Delicias de la República Democrática del Congo

Llegamos a la cocina del congo democrático, un país ecuatorial cuyos alimentos y frutos lo caracterizan. En esta nación se puede disfrutar de una gastronomía sencilla de sabores deliciosos, que se consiguen gracias a la excelente calidad de los ingredientes utilizados en su elaboración.

La conducta al momento de comer, varía según la cultura de cada lugar. En las áreas urbanas es muy frecuente la utilización de cubiertos de plata, mientras que en las rurales, la gente suele comer con la mano derecha. En muchas ocasiones, hombres y mujeres cenan por separado y posteriormente lavan sus manos en cuencos con agua templada. Los alimentos pueden servirse en porciones individuales, o tomarse de una fuente común, dependiendo de la costumbre local.

Entre los alimentos base de la República Democrática del Congo se encuentran la mandioca (yuca), el arroz, las patatas (papas), los plátanos, las alubias, el maíz, el pescado y los cacahuetes (maníes). Se caracteriza también por ser una región con gran diversidad de frutas y verduras.

El plátano es un alimento típico de la región.

FUFÚ

También conocido como pirao, o funje en Angola, el fufú constituye la base de la alimentación en muchos países subsaharianos. Se trata de un acompañamiento para todo tipo de estofados o salsas. En primer lugar se corta un trozo con la mano y luego se lo ahueca para acompañar la sopa o el plato principal. Según la costumbre de cada región, también suele comerse con cubiertos.

La forma de prepararlo ha ido variando a medida que el fufú se extendió a lo largo del continente. En África Occidental es normal utilizar raíces del ñame o plátano, mientras que en África Central se suele cocinar añadiendo sémola de maíz, puré de papa e incluso arroz.

La mandioca: uno de los alimentos más consumidos en el país.

MOAMBE

Es el plato nacional y se trata de un estofado tradicional africano compuesto por la fruta de la palmera aceitera africana. Esto conforma una densa salsa roja que se acompaña con trozos de ternera, pollo o cordero.

Para hacer este típico plato, se coloca la carne marinada junto con cebollas troceadas en una cacerola de hierro y se deja que la carne se haga a fuego lento hasta que queda ligeramente dorada. Así se le añade agua y tomates picados antes de bañarlo con la salsa de palmera aceitera. Se deja estofar durante una hora y se sirve con fufú.

CHIKWANGUE

También llamado kwanga, es un alimento tradicional de la cuenca del Río Congo. Es un pan de mandioca macerado, envuelto en una hoja de bananero y hervido en agua. Tiene una consistencia elástica y tiene muy pocos nutrientes. En general, se utiliza para acompañar otros platos, o para comer mojándolo en salsa. La más típica de la región es la salsa Pili-Pili, que también suele acompañar carnes y comidas con su picante sabor.

¡A COCINAR FUFÚ DE SÉMOLA!

Ingredientes
2 o 3 tazas de sémola molida.
2 o 3 tazas de harina de arroz.

Preparación
1. Poner agua a hervir.
2. Añadir la sémola poco a poco sin dejar de mezclar utilizando una cuchara de madera.
3. Dejar hervir durante unos minutos sin dejar de revolver, hasta que la mezcla comience a tomar consistencia espesa.
4. Agregar la harina de arroz y mezclar durante otros diez minutos.
5. Servirlo caliente.

Pimiento para salsa Pili-Pili.

¡A COCINAR POLLO CON SALSA PILI-PILI!

Ingredientes
-2 tazas de salsa de tomate.
-el jugo de un limón.
-1/3 de taza de cebolla bien picada.
-un pimiento africano o antillano.
-Una pechuga de pollo.

Preparación
1. Mezclar todos los ingredientes de la salsa con una batidora.
2. Dejar reposar dentro de un frasco en el refrigerador.
3. Cocinar la pechuga de pollo en el horno.
4. Una vez cocinada, verter la salsa sobre el pollo y dejar hornear durante 5 minutos.

