Verso y prosa

Durante la Antigüedad, la forma predilecta de expresión fue el verso. De esta forma se escribían no sólo canciones y obras de teatro, sino también crónicas históricas y relatos legendarios. Con la llegada de la época moderna, la prosa comenzó a tomar el protagonismo, mientras que el verso fue relegado casi exclusivamente al campo de la poesía lírica.

  Verso Prosa
Definición Es un conjunto de palabras sometido a ritmo y, en muchos casos, a la métrica y a la rima. Forma de expresión habitual. No está sometida a la cadencia ni a la medida.
Estructura Los textos escritos en verso se estructuran en estrofas. Los textos en prosa se dividen en párrafos.
Rima y métrica En muchos casos, los versos presentan rima (asonante o consonante) y un número recurrente de sílabas. Pero también existen los versos libres que no poseen métrica ni rima. Nunca muestra métrica ni rima. Más aún, la rima se percibe como un defecto (cacofonía).
Géneros
  • Poesía lírica
  • Poesía épica
  • Tragedia griega
  • Drama isabelino 
  • Cuento
  • Novela
  • Ensayo
Principales exponentes
  • William Shakespeare
  • Garcilaso de la Vega
  • Arthur Rimbaud
  • Pablo Neruda
  • Miguel de Cervantes
  • Fedor Dostoievsky
  • Edgar Allan Poe
  • Jorge Luis Borges
Ejemplos “Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor”. 

Jorge Manrique. De Coplas a la muerte de su padre.

“Ese cuerpo, señores, que con piadosos ojos estáis mirando, fue depositario de un alma en quien el cielo puso infinita parte de sus riquezas. Ese es el cuerpo de Grisóstomo, que fue único en el ingenio, solo en la cortesía, estremo en la gentileza, fénix en la amistad, magnífico sin tasa, grave sin presunción, alegre sin bajeza, y, finalmente, primero en todo lo que es ser bueno…”.

 

Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha.

La poesía

Con pasajes donde la belleza aparece resaltada a través de la palabra, la poesía constituye una de esas expresiones que movilizan sentimientos a través de cada renglón, arrancando mundos interiores que conmueven al lector.

Antes de que procedamos a decirles que la poesía es un género literario y blah, blah, blah, veamos el ejemplo de una pequeña poesía:

XXI

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía!, ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía…eres tú.

Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870), influyente poeta y narrador español, autor de las Rimas y Leyendas.

El siglo XIX nos puede resultar lejano, pero el significado amoroso y pasional de esta poesía queda al descubierto sin que sea necesario explicarlo. El móvil sentimental se entiende sin que contextualicemos más que con el autor de la poesía y en cada imagen nos figuramos algo en función de lo que nos describe el poeta. Y esa es la belleza de este género: las imágenes que genera son universales y transforman a la realidad en algo bello desde el punto de vista estético.

UN GÉNERO MILENARIO

Pero para continuar donde estábamos, definamos: la poesía es un género literario que hace uso de la palabra como medio para manifestar el sentimiento estético en formas bien definidas desde lo estructural, que puede ser ya sea en verso o en prosa. Su definición más exacta la comprende dentro de los textos líricos y su origen etimológico viene del griego «poiesis», que significa «crear» y se refiere a todo trabajo artesanal, incluido el que realiza un artista. Al referirse a los textos líricos en su Poética, Aristóteles indica que se trata de textos donde el autor expresa sentimientos y visiones personales. Se tiende a creer que sólo son poesía aquellos textos que se encuentran en verso (como la poesía que vimos de Bécquer), pero esto no es así. Hay conocidos casos de poesía en prosa:

“(…) Descontento de todos, descontento de mí, quisiera rescatarme y cobrar un poco de orgullo en el silencio y en la soledad de la noche. Almas de los que amé, almas de los que canté, fortalecedme, sostenedme, alejad de mí la mentira y los vahos corruptores del mundo; y vos, Señor, Dios mío, concededme la gracia de producir algunos versos buenos, que a mí mismo me prueben que no soy el último de los hombres, que no soy inferior a los que desprecio.”

Charles Baudelaire, “A la una de la mañana”, El spleen de París, 1869.

