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Ilustración digital de una estatua que representa a un recolector de maíz del pueblo azteca.
Representación escultórica de la Pachamama, el nombre que le dio el pueblo inca a la tierra ya que la consideraban una deidad benévola, el origen de la vida.
Los famosos andenes o terrazas de cultivo del pueblo inca que contribuyeron al desarrollo de la agricultura.

LA AGRICULTURA EN LOS PUEBLOS ORIGINARIOS



El desconocimiento de los conquistadores con respecto a los pueblos originarios y la hostilidad que provocaría la conquista resultaría en que sólo unos pocos que convivieron con los nativos pudieron apreciar el conocimiento que ellos tenían de la naturaleza que los rodeaba; este conocimiento les permitía aprovechar plenamente su tierra. Apreciemos ahora nosotros la sabiduría de estos pueblos ancestrales.


Las técnicas ancestrales de cultivo de ayer y hoy sintetizadas en un mural ubicado en California, Estados Unidos.


LOS AZTECAS

Este pueblo no consideraba que la tierra fuera propiedad de alguien en particular sino que era comunitaria. Los calpulli tenían parcelas de tierra asignadas y éstos las distribuían entre la población. Algunas de estas parcelas eran reservadas para el mantenimiento de viudas, inválidos y el Estado.

El cultivo principal era el maíz además de producir ají, palta, algodón, melón, calabaza, tomate, cacao, poroto, entre otros.

Antes de comenzar a sembrar, quien lo hacía le hablaba a las semillas y pedía a los dioses una buena cosecha. Había dioses especialmente encargados de velar por el maíz. El año para cultivar era organizado al detalle; había días para plantar, sembrar, segar y cosechar.

Todos los daban parte de su cosecha como tributo, el trabajo era duro y rendían pleitesía a los dioses. Para escardar los campos y cuidarlos de depredadores eran empleados mujeres y niños.


El maíz era el alimento principal de los aztecas, mayas e incas e, inclusive, tenía un carácter sagrado para la comunidad entera.

A pesar de ocupar las peores tierras, los aztecas pudieron abastecerse; si bien la población iba en aumento, sacaron tierras del lago para formar las chinampas y en otras zonas establecieron un sistema de rotación de los cultivos para aprovechar la plenamente la productividad de los campos.
Las herramientas básicas del azteca para labrar la tierra eran la estaca y azada. No se utilizaban arados ni vehículos de ruedas.

Los aztecas utilizaron el sistema de roza en sus cultivos, pero combinado con una agricultura intensiva en tres zonas principales:

a) En las márgenes de los ríos y en tierras de inundación periódica.

b) En las orillas del río de las Balsas y de los grandes lagos del Valle de México, donde emplearon el riego artificial.

c) En las chinampas de los lagos.


En los grandes lagos del Valle de México se empleó el riego artificial.


Los métodos agrícolas aztecas

Eran cuatro: el cultivo de lluvia, la agricultura de terraza que se practicaba en las colinas, la irrigación del valle y el de chinampas.


El pueblo azteca supo aprovechar al máximo los recursos para el desarrollo de la agricultura a pesar de las pobres condiciones del lugar.

Cultivo de lluvia: consiste en barbechar los campos, es decir, se dejan parcelas vacías durante un tiempo para que la tierra se recuperara. Es el menos trabajoso pero tuvo que abandonarse por otros métodos más productivos.

Terrazas: es complicada y elaborada. Construían muros, formando terrazas en las laderas de las colinas. Estos muros de piedra corrían paralelos al contorno de la pendiente y la lluvia arrastraba vegetación, abono y nutrientes desde las colinas.

Irrigación: los aztecas construyeron sistemas de canales extensivos y de desviación de agua por lo que la agricultura de riego se extendió.

Chinampas: conocidos también como jardines flotantes, las chinampas eran pedazos de tierra que se creaban acumulando capas alternas de vegetación, abono y lodo del fondo del lago en las partes bajas pantanosas de los lagos. El rendimiento del cultivo fue tan prolífico que los aztecas comenzaron a comercializar sus productos. Convertían grandes secciones de pantanos, en una red de canales y de campos cuya fertilidad sólo es igualada por las tierras del delta del Nilo. Las cosechas obtenidas en las chinampas eran excelentes, pues aunque el agua de los lagos era salobre, se eliminaba la sal del sembradío regándolo con agua dulce por medio de grandes palas de madera.


LOS MAYAS

Utilizaban el sistema de cultivo de la roza o milpa –palabra azteca que significa maizal – que consistía en cortar el monte, dejarlo secar, quemar el ramaje, sembrar, esperar las lluvias, y cosechar. La necesidad de barbechar para recuperar el suelo obligaba a rodear cada vivienda de un gran número de parcelas impidiendo la concentración demográfica.


La palabra col es el término que designa al campo de maíz; en cambio milpa es de origen azteca y significa “maizal”.

La palabra maya para designar al campo de maíz es col y el sistema sería entonces, agricultura de col. Tiene 10 etapas diferenciadas:

1.- Localización del campo.

2.- Derribo de bosque y maleza.

3.- Quema de monte (roza).

4.- Siembra.

5.- Deshierbe.

6.- Doblamiento de las cañas.

7.- Cosecha.

8.- Almacenamiento.

9.- Desgrane.

10.-Conducción del maíz al pueblo.


El maíz era molido generalmente en morteros de piedra para obtener una harina que componía la dieta básica de los mayas.

