{"id":411,"date":"2018-03-16T11:44:05","date_gmt":"2018-03-16T14:44:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/?p=411"},"modified":"2018-03-19T15:47:57","modified_gmt":"2018-03-19T18:47:57","slug":"oesterheld-el-aventurador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/?p=411","title":{"rendered":"Oesterheld, el aventurador"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\"><em>H\u00e9ctor Germ\u00e1n Oesterheld es la figura que revolucion\u00f3 la historieta de aventuras en nuestro pa\u00eds. Los protagonistas de sus historias son hombres comunes que se ven transformados a ra\u00edz de un suceso extraordinario. El escritor Juan Sasturain nos acerca una mirada sobre este gran aventurero de la historieta argentina.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por\u00a0Juan Sasturain<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>En los sue\u00f1os comienzan las responsabilidades<\/em>\u201d (<strong>Delmore Schwartz<\/strong>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>H\u00e9ctor Oesterheld<\/strong>\u00a0fue un notable contador de aventuras y, por sobre todas las cosas, un hombre bueno y sensible. En ese orden o en otro: un hombre bueno que manifestaba su sensibilidad contando aventuras, si se quiere. Un hombre sensible que contaba aventuras que no necesariamente \u201cterminaban bien\u201d pero que dejaban en claro que hab\u00eda razones suficientes para sentirse cerca de sus personajes buenos. Es decir: sus buenos no necesariamente ganaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra manera m\u00e1s precisa de decirlo: Oesterheld era un hombre \u00e9tico que adem\u00e1s escrib\u00eda. La vida no era para \u00e9l una cuenta de resultados o una carrera por llegar antes o ser el mejor. No busc\u00f3 ni la riqueza ni el poder. Quiso ser coherente, escribir y vivir de acuerdo y sin contradicci\u00f3n con lo que cre\u00eda. Eso es muy valioso y cuesta caro. Y se gana respeto y admiraci\u00f3n y memoria como esta; pero se paga como en su caso, con la muerte violenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre digno, bueno y coherente, que fue el mejor escritor de aventuras que dio este pa\u00eds, adem\u00e1s de un ejemplo para muchos de nosotros, muri\u00f3 asesinado como un perro.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>Aventurarse<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Oesterheld escrib\u00eda \u2013desde los primeros cuentitos infantiles en\u00a0<em>La Prensa<\/em>\u00a0o la colecci\u00f3n\u00a0<em>Bolsillitos<\/em>, a sus historietas militantes puras de los \u00faltimos meses de la clandestinidad\u2013 no imaginaba ni inventaba ni conjeturaba; Oesterheld\u00a0<em>aventuraba<\/em>. Toda su vida fueron formas de aventurar. Aventurar es imaginar, suponer, proponer con riesgo: poner la convicci\u00f3n y el cuerpo detr\u00e1s de la imaginaci\u00f3n, de la invenci\u00f3n. Es decir, hacerse cargo de lo que se crea (y se cree). Oesterheld fue un\u00a0<em>aventurador<\/em>. Uno que concibi\u00f3 la vida como una aventura y la vivi\u00f3 hasta las \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale la pena recordar que para Oesterheld y sus lectores deslumbrados, y en muchos casos consecuentes \u2013los que ten\u00edamos 12 a\u00f1os, por ejemplo, cuando vimos a\u00a0<strong>Juan Salvo<\/strong>\u00a0golpearse el pecho como Tarz\u00e1n bajo la nevada en la puerta de su casa\u2013, la aventura no es el pelotudeo (irresponsable o no) de vivir peligrosa o gratuitamente fuera de reglas o de fronteras conocidas; meti\u00e9ndose en l\u00edos o cambiando de trenes, de minas, de camas o de causas, sino otra cosa un poco m\u00e1s sutil: tener una aventura es encontrarse en una coyuntura en que est\u00e1 comprometido el sentido \u00faltimo de la vida personal y\u00a0<em>reconocerlo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir: no es algo que simplemente le pase a alguien sino que es\u00a0<em>algo que alguien elige que le pase<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El disparador es lo que se llama una situaci\u00f3n l\u00edmite, en la que el hombre puesto a decidir opta o puede optar entre la verdad, el sentido, o la burocr\u00e1tica alternativa de quedarse en el molde. Y ese es el h\u00e9roe de Oesterheld. El h\u00e9roe no existe antes de que las cosas sucedan, no tiene un f\u00edsico ni una aptitud ni una cualidad particular: es un hombre com\u00fan al que las circunstancias ponen a prueba y, en su reacci\u00f3n, se revela para los dem\u00e1s y sobre todo para s\u00ed mismo como un h\u00e9roe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el que est\u00e1 a la altura del desaf\u00edo \u2013miedo incluido, derrota incluida\u2013 y sigue ah\u00ed, se hace cargo de lo que cree, de lo que sue\u00f1a, de sus convicciones y, sobre todo y como disparador, de sus sentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Oesterheld el punto