Parte de los denominados como Poetas malditos, Charles Baudelaire (1821 – 1867) fue icono del simbolismo y el romanticismo francés.
¿Sabías qué...?
DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Celebrado el 21 de marzo en todo el mundo desde el 2001, fue un día propuesto por la Unesco para consagrar la palabra esencial y la reflexión sobre el tiempo, divulgando esta actividad en importantes capitales de todo el mundo como Bogotá, París o Buenos Aires. Al referirse a su celebración en el año 2001, la directora general de la Unesco, Irina Bokova, mencionó que “En un mundo que está en plena mutación, sacudido por un vértigo de cambios y transformaciones sociales, los poetas acompañan los movimientos cívicos y atinan tanto a sacudir las conciencias por las injusticias del mundo como a conmoverlas por su belleza.”

El filósofo griego Aristóteles (384 a.C – 322 a.C) planteó en su Poética la finalidad de expresar los más hondos sentimientos en la poesía.

La primera manifestación poética de la que se tiene registro data de miles de años antes de Cristo y se circunscribe a la denominada como poesía tradicional, una expresión que se transmitía oralmente y pasaba por continuas adaptaciones y reinvenciones que se difundían y se hacían perdurables. Por lo general eran cantadas y contaban inicialmente con temáticas religiosas y rituales, que luego dieron lugar a otras temáticas como las tareas realizadas, el paso del tiempo, la muerte o el amor. Hacia el Medioevo esta forma de poesía fue particularmente fructífera a través de las jarchas, las moaxajas o los villancicos castellanos.

Estos primeros escritos llevaban el alma del pueblo en cada estrofa, cada verso; las emociones eran moldeadas en palabras que se convertían en canciones. Con el tiempo, fueron diferenciándose hasta ser reconocibles por rasgos compartidos. La poesía épica también encuentra un origen remoto en obras fundamentales como la Epopeya de Gilgamesh, de origen Sumerio, que data del segundo milenio antes de Cristo, o la Ilíada y la Odisea de la cultura helénica, que datan del siglo VIII antes de Cristo.

Tableta que contiene un fragmento de la Epopeya de Gilgamesh.

Según su temática podemos dividir a la poesía de la siguiente forma:

1. Poesía lírica pura
o balada – poesía folclórica que expresa emociones especialmente el amor.
• elegía – poesía triste que habla de una persona que ha muerto.
• himno – poesía de alabanza por algo o alguien en un tono elevado (los dioses, un héroe, un suceso importante)
• oda – poesía que alaba una cosa, persona o situación.
• sátira – poesía que critica o se burla de alguien o algo

2. Poesía narrativa
• épica – poesía de actuaciones heroicas – clásica y europea y americana
• heroica – poesía alabando un héroe o grupo de héroes (con tendencia nacionalista)
• romance – poesía tradicional – histórica o folclórica con una gran variedad de temas

3. Poesía dramática:
Se trata del drama, y como tal comprende a géneros como la tragedia, la comedia, la farsa y la pieza teatral.

POESÍA LÍRICA

Por lo general es frecuente entender a la poesía como la poesía lírica aunque, como vimos, esto no es así porque existen otras formas que escapan a esta convención. La complejidad de la poesía lírica, subgénero que ahonda en los sentimientos y la subjetividad del poeta ha sido analizada numerosas veces, llevando a que debamos tener en cuenta su estructura.

Empecemos definiendo su unidad esencial, es decir, el verso: se trata de cada línea de la composición poética con unidad de ritmo y separada por pausas. Teniendo en cuenta nuestra definición de verso entendemos que un poema o poesía es un conjunto de versos ya que cada renglón es un verso. Por otro lado el ritmo con el que está compuesta la poesía depende de los acentos, las pausas y la medida o métrica de los versos. El concepto de métrica, que es uno de los responsables de estructurar el poema, es la cantidad de sílabas poéticas de un verso. Veamos el siguiente poema:

Mendiga voz
Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.

Alejandra Pizarnik, Los trabajos y las noches, 1965.

Alejandra Pizarnik (1936 – 1972) fue una de las figuras fundamentales de la poesía argentina en el siglo XX junto a Alfonsina Storni y Silvina Ocampo.

Como vemos se trata de un poema que cuenta con cinco versos divididos en dos estrofas. ¿Qué es una estrofa?: es el grupo de versos que se repite a lo largo de la composición poética. Hay estrofas regulares formadas por versos de la misma medida y estrofas irregulares, formadas por versos de distinta medida. En este caso se trata de dos estrofas irregulares.

Llamamos rima a la coincidencia total o parcial de sonidos a partir de la última vocal acentuada:

Quiero morir cuando decline el día,
En alta mar y con la cara al cielo;
Donde parezca sueño la agonía,
Y el alma, un ave que remonta el vuelo.

