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Vasija griega decorada con dibujos.
¿Sabías qué?
El dibujo es una habilidad que desarrolla el hemisferio derecho del cerebro, específicamente el área que maneja las relaciones espaciales.
EL DIBUJO DIGITAL
Una de las formas de dibujo más empleadas en la actualidad es el dibujo digital. Existen varios programas y aplicaciones que permiten tanto crear como editar imágenes. Éstos ofrecen al artista una gran gama de herramientas que facilitan su labor.
Se le llama marginalia a los dibujos que los monjes realizaban en los márgenes de los textos manuscritos.
En la Edad Media, el soporte más utilizado para el dibujo y la escritura era el pergamino. Muchos de ellos se reutilizaban, ya que eran muy costosos.
Los tatuajes constituyen un componente actual y vigente de nuestra cultura, y son formas de dibujo.
LOS DIBUJOS ANIMADOS
Éstos consisten en dibujos, denominados fotogramas, que conforman secuencias. El efecto de movimiento o animación se produce al proyectar un fotograma tras otro.
¿Sabías qué?
Algunos paleoantropólogos consideran que el dibujo más antiguo tiene 400.000 años y fue realizado por un Homo erectus.

El dibujo: definiciones, historia y tipos



Para muchas personas, el dibujo constituye su primera manifestación artística. Desde el momento en que el niño toma un lápiz, fibra o crayón, y traza líneas sobre algún soporte pretendiendo imitar ciertas formas, empieza a darse cuenta de que a través del acto de dibujar puede representar y simbolizar tanto el mundo que lo rodea como su propio pensamiento. El dibujo, en definitiva, es una de las más básicas y fundamentales formas de expresión.


¿QUÉ ES EL DIBUJO?

En pocas palabras, dibujar significa realizar marcas sobre alguna superficie con el fin de representar algo. Por lo general, estas marcas constan de líneas y puntos, los cuales tienden, además, a definir formas. Por otra parte, suele definirse al dibujo como un tipo de expresión subordinado a otro fin: muchos dibujos no funcionan en sí mismos como obras independientes, sino que resultan bocetos o preparativos para pinturas u otros tipos de manifestaciones artísticas. En este sentido, en casos como estos, los dibujos cobran importancia por recuperar y representar el proceso creativo del artista, desde el momento de la primera inspiración, pasando por los bocetos de la obra, hasta el agregado y modificación de elementos.

LA IMPORTANCIA DEL BOCETO

Muchos pintores y escultores realizan una serie de bocetos antes de comenzar con sus obras. Los bocetos son importantes porque permiten al artista hacerse una idea previa y tener una representación visual de la obra que pretenden llevar a cabo. Además, los elementos para realizar un boceto son mucho más económicos que, por ejemplo, un pedazo de mármol para esculpir o un lienzo para pintar. Esto permite al artista realizar experimentaciones, estudios y correcciones sin el riesgo de echar a perder insumos costosos. Por otra parte, además de ser baratos, los insumos necesarios para los bocetos son fáciles de transportar y no requieren de preparación previa, como caballetes o pinturas.

Si bien usualmente se entiende por dibujo al uso exclusivo de la línea sobre una superficie lisa, su definición puede ampliarse e incluir, también, el uso del color, el sombreado y otros elementos que permitan definir formas y volúmenes sobre un soporte.

La importancia fundamental del dibujo radica en una de sus características fundamentales: su simplicidad. Esto no quiere decir que no existan dibujos sumamente complejos, sino que, en sus formas más básicas, los dibujos pueden realizarse con muy pocos elementos, la mayoría de fácil acceso: lápices, bolígrafos, crayones y fibras son las principales herramientas que se emplean para dibujar hoy en día, mientras que el papel es el soporte más utilizado.


Los elementos necesarios para comenzar a dibujar son muy fáciles de conseguir.


