{"id":7125,"date":"2018-09-13T15:16:40","date_gmt":"2018-09-13T18:16:40","guid":{"rendered":"http:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/?p=7125"},"modified":"2021-09-08T11:29:12","modified_gmt":"2021-09-08T14:29:12","slug":"mapuches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/?p=7125","title":{"rendered":"Mapuches"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #999999;\"><em>Los antecesores de los mapuches (gente de la tierra) se establecieron en la regi\u00f3n de los lagos precordilleranos del valle central de Chile alrededor del a\u00f1o 500 d. C. Sus poblaciones se extendieron por el sur hasta el r\u00edo Maull\u00edn, y por el oeste probablemente hayan llegado hasta el centro y norte de la actual provincia de Neuqu\u00e9n, Argentina.<\/em> <\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7126\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-147660126-Patagonian-Landscape2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-147660126-Patagonian-Landscape2.jpg 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-147660126-Patagonian-Landscape2-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Se organizaban en grupos reducidos dedicados a la caza, la recolecci\u00f3n y el cultivo de papas en peque\u00f1os huertos ubicados en terrenos h\u00famedos. Cuando llegaron los espa\u00f1oles habitaban la regi\u00f3n situada entre los r\u00edos Itata Y Tolt\u00e9n, compartiendo con los Picunche (\u201cgente del norte\u201d) y los Huiliche (\u201cgente del sur\u201d) una misma lengua, que se extendi\u00f3 desde del R\u00edo Choapa, al norte, hasta Chilo\u00e9, al sur.<\/p>\n<p>Esta regi\u00f3n fue identificada por los conquistadores como Arauco o Araucan\u00eda y sus habitantes como araucanos, pero a\u00fan hoy sus descendientes se reconocen mapuches.<\/p>\n<p>El ingreso de los mapuches en el actual territorio argentino se produjo a partir del siglo XVII, en parte empujados por la persecuci\u00f3n de los espa\u00f1oles, en parte atra\u00eddos por el ganado salvaje. Desde entonces fueron ocupando paulatinamente la zona comprendida por las provincias de San Lu\u00eds, sur de C\u00f3rdoba, La Pampa, Neuqu\u00e9n y Buenos Aires, donde permanecieron hasta que las expediciones militares de finales del siglo XIX los llevaron a instalarse al sur del r\u00edo Limay. El impacto cultural que signific\u00f3 el ingreso masivo del pueblo mapuche en territorio argentino, provoc\u00f3 un cambio profundo que influy\u00f3 en las culturas aut\u00f3ctonas dando lugar a un proceso de mestizaje e intercambio cultural que termin\u00f3 conformando la poblaci\u00f3n paisana de las provincias de Neuqu\u00e9n, R\u00edo Negro y Chubut.<\/p>\n<h2>LENGUA<\/h2>\n<p>El mapandungun, lengua mapuche, est\u00e1 estrechamente vinculada a la lengua de los araucanos chilenos, de la que s\u00f3lo la diferencian peque\u00f1as variaciones fon\u00e9ticas y l\u00e9xicas. Esto se debe a que la continua afluencia de nuevos integrantes en el tiempo transcurrido, impidi\u00f3 tanto una mayor diversificaci\u00f3n como una mayor unificaci\u00f3n y fijaci\u00f3n de las distintas modalidades regionales que en el nuevo ambiente iban surgiendo. Por esto es que apenas si se han fijado algunas particularidades como una tendencia a convertir la R chilena en S, y la T en CH.<\/p>\n<h2>ECONOM\u00cdA: DE LA AGRICULTURA A LOS MALONES<\/h2>\n<p>Los recursos ofrecidos por el ambiente en el que se desenvolvi\u00f3 la cultura mapuche en Chile, favorecieron el desarrollo de una agricultura en peque\u00f1a escala con cultivos de ma\u00edz, papa, qu\u00ednoa, calabaza, habas y aj\u00ed, entre otros. Esta actividad se completaba con la recolecci\u00f3n de plantas silvestres, la caza y la cr\u00eda de llamas y animales menores en el norte, y la pesca y recolecci\u00f3n de mariscos en la costa.<\/p>\n<p>Instalados en la Argentina, los mapuches continuaron con la pr\u00e1ctica de la agricultura, fundamentalmente en Neuqu\u00e9n, del mismo modo que conservaron sus actividades manufactureras tradicionales. En este rubro produc\u00edan elementos de uso cotidiano en madera, piezas de orfebrer\u00eda, talabarter\u00eda y tejidos. La base de su subsistencia se completaba con el tr\u00e1fico de ganado, tarea que a fines del siglo XVIII los llev\u00f3 a controlar los arreos que partiendo de la pampa h\u00fameda, trasladaban los animales por los pasos neuquinos para comerciar en Chile. Al desaparecer los animales sueltos y extenderse la frontera blanca, los mapuches se valieron de la apropiaci\u00f3n forzosa del ganado mediante acciones denominadas \u201cmalones\u201d, centradas en las estancias, para conservar su fuente de recursos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7127 alignleft\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-137234524-cultivo-de-papas.