Además de la recolección en la selva de resinas, frutos, flores, cortezas, entre otros, aprendieron a modificarla para hacerla más productiva. Sus técnicas silvícolas crearon diferentes selvas artificiales; incluso selvas “domésticas”. Estas mini-selvas también tenían su fauna: gallinas, pavos, cerdos y otros animales domésticos para autoconsumo. La variedad y número de alimentos obtenidos del huerto era importante y contribuyó a la dieta familiar. Estos huertos contribuían también directamente al mantenimiento de la salud ya que en ellos se cultivaban plantas medicinales.


LOS INCAS

Los incas fomentaron el cultivo del maíz respondiendo a la demanda de este producto por el ejército y el sostenimiento de la burocracia. El maíz se conservaba mejor que la papa deshidratada. El estado inca consideraba al maíz como el cultivo civilizador de los Andes, desplazando a otros cultivos autóctonos.

La actividad base de la economía andina fue la agricultura; el pueblo inca giró en torno a la tierra, vista como fuente de vida y el bien más preciado divinizándola con el nombre de Pachamama.

A la escasez de agua y tierra la solucionaron ejecutando las obras hidráulicas que anteriores culturas habían hecho; también construyeron canales, acueductos, reservorios y pozos que permitían aprovechar el agua de los ríos, del subsuelo y las lluvias.

La organización inca llevó a la agricultura a su máximo nivel cultivando principalmente maíz y papa; además de ají, olluco, quínoa y maní; plantas medicinales como la coca, el llantén, la maca y el guayacán, también sembraron el algodón y el maguey. La coca y el maíz eran productos sagrados usados en las ceremonias religiosas.


Junto al maíz, la planta de coca era usada para ceremonias religiosas por considerársela sagrada.

Los incas utilizaron sofisticadas técnicas para hacer posible la agricultura a gran escala y ampliar la frontera agrícola, a saber:

- Canales, represas, puquios o pozos.

- Wachaques o chacras hundidas.

- Waru-waru o camellones. Crearon áreas de terrenos cultivables más elevadas utilizando los suelos vecinos. Éstas se ubican en la llanura circundante al lago Titicaca, donde existen extensas zonas que son periódicamente inundadas a causa de las variaciones estacionales normales del nivel de las aguas del lago.


Imagen del lago Titicaca, zona en la cual erigían los camellones con propósitos agrícolas.

- Qochas o lagunas artificiales. Son concavidades compuestas por varios surcos aunque el agua no permanece más de un día, pues pueden pudrirse los cultivos. En sus bordes crecen pastos que alimentan al ganado.

- Andenes. El relieve montañoso donde habitaba la mayor parte de la población del imperio, fue aprovechado mediante la construcción de innumerables andenes o terrazas de cultivo que permitieron utilizar las laderas de las montañas andinas. Éstos evitaban que las lluvias arrastraran la tierra y sus cultivos al fondo de los valles. En esas terrazas agrícolas se podían obtener hasta tres cosechas anuales. Permitían aprovechar mejor el agua, haciéndola circular a través de los canales que comunicaban sus diversos niveles, con esta medida evitaban al mismo tiempo la erosión hidráulica del suelo. Los andenes han merecido amplias investigaciones e inclusive se trata actualmente de reconstituirlos.

- Islas flotantes, utilizadas por los Uros en el lago Titicaca.

- Mejoramiento de las herramientas de cultivo con el empleo del bronce.

- Empleo del guano de las aves marinas y del estiércol de los camélidos.

- Centros de experimentación agro-biológicos, como los de Moray, Castrovirreyna y Carania, en andes circulares donde se reproducían los productos de todo el imperio; éstos permitieron excelentes cosechas un sinnúmero de productos alimenticios.


La agricultura alcanzaría gran desarrollo debido fundamentalmente a la importancia del cultivo, los principios de reciprocidad, las formas de trabajo, las técnicas creativas y eficientes además del régimen de tenencia de la tierra. Utilizando las técnicas agrícolas de sus ancestros consiguieron mejorar la alimentación de sus pobladores. Emplearon el arado de tracción humana que llamaban tajlla, un palo puntiagudo que era de piedra o metal. No se superaron hasta ahora las herramientas incas manuales empleadas en agricultura.

Como fertilizante enterraban junto con los granos pequeños peces como sardinas o anchoas, estiércol de las aves marinas además de hojas caídas de los algarrobos y guarangos. La agricultura representó la base de la economía inca. El principal producto que cultivaron era la papa; también otros tubérculos como la mashua, el olluco y la oca. El maíz era considerado un recurso de tipo suntuario que otorgaba prestigio y era cultivado con fines burocráticos, militares y ceremoniales. Se estima que los incas cultivaron cerca de setenta especies vegetales.

Fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos sofisticados de irrigación. Canalizaron en Cuzco los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales.


La civilización inca dejó un rico legado a pesar de la destrucción sistemática de su cultura. Los arqueólogos actuales continúan asombrándose por el avanzado nivel de conocimientos en diversas áreas.

Los pueblos originarios de Argentina

Los guaraníes habitaban en la región de la Mesopotamia conviviendo con otros pueblos. Se dedicaban al cultivo de mandioca, maíz y batata, principalmente.

Los huarpes vivían en la zona de Cuyo. Habían aprendido de sus vecinos de los Andes a cultivar maíz y también la quínoa. Pero también recolectaban frutos, especialmente los de algarrobo. Los incas llegaron hasta las tierras de los huarpes y les enseñaron a cultivar mediante el regadío, pero perdieron su independencia.

Los diaguitas, de los valles calchaquíes de Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja; los onaguacas, de la quebrada de Humahuaca y los atacamas, de la Puna eran pueblos de agricultores. Hacían acequias y andenes para aprovechar el agua. Sus principales cultivos eran: la papa, la quínoa y el maíz. En el norte de Córdoba se ubicaron los comechingones. Cultivaron especialmente el maíz y la quínoa.



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