modo, rompen en forma superficial las celdillas de los paneles con miel dejando lista su extracción para el próximo paso.

Finalmente, colocan el cuadro de miel dentro de una centrífuga donde la misma es extraída por centrifugación (giros a gran velocidad). Este sistema es ideal porque no altera las propiedades de la miel.

Otro procedimiento es por presión, consiste en comprimir el panal en caliente. Si bien se consigue extraer mayor cantidad de miel, se pierden muchas sustancias beneficiosas.

Una vez extraída totalmente toda la miel, los panales son cargados nuevamente en el cajón vacío y devueltos inmediatamente, en igual cantidad, a las colmenas.

La miel cosechada es filtrada para eliminar impurezas y sometida a un choque térmico para hacerla más fluida.
El correcto cumplimiento de estos pasos es fundamental para que la miel no pierda sus nutrientes y propiedades alimenticias y medicinales.

¿Qué sabemos de las abejas?

Las abejas en su origen fueron avispas que dejaron de llevar a cabo actividades depredadoras para dedicarse al cuidado de las crías y al aprovisionamiento de polen y miel.

Actualmente estos insectos viven en grandes sociedades llamadas colonias. Tienen una organización impecable, cada abeja realiza su función de acuerdo a su edad y desarrollo físico. Dentro de la colonia encontramos diferentes castas:

• Abejas obreras
Son abejas hembras que constituyen la mayoría en la colonia. Se dedican exclusivamente a trabajar.

• Abejas zánganos
Son abejas macho que cumplen la función de fecundar a la abeja reina. Dado que no poseen aguijón no pueden alimentarse por sus propios medios y dependen de las obreras.

• Abeja reina
Por colmena se encuentra una sola reina. Nace de huevos que recibió cuidados reales y para asegurar ser la única en la colonia mata a sus competidoras antes de nacer. Si nace otra abeja reina compiten a muerte. Cumple la función de poner huevos, vive cerca de los 4 años y puede llegar a poner hasta 200.000 huevos en toda su vida.

La miel

• Se compone de varios tipos de azúcares, siendo los dos más predominantes la fructosa y la glucosa; por eso constituye una importante fuente de energía.
• Cuenta con propiedades terapéuticas antisépticas y antimicrobianas. Es por esto, que se la utiliza en cosmética para la elaboración de cremas y ungüentos para la piel con acción humectante y cicatrizante.
• Tiene sales minerales de fácil asimilación como: potasio, calcio, hierro, fósforo, magnesio, manganeso y cobre.

¿Sabías qué...?
La miel es el único alimento que no se pudre.

Equipo de protección

Los apicultores emplean un equipo de protección especialmente diseñado para su labor. En particular las abejas africanizadas son muy defensivas y pueden picar al ver amenazada su colonia. Por eso, el equipo que emplean los apicultores para trabajar con abejas europeas no sirve para las africanizadas.

Las partes del equipo de protección para abejas africanizadas son:

VELO
Sirve para proteger la cara y la cabeza, consta de una careta cubierta con un mosquitero que permite ver sin dificultad. El resto puede estar confeccionado por diferentes materiales desde una trama de hilo cañamo hasta una manta.

OVEROL
Es un vestido de una sola pieza, el pantalón va unido a la parte superior. Generalmente son de color claro porque la ropa de color oscura les molesta a las abejas.

GUANTES
Están realizados con cuero liso y suave.

BOTAS O ZAPATOS ALTOS
Sirve para proteger los pies los cuales también pueden ser atacados por las abejas.

¿Qué es la Meliponicultura?

La meliponicultura es la crianza de las abejas sin aguijón. Éstas pertenecen a la tribu Meliponini, nativas de América. Se estima que el número de especies es de alrededor de 300 y se encuentran distribuidas desde México hasta el norte de Argentina. Esta práctica no se denomina apicultura porque este término sólo se emplea en el caso que se críen abejas del género Apis.

La extracción de la miel difiere de la que se da en la apicultura, que trabaja siempre con panales. En la meliponicultura las abejas acopian miel en ánforas, éstas han de ser necesariamente rotas o trituradas para extraer el producto.

Estructura de la colmena

Como ya vimos, la colmena es el lugar donde habita la colonia de abejas. Se encuentra poblada durante todo el año por miles de abejas y una sola reina. Si bien existen diferentes tipos de colmenas las mismas cuentan con:

Techo
Cubre la colmena y se puede abrir fácilmente para verificar periódicamente su estado.

