Edecanes del Libertador

El término “edecán” proviene del francés aide-de-camp, que significa “ayudante de campo”. Hacia el siglo XIX, Simón Bolívar eligió a personas de alto rango militar para que sirvieran como sus ayudantes o edecanes, estas personas tenían su absoluta confianza y lo asistieron en las tareas más significativas de la guerra. Eran hombres honorables que siempre fueron leales al Libertador.

UN POCO DE HISTORIA

La palabra “edecán” apareció por primera vez en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española en 1791. El vocablo de origen francés ya era de uso común en la milicia española, pues desde mucho antes ya era empleado para designar a los ayudantes de campo en tiempos de guerra.

Definición de “edecán” por al RAE (1791)

EDECAN. s. m. Milic. Oficial militar, cuyo oficio es llevar y comunicar en el ejército las órdenes del General de quien es EDECAN. Es voz francesa modernamente introducida; pero admitida ya por el uso común en la milicia española. Antes se llamaban Ayudantes, y así los nombra siempre el Marques de Santa Cruz en sus Reflexiones Militares. Præfecti castrorum adjutor.

Dado que el siglo XVIII estuvo marcado por campañas castrenses y períodos de guerras, la palabra “edecán” formó rápidamente parte fundamental de vocabulario propio de las maquinarias militares.

AYUDANTES DE BOLÍVAR

La vida del Libertador estuvo repleta de episodios de batallas, revoluciones y exilios. Para superar con éxito estos eventos, Bolívar contó con múltiples edecanes durante toda su trayectoria política y militar. Por ejemplo, durante la batalla de Carabobo (1821) los edecanes fueron los tenientes coronel Diego Ibarra, Felipe Álvarez, Manuel Ibáñez y León Umaña; y los capitanes Andrés María Álvarez, Daniel F. O´Leary, José Ignacio Pumar, Celedonio Medina y Anacleto Clemente, entre otros.

¿Sabías qué?
Diego Ibarra Rodríguez del Toro (1798-1852) fue un militar del Ejército patriota y el primer edecán de Simón Bolívar por muchos años durante las guerras por la independencia de los pueblos de América.
La batalla de Carabobo fue una contienda militar entre las fuerzas patriotas y los realistas durante la Guerra de Independencia de Venezuela. Se llevó a cabo el 24 de junio de 1821 en Sabana de Carabobo. Ganó la Gran Colombia.

Batallón Numancia

Fue uno de los mejores cuerpos militares del bando realista de la Gran Colombia mientras ocurrían las batallas por la independencia sudamericana. Este ejército, con el tiempo, se separó de los objetivos colonialistas de los españoles y pasó al Ejército Libertador. Fueron parte de este batallón León de Febres-Cordero, Luis Urdaneta y Miguel de Letamendi, quienes participaron en la independencia de Guayaquil.

CREACIÓN

El 17 de diciembre de 1813, el caudillo realista José Antonio Yáñez unió a aproximadamente 500 hombres para crear un batallón que nombró Numancia. Se trataba de un batallón realista en tierras venezolanas, integrado mayoritariamente por venezolanos, que servía al Ejército de España.

INICIOS

El Numancia tuvo una participación destacada durante la guerra de Independencia de Venezuela, especialmente en el período histórico conocido como “guerra a muerte” en la Segunda República de Venezuela.

En 1814, tras la muerte Yáñez, el batallón actúo de forma sobresaliente en la batalla de Arao, lucha en la que salieron victoriosos. Al año siguiente, el coronel Sebastián de la Calzada reestructuró al escuadrón al añadir nuevas fuerzas para dividirlo en tres grupos: primer, segundo y tercer batallón de Numancia.

El segundo y el tercero estuvieron en Nueva Granada durante la guerra de Independencia hasta 1819, cuando las fuerzas patriotas de Simón Bolívar los vencieron y capturaron. Por el contrario, el primer batallón de Numancia fue enviado a Perú bajo el comando de Pablo Morillo para reforzar las fuerzas realistas de la región.

CONSPIRACIÓN

Después de una larga y penosa travesía para llegar a Perú, los miembros del primer batallón del Numancia empezaron a sentirse disgustados y desconfiados de sus superiores realistas. Esta situación fue aprovechada por los patriotas peruanos, que intentaron persuadirlos para que se cambiaran de bando.

¿Sabías qué?
La primera conspiración fue descubierta en 1820. Los oficiales Miguel Letamendi, León Febres Cordero y Luis Urdaneta complotaron para sublevarse, pero los realistas los persiguieron y deportaron a Guayaquil, donde los patriotas venezolanos actuaron en su proceso de independencia.