Manuel Gutiérrez Nájera, “Para entonces”, Poesías de Manuel Gutiérrez Nájera Vol. 1, 1912.

La rima es consonante cuando a partir de la última vocal acentuada coinciden vocales y consonantes:

Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron (a)
-soy como la raza mora, vieja amiga del sol – (b)
Que todo lo ganaron y todo lo perdieron. (a)
Tengo el alma de nardo del árabe español. (b)

Manuel Machado, “Adelfos”, Antología poética, 2003.

La rima es asonante cuando sólo coinciden las vocales:

Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca. (a)
Todo de ti me aleja, como del mediodía. (b)
Eres la delirante juventud de la abeja, (a)
La fuerza de la ola, la fuerza de la espiga. (b)

Pablo Neruda, “19”, Veinte poemas de amor y una canción de-sesperada, 1924.

Premio Nobel y figura fundamental de la poesía del siglo XX, el chileno Pablo Neruda logró cautivar con su obra a varias generaciones en todo el mundo.

La rima es asonante cuando sólo coinciden las vocales:

Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca. (a)
Todo de ti me aleja, como del mediodía. (b)
Eres la delirante juventud de la abeja, (a)
La fuerza de la ola, la fuerza de la espiga. (b)

Pablo Neruda, “19”, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, 1924.

Hay versos que no tienen rima, llamados blancos o sueltos:

Te recuerdo como eras en el último otoño. (blanco)
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo (blanco)
y las hojas caían en el agua de tu alma.

Pablo Neruda, “6”, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, 1924.

Según el número de sílabas que tengan los versos, reciben distintos nombres. Se agrupan además en dos categorías: de arte menor (menos de diez sílabas) y de arte mayor (más de diez sílabas).

Las sílabas de una poesía no siempre se cuentan igual que en la prosa (o sea, la sílaba poética no es lo mismo que la sílaba común que conocemos). La medida de un verso depende de varios factores (de varias cosas) a saber:

1) La acentuación de la última palabra del verso:

a. Si la última palabra es aguda se cuenta una sílaba más.

¿No es verdad, ángel de amor 7 + 1 = 8
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor? 7 + 1 = 8

José Zorrilla, fragmento de Don Juan Tenorio, 1844

b. Si es grave, no se altera el número de sílabas.

c. Si es esdrújula, se cuenta una sílaba menos.

En una cajita de fósforos (10-1= 9)
se pueden guardar muchas cosas.

María Elena Walsh, “En una cajita de fosforos”, El reino del revés, 1976.

O sea, si la última palabra del verso es grave se deja igual; si es aguda se cuenta una sílaba más y si es esdrújula se cuenta una menos.

2) Licencias poéticas:

a. Cuando en un verso se tiene una palabra terminada en vocal y la que le sigue empieza con vocal, se puede utilizar en una misma sílaba. Eso se llama sinalefa.

El cielo es de cielo,
la nube es de tiza.
La cara del sapo
me da mucha risa.

María Elena Walsh, canción “Así es”.

b. Hiato es la licencia contraria a la sinalefa; se cuentan dos sílabas donde la sinalefa marca una. ¿Y en qué se diferencian de la sinalefa? En que se pronuncian las dos por separado, por necesidades del poeta, generalmente están acentuadas una o ambas vocales. O sea, son dos vocales que no forman diptongo.

De la pasada edad, ¿qué me ha quedado?
¿O qué tengo yo, a dicha, en la que espero
sin ninguna noticia de mi hado?

Andrés Fernández de Andrada, fragmento de la “Epístola moral a Fabio”.

Llamado Príncipe de las letras castellanas, Rubén Darío (1867 – 1916) es una de las figuras fundamentales de la poesía latinoamericana.

c. La sinéresis consiste en formar diptongo con las vocales que no lo constituyen naturalmente para perder una sílaba.

Vi-no, sen-ti-mien-to, gui-ta-rra y poe-sía (12 sílabas)

Manuel Machado, “Cantares”, Antología poética, 2003.

d. La diéresis es la licencia opuesta a la sinéresis y consiste en la disolución de un diptongo en dos sílabas. (La diéresis, ya saben ustedes, se marca con dos puntitos sobre la u)

Y mientras miserable- (encabalgamiento)
mente se están los otros abrasando
con sed insacïable (diéresis)
del animoso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

Fray Luis de León, “Oda a la vida retirada”.

A veces el poeta quiebra esta regla y hace que un verso continúe en el siguiente, sin pausa. Esto recibe el nombre de versos encabalgados o encabalgamiento.