Piacopos

Existe un pueblo que habita entre el río Meta y el río Guaviare en Colombia, y en las riberas del río Orinoco en Venezuela: se trata de los piapocos. Aunque su población es de aproximadamente 3.000 personas, su cultura y tradiciones forman parte del invaluable legado de los pueblos originarios de América.

Ubicación

El pueblo piapoco se localiza en territorios correspondientes a Colombia y a Venezuela. En la parte colombiana se ubican en varias localidades, especialmente en los departamentos Meta y Vichada, mientras que en el territorio venezolano se ubican en las riberas del río Orinoco en el estado Amazonas.

Los piapocos se localizan entre Colombia y Venezuela.
Los piapocos se localizan entre Colombia y Venezuela.

Origen del nombre

En el idioma piapoco la palabra Dzase (Cháse) significa “tucán” y debido a que este pueblo se identifica con el ave, ellos mismos se autodenominan Dzase que podría traducirse como “gente del tucán”, una traducción de esa palabra dio origen al término “papioco”. Otro término usado para referirse a esta tribu es el de wenaiwika, que quiere decir “gente”. También existen otras denominaciones para este pruebo como enaguas, yapaco, cumanaica y cuipoco, entre otros.

El nombre de piapoco deriva de la traducción al español de la palabra Dzase que significa “tucán”.
El nombre de piapoco deriva de la traducción al español de la palabra Dzase que significa “tucán”.

Organización social

Los piapocos mantienen una organización familiar bajo una autoridad patriarcal y presentan un sistema de clanes patrilineales, se agrupan en cinco fatrías con un ancestro mítico común y con un territorio específico. Los dirigentes de cada fatría se ubican a la cabeza de su sistema organizacional, es decir, representan la mayor autoridad política del grupo y se encargan de tomar las decisiones más importantes.

Esta tribu practica la exogamia con otros clanes y con pueblos vecinos en la cual se prohíbe que miembros de un mismo clan contraigan matrimonio.

Los misioneros católicos sucedidos después por los misioneros evangélicos influyeron considerablemente en la dinámica cultura de esta tribu. Actualmente, la mayoría de los piapocos se consideran evangélicos y han abandonado muchas de las prácticas culturales originales. Una de ellas la figura del chamán, que en algunas comunidades ha sido sustituida por el capitán, término que hace referencia al pastor de la comunidad y su aparición fue fomentada por los grupos misioneros evangélicos.

Los misioneros católicos y evangélicos influyeron en el cambio de muchas costumbres originales del pueblo piapoco.
Los misioneros católicos y evangélicos influyeron en el cambio de muchas costumbres originales del pueblo piapoco.

Lengua

La lengua piapoco forma parte de una de las grandes familias lingüísticas de América: el arawak. De acuerdo a los últimos censos, la población piapoco se ha reducido y con ello lo ha hecho su lengua también, que actualmente se encuentra en peligro.

Los gobiernos deben trabajar por mantener vivas las lenguas de los pueblos originarios, ya que representan en sí mismas un patrimonio cultural.
Los gobiernos deben trabajar por mantener vivas las lenguas de los pueblos originarios, ya que representan en sí mismas un patrimonio cultural.

Cosmología

La creencia original del pueblo papioco sostiene que Furna Minali o Kuwai permitió que este mundo fuera habitable al derrotar a una anaconda carnívora denominada Kemeine, a la que envió después al espacio. Kuwai organizó a la sociedad humana y le otorgó a cada pueblo su idioma.

Vivienda

Originalmente, los piapocos se dedicaban a la caza y a la recolección de frutos silvestres y llevaban un estilo de vida seminómada, lo que hacía que sus viviendas fueran refugios primitivos elaborados con palmas.

Actualmente, el estilo de vida de este pueblo ha cambiado, sus viviendas se construyen para que sean más permanentes que en el pasado ya que ahora se dedican a la agricultura como una de sus principales actividades económicas y por ello se asientan en un lugar fijo. Las paredes de sus casas pueden estar hechas de barro o de palma.