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-137234524-cultivo-de-papas.jpg 350w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-137234524-cultivo-de-papas-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7128 alignleft\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-ALI_077-llamas.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-ALI_077-llamas.jpg 350w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-ALI_077-llamas-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<h2>ORGANIZACI\u00d3N POL\u00cdTICA Y SOCIAL<\/h2>\n<p>La organizaci\u00f3n social que se dio en la cultura Mapuche estaba basada en la familia. Las familias se reun\u00edan en linajes relacionados por los varones emparentados y se asentaban en una misma regi\u00f3n en la que dispon\u00edan de un territorio para la agricultura, la recolecci\u00f3n y el pastoreo. A medida que el territorio iba resultando estrecho por el crecimiento del linaje, algunos varones migraban para dar origen a un nuevo linaje que con el tiempo perd\u00eda los v\u00ednculos de sangre con el linaje original. A pesar de esto, el recuerdo de un antepasado com\u00fan continuaba uni\u00e9ndolos, pero se trataba de seres mitol\u00f3gicos como el Nahuel (tigre), el Filu (serpiente), el \u00d1ancu (aguilucho); o elementos de la naturaleza como el Cur\u00e1 (piedra), el Antu (sol) que daba nombre a los linajes emparentados. El jefe o Toki era el var\u00f3n m\u00e1s anciano. \u00c9l se encargaba de distribuir las riquezas durante los festejos ceremoniales pero el poder de mando s\u00f3lo lo ejerc\u00eda durante los tiempos de guerra. Esta organizaci\u00f3n social se modific\u00f3 cuando los mapuches llegaron a la Argentina, debido a los enfrentamientos permanentes con el blanco y la incorporaci\u00f3n de los malones como recurso de supervivencia. A consecuencia de este nuevo contexto, el poder de mando del Toki se acrecent\u00f3 hasta volverse permanente. Los cambios llevaron a que en el siglo XIX se constituyeran los llamados \u201cGrandes Cacicatos\u201d, dominios de extenso territorio controlados con el apoyo de los caciques menores y los capitanejos.<\/p>\n<h2><strong>ORGANIZACI\u00d3N MILITAR <\/strong><\/h2>\n<p>Hasta el momento en que entraron en contacto con los espa\u00f1oles, los araucanos ten\u00edan pr\u00e1cticas militares similares a las de otros pueblos con el mismo estado de evoluci\u00f3n social, incluso sus armas eran semejantes. La direcci\u00f3n de la guerra entre tribus correspond\u00eda al jefe hereditario o rehue, pero cuando se formaban alianzas se eleg\u00eda un jefe supremo que era el encargado de dar un rumbo com\u00fan a las acciones. En la elecci\u00f3n de estos jefes interven\u00edan las cofrad\u00edas o asociaciones guerreras, instituciones secretas de las tribus que por lo general delegaban el poder en el guerrero de m\u00e1s alta graduaci\u00f3n dentro de la asociaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n es que no siempre coincid\u00eda el jefe de guerra con el Toki que ejerc\u00eda la jefatura en tiempos de paz. A su vez la autoridad del Toki de guerra caducaba al finalizar la contienda. Las cuestiones de la guerra eran tratadas en juntas secretas de aillarehues, a las que s\u00f3lo concurr\u00edan guerreros iniciados. El resto ten\u00eda vedado el acceso, y la violaci\u00f3n de esta disposici\u00f3n era castigada con la ejecuci\u00f3n del infractor. La reuni\u00f3n era convocada en forma secreta mediante un heraldo que corr\u00eda en una flecha ensangrentada que pod\u00eda llevar tambi\u00e9n el dedo de un enemigo muerto.<\/p>\n<div class=\"su-box su-box-style-default sabiasque\" id=\"\" style=\"border-color:#a8a8b7;border-radius:0px;\"><div class=\"su-box-title\" style=\"background-color:#DBDBEA;color:#484848;border-top-left-radius:0px;border-top-right-radius:0px\">\u00bfSab\u00edas qu\u00e9...?<\/div><div class=\"su-box-content su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"border-bottom-left-radius:0px;border-bottom-right-radius:0px\">En Chile viv\u00edan 1 mill\u00f3n de ind\u00edgenas antes de la llegada de los espa\u00f1oles.