Este pueblo indígena se ubica en las llanuras de la región amazónica de Bolivia. Representan una riqueza cultural única que desafía el paso del tiempo, su lengua, sus costumbres y su cosmovisión entrelazan tradiciones ancestrales con adaptaciones modernas, lo que muestra la resistencia y el espíritu de una comunidad arraigada en la armonía con la naturaleza.

ORIGEN e historia
Históricamente se asientan en la región de la Amazonía boliviana, especialmente en el departamento del Beni, encuentran su origen en las cercanías del río Itonomas, que moldeó su identidad cultural y les proporciono sustento. Antes de la llegada de los colonizadores, los itonamas desarrollaron una sociedad autónoma basada en una profunda conexión con la naturaleza.
Su historia, marcada por la resistencia a procesos de colonización, refleja su capacidad de adaptación ante los desafíos históricos. Aunque su lengua enfrenta riesgos de extinción, su riqueza cultural sigue viva en tradiciones espirituales y en un fuerte sentido de comunidad que preservan su legado ancestral.
ACTIVIDADES PRODUCTIVAS
Están vinculadas a la naturaleza que los rodea. Practican la agricultura tradicional, cultivan maíz, yuca y plátano, además de la pesca y la caza sostenible en los ríos y bosques cercanos. También elaboran artesanías como tejidos y cerámicas. Estas actividades no solo garantizan su subsistencia, sino que fortalecen su vínculo con el medioambiente y preservan su patrimonio ancestral.
COSMOVISION
Su sistema de creencias se entrelaza con la naturaleza y los espíritus que habitan en ella. Consideran que el universo es un equilibrio dinámico entre fuerzas visibles e invisibles, donde el respeto por los ríos, bosques y animales es fundamental. Sus prácticas espirituales, como rituales y cantos, reflejan una conexión íntima con lo sagrado, guiada por sabios que custodian su legado ancestral y transmiten la sabiduría a nuevas generaciones.