CAPÍTULO 10 / REVISIÓN

CUERPO HUMANO Y SALUD | ¿QUÉ APRENDIMOS?

El organismo humano

El cuerpo humano es una asombrosa máquina formada por diferentes órganos que trabajan en conjunto para mantener el equilibrio fisiológico. La unidad más pequeña de cualquier organismo vivo es la célula. Las células se agrupan para formar tejidos específicos, y éstos, a su vez, se organizan para formar diferentes órganos. Todos los cuerpos vivos cumplen tres funciones: nutrición, relación y reproducción.

El metabolismo es el conjunto de pasos que el cuerpo realiza para mantener la energía necesaria para repararse, crecer y realizar actividades físicas.

Integración de funciones de nutrición

Los seres vivos interactúan con el medio, toman las sustancias nutritivas y la energía necesaria para vivir, y arrojan las sustancias de desecho. Para que esta función de nutrición se cumpla, deben realizarse distintos procesos llevados a cabo por el sistema digestivo, el sistema respiratorio, el sistema circulatorio y el sistema excretor.

En el estómago humano caben aproximadamente entre 1/2 y 2 litros de alimento.

Salud y alimentación: problemáticas humanas

Cuando el organismo no recibe las sustancias nutritivas suficientes o cuando las recibe en exceso, se producen alteraciones o trastornos alimenticios que alteran no sólo la vida social sino también la personal de quienes los padecen. Comprenden un conjunto de enfermedades tales como la hipertensión arterial, la enfermedad cardiovascular, la obesidad y sobrepeso, la bulimia, la anorexia y el colesterol alto.

Enfermedades como la anorexia y la bulimia se originan dentro de la mente.

Sistema urinario

El sistema urinario es el responsable de eliminar del organismo las sustancias tóxicas que se forman en las células y de contribuir a mantener la reacción alcalina de la sangre. Consta principalmente de dos riñones que vuelcan cada uno su contenido en la vejiga a través de tubos llamados uréteres. La vejiga evacua su contenido al exterior por medio de un conducto llamado uretra.

La vejiga humana puede almacenar aproximadamente medio litro de orina de 2 a 5 horas.

Integración de funciones de relación y locomoción

La función de relación es una de las tres funciones vitales de todo organismo vivo, permite captar información de los cambios ocurridos en el medio, procesarlos y finalmente elaborar una respuesta para sobrevivir. Su funcionamiento depende de los órganos de los sentidos, el sistema nervioso, el sistema endocrino y finalmente el aparato locomotor, que se encarga de realizar los movimientos.

Al correr se utilizan cerca de 200 músculos diferentes.

Sistema de defensas

La inmunidad es el sistema biológico de defensa y está compuesto por múltiples células ubicadas en la piel, la médula ósea, la sangre, el timo, el sistema linfático, el bazo y la mucosa. Todas estas células se trasladan por medio de la sangre y el sistema linfático hacia los órganos del cuerpo. Las frutas, los vegetales, los cereales integrales, la miel, el ajo y el pescado son sólo algunos de los alimentos que mejoran nuestro sistema inmune.

Los glóbulos blancos actúan ante alguna señal de problema, cuando detectan una bacteria o virus producen anticuerpos como respuesta. Estos anticuerpos destruyen las sustancias dañinas.

Anorexia y bulimia

La anorexia y la bulimia son trastornos alimenticios que pueden tener síntomas similares, como por ejemplo, una imagen corporal distorsionada. Sin embargo, se caracterizan por diferentes comportamientos relacionados con la ingesta de los alimentos.