de partida es siempre la cotidianidad: la vida com\u00fan, el hombre o el muchacho comunes, los afectos, la casa, el trabajo, el oficio, el barrio, la familia, los amigos, la diversi\u00f3n; tambi\u00e9n la rutina. De ah\u00ed sale el tipo, salgo yo, sale \u00e9l. Y le pasa algo, se encuentra con algo o con alguien y todo se le revela, se le da vuelta la vida, que se convierte en otra cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Forbes, Cirilo Zonda, Caleb Lee, Rolo Montes, Bob Gordon, el jubilado Luna, Ezra Winston, Juan Salvo y sus compa\u00f1eros de truco antes, y el guionista que escribe en la noche, despu\u00e9s&#8230; el mismo Ernie Pike. Todos, al asumir la realidad nueva se transforman. En eso consiste la aventura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces se encuentran con una circunstancia extrema \u2013la guerra, la Invasi\u00f3n\u2013; con un hombre excepcional (moralmente ejemplar, de una pieza) como Kirk, Rockett o Ticonderoga; o simplemente con alguien poseedor de una sabidur\u00eda especial, fruto de experiencias m\u00e1s all\u00e1 de lo humano convencional como Sherlock Time, Mort Cinder o el Eternauta de la segunda parte. Ese contacto es el hecho clave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La par\u00e1bola de Oesterheld \u2013de persona a personaje y de nuevo a persona, indisolublemente ligados\u2013 est\u00e1 mostrada de un modo ejemplar en la evoluci\u00f3n del guionista receptor de la historia en\u00a0<em>El Eternauta<\/em>\u00a0original (y en sus avatares posteriores). Porque si bien Juan Salvo, que pasa de simple padre de familia a combatiente heroico contra la Invasi\u00f3n, es el t\u00edpico h\u00e9roe oesterheldiano surgido de las circunstancias, no cabe duda de que, en este caso, el receptor del relato \u2013como le suced\u00eda a Ernie Pike\u2013 tambi\u00e9n se modifica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El guionista narrador deber\u00e1 contar lo que le contaron como \u00fanica manera de tratar de evitarlo&#8230; Lo notable es que en\u00a0<em>El Eternauta II\u00a0<\/em>Germ\u00e1n ya no es el guionista receptor sino el coprotagonista: \u201cse meti\u00f3 en la historieta\u201d, y ya no lo vienen a buscar para que cuente sino que lo vienen a buscar para que pelee&#8230; Parad\u00f3jica, penosa o maravillosamente, en el \u00faltimo episodio de\u00a0<em>El Eternauta<\/em>\u00a0\u2013que se realiz\u00f3 sin la participaci\u00f3n de Oesterheld, ya desaparecido por la dictadura\u2013 aparece y \u201cact\u00faa\u201d Germ\u00e1n, devenido personaje independiente, aunque ya el autor que figuraba en la tapa no est\u00e9 m\u00e1s&#8230; El<em>aventurador<\/em>\u00a0hab\u00eda pasado de la historia cotidiana a la historieta y de esta a la historia a secas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Unos cuentan para vivir y \u00e9l lo hizo<\/strong>\u00a0\u2013y tan bien\u2013 durante muchos a\u00f1os; otros, viven solo para contarlo o cuentan despu\u00e9s lo que no supieron vivir. Alguien tiene que vivir para contar lo que otros hicieron.\u00a0<strong>En su caso, ejemplar, muri\u00f3 para que contemos c\u00f3mo vivi\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias lo que contaba<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*\u00a0<strong>Juan Sasturain<\/strong>\u00a0es periodista, guionista de historietas, escritor y conductor de TV (<em>Ver Para Leer<\/em>\u00a0y<em>Continuar\u00e1<\/em>, este \u00faltimo por\u00a0<strong>Canal Encuentro<\/strong>). En la d\u00e9cada de 1980 dirigi\u00f3 la c\u00e9lebre revista\u00a0<em>Fierro<\/em>. Public\u00f3 las novelas\u00a0<em>Manual de perdedores<\/em>\u00a0I y II,\u00a0<em>Arena en los zapatos<\/em>, L<em>os sentidos del agua<\/em>,\u00a0<em>Parecido S.A.<\/em>,<em>Los dedos de Walt Disney<\/em>,\u00a0<em>Brooklin &amp; Medio<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La lucha contin\u00faa<\/em>. Entre sus libros de relatos se cuentan\u00a0<em>El d\u00eda del arquero<\/em>,\u00a0<em>El domicilio de la aventura<\/em>,\u00a0<em>Zenitram<\/em>,\u00a0<em>La mujer ducha<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Buscados vivos<\/em>. Naci\u00f3 en Gonz\u00e1lez Ch\u00e1vez, provincia de Buenos Aires. Licenciado en Letras, fue docente en las universidades de Buenos Aires y de Rosario. Como periodista, ha colaborado en\u00a0<em>Clar\u00edn<\/em>,\u00a0<em>La Opini\u00f3n<\/em>,\u00a0<em>Hum\u00ae<\/em>, y\u00a0<em>P\u00e1gina\/12,<\/em>\u00a0entre otros medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: http:\/\/www.educ.ar\/sitios\/educar\/recursos\/ver?id=109052&amp;referente=docentes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Licencia: CC BY-NC-SA 4.0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Germ\u00e1n Oesterheld es la figura que revolucion\u00f3 la historieta de aventuras en nuestro pa\u00eds. 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