HISTORIA DEL DIBUJO

Debido a su simplicidad, el dibujo ha constituido históricamente la forma más básica de expresión plástica. En efecto, los dibujos aparecen entre las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad: los muros de la Cueva de Chauvet en el sur de Francia, por ejemplo, exhiben dibujos realizados hace unos 30 mil años atrás. Por lo general, este tipo de dibujos antiguos, más conocidos como pinturas rupestres, representan animales y seres humanos en dos dimensiones, es decir, sin volumen ni perspectiva.

Más cerca en el tiempo, hace unos 5.000 años atrás, los antiguos egipcios decoraban los muros de sus templos y tumbas con dibujos que narraban tanto situaciones y escenas de la vida cotidiana como también sucesos históricos y religiosos. Por otra parte, los antiguos griegos utilizaban el dibujo principalmente para decorar vasijas de cerámica. Estos dibujos griegos se caracterizaban fundamentalmente por la belleza de sus figuras y por el abundante uso de líneas decorativas.

Durante la Edad Media, el dibujo sirvió casi exclusivamente para representar escenas religiosas, con el fin de enseñar la religión cristiana y glorificar a Dios. Durante este período, los monasterios constituían grandes centros de conocimiento: algunos contenían bibliotecas en su interior, en donde no sólo se guardaban códices, sino también se copiaban obras que eran traídas desde otros monasterios, con el fin de ampliar el número de obras archivadas. Muchos de estos códices eran decorados por monjes especialistas, llamados miniaturistas, los cuales dibujaban pequeñas miniaturas en los márgenes. Estos dibujos, además, en ocasiones eran decorados con oro y con otros materiales sumamente delicados.

Otra de las funciones que desempeñaba el dibujo durante la Edad Media era la de operar como un registro de las imágenes empleadas frecuentemente en obras de referencia. De esta manera, se guardaban dibujos de partes del cuerpo humano, vestidos, plantas, animales, etc. A la hora de reproducir estos elementos no hacía falta recurrir a los modelos originales, sino que bastaba con copiar sus dibujos.

Fue también durante la Edad Media que los dibujos comenzaron a tener su uso subordinado; es decir, a emplearse en las etapas preparatorias para otras obras de arte. De todas formas, en ese momento histórico, era un material muy costoso y difícil de conseguir, al igual que los pergaminos y las pieles de animales que los monjes estaban más acostumbrados a emplear para plasmar sus trabajos. Por eso, en dicho período, muchas veces los artistas dibujaban y luego pintaban directamente sobre el soporte final de la obra.

El dibujo moderno comenzó alrededor del siglo XV, en el Renacimiento. Durante este período, la producción de dibujos creció exponencialmente. Ello se debió principalmente, por un lado, al bajo precio del papel y, por el otro, a la nueva importancia que se le comenzaba a dar a este tipo de manifestación artística: en efecto, el dibujo constituyó uno de los medios más importantes y valorados para la expresión.

Así, el dibujo comenzó a ser considerado el cimiento sobre el cual debía erguirse todo trabajo artístico: tanto en pintura, como en escultura y arquitectura, los estudiantes de arte eran entrenados primeramente en dibujo. En el ámbito de los estudios de la naturaleza, la búsqueda de realismo y precisión en los dibujos poco a poco fue aumentando hasta alcanzar estándares muy altos; superiores en ese sentido a los dibujos antiguos y medievales, ya que el volumen y la perspectiva adquirirían en estos estudios un papel fundamental. Por su parte, la inmensa mayoría de las grandes obras del período comenzaron siendo bocetos dibujados en papel.


Leonardo Da Vinci empleaba usualmente el dibujo para ilustrar sus trabajos.

