Vacuna Fiebre Tifoidea

La vacuna contra la fiebre tifoidea se elabora con un fragmento de la bacteria salmonella y tiene una eficacia de alrededor del 70%.

Puede indicarse para los siguientes casos:

  • Trabajadores de laboratorios de microbiología en contacto frecuente con la bacteria
  • Personas que conviven con portadores comprobados de Salmonella typhi
  • Viajeros que se dirigen a destinos donde la fiebre tifoidea es endémica

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

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Vacuna Doble Viral

Esta vacuna se aplica a las mujeres en edad fértil o en puerperio inmediato para protegerlas del sarampión y la rubéola en el caso de no tener el esquema de vacunación completo con triple o doble viral.

Como todas las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación, la Vacuna Doble Viral es gratuita en Centros de Salud y Hospitales Públicos de todo el país.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

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Tétanos

El tétanos es una infección grave causada por una toxina generada por la bacteria Clostridium tetani que está presente en el suelo. No es contagioso y no se transmite de persona a persona. Sin embargo, sí se puede contagiar por heridas, punciones sucias o quemaduras en cualquier persona no inmunizada.

Otra forma de tétano es el tétano neonatal, se da en bebés que nacen en lugares con falta de higiene o por contaminación del cordón umbilical cuando las madres no están inmunizadas.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas suelen desarrollarse de forma gradual en las primeras semanas. La persona afectada experimenta espasmos de los músculos de la mandíbula, dolor de cabeza e irritabilidad. A continuación, experimenta tensión muscular, dolor, espasmos que se diseminan a otras partes del cuerpo, incluyendo el cuello, los hombros y la espalda con creciente intensidad.

¿Cómo se previene?

El Calendario Nacional de Vacunación contempla la vacuna pentavalente a los 2-4-6 meses, la cuádruple a los 18 meses, la triple bacteriana celular al ingreso escolar, la triple bacteriana acelular a los 11 años y luego cada diez años la doble adultos. Durante el embarazo se debe completar esquemas si la madre no está correctamente inmunizada.

Fuente: http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/267-tetanos#sthash.SctNV4qR.dpuf

Paperas o Parotiditis

Es una enfermedad de origen viral. Se transmite de persona a persona a través de las secreciones que elimina una persona enferma al hablar, toser o estornudar o bien por contacto directo con cualquier objeto contaminado con estas mismas secreciones. El período de incubación se puede extender de 12-25 días.

¿Cuáles son los síntomas?

Los principales síntomas son:

– Hinchazón facial: es el síntoma más notable. Provocado por la hinchazón de las glándulas salivales. Ésta puede ser muy dolorosa y a veces es el único síntoma.
– Fiebre
– Dolor de cabeza
– Dolor en los músculos
– Cansancio
– Falta de apetito

En casos graves, las paperas pueden afectar otros órganos como el sistema nervioso central, el páncreas, los testículos y ovarios. Estos casos se pueden manifestar con alguno de los siguientes síntomas: somnolencia, dolor de cabeza intenso, dolor abdominal, vómitos, dolor en testículos y escroto. Estos son síntomas de afección grave por lo que frente a su presencia debe consultar en un centro de salud

¿A quiénes afecta?

Afecta principalmente a niños entre los 2 y 12 años que no han sido vacunados contra la enfermedad. Sin embargo, la infección puede ocurrir a cualquier edad. En los adultos puede ser más seria y traer otras complicaciones.

¿Cómo puede prevenirse?

Con vacunación. La vacuna antiparotídica se encuentra incluida en la vacuna Triple Viral (SRP: sarampión, paperas y rubéola). El Calendario Nacional de Vacunación recomienda aplicar la primera dosis al año de vida y un refuerzo al ingreso escolar.

Además se pueden tomar otras medidas como:

– Lavarse bien las manos con agua y jabón.
– No compartir cubiertos a la hora de comer.
– Limpiar las superficies que se tocan con frecuencias con agua y jabón (picaportes, juguetes, mesas).

¿Cuál es el tratamiento?

Una vez contagiado, no hay un tratamiento específico. Es importante acudir al médico inmediatamente si se cree estar en presencia de la enfermedad.
El tratamiento suele ser paliativo para calmar los síntomas con medidas como:

– Beber abundante cantidad de líquido para mantenerse hidratado.
– Consumir alimentos blandos que no requieran mucha masticación.
– Evitar los alimentos ácidos o los alimentos que hagan que la boca segregue saliva, como los cítricos.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/213-paperas-o-parotiditis#sthash.HPB2tB6T.dpuf

Difteria

La difteria es una enfermedad causada por una toxina producida por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Se propaga fácilmente a través de los estornudos y la tos. El uso generalizado de la vacuna contra la difteria permitió que no se detecten casos de esta enfermedad en la Argentina desde el año 2006.