<\/div><\/div>\n<p>Las deliberaciones no daban comienzo hasta que no conclu\u00edan con los ritos religiosos tradicionales en los que sol\u00edan sacrificar a un prisionero de guerra, o a un chillihueque o carnero de la tierra. Luego empezaban las deliberaciones hasta obtener los acuerdos que deb\u00edan ser aprobados por aclamaci\u00f3n por los jefes de las asambleas. Cuando se trataba de acciones de envergadura, antes de emprenderlas consultaban a los adivinos que determinaban lo propicio o adverso de los augurios. Seg\u00fan el resultado de estas consultas, realizaban o no las acciones previstas. Tambi\u00e9n acud\u00edan a los sacerdotes o chamanes que examinaban el coraz\u00f3n de la v\u00edctima y se comunicaban con el Pill\u00e1n, divinidad suprema, durante el proceso de sue\u00f1o o \u00e9xtasis para conocer el posible suceso de la campa\u00f1a. La elecci\u00f3n del Toki se dispon\u00eda cuando los augurios eran favorables. Los candidatos no favorecidos por la elecci\u00f3n se subordinaban de inmediato al elegido someti\u00e9ndose a sus \u00f3rdenes con absoluta disciplina. El Toki se ocupaba del nombramiento de los subjefes y oficiales y luego arengaba a los asistentes.<\/p>\n<p>Al concluir la guerra, el triunfo se celebraba con una fiesta o reuni\u00f3n en la que el Toki se congratulaba con los que lo hab\u00edan acompa\u00f1ado en la campa\u00f1a. Durante estas fiestas honraban al Pill\u00e1n y al t\u00f3tem de acci\u00f3n de gracias en una ceremonia religiosa en la que ofrec\u00edan prisioneros enemigos en sacrificio expiatorio. Las v\u00edctimas eran despedazadas de acuerdo a pr\u00e1cticas ancestrales propias de los pueblos b\u00e1rbaros. Cuando el n\u00famero de prisioneros era alto, dejaban con vida una parte de ellos para canjearlos por los propios que hubieran ca\u00eddo en poder del enemigo. Los prisioneros tambi\u00e9n pod\u00edan ser adoptados o vendidos a otros jefes interesados.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7129\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/mapuche-HOMBRE.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"569\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/mapuche-HOMBRE.jpg 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/mapuche-HOMBRE-300x244.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<div class=\"su-note destacado\"  style=\"border-color:#c1c1d0;\"><div class=\"su-note-inner su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"background-color:#DBDBEA;border-color:#ffffff;color:#333333;\"><strong>Lanzas y macanas<\/strong><\/p>\n<p>Las armas utilizadas por los mapuches, antes de la lucha con los espa\u00f1oles, evolucionaron tan velozmente como su organizaci\u00f3n militar, por lo que es dif\u00edcil obtener descripciones certeras sobre ellas, pero s\u00ed se puede afirmar que hacia 1536 utilizaban su arma favorita, la macana, adem\u00e1s del arco y probablemente tambi\u00e9n la lanza. Cuando hacia 1550 se enfrentaron con las segunda expedici\u00f3n de Valdivia, usaban en la primera fila de guerreros picas cortas que med\u00edan entre cuatro y cinco metros, en tanto los de la segunda fila iban armados con lanzas largas de seis a ocho metros. Las astas de las armas estaban hechas de colig\u00fce y las puntas de madera endurecida, material que cambiaron por el metal de las espadas quitadas a los espa\u00f1oles. Junto a los piqueros iban soldados armados de macanas y mazas. La macana era un palo duro y pesado de tres metros de largo, de luma o de temo, del grueso de la mu\u00f1eca de la mano. En el extremo superior llevaba una vuelta de 30 cent\u00edmetros para darle peso.<br \/>\nEn la formaci\u00f3n detr\u00e1s de los piqueros se ubicaban los honderos y los arqueros, que cubr\u00edan el aire con una nube de piedras y flechas de unos cincuenta cent\u00edmetros de largo.<\/div><\/div>\n<h2>COSMOVISI\u00d3N<\/h2>\n<h3>Los or\u00edgenes<\/h3>\n<p>Los mapuches ubican sus or\u00edgenes en la lucha entre la culebra Cai-Cai, habitante de lo m\u00e1s profundo del mar, y la culebra Ten-Ten, que viv\u00eda en lo m\u00e1s alto de los cerros. Seg\u00fan la leyenda fue esta \u00faltima quien aconsej\u00f3 a los mapuches que subieran a las monta\u00f1as cuando el agua comenzara a crecer. Siguiendo el consejo, lo intentaron, pero muchos murieron ahogados transform\u00e1ndose en peces. Para contrarrestar lo que consideraron el enojo del agua, hicieron sacrificios que la calmaron, lo que les dio la oportunidad de bajar de la monta\u00f1a y poblar la tierra.