Tiempo después, en la última quincena del siglo XIX, el uso del dibujo y su importancia en las artes fue cuestionado por los impresionistas, quienes pintaban directamente sobre el lienzo sin usar ningún tipo de dibujo preparatorio. No obstante, la irrupción de las vanguardias devolvió a esta forma de representación su importancia dentro del arte pictórico: Cubismo, Expresionismo y Fauvismo emplearon el dibujo como medio fundamental para sus creaciones artísticas. Hoy en día, además de ser una herramienta imprescindible, subordinada a otros propósitos varios, el dibujo es también –como en sus inicios- un medio de expresión sumamente fecundo, emancipado por completo de la pintura y las demás artes.


HERRAMIENTAS DE DIBUJO

En ocasiones, el dibujo se define por las herramientas que en él se emplean. En consecuencia, si la herramienta utilizada es un lápiz o similar, se habla propiamente de dibujo; en cambio, si se emplean óleos o acuarelas, se habla de pintura. Esta definición, no obstante, no es excluyente.

Las herramientas de dibujo pueden variar ampliamente. Esta variación, por supuesto, implica necesariamente distintos tipos de dibujos. Durante el Renacimiento, por ejemplo, los artistas preferían emplear la tiza, mientras que en la actualidad la principal herramienta para dibujar es el grafito.


Las minas de los lápices están hechas de grafito, una de las formas alotrópicas del carbono.

No obstante, existe una herramienta fundamental para el arte de dibujar, una que todos los artistas han empleado a lo largo de la historia: el cuerpo del dibujante. Éste debe estar entrenado para adquirir la técnica y desarrollar las habilidades necesarias para mover el lápiz o herramienta similar. Si bien casi todos los dibujantes emplean sus manos para dibujar, muchas personas han logrado perfeccionar el uso de otras partes del cuerpo, como los pies o la boca, para conseguir dibujos de acabado impecable.

El soporte en el cual se realiza el dibujo también determina el producto final. Los soportes comprenden una amplia gama de posibilidades: madera, tela, piedra, arcilla, piel animal, papel, etc. Incluso la piel humana ha sido y es empleada como soporte para dibujos y pinturas, tanto en rituales religiosos y sociales como en el extendido uso de tatuajes.


DISTINTOS TIPOS DE DIBUJO

Existen fundamentalmente dos tipos distintos de dibujo: el dibujo artístico y el dibujo técnico. Estas dos clases tienen una larga tradición y un extendido uso tanto en el arte como en las ciencias. Sin embargo, esta distinción no siempre ha permanecido clara: muchos dibujos de Leonardo Da Vinci, por ejemplo, presentan la particularidad de describir elementos de la naturaleza o maquinarias inventadas por él, pero, a la vez, constituyen obras de arte en función de su técnica y su belleza. No obstante, hoy en día estos dos tipos de dibujo suelen distinguirse con claridad y precisión, ya que responden a fines específicos distintos.

DIBUJO ARTÍSTICO

El dibujo artístico se caracteriza fundamentalmente por no responder a ningún parámetro específico, sino a las ideas y emociones del artista. En efecto, el dibujo artístico es una forma de expresión de carácter subjetivo, en la que el dibujante pretende expresar su propia sensibilidad de la manera que crea más adecuada. En pocas palabras, esta clase de dibujo apunta a crear belleza y transmitir emociones, no a describir de manera objetiva algún objeto.


El dibujo artístico es una forma libre de expresión.

DIBUJO TÉCNICO

El dibujo técnico se caracteriza por adecuarse necesariamente a ciertos parámetros y responder a determinados estándares, los cuales debe seguir por convención. Con el dibujo técnico, el dibujante no pretende expresar su sensibilidad propia, sino representar objetos que son o puedan ser reales; en otras palabras, el dibujo técnico apunta a la objetividad. Para lograrlo, este tipo de dibujo debe ser preciso y claro. En arquitectura, ingeniería, diseño y muchas otras disciplinas, este tipo de dibujo es una herramienta constitutiva.


El dibujo técnico requiere precisión para conseguir los fines deseados, es por eso que suele emplearse una gran cantidad de herramientas, incluyendo reglas, compases y escuadras.



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