¿Cuáles son los síntomas?

La difteria puede causar fiebre y dolor de garganta. Evoluciona con compromiso del estado general y una gruesa membrana gris cubre el interior de la garganta. Si no se trata oportunamente la enfermedad puede causar dificultades para tragar o problemas graves como parálisis, insuficiencia cardíaca e infección generalizada.


La difteria es una enfermedad causada por una toxina producida por la bacteria Corynebacterium diphtheriae.

¿Cómo se previene?

La herramienta básica para la prevención de esta enfermedad es la vacunación que se otorga en cada etapa de la vida. También el sistema de salud debe estar atento ante la posible aparición de casos para limitar su diseminación en los no vacunados.

Vacuna Pentavalente

El Calendario Nacional de Vacunación contempla la vacunación con la quíntuple celular o pentavalente a los 2-4- y 6 meses de vida. Continúa el esquema a los 18 meses con la cuádruple, a los seis años con la triple bacteriana celular, a los 11 con la triple bacteriana acelular y cada diez años con la doble bacteriana. Todas estas vacunas contienen el componente antidiftérico que proporciona las defensas necesarias para no contraer la enfermedad.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina) http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/254-difteria#sthash.TbOAIAe4.dpuf

Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV)

El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta muy frecuentemente a los seres humanos, tanto a hombres como a mujeres.

Existen alrededor de 100 tipos de VPH, de los cuales 40 afectan a la zona genital y/o anal, y se dividen en 2 grandes grupos:

– Los VPH denominados “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.
– Los VPH denominados “de alto riesgo oncogénico”. Son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas, pero se asocian fundamentalmente a las lesiones precancerosas, que son las lesiones que pueden evolucionar lentamente a un cáncer.
El cáncer más frecuente causado por los VPH oncogénicos es el cáncer de cuello de útero, en la mujer. Los demás tipos de cánceres relacionados con el VPH (pene, ano) son muy poco frecuentes entre las personas.

¿Cómo se transmite?

El VPH se transmite por contacto sexual. Es un virus de fácil transmisión, y es muy común. Se estima que 4 de cada 5 personas (es decir, el 80%) van a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas.

¿Produce síntomas?

La gran mayoría de las veces, la infección por VPH se cura sola, de manera espontánea, sobre todo en las mujeres menores de 25 años, sin producir ningún síntoma ni manifestación en el cuerpo.

Entre las posibles manifestaciones, los VPH de bajo riesgo oncogénico pueden llegar a producir verrugas en los genitales y/o ano, y los VPH de alto riesgo oncogénico pueden llegar a producir lesiones en el cuello uterino. Pero tener VPH no significa que se vaya a desarrollar una lesión. Se estima que solamente el 5% de las infecciones por VPH no retrogradan solas, y se tornan persistentes. Sólo si la infección persiste por muchos años, (se calcula de 5 a 10 años), los VPH de alto riesgo oncogénico pueden causar lesiones en el cuello del útero de la mujer que pueden evolucionar al cáncer.

¿Qué son las verrugas genitales?

Son protuberancias o abultamientos que se desarrollan en la piel de la zona genital y/o anal, que pueden ser de diversos tamaños y suelen tener forma de “coliflor”. Las verrugas se pueden tratar, aunque pueden volver a aparecer si el sistema inmunológico del cuerpo no ha eliminado totalmente el HPV. Los tipos de HPV que provocan verrugas no son oncogénicos, es decir, no provocan cáncer.

¿Se puede tratar?

No existe ningún tratamiento que cure el virus. Las que se tratan son las manifestaciones que los VPH pueden provocar, como las verrugas o las lesiones. Existen diferentes tipos de tratamiento, según el tipo de lesión.

¿Cómo se puede prevenir?

Se ha desarrollado una vacuna contra el VPH. Existen por el momento 2 vacunas en el mercado:

– CERVARIX, que previene la infección por los 2 tipos de VPH que causan la mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero (el 16 y el 18).
– GARDASIL, que previene la infección por los virus 16 y 18, y también los VPH 6 y 11, que causan verrugas genitales.

En el país será incorporada a partir de octubre del 2011 al calendario oficial la vacuna CERVARIX que protege contra los virus 16 y 18 y que se aplicará en niñas de 11 años.

¿Cómo se detectan las lesiones en el cuello del útero causadas por el VPH?

Las lesiones en el cuello del útero se pueden detectar a través del Papanicolaou, o Pap.

El PAP es una prueba sencilla que no produce dolor y dura sólo unos minutos.