Tapa
Son cajas con panales donde se sitúa la miel elaborada por las abejas.

Alza melaría
Es un cuadro destinado a la acumulación de la miel. Tiene el mismo tamaño que la cámara de cría para facilitar el intercambio.

Cámara de cría o alza inferior
Es un cajón donde se sitúan los cuadros, se coloca la reina y los estados inmaduros (huevo, larva y pupa). En ella cuelgan 10 cuadros en forma longitudinal uno al lado del otro y en los que las abejas construyen sus panales de cera para criar y para reservar polen y miel.

Entre la cámara de cría y el alza se puede colocar la rejilla excluidora, que consiste por lo general, en un marco de madera y una rejilla de alambre galvanizado. Esta rejilla se coloca con el fin de impedir que la reina suba a poner huevos al alza de la miel.

Piso
Es el soporte de la colmena, consta de una piquera que es la entrada de la colmena con guardapiquera regulable (con una entrada más amplia para el verano y más pequeña en invierno). La función del guardapiquera es proteger el interior de la colmena del frío y del pillaje de abejas de otras colmenas.

¿Sabías qué...?
Las antenas de las abejas sirven para localizar flores.

Productos de la apicultura

Del trabajo de las abejas también se pueden obtener otros productos, a saber:

Polen
Las abejas extraen el polen de las flores y forman pequeñas bolas con él. Luego lo almacenan en sus panales, en pequeñas celdas especialmente dedicadas a este fin. El polen es rico en proteínas (casi todos los aminoácidos esenciales), y es fuente de vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Además de nutrir y aumentar la actividad enzimática, esencial para el buen funcionamiento del metabolismo, equilibra el pH de la sangre y aumenta la hemoglobina, por lo que es un buen regenerador sanguíneo. Sin embargo, es un desencadenante para muchas personas que tienen alergias y asma.

Propóleo
El propóleo es una sustancia resinosa empleada por las abejas para cubrir y proteger la colmena. Es antibacteriano, antiviral, inmunoestimulante, antiinflamatorio, cicatrizante y ligeramente analgésico. La clave de todas sus propiedades se encuentra en los flavonoides; es decir, en unos compuestos que se encuentran en todas las plantas -existen más de 300 variedades- y de los que se sabe que son unos importantes regeneradores del daño celular vegetal debido a sus propiedades antioxidantes.

Jalea Real
La Jalea Real es un líquido de aspecto viscoso, de color blanco cremoso sumamente nutritivo, secretado por las glándulas hipofaringeas localizadas en la cabeza de las abejas nodrizas. Este producto está indicado específicamente para mejorar el sistema óseo-articular, el sistema genital y la regeneración celular.

Cera
La cera se encuentra en los panales, es una grasa segregada por las glándulas de las abejas obreras jóvenes. Desde hace siglo se la ha utilizado para hacer velas o como elemento de combustión. En cosmética, se la emplea en forma de cremas o de ungüentos, debido a las propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. También es un excelente producto depilatorio.

El mundo de las plantas

El reino vegetal, mundo de colores y aromas diversos, sorprende en su aparente calma con una variedad de especies y procesos naturales muchas veces imperceptible para el hombre.

Al recorrer con atención nuestro planeta es fácil dejarnos sorprender por la inmensidad de curiosidades que posee. El complejo mundo de los seres vivos es una de ellas, tema que desde hace varios siglos es investigado y estudiado por el hombre.

A medida que fueron transcurriendo los años, los descubrimientos han permitido encontrar y distinguir nuevas especies junto a un variado conjunto de características asombrosas, impensado para los científicos de antaño. La necesidad de clasificar y ordenar este mundo desembocó en la creación de los denominados reinos, esto es, las divisiones de los seres vivos en grupos.

En la actualidad se habla de cinco reinos: Monera (bacterias), Protista (algas, protozoos, mohos del limo y otros organismos acuáticos y parásitos menos conocidos), Fungi (líquenes y hongos), Animalia (vertebrados e invertebrados) y Plantae (musgos y plantas en general). En este artículo nos ocuparemos de desarrollar este último.

