Es un enfrentamiento armado iniciado en 2021 donde el dictatorial gobierno militar de Myanmar se disputa el control del país con la alianza formada por grupos civiles armados y guerrillas étnicas. El conflicto destaca por la diversa cantidad de grupos involucrados y las múltiples violaciones de los derechos humanos que se han cometido.
Antecedentes
El general Min Aung Hlaing, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Myanmar, mejor conocidas como el Tatmadaw, llevó a cabo un golpe de Estado el 1 de febrero de 2021 contra los integrantes del nuevo Parlamento designado mediante elecciones libres en 2020 bajo el argumento de que las elecciones fueron fraudulentas, a pesar de no haberse podido probar dicha afirmación. Entre los miembros del Parlamento apresados se encontraban el entonces presidente Win Myint y la consejera de Estado y premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi, tan solo algunas horas antes de que asumieran sus cargos.
Desde ese momento, Min Aung Hlaing declaró el estado de emergencia y tomó el control de Myanmar, también conocido como Birmania, como su líder de facto, al mando del órgano ejecutivo conocido desde entonces como el Consejo de Administración del Estado (SAC), lo que marcó el fin del breve periodo democrático del que gozaba el país desde 2015.

Guerra civil
La población birmana no aceptó dócilmente la imposición política del Tatmadaw. El golpe de estado desencadenó una serie de protestas pacíficas conocidas en conjunto como la Revolución de Primavera que manifestaban el descontento civil hacia el nuevo gobierno militar, a lo que este respondió con severas represiones, disparos a los manifestantes, detenciones masivas y torturas que elevaron a decenas de miles la cantidad de víctimas.
El incesante despliegue de violencia forzó a la población a optar por la resistencia armada. Así, diversos grupos de civiles sin experiencia militar se unieron para formar la Fuerzas de Defensa del Pueblo, equipados con armas artesanales y equipo militar robado para combatir a la represión del Tatmadaw. A estos eventualmente se les unieron otros diversos grupos armados conformados por minorías étnicas que ya se oponían al gobierno central desde hace varios años, como los kachin, los karen y los rakáin, junto al gobierno en el exilio formado por la oposición política y los miembros del Parlamento desplazados, conocido como el Gobierno de Unidad Nacional de la República de la Unión de Myanmar, quienes han acusado al Tatmadaw de ser una organización terrorista.
Si bien el gobierno militar se apoderó en un inicio de las principales ciudades e instituciones, la creciente resistencia de la alianza, con tácticas de guerrilla de las Fuerzas de Defensa y el entrenamiento y experiencia de las guerrillas étnicas, ha logrado mermar progresivamente la autoridad de su enemigo. El culmen de estas operaciones fue alcanzado en octubre de 2023, cuando gracias a una estratégica ofensiva, la oposición llegó a tomar el control de más del 60 % del territorio del país, especialmente sus zonas rurales. Por su parte, el Tatmadaw ha respondido con feroces y crueles represalias contra la población civil, hasta llegar a bombardear abiertamente escuelas, hospitales y aldeas enteras.
En 2025, Min Aung Hlaing disolvió el Consejo de Administración del Estado para organizar unas elecciones generales que pacificaran a la población, las cuales ganó como candidato. A pesar de las justificadas sospechas de fraude electoral, el comandante militar continuó al mando del país como su presidente, esta vez de manera oficial, desde abril de 2026. La asunción de su cargo no ha hecho más que aumentar el descontento de la población, por lo que la coalición de facciones que operan en Myanmar continúa aún en pie de guerra contra su enemigo común.
A pesar del alcance de la actual guerra civil, esta es en realidad solo uno más entre un conjunto de eventos conocidos simplemente como el conflicto interno de Birmania, originados desde la independencia del país en 1948, en el que la población mayoritaria, el pueblo budista bamar, se ha enfrentado al resto de grupos étnicos que habitan el país en múltiples episodios de violencia y diferencias políticas a lo largo de los años.





VOLVER A LOS ARTÍCULOS