Por último tenemos las pausas. Cada verso o línea pide al final una breve pausa que se llama pausa final.
En los versos de más de diez sílabas se produce otra pausa llamada cesura; esta pausa es interior y divide al verso en dos partes llamadas hemistiquios.

La princesa está triste…// ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan // de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, // que ha perdido el color.
La princesa está pálida// en su silla de oro,
está mudo el teclado // de su clave sonoro;
y en un vaso, olvidada // se desmaya una flor.

Rubén Darío, “Sonatina”, Prosas profanas y otros poemas, 1896

La poesía lírica

La literatura se compone de tres tipos textuales, la narrativa, la lírica y el drama. La poesía es un género que se caracteriza por exponer el mundo interno del autor; es una forma personal y subjetiva, donde su creador manifiesta con lirismo, los triunfos y pesares de su vida, entre otros temas. La poesía se compone de una estructura específica: estrofa, verso y rima.

Nociones sobre literatura

En la literatura existen tres tipos textuales que juntos, se encargan de darle definición al arte de la palabra escrita. Estos géneros, a su vez, componen un gran conjunto de géneros, que comparten la misma intención comunicativa pero desde diferentes ángulos. Dichos tipos textuales son la narrativa, la lírica y el drama y cada uno tiene características particulares que al unirse, conforman la naturaleza maleable, subjetiva, lúdica e intensa de lo literario. La narrativa, se encarga de contar los hechos de historias reales o ficticias relatadas por un personaje llamado narrador (que puede ser protagonista, omnisciente o testigo). La lírica, manifiesta los deseos, pensamientos, necesidades, emociones y sentimientos del autor, por una voz que se denomina el yo lírico. Y el drama, consiste en la aparición escénica de personajes, donde se busca representar los conflictos originados entre realidades diversas creadas desde el guión.

Representación dramática.

La lira

La palabra lírica, tiene su raíz en el nombre de un instrumento antiguo que usaban los griegos para acompañar sus historias, que comúnmente eran recitadas en las plazas y lugares públicos. La lira, proviene del vocablo griego λυρική, lyriké; y éste de λύρα, lýra, y es un instrumento musical de cuerda, usado por los antiguos, compuesto de varias cuerdas tensas en un marco, que se pulsaban con ambas manos. Debido a esto, la poesía se relaciona con los cantos que los autores componían para recitar en un espectáculo.

En la cultura griega, existen varias versiones y dioses a los que se adjudica la creación del instrumento de cuerda, entre ellos, los dioses del Olimpo el mensajero Hermes. También se le atribuye la creación a Polimnia, hija de Zeus Mnemósine, tenida como la musa de la poesía lírica. Pero según los griegos, era la musa Erato (del griego Ερατώ, «Amable» o «Amorosa») quien representaba la poesía amorosa y se encargaba de tocar la lira, su nombre tiene la misma raíz que Eros, dios de los deseos sexuales, el amor y la fertilidad. La poesía amorosa es conocida también por algunos autores como poesía lírica aunque el término resulta algo redundante pues el lirismo caracteriza al tipo textual que también puede clasificarse como macro-género.

Erato, era la musa que inspiraba el amor, y se decía
que era la encargada de tocar la lira.

La poesía amorosa, historia y definición

Como gran parte de la literatura occidental, ésta tiene sus orígenes en la Antigua Grecia, más específicamente en la isla de Lesbos, de donde provienen los poetas Safo y Alceo, pertenecientes a los nueve poetas líricos de la Antigüedad: Anacreonte (lírica monódica, VI siglo a. C.), Alcmán de Esparta (lírica coral, siglo VII a. C.), Estesícoro (lírica coral, VI siglo a. C.), Íbico (lírica coral, VI siglo a. C.), Simónides de Ceos (lírica coral, siglo VI a. C.), Baquílides (lírica coral, siglo V a. C.), Píndaro (lírica coral, siglo V a. C.).

¿Sabías qué...?
En la Antigüedad, los poetas eran personas anónimas, consideradas figuras casi divinas, profetas que anunciaban presagios celestiales.
Pintura de escritores griegos.