Las viviendas normalmente miden cuatro por nueve metros y presentan entre uno y cuatro cuartos o dormitorios.
Las viviendas normalmente miden cuatro por nueve metros y presentan entre uno y cuatro cuartos o dormitorios.

Economía

Los piapocos comparten sus actividades económicas en tres rubros básicos: la agricultura, la caza y la pesca. En el ámbito agrícola podría decirse que sus principales cultivos son la yuca y el maíz, sin embargo, también producen otros vegetales como el frijol, la piña, el ají y el plátano, entre otros.

La pesca proporciona una buena fuente de proteínas durante el verano y es realizada en ríos, caños y lagunas, de donde logran recolectar peces, ranas, tortugas y camarones. De igual forma, los hombres de la tribu cazan animales de la fauna endémica como venados, dantas, babillas y ciertas especies de aves.

Los hombres emplean el arco y la flecha en sus actividades de caza y de pesca.
Los hombres emplean el arco y la flecha en sus actividades de caza y de pesca.

Los miembros de la tribu también practican actividades pecuarias como la cría de gallina, de cerdos y de ganado vacuno que usan principalmente para su consumo.

Las mujeres de la etnia practican la alfarería y producen ollas y tazas de barro que luego comercializan. Por otro lado, tanto hombres como mujeres elaboran hamacas de fibra de palmas para fines personales o comerciales. De este modo, la artesanía también forma parte de la economía de este pueblo.

El pueblo indígena y la explotación de recursos naturales

Los recursos naturales de nuestro planeta constituyen la base del sustento, la cultura y la identidad de los pueblos indígenas; muchos de ellos viven en áreas ricas en recursos vivos y no vivos, que incluyen bosques con abundante biodiversidad, agua y minerales.

Hoy en día, la supervivencia e integridad de estos pueblos requiere el reconocimiento de sus derechos a los recursos encontrados en sus tierras.

Los pueblos indígenas tienen derechos de propiedad sobre los recursos naturales que están presentes en sus territorios.

Demanda mundial de recursos naturales

Por la actual globalización económica, en el último cuarto de siglo se ha generado una búsqueda a gran escala de combustibles fósiles y recursos minerales por parte de las empresas mineras, pero estos son cada vez más escasos. Esta búsqueda ha llevado a la industria extractiva a regiones cada vez más vulnerables y remotas del planeta, donde predominan los grupos indígenas.

La creciente demanda mundial de productos básicos que se extraen de los recursos naturales, junto con años de precios históricamente altos, particularmente a partir del 2000, han generado decenas de proyectos extractivos.

Muchos de los proyectos de extracción se construyen cerca o en las tierras de los pueblos indígenas.

Los proyectos de mega minería son muy intensivos, el costo de extracción es enorme y puede tomar muchos años en obtener rendimientos significativos de la inversión.

¿Sabías qué...?
Se estima que el 85 % de las áreas protegidas designadas en América Central están habitadas por pueblos indígenas.

Para los gobiernos, el ingreso del sector extractivo contribuye significativamente al Producto Interno Bruto (PIB) en los países en desarrollo. Los ingresos extractivos pueden utilizarse para financiar programas sociales de educación y alivio de la pobreza, como sucede en Brasil y Venezuela. Pero lamentablemente, a menudo también fomentan la corrupción, el conflicto y en el caso de los pueblos indígenas, un lento “genocidio cultural”.

Explotación a nivel mundial

En regiones como América Latina, los problemas que enfrentan las comunidades aborígenes están centrados en la minería y la tala; por ejemplo, en América del Norte la minería de alquitranes, en el Ártico hubo conflictos sobre parques eólicos y minería de hierro, mientras que en África se destinaron miles de hectáreas de tierra para corporaciones o gobiernos extranjeros.

Todos los gobiernos suelen perseguir un paradigma de desarrollo dominante en el que hoy día los pueblos indígenas no tienen realmente un lugar y eso es un problema.