Anorexia Bulimia
¿Qué es? Trastorno alimenticio. Trastorno alimenticio.
¿En qué se basa? Restricción de la ingesta de alimentos. Implica comer grandes cantidades de alimentos durante los atracones y compensar con comportamientos como el vómito para reducir el aumento de peso.
¿Afecta la salud mental y física ? Sí. Sí.
Signos conductuales y psicológicos
  • Miedo intenso a aumentar de peso o “estar gordo”.
  • Capacidad defectuosa para ver con precisión su cuerpo.
  • Baja de autoestima.
  • Relaciones inconsistentes o indeseables, la persona sólo se centra en el peso, la dieta y las calorías.
  • Alejamiento de los amigos y las oportunidades sociales.
  • Ejercicio compulsivo, depresión y ansiedad.
  • Obsesión con la comida, el peso y una imagen corporal delgada.
  • Falta total de control durante el período de atracones.
  • Abuso de laxantes o diuréticos.
  • Vómito.
  • Ejercicio excesivo.
  • Baja autoestima.
  • Consumo de una cantidad grande de alimentos durante un período específico.
  • Relaciones inconsistentes o indeseables, la persona sólo se centra en el peso, la dieta y las calorías.
  • La persona tiende a ser reservada o está muy concentrada en la comida.
  • Desaparece después de las comidas.
Síntomas físicos
  • Figura corporal extremadamente baja de peso y poco saludable.
  • Deterioro y disfunción orgánica.
  • Ausencia de menstruación.
  • Pérdida de la memoria.
  • Sensación de desmayo.
  • Deterioro y disfunción orgánica.
  • Dolor de garganta.
  • Ausencia de menstruación.
  • Pérdida de la memoria.
  • Sensación de desmayo.
  • Deterioro oral perceptible.
Relación con la comida Se basa en un control fuerte y completo. La persona es metódica y meticulosa cuando se trata de lo que come, cuándo come y cuánto come. A veces construyen rituales y rutinas al comer sólo un determinado alimento en ciertos momentos. Se basa en la falta de control. Durante un atracón, la persona puede sentirse incapaz de dejar de comer. Después de los atracones, generalmente se averguenza y se culpa por lo que hizo, lo que alimenta el deseo de purgar nuevamente.
Efectos secundarios
  • Delgadez extrema.
  • Huesos debilitados y con menor densidad ósea.
  • Cabello fino y uñas quebradizas.
  • Piel que parece seca o amarilla.
  • Estreñimiento.
  • Baja temperatura corporal.
  • Energía baja.
  • Cambios menstruales.
  • Respiración lenta.
  • Daño cardíaco, con presión arterial y frecuencia cardíaca bajas.
  • Daño cerebral.
  • Otras fallas de órganos.
  • Dolor de garganta.
  • Glándulas agrandadas en el cuello y la mandíbula.
  • Caries dental.
  • Numerosos problemas gastrointestinales como el reflujo ácido.
  • Deshidratación.
  • Desequilibrio de electrolitos que podría provocar un derrame cerebral o un ataque cardíaco.
Edad de inicio Generalmente comienzan durante la adolescencia tardía o la edad adulta temprana. La edad promedio para el inicio de la anorexia es de 18 años. Generalmente comienzan durante la adolescencia tardía o la edad adulta temprana. La edad promedio para el inicio de la anorexia es de 18 años.
Tasa de mortalidad Mayor, alrededor del 5 %. Menor, alrededor del 2 %.

 

Depresión y ansiedad

Conflictos en el ámbito escolar, laboral o familiar; preocupaciones por alcanzar las metas, por la seguridad, por los problemas económicos, por la salud y dificultades para relacionarse son problemáticas habituales del mundo de hoy que conducen a muchas personas a experimentar depresión o ansiedad. No hay límite de edad, todos nos podemos ver afectados por estos trastornos emocionales, por eso, es importante someternos a un tratamiento temprano y acorde a nuestras necesidades.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de la enfermedad. Siguiendo tal definición podemos advertir que los trastornos emocionales, como la depresión o la ansiedad, afectan considerablemente nuestro propio bienestar. Recibir ayuda de profesionales de la salud nos permitirá afrontar nuestro problema para poder superarlo con éxito.