La lírica se caracterizaba, por ser una especie de acto cantado, donde un intérprete se disponía a recitar acompañado del sonido de una lira. Las emociones y sentimientos que experimentaba a través de sus experiencias, era la exteriorización de su mundo interior a través del canto y acompañamiento musical, principalmente de la lira. También podía observarse el uso de otros instrumentos como la flauta o sencillamente, la presentación de una persona recitando sin música, los hechos del poema. La poesía amorosa, es un género que expresa las experiencias y forma de ver el mundo del poeta, su estado anímico, pero desde un punto de vista personal. Los temas principales son el amor, el desamor, la vida en sociedad y la pérdida de algo o alguien. Durante los cantos, se observaba una entonación especial que le daba a los poemas un ritmo determinado, que en métrica se conoce como rima.

En la Antigüedad existieron dos formas poéticas: la lírica y la épica. Mientras que una expresaba el mundo interior de un autor; la otra contaba las hazañas de héroes y guerras.

Dios del amor y la fertilidad, Eros.

GÉNEROS DE LA POESÍA GRIEGA

Los poetas antiguos, desarrollaron cuatro tipos de poesía, a saber:

La lírica monódica: era cantada por una sola persona, y se desarrolló mayormente en la isla de Lesbos, por los poetas Safo y Alceo entre los siglos VII y VI a. C. Los temas de este tipo de lírica están ligados a las ceremonias religiosas, el lenguaje es refinado y de tendencia aristocrática, es decir, los poemas se inclinaban a contar experiencias relacionadas con la labor política y económica, debido a que sus principales exponentes fueron aristócratas de su región. De entre las demás formas líricas, la monódica expone temas más íntimos ligados al quehacer personal de sus autores.

La lírica coral: uno de sus principales representantes fue Píndaro. Esta lírica era recitada por un coro, y anunciaba temas afines con el destino, el hombre y la divinidad y la relación que podía establecerse entre dichas realidades. En la lírica coral, el mito y la vida del hombre, encuentran una fusión intrínseca.

La lírica yámbica: a diferencia de la monódica y la coral con sus temas y lenguaje refinado, trataba temas populares en un tono de burla o sátira, que buscaba producir una reflexión o exponer una crítica social. Sus principales exponentes griegos fueron Arquíloco, Semónides e Hiponacte.

Dos de los más famosos guerreros épicos, héroes de la Ilíada son Ayax y Aquiles representados en esta pintura.

La lírica elegíaca: fue una lírica inclinada a expresar temas de duelo, se cantaba en ceremonias luctuosas o fúnebres. Su característica más sobresaliente, es que se trataba de un tipo de lamento en virtud de alguna pérdida: de un ser querido, de la vida entre otros.

Safo: Nació en 650/610 a.C. en la actual Mitilene (Lesbos). Murió en 580 a. C. en Léucade.
¿Sabías qué...?
No fue hasta la Edad Media que se designó el adjetivo de lírico a los poemas de la Antigüedad grecolatina.

ELEMENTOS QUE CONSTITUYEN LA POESÍA: FONDO Y FORMA

Fondo

El “yo” lírico En literatura, la voz que relata el poema no es considerada la misma que la de su autor. Se trata de un ser independiente, creado por el autor, que cuenta algo. El yo lírico es esa voz que nos relata sus experiencias.
El temple anímico Se trata de la situación anímica en la que se encuentra el yo lírico, es decir, el estado emocional que expresa en el poema: felicidad, nostalgia, tristeza, etc.
Motivo lírico Es el tema que se desarrolla en el poema, el hecho que expone el yo lírico.
Objeto lírico Es la persona, cosa o situación de la que se habla en el poema: la distancia, el amado, la familia, etc.
Lenguaje lírico Es el tipo de lenguaje que utiliza el autor para construir el poema. En el lenguaje lírico se incorporan el uso de figuras literarias: metáforas, símiles, hipérboles, etc.

 

El “Yo” lírico: un hombre que sufre la ausencia de su amada.
El temple anímico: nostalgia, tristeza.
Motivo lírico: la ausencia de la mujer amada.
Objeto lírico: la amada.

Forma

 

La poesía

El término poesía proviene del griego poiesis, que significa “creación”. Desde la cultura grecolatina, poetas y estudiosos han tratado de definir el concepto de poesía y de explicar su origen, propiedades y funciones, así como las peculiaridades del lenguaje poético. Con el transcurso del tiempo, la poesía se asocia a toda creación literaria en la que el lenguaje poético aparece moldeado y sujeto a las leyes del ritmo métrico y de la rima.

¿Lo sabías? El término poesía surge del término griego “poiesis”, que significa “creación”.

