La autoestima

La autoestima es el evaluador afectivo más influyente de la experiencia, es la parte emocional; se refiere a cómo nos sentimos con nosotros mismos. Está ligada al concepto que cada persona tiene de sí misma.

La autoestima también alude a los sentimientos de aprecio hacia uno mismo; es la percepción valorativa (afectiva) del propio ser, de la manera de ser, de quién soy, del conjunto de rasgos corporales, mentales, morales, éticos, etc. que configuran la persona en un sentido amplio. Es el concepto que tenemos de nuestra propia valía, basado en los pensamientos, los sentimientos, las sensaciones y las experiencias que cada uno va reuniendo a lo largo de su vida. El concepto de autoestima es algo que se va aprendiendo y configurando a través de la valoración que cada persona hace de su propio comportamiento, influido también por la percepción que tienen los demás de uno mismo.

La autoestima se refiere a cómo nos sentimos con nosotros mismos, al concepto que cada persona tiene de sí misma.

Autoconcepto-autoestima y aprendizaje

La experiencia que se adquiere en el proceso de aprendizaje contribuye a ofrecer imágenes positivas o negativas de uno mismo, reforzando o limitando el autoconcepto y la autoestima.

Dentro del contexto educativo, se puede señalar la importancia y la necesidad de una autoestima y un autoconcepto positivos para lograr un óptimo desarrollo personal y social.

Son varias las razones que llevan a considerar el autoconcepto como un factor de la personalidad al que hay que prestar atención. Entre ellas destacan las siguientes:

  • Se trata de una meta educativa importante en el dominio afectivo, que hay que alcanzar.
  • Interviene en el aprendizaje y explica la conducta escolar y los resultados académicos.

Es un producto del proceso de aprendizaje que puede verse afectado por las demás variables implicadas en la educación: el clima del aula, el tipo de instrucción, la conducta y el comportamiento del profesor, la relación profesor-alumno…

El contexto de aprendizaje

Hasta que el niño entra en la escuela la familia es considerada como un referente de aprendizaje y constituye, en las primeras edades, el núcleo central para su autoconcepto y la construcción de su personalidad.

Durante los primeros años de vida, la familia es el principal referente de aprendizaje.

Es más fácil que se desarrollen autoconceptos positivos si los niños son tratados con respeto, se les definen bien las normas, se les razonan las expectativas de éxito, se les apoya y se confía en ellos, dándoles un afecto estable y positivo por parte de la familia, profesores y compañeros.

Bases sobre las que se apoya la autoestima

Las personas basan su autoestima en la forma de percibir y evaluarse a sí mismas en:

  • La actuación profesional.
  • El funcionamiento intelectual.
  • La apariencia personal y el atractivo físico.
  • El atractivo y el comportamiento sexual.
  • El aprecio de los demás.
  • La capacidad de afrontar y resolver los problemas.
  • La independencia.
  • Los talentos particulares.

Claves para mejorar la autoestima

  • No idealizar a los demás.
  • Evaluar las propias cualidades.
  • Cambiar lo que no gusta de uno mismo.
  • Controlar los pensamientos.
  • No buscar la aprobación de los demás.
  • Tomar las riendas de la propia vida.
  • Afrontar los problemas sin demora.
  • Aprender de los errores.
  • No exigirse demasiado.
  • Darse premios y recompensas.
  • Aceptar el propio cuerpo.
  • Disfrutar del presente.
  • Ser independiente.
Una de las claves para mejorar la autoestima es no comparar las propias cualidades con las de otras personas.

Rasgos de las personas con baja y alta autoestima

A continuación se detallan las características de las personas con alta y baja autoestima:

Con alta autoestima:

  • Creen que son importantes;
  • Tienen confianza en sí mismas y en sus habilidades;
  • Superan sus problemas o dificultades personales;
  • Creen en sí mismas y en sus decisiones;
  • Afianzan su personalidad;
  • Son personas creativas;
  • Son independientes;
  • Mantienen mejor sus relaciones interpersonales;
  • Son responsables;
  • Afrontan los retos con entusiasmo;
  • Toleran bien las frustraciones.

Con baja autoestima:

  • No se sienten importantes;
  • Poseen una falta de credibilidad en sí mismas;
  • Se muestran inseguras;
  • Tienen poca productividad;
  • No alcanzan las metas que se proponen;
  • No realizan autocríticas constructivas;
  • Tienen escasas habilidades sociales;
  • No saben resolver los problemas que se les plantean;
  • Poseen sentimientos de culpabilidad e inferioridad;
  • Padecen miedos y temores.

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