Se recomienda que se realicen un Pap todas las mujeres a partir de los 25 años, especialmente aquellas entre 35 y 64 años. Si durante dos años seguidos el resultado del PAP dio negativo, se recomienda hacer un PAP cada tres años.

Si el resultado del PAP es negativo, significa que no se detectaron lesiones en el cuello del útero. Las células están sanas.

Si el resultado del PAP es anormal o con alteraciones significa que hay algún tipo de lesión que hay que controlar y en caso que sea necesario, tratar.

El PAP se realiza en los centros de salud y hospitales de todo el país. ES GRATUITO.

¿Las lesiones se pueden tratar?

Las lesiones de bajo grado en general no necesitan tratamiento. Se recomienda seguimiento con un PAP cada 6 meses.Para las lesiones de alto grado existen diferentes tipos de tratamiento. Debe consultarse con el médico cada caso particular

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://www.msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/105-virus-del-papiloma-humano-vph-o-hpv#sthash.iDW9cZOq.dpuf

Meningococo

El meningococo es una bacteria que provoca enfermedades graves, tanto a niños como a adultos. Con mayor frecuencia afecta a niños menores de 5 años.

La meningoencefalitis y la sepsis (infección generalizada) son las formas clínicas principales y constituyen verdaderas emergencias médicas. Se trasmite de persona a persona a partir de la tos y los estornudos.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la enfermedad son variados y dependen de la edad de la persona afectada: rechazo a los alimentos, fiebre, irritabilidad, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, sensibilidad a la luz, tendencia al sueño y, en algunas ocasiones, petequias (manchas rojas).

¿Cómo se previene?

Existen vacunas con distintas combinaciones de bacterias del meningococo. Por este motivo, se pueden aplicar distintos esquemas según la situación epidemiológica.

Meningococo C Conjugada: para los menores de 12 meses, el esquema de vacunación consiste en 2 dosis. En esta población también se puede indicar un refuerzo previo a los 12 meses o posterior al año.

Los mayores de 12 meses, adolescentes y adultos tienen indicada sólo una dosis.

Vacuna tetravalente: esta vacuna protege contra enfermedades provocadas por 4 grupos (A, C, Y, W 135) del meningococo. El esquema de vacunación consiste en una sola dosis a partir de los 2 años hasta los 55 años.

Es importante destacar que el programa de huéspedes especiales puede proporcionar la vacuna por indicación médica evaluando la particularidad de cada paciente, como por ejemplo a prematuros, pacientes con VIH, pacientes oncológicos, entre otros.

Meningococo BC: el esquema de vacunación consiste en 2 dosis a partir de los 4 años.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

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Rotavirus

Este virus produce una infección intestinal (o gastroenteritis) que es la causa más común de diarrea severa en niños, especialmente entre los 6 meses y 5 años de vida. En los casos más graves, la deshidratación generada puede llegar a ser mortal.

Los adultos también pueden infectarse, aunque la enfermedad tiende a ser leve.
Este virus es muy contagioso, por lo que cualquier niño puede contagiarse.

¿Cómo se transmite?

El rotavirus puede sobrevivir durante varias horas en las manos, y durante días en superficies sólidas como mesadas, pasamanos, utensilios, etc. La principal vía de contagio es la fecal-oral, por lo que puede ser:

– De persona a persona: Esto ocurre cuando una persona sana toca partículas de materia fecal de una persona infectada con el virus, y sin darse cuenta las introduce en su boca (por ejemplo, por no lavarse las manos adecuadamente).
La persona que padece la enfermedad mantiene su poder infeccioso en la materia fecal durante una semana.
– Consumo de agua o alimentos contaminados con el virus. Contacto con superficies en las que perdura el virus (un pañal, un juguete, ropa de cama, etc).

¿Cuáles son sus síntomas?

Básicamente, se manifiesta como una gastroenteritis de 3 a 8 días de duración, con:
– Vómitos explosivos.
– Diarrea acuosa a repetición (hasta 20 deposiciones por día).
– Fiebre.
– Dolor abdominal.

El mayor peligro es la deshidratación, la que puede llegar a provocar la muerte, en especial en los bebés y niños pequeños. Por eso, ante la presencia de estos síntomas es importante acudir al médico rápidamente a un centro de salud.

Si el niño no tolera el tratamiento de hidratación oral (por vómitos) puede ser internado para recibir hidratación por vía endovenosa.

 ¿Cómo se puede prevenir?

Tomar medidas de cuidado e higiene ambiental que incluyan todos los utensilios y también los alimentos:
– Lavarse las manos con agua y jabón, en especial después de ir al baño y/o cambiar pañales, y antes de comer.
(Más información en el sitio de Agua Segura.)