PASE DEL NUMANCIA

Gracias a la incitación de los capitanes Tomás de Heres y Ramón Herrera, el 2 de diciembre de 1820, el batallón Numancia se rebeló contra las autoridades españolas en Perú y se pasó de bando.

El general José de San Martín, quien para entonces era el líder de la revolución independentista en el Perú, aprobó con gusto este hecho. De este modo, en un evento simbólico, el Numancia pasó a formar parte del Ejército Unido Libertador del Perú. Esto se llevó a cabo al cruzar el puente de Huaura.

17 de diciembre de 1820: José de San Martín hace jurar la bandera del Ejército Libertador al batallón Numancia.

¿Sabías qué?
San Martín rebautizó al escuadrón y llamó batallón Fiel a la Patria. Luego, cuando se integró a la división de la Gran Colombia, cambió su nombre a Voltígeros de la Guardia. Finalmente, el ejército fue disuelto en 1829 por el general Rafael Urdaneta.

Proclama a los pueblos de América

En 1809, cuando se instauró la Primera Junta de Gobierno Autónoma de Quito, el recién nombrado ministro de Gracia y Justicia Manuel Rodríguez de Quiroga redactó un comunicado que expresaba los motivos del movimiento y las razones por las que los pueblos cercanos debían solidarizarse con la causa. Si bien esta Junta no duró mucho tiempo, el texto forma parte del archivo histórico que fundamenta la independencia del Ecuador.

Quiroga formó parte la reunión que se llevó a cabo la noche del 9 al 10 de agosto de 1809 en casa de Manuela Cañizares. Fue allí donde se organizó la Primera Junta de Gobierno y fue nombrado ministro de Gracia y Justicia.

la proclama

Pueblos de la América:

La sacrosanta ley de Jesucristo y el imperio de Fernando VII perseguido y desterrado de la península, han fijado su augusta mansión en Quito. Bajo el Ecuador han erigido un baluarte inexpugnable contra las infernales empresas de la opresión y la herejía. En este dichoso suelo, donde en dulce unión hay confraternidad, tienen ya su trono la paz y la justicia: no resuenan más que los tiernos y sagrados nombres de Dios, el rey y la patria. ¿Quién será tan vil y tan infame que no exhale el último aliento de la vida, derrame toda la sangre que corre en sus venas y muera cubierto de gloria por tan preciosos e inexplicables objetos? Si hay alguno, levante la voz, y la execración general será su castigo: no es hombre, deje la sociedad y vaya a vivir con las fieras. En este fértil clima, en esta tierra regada antes de lágrimas y sembrada de aflicción y dolores, se halla ya concentrada la felicidad pública. Dios en su santa Iglesia y el Rey en el sabio gobierno que le representa, son los solos dueños que exigen nuestro debido homenaje y respeto. El primero manda que nos amemos como hermanos, y el segundo anhela por hacernos felices en la sociedad en que vivimos. Lo seremos, paisanos y hermanos nuestros, pues la equidad y la justicia presiden nuestros consejos. Lejos ya los temores de un yugo opresor que nos amenazaba el sanguinario tirano de Europa. Lejos los recelos de las funestas consecuencias que traen consigo la anarquía y las sangrientas empresas de la ambición que acecha la ocasión oportuna de coger su presa. El orden reina, se ha precavido el riesgo y se han echado por el voto uniforme del pueblo los inmóviles fundamentos de la seguridad pública. Las leyes reasumen su antiguo imperio; la razón afianza su dignidad y su poder irresistibles; y los augustos derechos del hombre ya no quedan expuestos al consejo de las pasiones ni al imperioso mandato del poder arbitrario. En una palabra, desapareció el despotismo y ha bajado de los cielos a ocupar su lugar la justicia. A la sombra de los laureles de la paz, tranquilo el ciudadano dormirá en los brazos del gobierno que vela por su conservación civil y política. Al despertarse alabará la luz que le alumbra y bendecirá a la Providencia que le da de comer aquel día, cuando fueron tantos los que pasó en la necesidad y en la miseria. Tales son las bendiciones y felicidades de un gobierno nacional. ¿Quién será capaz de censurar sus providencias y caminos? Que el enemigo devastador de la Europa cubra de sangre sus injustas conquistas, que llene de cadáveres y destrozos humanos los campos del antiguo mundo, que lleve la muerte y las furias delante de sus legiones infernales para saciar su ambición y extender los términos del odioso imperio que ha establecido: tranquilo y sosegado, Quito insulta y desprecia su poder usurpado. Que pase los mares, si fuese capaz de tanto: aquí le espera un pueblo lleno de religión, de valor y de energía. ¿Quién será capaz de resistir a estas armas? Pueblos del continente americano, favoreced nuestros santos designios, reunid vuestros esfuerzos al espíritu que nos inspira y nos inflama. Seamos unos, seamos felices y dichosos, y conspiremos unánimemente al individuo objeto de morir por Dios, por el Rey y la patria. Esta es nuestra divisa, esta será también la gloriosa herencia que dejemos a nuestra posteridad.