Gran parte de los pueblos indígenas viven en Asia

La Fundación del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia, AIPP por sus siglas en inglés, señaló que dos tercios de los 370 millones de pueblos indígenas autoidentificados en el mundo viven en Asia y esas personas se encuentran actualmente marginadas y subordinadas económica, política y culturalmente.

Según el informe emitido, la causa de esta situación en la región está relacionada con la militarización, el saqueo de recursos, la reubicación forzada, el genocidio cultural y la discriminación en la vida cotidiana de los indígenas.

Como medida para mitigar esto, la AIPP llamó a los gobiernos de Asia a respetar la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos.

Según la AIPP, el gobierno debe tener la obligación moral de respetar estos acuerdos.

Derechos y asuntos legales

Es seguro que los pueblos indígenas han sido reconocidos, pero lo que no escapa de la vista del mundo es que el reconocimiento legal no significa que se respeten los derechos, territorios, recursos y culturas de estos pueblos. Gobiernos, corporaciones, madereros, campesinos, ganaderos y muchos otros todavía codician sus tierras y recursos, además de que siempre encuentran las maneras de adquirirlos.

La emergencia toma la forma de desalojos de tierras, desplazamientos, violencia estatal y corporativa, y reubicaciones forzadas contra grupos indígenas. Tales conflictos en Centroamérica son frecuentes y violentos, pero rara vez se cubren en la prensa internacional.

Detrás de las protestas generalmente hay preocupaciones sobre los recursos naturales o contaminación por actividades de minería, petróleo, energía y tala.

Esta crisis sobre la tierra y los recursos naturales es lo que explica principalmente por qué los asuntos indígenas son también cuestiones ambientales y de desarrollo.

La jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos sobre el derecho de los pueblos indígenas a la propiedad comunal, ha incorporado explícitamente dentro del ámbito material de este derecho que los recursos naturales tradicionalmente utilizados por los pueblos indígenas y vinculados a sus culturas, incluidos los usos que son estrictamente materiales y otros usos de carácter espiritual o cultural, se deben respetar.

Conservación ambiental

Una cuestión de contención es la coincidencia y el conflicto entre las estrategias de conservación y los pueblos indígenas. El hecho de que las áreas habitadas por los pueblos indígenas a menudo también se consideren cruciales para la conservación ha sido foco de conflicto y debate.

El estilo de vida de subsistencia de los pueblos indígenas es menos destructivo para el medio ambiente que las economías agroindustrializadas de los pueblos no indígenas.

A menudo se observa que los pueblos indígenas tienen una relación intuitiva con la naturaleza, una riqueza de conocimientos tradicionales y han utilizado las prácticas de manejo de recursos naturales durante siglos para preservar sus tierras.

Cultura Agrícola Avanzada

Los timotos y los cuicas, indígenas que poblaron los Andes venezolanos, emplearon métodos avanzados para vencer los obstáculos de la topografía del terreno. Para sus cultivos construyeron terrazas o andenes, técnica ideada por ellos con el fin de evitar la erosión y conservar la capa vegetal.

El papel de mayordomía de los pueblos indígenas apoya firmemente la posibilidad de colaboración con organizaciones de conservación para mantener la biodiversidad. Sin embargo, se ha sugerido que hay diferencias inherentes e irreconciliables en las agendas de los pueblos indígenas y los conservacionistas. Mientras que los primeros se preocupan principalmente por su bienestar económico y la protección de sus tierras para su propio uso, estos últimos quieren mantener la naturaleza intacta, en la que se priorizan las áreas protegidas y programas basados en la ciencia biológica y ecológica.

Los refranes

El refrán o proverbio es una frase corta o dicho que presenta una enseñanza. Proviene de las experiencias de los pueblos, acumuladas a través de los siglos, y que el folklore ha ido adaptando al conocimiento propio de cada pueblo.