– Consumir agua segura. Si no hay seguridad de que el agua sea potable, es preciso hervirla o potabilizarla con dos gotas de lavandina por cada litro de agua.
(Más información en el sitio de Agua Segura.)

– Mantener la lactancia materna durante el primer año de vida de los bebés, ya que disminuye el riesgo de contagio de esta infección en un 50%.
(Más información en la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia).

Frente a cuadros de gastroenteritis (diarrea y/o vómitos) se recomienda aumentar la frecuencia de la lactancia (leche materna) en el caso de los bebés, y brindar permanentemente agua a los niños más grandes, a fin de evitar la deshidratación, antes y después de realizar la consulta con el médico.

También ofrecerles una alimentación adicional y adecuada y/o recibir más leche materna al día, durante dos semanas como mínimo. Esto le ayudará a recuperar al niño la energía perdida como consecuencia de la afección.

Asimismo, se recomienda que los niños con diarrea no asistan a la guardería o jardín maternal, a fin de evitar el contagio hacia otros niños.

Actualmente, existen dos vacunas para la prevención de esta enfermedad. En los casos en que se recomiende su aplicación, el esquema de vacunación consiste en la administración de 2 o 3 dosis según la marca comercial a partir de los 2 meses de vida.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)

http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/129-rotavirus#sthash.I0CKuCPM.dpuf

Rabia

La rabia es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los mamíferos, incluyendo al hombre.
En nuestro país los transmisores de rabia son principalmente los perros y los gatos, pero también algunos animales silvestres como los murciélagos y los zorros. En algunas de las provincias del norte, otros mamíferos domesticables como el ganado pueden contraer la rabia, aunque en general no la transmiten.

¿Cómo se transmite?

El virus presente en el animal infectado (rabioso) se puede transmitir a través de la herida causada por una mordedura, o bien cuando el animal lame una parte de cuerpo lastimada recientemente.

¿Cuáles son sus síntomas?

En las personas los síntomas que deben hacer sospechar el diagnóstico de rabia son:
• fiebre;
• inquietud;
• dificultad para tragar;
• dolor de cabeza;
• sensación de hormigueo en el sitio de mordedura o lamedura, días después de haber sido agredido por un animal.

La enfermedad no tiene tratamiento conocido y es de curso mortal. 

En los perros y gatos los síntomas incluyen cambios de comportamiento, agresividad, salivación excesiva, imposibilidad de tragar o de beber, pupilas dilatadas, convulsiones, parálisis y muerte.

¿Cómo se previene?

En caso de sufrir una mordedura, lavar la herida con abundante agua y jabón, no colocar alcohol ni otro desinfectante, y concurrir rápidamente al centro de salud más cercano para ser evaluado por un médico.

Cuando esté indicado, debe aplicarse la vacuna antirrábica humana lo más inmediatamente posible después de ocurrida la exposición.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)
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Poliomielitis o polio

La poliomielitis es una enfermedad causada por un virus (polio) que afecta con mayor frecuencia a lactantes y niños pequeños. Se transmite principalmente por ingestión de sustancias contaminadas con el virus que se encuentra en las heces (materia fecal) y por contacto directo con personas que puedan transmitir la enfermedad.

Algunos casos son leves, otros son mucho más graves, pudiendo dejar a las personas con discapacidades físicas. Gracias a la vacuna contra la polio (sabin), el virus polio salvaje fue eliminado de la región.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden comenzar con un poco de fiebre y dolor de garganta. Algunos niños también pueden tener dolor o rigidez en la espalda, el cuello y las piernas, aunque estos síntomas pueden durar poco tiempo. El poliovirus afecta al sistema nervioso central causando parálisis, atrofia muscular, llegando paralizar músculos respiratorios.

¿Cómo se previene?

Para proteger a su hijo de la polio, asegúrese de que está correctamente vacunado contra la enfermedad a los 2, 4 y 6 meses, a los 18 meses y durante el ingreso escolar. Otras formas de prevención son: lavarse las manos después de ir al baño y no beber agua contaminada. De esta manera se puede evitar la transmisión de la enfermedad en sitios donde circula el virus.

Vacuna Polio

El calendario nacional de vacunación contempla la vacuna con polio oral (OPV) o Sabin a los 2, 4, 6 y 18 meses y al ingreso escolar.

Otra vacuna para esta enfermedad es la vacuna polio inactivada (VPI) que está recomendada para aquellos que por causas médicas no pueden recibir la Sabin oral.

Fuente: Ministerio de Salud – Presidencia de la Nación (Argentina)
http://msal.gob.ar/index.php/component/content/article/48/265-poliomielitis-o-polio#sthash.qq1sVDnr.dpuf