El reino plantae

Dentro de este grupo se han incluido alrededor de 260 mil especies de plantas. Una de las principales características de este reino es que todos sus miembros poseen clorofila, un pigmento de color verde que les permite transformar en energía química, la energía lumínica que proviene del sol y utilizarla para sintetizar sustancias alimenticias. Por este rasgo se dice que son seres autótrofos, es decir, que fabrican su propio alimento. Este proceso, denominado fotosíntesis, será desarrollado en una infografía, al finalizar el artículo.

La historia de este reino no es muy diferente de la de los demás seres vivos. Como ya sabemos, la vida comenzó en el agua, por lo que es probable que las algas, que son plantas acuáticas, fueran las antecesoras de este grupo. En este medio cuentan con características muy particulares: no se desecan, se mantienen con un adecuado sostén y se reproducen fácilmente debido a que el agua sirve como dispersante de las esporas que producen para reproducirse. Además, el ambiente es adecuado para promover el encuentro de las gametas en la reproducción sexual.

Con el paso del tiempo y los procesos evolutivos que se fueron dando, las plantas llegaron a la tierra y adquirieron nuevas características, pero para adaptarse al nuevo medio tuvieron que adecuar ellas mismas las propiedades que antes poseían en el agua. Para ello desarrollaron:

• Hojas: absorben la luz solar para llevar a cabo el proceso de fotosíntesis.
• Raíces: permite fijar la plata al suelo y sirve para absorber el agua y las sales del medio.
• Tallos: mantienen erguidas a las plantas y a las hojas expuestas al sol.
• Vasos: son los encargados de distribuir el alimento y el agua por la planta.
• Medios de reproducción: antes el agua jugaba un rol fundamental en este proceso, pero fue reemplazado por otros medios, como las flores y el polen.
• Semillas: son esenciales para que el cigoto no se deseque.
• Cutícula: es una cubierta impermeable que no permite que el agua se pierda por evaporación.

Plantas no vasculares

Las primeras plantas que aseguraron el paso a la vida terrestre fueron las no vasculares. Entre sus principales características se encuentran la ausencia de vasos conductores, frutos y flores.

Al estudiar la estructura de estos seres podemos notar los cambios que sufrieron las plantas acuáticas para conquistar la tierra firme. Notaremos entonces que se fijaron a sustratos húmedos mediante rizoides, en lugar de raíces, y desarrollaron un talluelo con pequeñas hojuelas que contienen clorofila.

Polytrichum commune, es una especie de musgo.

Como ya se ha mencionado previamente, el desarrollo de la cutícula fue una de las características más relacionadas con la conquista de la superficie terrestre. Esta capa cerosa externa está compuesta por una sustancia llamada cutina que reviste todas las partes de la planta que se encuentran expuestas. La cutícula cuenta con unos poros (estomas) para realizar el intercambio de gases necesario en el proceso de fotosíntesis, pero tiene también una función protectora que retarda la desecación y la defiende de bacterias y hongos.

Las hepáticas

Las marcantiofitas, también llamadas hepáticas por su forma similar al hígado, son plantas con poros que no son considerados verdaderos estomas, pero que de todos modos les permiten intercambiar los gases para realizar la fotosíntesis.

Planta marchantia, es un género de las hepáticas.

Como ya mencionamos, estas plantas no poseen raíces sino que se anclan al suelo por medio de los rizoides y viven en lugares húmedos, sobre rocas y en el suelo. Sin embargo, también pueden crecer sobre los troncos de los árboles.
Las plantas hepáticas se reproducen sexualmente por medio de gametas sexuales y pueden hacerlo asexualmente mediante gemación o fragmentación.

Los musgos

Los musgos, también conocidos como briofitos, representan otro de los grupos de plantas que aparecieron en la tierra por primera vez. Su estructura es muy sencilla y suelen habitar en lugares sombríos sobre piedras, corteza de árboles y en lugares húmedos o cercanos al agua. Los musgos, al igual que las plantas hepáticas, no tienen tejidos vasculares, es decir, carecen de verdaderos vasos para conducir el agua, los minerales y los nutrientes.

Este tipo de plantas se reproducen sexualmente mediante gametas sexuales y asexualmente por medio de esporas. En el primer caso, los anteridios, que son los órganos reproductores masculinos, son los encargados de producir gametas que nadan hacia la gameta femenina en los días de humedad. De esta unión surge un cigoto que crece hasta formar un esporofito, esto es, un es un tallo sin hojas que queda unido al gametofito.

Los musgos contribuyen a formar el suelo donde luego se desarrollan otros vegetales por ello tienen gran importancia ecológica.