Características de la obra poética

La poesía tiene tantas posibilidades de manifestación que harían falta cientos de páginas dedicadas únicamente a este género para exponer todas sus formas, reglas, posibilidades y recursos. A modo de ejemplo, destacaremos que puede ir desde formas sujetas a rima y métrica, como el soneto, hasta versos libres, sin rima ni medida establecida; los poemas pueden estar formados por estrofas o no… La mejor forma de conocer la poesía es leerla con frecuencia y, a la hora de escribirla, contar con libertad total más allá de toda regla, o bien observarlas cuando se considere oportuno para lograr el resultado esperado.

Antes de escribir poesía conviene que leas, de forma incansable, poetas de todas las épocas y estilos y que escribas de forma personal y mantengas una relación viva y sensible con lo que te rodea y con tu mundo interior.

El descubridor de la poesía

Se conoce como descubridor de la poesía al poeta francés Arthur Rimbaud, quien expreso que “la poesía es una manera especial de conocimiento, una especial visión de lo desconocido, de lo inaudito, de lo inefable”. Tanto en las obras poéticas como en el propio mundo interior es donde se encuentra la poesía; es el poeta el que debe descubrirla y desvelarla.

Arthur Rimbaud nació en Francia el 20 de octubre de 1854

La prosa

Se le llama prosa a la forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no se encuentra sujeta a medida y cadencia determinadas, como si lo hace el verso. La prosa es una forma de la lengua escrita, definida por oposición al verso hacia atrás, con figuras que se agrupan en el llamado paralelismo.

Uno de los ejemplos literarios de la prosa es la prosa poética, la cual corresponde al segundo tipo de obras líricas que existen y en la cual se pueden hallar los mismos elementos que en el poema tradicional, tales como el hablante lírico, la actitud lírica, el objeto y el tema, peros sin sus elementos más formales y distintivos como son el ritmo y la métrica.

La prosa no se encuentra atada a medidas y cadencias determinadas.

Entonces, la prosa poética se distinguirá del poema básicamente por esa falta de rima y del relato o el cuento, porque su finalidad no será la de narrar un hecho, sino más la de transmitir sentimientos, emociones, impresiones del mundo y puntos de vista. Entre los autores más destacados que a lo largo de la historia se han destacado en la prosa poética, podemos mencionar a Platón, Cicerón, Charles Baudelaire, Julio Cortázar, Rubén Darío y Oliverio Girondo, entre otros.

Por otra parte, en el uso o lenguaje coloquial, la palabra prosa es generalmente utilizada cuando se quiere referir a la utilización de una verborrea excesiva que expresa ideas banales y sin importancia.

 

Julio Cortázar fue un notable escritor argentino, creador de obras muy reconocidas como Rayuela o Casa Tomada.

Y por otro lado, cuando se quiere referir a aquel aspecto de la realidad más vulgar o lejano del ideal, suele usarse el término prosa para referirse a él.

 La métrica

Nos referimos a la métrica cuando hablamos del análisis de la medida y la estructura de cada verso poético. La métrica examina la constitución rítmica de los elementos de un poema. En el caso de la prosa, se la define como prosa rítmica.

Existen diversos tipos de métricas. La métrica española, por ejemplo, contempla una cantidad fija de sílabas y una distribución específica de los acentos. La métrica grecolatina, la métrica hebraica y la métrica germánica, entre otras, poseen sus propios mecanismos para la construcción de ritmo.

La métrica se encarga del análisis de la construcción rítmica de los elementos de un poema.

 

En este sentido, es muy importante saber que la métrica a la hora de analizar y estudiar cualquier poema utiliza básicamente tres ejes o pilares centrales: el poema en sí, las estrofas que lo componen y los versos que son los que le dan forma.

No obstante, aunque en líneas generales estos son los tres aspectos más importantes que dan sentido a la labor de la métrica a su vez al llevarla a cabo hay que considerar otras cuestiones igualmente relevantes. Entre las mismas se encontrarían las sílabas, los acentos y las correspondientes rimas.

Pueden mencionarse diferentes clases de versos en función de la métrica. Los versos que concluyen con una palabra aguda son los oxítonos, los versos terminados con una palabra grave son los paroxítonos y los versos que terminan con una palabra esdrújula son los proparoxítonos.

La métrica define a las estrofas como el grupo de versos que poseen una distribución preestablecida de sílabas y rimas que se reitera de manera regular a lo largo de un determinado poema. La métrica española comprende estrofas de entre dos y trece versos.

 

Los versos que concluyen con una palabra aguda son los oxítonos, los versos terminados con una palabra grave son los paroxítonos y los versos que terminan con una palabra esdrújula son los proparoxítonos.