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Computación en la nube



Los avances en la informática, que no parecen tener un tope, nos llevan a familiarizarnos con nuevas herramientas que pueden hacer más prácticas nuestras tareas diarias.

Podemos llamar a esta nueva metodología de distintas maneras: computación en la nube, servicio en nube, informática en la nube o, del inglés, cloud computing. La cuestión es saber a qué nos referimos con esto, en un mundo donde esta herramienta cobra cada vez mayor importancia en la informática.

¿A qué se llama Nube?

El término nube no parece decirnos nada vinculado al mundo informático. De hecho, se consideraría bastante distante. Pero, a pesar de no encontrarse demasiado claro cuándo y cómo surgió exactamente, lo cierto es que la inspiración para utilizar este nombre viene de otras disciplinas:

  • En meteorología, sabemos que una nube es una aglomeración de gotas de agua;
  • En matemáticas, una gran cantidad de puntos en un sistema de coordenadas es visto como una nube de puntos;
  • En astronomía, una agrupación de estrellas es llamada nube estelar;
  • En física, el desplazamiento rápido de los electrones alrededor de un núcleo atómico aparenta ser una nube para un observador distante.

Teniendo en cuenta esto, podemos hacer una analogía indicando que la palabra nube adquiere en este caso un significado metafórico: en primera instancia, hizo referencia a las redes de telefonía y luego, a la representación de Internet como un diagrama de redes informáticas. Esta expresión coloquial no tiene un sustento científico, encontrando su símil en la “computación distribuida”, una infraestructura informática masiva que presenta algunas similitudes con el concepto de nube. Pero para definirlo de la forma más clara posible, la computación en la nube hace referencia a varios conceptos u aplicaciones que involucran a un gran número de computadoras que se encuentran conectadas a través de, por lo general, Internet. Sin embargo, como vimos, la utilización del término responde más a cuestiones comerciales que a diferencias con otros métodos de trabajo en red.

Para qué sirve

El objetivo de trabajar a través de una nube informática es la de interconectar los recursos sin las limitaciones que nos pueda presentar el tipo de aparato del que dispongamos (hardware) o el lugar desde donde la persona se conecte. Sólo se debe tener el acceso a Internet. Por decirlo de otra forma, podemos trabajar con aquello que necesitamos como si se tratara de nuestra computadora personal desde cualquier parte del mundo, siempre que tengamos una computadora conectada a Internet cerca, debido a que el trabajo en nube nos permite tener en servidores dedicados (equipos que permanecen siempre encendidos) todas las aplicaciones y documentos que necesitamos para trabajar o jugar diariamente.

Ventajas

  • Adaptarse a utilizar este sistema no requiere que seamos expertos en computación. Sólo que sepamos conectarnos y utilizar aquellas aplicaciones que usamos habitualmente.
  • Luego de subir todo aquello que deseemos a los servidores dedicados se puede acceder a ellos desde cualquier parte del mundo que cuente con una computadora y conexión a Internet, independientemente del sistema operativo que se utilice. Por decirlo de otro modo: imaginemos que deseamos hacer un viaje de placer por unos días pero, al mismo tiempo, es necesario terminar algún trabajo. Ante la imposibilidad de trasladar nuestra computadora o algún medio para llevar aquello que necesitamos de la PC, podemos subir con algún servicio nuestro documento a Internet y luego abrirlo desde cualquier computadora, sea donde sea donde nos encontremos, en Brasil o Indonesia. Lo único importante es que haya una computadora con Internet cerca.
  • Existe una innumerable cantidad de proveedores que nos dan la posibilidad de subir nuestros archivos a la web, a pesar de que el espacio suele resultar limitado.
  • Suponiendo que nuestro rígido esté lleno o defectuoso, si hemos subido nuestros archivos necesarios a Internet, siempre vamos a tener una copia de seguridad de nuestros archivos para ser utilizada.
  • La integración a la red es óptima y nos permite trabajar con una excelente velocidad en las aplicaciones necesarias para desempeñar nuestro trabajo.
  • Si se piensa en organizar todo el trabajo en torno a la computación en la nube, el sistema resulta económico a nivel empresarial porque no se necesita instalar un hardware adicional: el proveedor se encarga de todo lo necesario para que el sistema funcione.
  • Al estar conectado permanentemente a Internet las actualizaciones del software que se utilice en la nube son automáticas, evitando la pérdida de tiempo que puede implicar para el usuario realizar esta tarea.


El concepto de “bajar” o “subir” información está directamente relacionado al concepto de “nube”.