Por otro lado, la reproducción asexual se inicia en el extremo del esporofito, donde se forma una cápsula que contiene unas células especiales llamadas esporas. En estaciones secas, las esporas se liberan y, movilizadas por el agua o por el viento, germinan en lugares con condiciones adecuadas.

Es interesante destacar que los musgos cumplen un rol fundamental dentro de la dinámica de los bosques debido a que mantienen la humedad, detienen la erosión, interceptan la lluvia, absorben los contaminantes del aire y favorecen el desarrollo de muchas plantas y animales.

Las plantas vasculares

La principal diferencia entre el grupo de plantas no vasculares y el de plantas vasculares es que estas últimas cuentan con verdaderos vasos de conducción que se ocupan de transportar agua, minerales y nutrientes orgánicos a través de todo el cuerpo.

Además, poseen órganos definidos (raíz, tallo con corteza y hojas), lo que quiere decir que están formados por tejidos diferenciados compuestos por células de distinto tipo. Algo similar ocurre con los órganos humanos: las células del estómago tienen características que las distinguen respecto a las del corazón, por ejemplo.

Otra cualidad importante de este grupo es que han desarrollado estrategias muy variadas para permitir el encuentro de gametas sin depender del agua.

Se conocen unas 10.000 especies de helechos distribuidas por todo el mundo.

Las plantas sin semilla: las Pteridofitas

Los principales representantes de este grupo son los psilófitos, licopodios, equisetos y los helechos, aunque también pueden encontrarse otras especies. Lo que más se destaca de estas plantas es que no cuentan con semillas y que el color verde predomina en todo el cuerpo debido a que no tienen flores.

Por lo tanto, para reproducirse, deben valerse de las esporas, aunque para ello es determinante que cuenten con las condiciones necesarias: fundamentalmente presencia de agua.

Los equisetos son plantas homospóricas dado que todas sus esporas son iguales.
Esporas de helecho.

Las plantas con semilla: las espermatofitas

Una de las particularidades de las espermatofitas es que producen semillas. Este pequeño grano que aparenta ser una estructura simple es el responsable de la reproducción y el crecimiento de estas plantas.

Un esporofito joven reposa en su interior, es decir, el embrión. Cubierto por una capa protectora que recibe el nombre de cubierta seminal, se encuentra acompañado muchas veces por un tejido de reserva.

Esta protección proviene del esporofito materno y al embrión la capacidad de que se mantenga protegido por muchos años de las condiciones ambientales. Germinará cuando las condiciones de temperatura y humedad del ambiente sean propicias para que se desarrolle el nuevo individuo.

Las espermatofitas se clasifican en gimnospermas y angiospermas. Las primeras se caracterizan por tener semillas desnudas y carecer de flores, como ocurre por ejemplo con el pino, el cedro y el abeto. En este caso, el viento es el encargado de transportar los granos de polen hacia los micrópilos de los óvulos, esto es, una abertura por la que acceden.

Por otro lado, las angiospermas son plantas con flores que dan semillas protegidas. Además, son especies que se adaptan a diversos ambientes y que se posee sus órganos reproductores en la flor, donde se produce la fecundación.

Los pinos pertenecen al grupo de las coníferas y, dentro de éste, a la familia de las pináceas.

Las flores

Un apartado aparte merecen las flores debido a que son partes de la planta con una complejidad increíble. Se cree que las primeras aparecieron hace 120 millones de años, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra, pero habrían comenzado su período de apogeo hace 65 millones de años, justo cuando estos inmensos reptiles desaparecían.

Los intensos aromas y la belleza de sus colores no son una obra azarosa de la madre naturaleza. Estas características les permiten atraer a varios insectos y animales que se posan sobre ellas impregnándose de granos de polen. De esta manera, estos seres vivos sirven como medio para transportarlos a otra flor y, de este modo, juegan un rol importante en el ciclo reproductivo de las flores.

También hay especies que poseen en sus flores un líquido azucarado, el néctar, que atrae a las abejas y a los colibríes. Así, las abejas disponen de estos elementos a modo de alimento al tiempo que las flores se valen del insecto para ser polinizadas. Algo similar ocurre con los colibríes que aprovechan la misma fuente alimenticia. Estos animalitos cuentan con una larga lengua que les permite succionar el néctar y la capacidad de batir sus alas hasta 70 veces por segundo para mantenerse en el mismo sitio mientras realizan la extracción.