<\/p>\n<p>Este fue el nacimiento legendario de los mapuches, pero de su origen real no hay precisiones ni recuerdos anteriores al diluvio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7130\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun.jpg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun.jpg 333w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><\/p>\n<h3>El cosmos<\/h3>\n<p>Las creencias mapuches dan por cierta la existencia de un cosmos dividido en siete niveles superpuestos verticalmente en el espacio. Divinidades, ancestros y esp\u00edritus ben\u00e9ficos habitan las cuatro plataformas superiores, en tanto en una plataforma del mal, ubicada entre la plataforma terrestre y las cuatro ben\u00e9ficas, residen los wekufe o entidades mal\u00e9ficas. Los mapuches habitan en la plataforma terrestre, donde se manifiestan tanto las fuerzas del bien como las del mal, ejerciendo sus influjos sobre la conducta humana. La \u00faltima plataforma sirve de h\u00e1bitat a los malignos hombres enanos, los Caftrache.<\/p>\n<h2>CULTURA<\/h2>\n<h3>Vestimenta: \u201cBota\u00b4e potro\u201d y chirip\u00e1.<\/h3>\n<p>La vestimenta t\u00edpica de las mujeres consist\u00eda en dos mantas; con una se cubr\u00edan todo el cuerpo dejando libres los brazos y la parte inferior de las piernas, ce\u00f1ida a la cintura con una faja de lana cubierta de cuentas de colores; la otra les serv\u00eda como capa que luc\u00edan sobre los hombros prendida al pecho con un gran alfiler de plata. Eran cuidadosas con el peinado usando por lo general dos trenzas que se bamboleaban sobre sus espaldas. Llevaban adornos como collares, pulseras, tobilleras y aros de plata, y se pintaban partes de la cara de negro, azul y blanco. Los hombres se vest\u00edan con una prenda que luego se hizo t\u00edpica entre las prendas de los gauchos, el chirip\u00e1, ideal para sus actividades ecuestres. Esta prenda era un pa\u00f1o que cubr\u00eda la parte delantera de los muslos hasta la rodilla, y que se sosten\u00eda desde la cintura por medio de una faja. Ante el rigor de los inviernos, o para andar sobre los caballos, usaban poncho. El calzado consist\u00eda en botas de potro a las que adosaban en el extremo inferior peque\u00f1as espuelas de madera, hierro, bronce o plata con las que azuzaban a los caballos. El cabello lo usaban largo y con vincha al frente.<\/p>\n<h3>Los toldos<\/h3>\n<p>Como vivienda los mapuches armaban las cl\u00e1sicas tolder\u00edas en las proximidades del agua, entre las que situaban celdas para caballos, carros o peatones. El tama\u00f1o variaba de acuerdo a los recursos naturales con que contaban, utilizando para la construcci\u00f3n palos de madera sobre los que colgaban cueros, en principio de guanaco y con el tiempo de potro. El h\u00e1bitat se armaba con recintos que ten\u00edan funciones espec\u00edficas, cocina, dormitorio y dep\u00f3sito.<\/p>\n<p>Una vez que instalaban sus viviendas en lugares aptos para el desarrollo de sus comunidades, no se trasladaban, a menos que se produjera un cambio dr\u00e1stico que variara de manera adversa las condiciones de vida, lo que indica que eran fundamentalmente sedentarios.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7131\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tolderia.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tolderia.png 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tolderia-300x152.png 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h2>ARTE<\/h2>\n<p>Tanto hombres como mujeres mapuches demostraban grandes aptitudes para el trabajo manual. Sus habilidades les permitieron elaborar infinidad de piezas de utilidad, pero tambi\u00e9n expresiones art\u00edsticas en las que transmit\u00edan su espiritualidad. Los hombres fabricaban sus botas de potro, sus boleadoras, cuchillos y platos, riendas para la cabalgadura, etc. Para sus trabajos utilizaban una variedad de t\u00e9cnicas entre las que se destacaba el trabajo en piedra, el tejido, las fibras vegetales, la madera y la cer\u00e1mica, pero en lo que m\u00e1s se destacaban era sin duda en la orfebrer\u00eda, con sus trabajos de cincelado y repujado a mano de la plata, que