Desventajas

  • La desventaja más sencilla de enumerar es también la más grave: si uno no cuenta con acceso a Internet es imposible acceder a la “nube” y, por lo tanto, se pierde cualquier posibilidad de hacer la tarea requerida por el usuario.
  • Como mencionamos, subir nuestra información a Internet para darle uso después tiene sus limitaciones espaciales y temporales, viéndonos obligados a eliminar periódicamente aquella información que ya no podemos almacenar debido a que tenemos un límite.
  • Subir nuestros archivos a la red no es precisamente seguro. En primera instancia, en el momento en que subimos nuestros archivos para que queden alojados en un servidor, los hacemos vulnerables de ser robados u observados por otras fuentes, que pueden acceder al mismo documento. Por otro lado, antes de llegar a la nube la información atraviesa distintos nodos y canales que pueden ser vulnerados, también siendo proclives a la sustracción. Un método de evitar esto es usar el protocolo seguro para subir la información (HTTPS), pero la velocidad se ve afectada en el proceso.
  • La centralización, tanto del almacenamiento como de las aplicaciones que utilizan los usuarios de la nube, puede generar una interdependencia del usuario con los proveedores de servicio. Por otro lado, surge un riesgo mayor que es la posibilidad del monopolio de un determinado proveedor, generando una dependencia del usuario respecto de la empresa para almacenar sus datos.
  • A nivel empresarial, también ocurre que si los proveedores del servicio son inestables o están sujetos a modificaciones por los negocios, puede afectar de forma determinante el almacenamiento de datos.
  • Los servicios más especializados requieren un tiempo de adaptación al formato de nube, pudiendo llevar meses o años para que tengamos acceso a los mismos.
  • Otra contra es la escalabilidad (es decir, la posibilidad de adaptarse a un crecimiento continuo) a largo plazo. Cuantos más usuarios utilicen la infraestructura de la nube se corre el riesgo de que los proveedores sobrecarguen sus servidores, llevando a una degradación progresiva del servicio.

Modelos del servicio

Existen tres capas que definen la forma en que se aprovechan los servicios de la nube informática.

  • En primera instancia la más básica es la “infraestructura como servicio”, abreviada del inglés como “IaaS”. Los proveedores entregan los componentes físicos de las computadoras o recursos virtuales. Entre las demandas más comunes para el trabajo en la nube se encuentra el almacenamiento, servidores y enrutadores.
  • En segunda instancia se encuentra la “plataforma como servicio”, abreviada del inglés como PaaS. Esta capa consiste en la posibilidad del usuario de la nube de acceder a una plataforma de cómputo que suele incluir habitualmente un sistema operativo, un entorno para ejecutar lenguaje de programación, una base de datos y un servidor de Internet. De esta forma, el usuario puede acceder a una capa que le permite desde la web tener los recursos necesarios para correr, o incluso desarrollar software.
  • En tercera instancia se encuentra el “software como servicio”, abreviada del inglés como “SaaS”. A través de este servicio el usuario tiene acceso a distintas aplicaciones de software y bases de información. Habitualmente este servicio se realiza por demanda y se paga de acuerdo a su utilización. En esta categoría ingresan juegos o, por ejemplo, procesadores de texto que se utilicen dentro de la nube.

Tipos de nube

Este servicio ha alcanzado una amplia diversidad de variables a la hora de ser utilizado. Existe un modelo de nube para cada necesidad del usuario.

  • Nube pública: este es el modelo más conocido de nube y consiste en servicios que se ofrecen desde servidores externos para el usuario, a los cuales se puede acceder pagando o de forma gratuita. Un ejemplo conocido es el Microsoft Office 365, una herramienta que nos permite utilizar, desde la web, distintas herramientas, como una versión del procesador de texto Word.
  • Nube privada: este modelo es principalmente utilizado a nivel empresarial, donde se suele ser mucho más celoso con la información. Por ello este tipo de nubes suelen situarse dentro del marco de una empresa y ofrecen por lo general servicios IaaS que habitualmente están destinados al almacenamiento. Rara vez están focalizados en suministrar una plataforma (servicios PaaS) o aplicaciones de software (SaaS). El control estricto sobre la forma en que se utiliza este modelo de nube es lo que la hace la alternativa ideal para almacenar datos empresariales. Un ejemplo es el servicio ofrecido por la empresa EMC, permitiéndonos acceder a una versión unificada y centralizada de información almacenada hasta en un radio de 100 km.

  • Las empresas suelen aferrarse al modelo de nube privada para resguardar información valiosa.

  • Nube híbrida: Tal como lo menciona su nombre, el modelo híbrido de nube combina propiedades de la nube pública y propiedades de la nube privada. De esta forma utiliza la diversidad de servicios que ofrece la nube pública a sus usuarios pero con el control que se puede ejercer desde una nube privada.


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