Básicamente, las partes de la flor pueden dividirse en dos grupos:

• ÓRGANOS REPRODUCTORES:

Androceo: es el órgano reproductor masculino. Comprende a los estambres, gónadas formadas por un filamento que en su extremo tiene una bolsita (antera) donde se encuentran los pequeños granos de polen (gametofitos masculinos que forman las gametas masculinas).

Gineceo: es el órgano reproductor femenino. Comprende uno o varios estigmas, al estilo y al ovario. El ovario y el estigma se encuentran conectados mediante el estilo, un órgano con forma de tubo por medio del cual pasan los granos de polen al ovario.

• PARTES PROTECTORAS:

Carpelos: son hojas fusionadas que forman al androceo y al gineceo.
Sépalos: son hojas modificadas verdes que forman el cáliz protegiendo a la flor.

Pétalos: son hojas de colores brillantes que forman la corola. Promueven la polinización.

La polinización

Transportar el polen de una flor hacia otra sería una tarea imposible si las plantas debieran valerse únicamente de sus capacidades. En su lugar aparece la polinización, nombre con el que se conoce al proceso por el cual se transporta el grano de polen hasta el óvulo. En las plantas acuáticas esta tarea es realizada por el agua que actúa como medio para encontrar a las gametas, pero en las plantas terrestres el proceso debe darse de otra forma distinta.

Algunos granos de polen están provistos de pequeños pelos que les facilita viajar, ayudados por el viento, hacia otras flores. Hay otros que se adhieren al pelo de los animales mediante unos ganchos. Ninguno de estos viajes sería posible sino fuera porque los granos de polen, a pesar de ser diminutos, poseen una estructura fuerte que protege al gameto masculino y evita que pierda agua.

Granos de polen.

Alergia

Una alergia es una reacción desproporcionada del sistema inmunitario a una sustancia que es inofensiva para la mayoría de la gente. Pero en una persona alérgica, el sistema inmunitario trata a la sustancia (denominada alérgeno) como un invasor y reacciona de manera inapropiada, provocando síntomas que pueden ir de las molestias leves a problemas que pueden poner en peligro la vida de la persona. Generalmente las personas alérgicas, son sensibles a más de una cosa.

Los agentes alergénicos (alérgenos) más frecuentes son:

• Acaros del polvo
• Pelos de animales
• Polen
• Picaduras de insecto
• Esporas de moho
• Ciertos Medicamentos
• Algunos alimentos

Las enfermedades alérgicas más comunes son el asma, la rinitis, la urticaria, la conjuntivitis y los eczemas.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas son muy variados en cuanto a su localización, variedad y gravedad. Una reacción alérgica puede incluso llevar a la muerte (shock anafiláctico) pero en general es leve.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Estornudos
  • Congestion nasal
  • Picazón en garganta y nariz
  • Tos seca
  • Dificultad para respirar
  • Lagrimeo y enrojecimiento de los ojos
  • Ronchas o erupciones en la piel
  • Hinchazón

¿Cómo se trata?

No existe una cura real para las alergias, pero es posible aliviar sus síntomas. La única forma de controlar las alergias es reducir o eliminar la exposición a los alergenos.

El tratamiento de las alergias es sintomático para ello se emplean distintos tipos de medicamentos, dependiendo del del tipo y gravedad de los síntomas e incluyen : antihistamínicos, corticoides, broncodilatadores, etc.

¿Cómo puede prevenirse?

Lo ideal es evitar el contacto con los alérgenos. Para evitar el contacto de alergenos transportados por el aire, se pueden adoptar medidas como:

  • Limpiar la casa frecuentemente.
  • No permitir que los animales domésticos entren en los dormitorios de la persona que padece alergia.
  • Retirar las alfombras en los dormitorios de la persona que padece alergia.
  • No colgar cortinas gruesas y no tener objetos que tienden a acumular polvo.
  • Evitar los lugares húmedos, como los sótanos, y mantener limpios y secos el baño y otros lugares donde se tiende a formar moho.

Pronóstico

La mayoría de las alergias se pueden tratar sin dificultad con medicamentos.
Algunos niños pueden superar una alergia con el tiempo, especialmente las alergias a los alimentos. Sin embargo, una vez que una sustancia haya provocado una reacción alérgica, sigue afectando a la persona

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)
http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48-temas-de-salud-de-la-a-a-la-z/355-alergia