Guerra contra el Estado Islámico

Se refiere a la oposición de naturaleza militar que diversos países han iniciado en contra del grupo yihadista fundamentalista, autodenominado Estado Islámico, también conocido como ISIS. Reconocido como un peligroso grupo terrorista a nivel internacional, ISIS se convirtió en una organización capaz de desafiar a Medio Oriente y al mundo entero.

orígenes

ISIS nace durante la insurgencia suní que se levantó en Irak tras la invasión liderada por Estados Unidos en 2003, donde surgió como Al Qaeda en Irak, y luego renombrado a Estado Islámico de Irak (ISI) en 2006. Fue en 2011 cuando el estallido de la guerra civil siria le permitió al grupo extenderse hacia este país, bajo el mando de Abu Bakr al-Baghdadi, para tomar ventaja del vacío de poder y la marcada rivalidad entre facciones revolucionarias. En 2013 adoptó el nombre de Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS o ISIL), y obtuvo la suficiente independencia como para convertirse en un grupo separado de Al Qaeda, con quien rompió relaciones.

Bandera del Estado Islámico.

Auge y caída del Estado Islámico

En 2014, soldados de ISIS conquistaron la ciudad de Mosul, la segunda más grande de Irak, y proclamaron un califato islámico con Baghdadi como su gobernante. El grupo llegó a controlar vastas extensiones de territorio en Irak y Siria, con una población estimada de entre 6 y 8 millones de personas.

La perspectiva de ISIS

En las ciudades bajo su dominio, ISIS impuso una interpretación arcaica y violenta de lo que, según su perspectiva, exigía la ley islámica: ejecuciones públicas, persecución de minorías religiosas, esclavización de mujeres yazidíes y una represión feroz contra cualquier disidencia, entre otras atrocidades.

El ascenso meteórico del califato despertó la inquietud de la comunidad internacional. En agosto de 2014, Estados Unidos, junto a una coalición de decenas de países y fuerzas regionales como los pershmega kurdos y las Unidades de Protección Popular (YPG), dirigieron efectivos ataques hacia los territorios conquistados por ISIS, donde destaca la batalla por Kobane, la primera gran derrota del grupo yihadista, a la que le siguieron la recuperación de las ciudades de Ramadi, Faluya y Mosul en Irak, y Al Raqa, esta última la capital de facto del califato en Siria.

Ciudad siria de Al Raqa en 2017.

El año 2019 marcó la derrota territorial definitiva del Estado Islámico con la caída de Baguz, su último enclave en Siria. Baghdadi murió ese mismo año en una operación estadounidense, aunque fue sucedido por nuevos líderes que mantuvieron cohesionada la organización. Estos se replegaron hasta formar pequeñas agrupaciones en Irak y Siria, pero también en países como Nigeria, Mozambique, Filipinas, Afganistán y Pakistán, desde donde han organizado atentados y guerras de guerrillas ocasionales en lugares vulnerables y estratégicos que aún perduraban para agosto de 2025, siempre con la intención de ganar terreno en su lucha por la influencia y el poder.