Clínicamente no es tarea fácil distinguir estos trastornos: los síntomas y características son similares y habitualmente coexisten ambos cuadros.

La depresión es un estado emocional que afecta al cuerpo, los pensamientos y el ánimo. Quienes la padecen sienten desesperanzada, se ven encerrados en un laberinto que pareciera no tener salida, quieren escapar de la realidad, no tienen ganas de emprender proyectos ni de realizar actividades. Lo importante en estos casos es buscar ayuda porque con tratamiento hay posibilidades de lograr una vida plena.

Además se debe tener en cuenta que la depresión es una enfermedad como puede ser la diabetes o la artritis, y no es sólo una sensación de tristeza o de desánimo. Mientras la persona no recibe la atención medica necesaria, esta enfermedad puede progresar día a día afectando los pensamientos, sentimientos, su salud física y su forma de comportarse.

De acuerdo a numerosas investigaciones se sabe que las enfermedades depresivas son trastornos del cerebro. Gracias a las tecnologías que permiten obtener imágenes del cerebro, como las imágenes por resonancia magnética, se ha demostrado que el cerebro de las personas que sufren depresión luce diferente. Las zonas del cerebro encargadas de la regulación del ánimo, pensamiento, apetito, y comportamiento no funcionan con normalidad. Además, hay importantes neurotransmisores, sustancias químicas que las células del cerebro utilizan para comunicarse, que parecen no estar en equilibrio.

Las personas idóneas para diagnosticar un cuadro de depresión son los profesionales de la salud, ellos pueden determinar qué tipo de depresión sufre la persona, qué nivel de gravedad tiene y qué tratamiento se puede implementar.

Con un diagnóstico acertado el paciente puede ser tratado de diversos modos; los tratamientos más frecuentes son la medicación y la psicoterapia. Recibir ayuda a tiempo es importante porque la depresión se puede volver crónica o recurrente y afectar notablemente el desempeño en el trabajo o en la escuela y la capacidad de afrontar los problemas en la vida cotidiana. Cuando la depresión llega al extremo puede conducir al suicidio.

Por su parte, la ansiedad es también un estado emocional; en este caso quienes la padecen sienten que no pueden esperar el resultado de una situación, se irritan fácilmente y no logran la calma en medio de una situación incierta. Habitualmente este cuadro se acompaña con depresión.

Hay que diferenciar entre miedo y ansiedad. En el primer caso el sujeto conoce el objeto externo y delimitado que le amenaza y se prepara para responder; en cambio cuando experimenta ansiedad, el sujeto desconoce el objeto, siendo la amenaza interna y existiendo una dificultad en la elaboración de la respuesta.

Según La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, la ansiedad se expresa a tres niveles:
• Cognitivo-subjetivo (la vivencia)
• Fisológico (signos y síntomas corporales)
• Motor (comportamiento)

Los trastornos de ansiedad pueden volverse crónicos si seguimos expuestos a acontecimientos estresantes o no los enfrentamos desde una óptica más relajada. Es por eso que es aconsejable desestimar los pensamientos negativos que ocasionan un temor a la presentación de los síntomas.

Las investigaciones en torno a los trastornos de ansiedad han aumentado en los últimos años y se ha descubierto que los niños también pueden padecerlo. Si bien se cree que los niños están menos expuestos a situaciones de presión, se ha detectado en ellos cuadros de depresión y de trastornos de conducta. Las causas pueden ser varias, tales como: problemas familiares, mala relación con sus amigos, etc.