aument\u00f3 cuando a la llegada de los espa\u00f1oles tuvieron mayores posibilidades de obtener el metal. Sus joyas no s\u00f3lo ten\u00edan un particular valor est\u00e9tico sino que adem\u00e1s expresaban las percepciones cosmog\u00f3nicas del pueblo y los misterios de su teogon\u00eda. Las joyas de plata eran apreciadas por las mujeres, sobre todo por las esposas de los lonkos o caciques, quienes las luc\u00edan en fiestas y ceremonias religiosas. Los dise\u00f1os no eran s\u00f3lo de piezas femeninas, sino que tambi\u00e9n los hab\u00eda para piezas masculinas y eran utilizados para realzar el atuendo del jinete y sus caballos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7132\" aria-describedby=\"caption-attachment-7132\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7132 size-full\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-101033260-telar.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-101033260-telar.jpg 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/TH-101033260-telar-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7132\" class=\"wp-caption-text\">La especialidad de las mujeres era el tejido hecho al telar.<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Mal\u00f3n: el terror del huinca<sup>1<\/sup><\/h2>\n<p>Los mapuches, como otros grupos abor\u00edgenes, usaron el mal\u00f3n como t\u00e1ctica militar. La sorpresa y rapidez con la que un grupo de guerreros asaltaba posiciones enemigas, ya fuera de blancos o de otros grupos ind\u00edgenas, les permit\u00eda apoderarse de ganado y provisiones de sus adversarios, y retirarse llevando prisioneros. El desconcierto les garantizaba el \u00e9xito y en su veloz retirada dejaban tras de s\u00ed una poblaci\u00f3n devastada y sin capacidad de reacci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><sup>1<\/sup>T\u00e9rmino despectivo con el que los mapuches nombraban a los conquistadores espa\u00f1oles.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7133\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/792px-Mauricio_rugendas_-_el_malon.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/792px-Mauricio_rugendas_-_el_malon.jpg 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/792px-Mauricio_rugendas_-_el_malon-300x227.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h2>EL CULTR\u00daN<\/h2>\n<p>Este instrumento, que en apariencia no es otra cosa que un tambor, representa la s\u00edntesis de la cosmovisi\u00f3n mapuche. Es una caja de resonancia hecha con madera del canelo o de laurel, \u00e1rboles que los mapuches consideran sagrados. Para el parche usan cuero de potro, guanaco u oveja. Antes de tensarlo la Machi mete all\u00ed su canto para dejar en la caja parte de su alma; luego introduce peque\u00f1os objetos sagrados como piedras, plumas y plantas medicinales, que al sacudir el instrumento suenan como una sonaja. El parche lo ilustran con los s\u00edmbolos que representan el universo Mapuche. Con el dibujo de una cruz dividen el parche en cuatro; la l\u00ednea vertical representa el cosmos y la horizontal la tierra. El centro de la tierra es la intersecci\u00f3n de ambas l\u00edneas y marca el espacio sagrado en el que el Machi alcanza la comunicaci\u00f3n con dioses y ancestros mientras hace sonar el cultr\u00fan.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7134\" src=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun.png 700w, https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/kultrun-300x159.png 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los antecesores de los mapuches (gente de la tierra) se establecieron en la regi\u00f3n de los lagos precordilleranos del valle central de Chile alrededor del a\u00f1o 500 d.C. Sus poblaciones se extendieron por el sur hasta el r\u00edo Maull\u00edn, y por el oeste probablemente hayan llegado hasta el centro y norte de la actual provincia de Neuqu\u00e9n, Argentina. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[3819,7781,4340,7779,7780,7492,7782],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7125"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7125"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19385,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7125\/revisions\/19385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbibliote.com\/resources\/articulosdestacados\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}