El refrán es una oración breve, de carácter sentencioso y de fácil memorización. Por más que sea muy corta, el interlocutor entiende perfectamente el significado del refrán, ya que éste se enmarca dentro del lenguaje popular, es sencillo y de simplicidad gráfica.

El objetivo del refrán es dejar una enseñanza en las personas.

Suele tener una característica común que es la del anonimato. Sus fuentes se suelen remontar a la Antigüedad, describiendo la mayor parte de las veces la simpatía o antipatía entre personajes, ciudades o regiones más o menos próximas.

Los refranes forman una parte importante en la tradición oral hispana, en muy pocas palabras ofrecen consejos relacionados al modo de entender la vida. Es por eso, que al interpretar un refrán es fundamental entender cada palabra y, a la vez, pensar ampliamente en su significado. Por ejemplo, el refrán “quien duerme mucho, poco aprende” significa que las personas perezosas no avanzan en la vida.

 

Los refranes suelen ser trasmitidos de generación en generación.

Por lo general, los refranes se transmiten de generación en generación, en la educación familiar, los padres en su papel de orientadores de sus hijos, utilizan los refranes como recursos válidos que sintetizan toda la transmisión de la enseñanza y de los valores que quieren inculcar. Son vivos ejemplos los refranes siguientes: “Al que madruga, Dios lo ayuda, “En casa de herrero, cuchillo de palo”, “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, etc.

Agricultura indígena

Los pueblos indígenas pueden contribuir significativamente al debate sobre la agricultura familiar gracias a su riqueza de conocimientos tradicionales, espiritualidad y comprensión de la gestión de los ecosistemas.

Los pueblos indígenas son un grupo muy diverso adaptado a vivir en muchos ambientes diferentes, pero siempre en estrecha relación con la naturaleza; comparten varios elementos claves en sus medios de subsistencia que los distinguen. Con respecto a sus sistemas alimentarios, éstos combinan la recolección, la caza y el cultivo.

El trabajo se realiza a través de la reciprocidad; la unidad productora es la comunidad o el clan y dependen de recursos comunales como bosques, lagos, ríos, tierras y pastos.

Los sistemas alimentarios de los indígenas son respetuosos con el medio ambiente

Importancia de la agricultura Indígena

Los agraristas han trabajado la tierra durante miles de años y encontraron soluciones naturales para hacer frente a condiciones adversas. Protegieron las semillas de las plantas, lo que aseguró una amplia variedad de cultivos disponibles, utilizaron plantas para repeler las plagas y emplearon métodos ecológicos para mejorar la calidad del suelo.

En el siglo XX, la agricultura comenzó a depender en gran medida de los “milagros” de la industria moderna, la incorporación de productos químicos, el monocultivo y otros métodos dañinos. Sin embargo, las comunidades indígenas de todo el mundo continuaron con sus métodos tradicionales y antiguos, y los transmitieron de generación en generación según las necesidades de la comunidad y las condiciones climáticas.

 

La agricultura indígena no ha desaparecido, sólo ha sido silenciada por la avaricia corporativa y los productos químicos tóxicos.

 

Descubrimiento de la antigua sabiduría indígena

En siglos pasados, la cultura de Tiahuanaco habitó una región en las montañas andinas cerca del lago Titicaca en Bolivia, en una elevación de más de 12.000 pies, donde utilizaron un sistema de riego avanzado que ayudó a alimentar a una población numerosa.

Las técnicas que utilizaron eran desconocidas para los colonizadores españoles y siglos después fueron redescubiertas.

Las pistas de esta tecnología agrícola antigua fueron encontradas en la década de 1980 por un equipo de arqueólogos. Las más visibles fueron pequeñas ondulaciones encontradas a través de las llanuras, indicadores de un complejo sistema de canales, riego y drenaje.

¿Sabías qué...?
El conocimiento indígena es un recurso inmensamente valioso que proporciona a la humanidad ideas sobre cómo las comunidades han interactuado con su entorno cambiante.