En general las manifestaciones de ansiedad en los niños son similares que la de los adultos, destacándose las fobias como temor a la oscuridad, a los animales y a la soledad. También es frecuente el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

La Federación Mundial de Salud Mental inició en 1992 la celebración del Día Mundial de la Salud Mental (10 octubre), que sirve a muchos países y organizaciones para concientizar a la población de los problemas de salud mental y fomentar un debate abierto sobre los trastornos mentales, así como las inversiones en servicios de prevención, promoción y tratamiento.
SÍNTOMAS GENERALES
DEPRESIÓN ANSIEDAD
Tristeza, pesimismo, insomnio, sentimiento de culpa, desesperanza. Cansancio, falta de energía. Irritabilidad, insomnio, preocupación, miedo, inseguridad, alarma exagerada.
Desgano, falta de interés para realizar actividades. Alteraciones de la conducta, adicciones.
Problemas para concentrarse y dificultades con la memoria. Empeoramiento de enfermedades crónicas que coexisten (como la diabetes) y pérdida o aumento del apetito. Problemas en el sistema nervioso autónomo: aumento de latidos cardíacos, alteraciones en la presión arterial o en la respiración, náuseas, vómitos, pérdida o aumento del apetito.
Ansiedad, agitación, irritabilidad. Pensamientos negativos, de suicidio, de muerte. Hiperactividad, evitación de la situación temida, temblores, llanto, etc.

MÉTODOS DE PREVENCIÓN

• Establecerse e integrase a un grupo para generar nuevas amistadas, mantenerse con actividades y compartir momentos de ocio. Es importante que todas las personas mantengan buenas relaciones con el entorno, ya sea la escuela, el ámbito laboral, la familia, etc.
• Tener objetivos y perseverancia para cumplirlos. Es importante aprender a desarrollar nuevos objetivos, proyectos o sueños cuando uno de ellos se frustra.
• Mantenerse activo: realizar actividad física, programarse tareas en los tiempos libres, romper la rutina, aprender cosas nuevas, etc.
• Considerar tiempo para uno mismo, para descansar y hacer realmente lo que nos da placer, ya sea mirar una película, caminar, dormir, cocinar, etc.
• Rodearse de mensajes positivos y procurar adoptar una visión optimista de la vida.
• Ocuparse del cuidado físico y el aspecto personal.
• Conversar los problemas, exteriorizar los sentimientos.

El organismo materno durante el embarazo

Durante la gestación, el organismo materno experimenta una serie de modificaciones y trastornos. Dichos cambios son provocados, básicamente, por dos circunstancias que explicaremos a continuación.

En primer lugar, los cambios se producen por el aumento de la secreción de estrógenos y progesterona, unas hormonas que fabrican los ovarios y la placenta, y que tienen la misión de adaptar el organismo a la gestación y prepararlo para la lactancia, pero que producen, asimismo, una serie de alteraciones en diversos aparatos y sistemas. La otra circunstancia que provoca estos cambios y trastornos es el propio crecimiento del feto dentro del útero.

Una de las modificaciones más evidentes que se producen durante la gestación es el aumento de peso. El resto de las modificaciones podrían muy bien clasificarse como trastornos, ya que ocasionan molestias objetivas o subjetivas a la embarazada.

 

Durante el embarazo la mujer experimenta un aumento de peso considerable.

 

Entre los trastornos digestivos cabe destacar las náuseas, vómitos, exceso de salivación, estreñimiento, flatulencia y rechazo a ciertos gustos y olores. Entre los trastornos cardiovasculares, son frecuentes los edemas o hinchazones de miembros inferiores, las varices o dilataciones de las venas de los miembros inferiores, y las hemorroides o varices de las venas situadas alrededor del ano.

 

El embarazo suele provocar un aumento del apetito en la mujer.

Las alteraciones cutáneas más características son la aparición de manchas oscuras en la piel de la cara y un exceso de pigmentación alrededor de los pezones, en la línea media del abdomen, en la vulva, en el ano y en las cicatrices. En las mamas, a parte de su aumento de volumen y sensación de peso y tirantez, pueden producirse emanaciones espontáneas de leche a través de los pezones, aumento de la sensibilidad e, incluso, dolor, y formación de estrías. Otros trastornos frecuentes son anemia, cansancio, necesidad de orinar con excesiva frecuencia y dolor en la parte baja de la espalda.