A medida que los arqueólogos desenterraron este antiguo paisaje, creció la comprensión de su profundo significado agrícola.

Técnica waru waru para cultivar

Esta tecnología se basa en la modificación de la superficie del suelo para facilitar el movimiento y el almacenamiento del agua, y aumentar el contenido orgánico del suelo. Este sistema de riego para manejo del suelo se desarrolló por primera vez en el año 300 a. C., antes del surgimiento del Imperio Inca. Más tarde, fue abandonada tras el descubrimiento de tecnologías de riego más avanzadas. Sin embargo, en 1984 en Tiahuanaco, Bolivia y Puno, Perú, se restableció el sistema que se conoce en la región como Waru Warn, que es el nombre tradicional Quechua para esta técnica.

La técnica acuñada waru waru por los lugareños no sólo ha aumentado la productividad y la seguridad de los cultivos, sino que además, las pequeñas parcelas de tierra que utilizan las comunidades locales, no causan gran impacto al medio ambiente circundante.

Recuperar una técnica utilizada por sus antiguos parientes permite a los agricultores locales reconectarse con sus raíces ancestrales.

Con la recuperación de esta técnica, los agricultores no sólo aseguran un futuro más próspero y saludable para sus hijos, sino que también proporcionan inspiración para que el resto del mundo redescubra la sabiduría de sus raíces indígenas.

Agricultura aborigen en América

La conexión entre cultura y tierra tiene como modelo la agricultura indígena a través de prácticas de cultivo de alimentos que se adaptan a ambientes específicos y que trabajan en contraposición con procesos naturales. Las prácticas agrícolas tradicionales de los nativos americanos ejemplifican esta relación.

En América del Norte, los pueblos indígenas combinaron el maíz, los frijoles y la calabaza para crear un policultivo que actualmente se conoce como “las tres hermanas”. En las regiones húmedas, los agricultores cultivaron estas mismas plantas en montículos elevados para mejorar el drenaje, mientras que en el árido oeste plantaron en jardines deprimidos y bordeados para capturar la lluvia.

A lo largo de las Américas, los agricultores indígenas combinaron cultivos intercalados y agroforestería para producir altos rendimientos de cultivos en pequeños espacios. Por ejemplo, en las regiones montañosas de los continentes los agricultores cultivan cafetales. Éstos son sombreados con varios pisos de árboles frutales altos que forman la capa superior, cafetales en la capa intermedia y las plantas más pequeñas como chiles, cebollinos y chayotes cerca del suelo.

Los árboles protegen las plantas que tienen debajo de los vientos fuertes y las temperaturas frías, y sus hojas caídas proporcionan un abono natural.

A lo largo de la costa del Pacífico de América del Sur, los agricultores indígenas utilizaron una gama de sofisticados sistemas hidráulicos para convertir una región geográfica climáticamente extrema en un paisaje productivo.

Conservación de la biodiversidad

El papel del conocimiento indígena en la preservación de la biodiversidad es esencial para el desarrollo humano; este conocimiento sobre los recursos fitogenéticos es una herramienta invaluable en la búsqueda de nuevas formas de conservar y utilizar estos recursos para beneficiar a las comunidades locales.

En las montañas construyeron miles de hectáreas de terrazas que redujeron la erosión, y en las mesetas excavaron jardines hundidos que redujeron el escurrimiento. En las tierras bajas propensas a inundaciones construyeron miles de plataformas elevadas con canales para mejorar el drenaje y proteger sus campos de las inundaciones repentinas. En los valles más secos de la costa construyeron campos hundidos para capturar el agua de lluvia.

En general, estas prácticas fueron sostenibles y perduraron durante miles de años hasta que fueron interrumpidas por conquistas y asentamientos coloniales. Mientras que los cultivos indígenas americanos se introdujeron en colonias y en todo el mundo, los métodos de producción de los agricultores indígenas fueron en su mayor parte evitados por las sociedades occidentales y colonizadoras durante más de 500 años.