Fuente: Romero, José Luis y Romero, Luis Alberto (1977). Pensamiento político de la emancipación (1790-1825) Tomo I. Biblioteca Ayacucho.

Batalla de Cone

También conocida como la batalla de Yaguachi, fue un combate armado que se libró en la actual provincia ecuatoriana de Guayas, cerca de la zona de Yaguachi, entre las tropas de la División Protectora de Quito y las fuerzas realistas. Este conflicto resultó con la victoria patriota y la independencia definitiva de Guayaquil.

Ilustración de la batalla de Yaguachi. Atribución: CaburcaBatalla-de-YaguachiCC BY-SA 4.0

datos de interés

Fecha: 19 de agosto de 1821

Lugar: Yaguachi, provincia del Guayas, Ecuador

Resultado: victoria independentista

Cambios: se logró la independencia de Guayaquil

Beligerantes: Gran Colombia, Guayaquil y División Protectora de Quito contra el Imperio español y su Ejército realista

Comandantes: Antonio José de Sucre contra Francisco González

DESARROLLO

El presidente Aymerich diseñó un plan ofensivo con una tropa comandada por el coronel Francisco González, que había viajado desde Quito para terminar definitivamente con la revolución del 9 de octubre de 1820, fecha en la que Guayaquil proclamó su independencia. La idea consistía en enfrentar a ambos bandos el 20 de agosto de 1821.

Melchor de Aymerich y Villajuana (5 de enero de 1754-11 de octubre de 1836) fue un militar español y el último presidente y gobernador español de Quito.

Antonio José de Sucre lideraba las fuerzas independentistas y, al conocer las intenciones del ejército español, envió al general Mires a atacar de forma anticipada a los realista en Yaguachi, el 19 de agosto de 1821. La estrategia militar de Mires obligó al bando enemigo a replegarse, reorganizarse y a retroceder lentamente. La batalla terminó con la derrota de los realistas.

¿Sabías qué?
El coronel González se fugó del lugar del enfrentamiento con unos pocos hombres. En el campo de batalla las bajas realistas superaron por mucho a las patriotas, mientras que las fuerzas españolas perdieron cerca de 400 soldados, los independentistas tuvieron unas 20 víctimas.

El éxito patriota restauró el ánimo libertario, razón por la que se expidió el Decreto de Gratitud y Agradecimiento a la República de Colombia al general Sucre y sus oficiales.

Algunas de las más destacadas actuaciones durante esta contienda fueron llevadas a cabo por personajes como el coronel Cayetano Cestaris, el mayor Morán, Abdón Calderon, Baltazar García y de la Rocha y José Ariza, entre otros.

División Protectora de Quito

También llamada Junta Protectora de Quito o Ejército de Guayaquil, fue una tropa militar creada después de la independencia de Guayaquil para lograr la liberación de otros pueblos de la Real Audiencia de Quito. Estuvo comandada por el coronel Luis Urdaneta, con León de Febres Cordero como jefe de Estado Mayor

FORMACIÓN

La independencia de Guayaquil se logró el 9 de octubre del 1820, con este suceso se rompieron los lazos entre la Provincia de Guayaquil y el Imperio español. Después de redactar el acta de independencia, la recién organizada Junta de Gobierno provisional pretendía expandir las intenciones emancipadoras hacia otros poblados cercanos, como Quito y Cuenca. De este modo, en noviembre de 1820, se creó la División Protectora de Quito.

La División Protectora de Quito estaba conformada por los batallones Libertadores, Vengadores, Voluntarios de la Patria y Daule, entre otros, bajo el mando directo del coronel Luis Urdaneta y con el coronel León de Febres Cordero como jefe de Estado Mayor.

Luis Urdaneta Farías  (24 de octubre de 1768-27 de agosto de 1831)
León de Febres Cordero y Oberto (28 de junio de 1797-7 de julio de 1872)

TRAYECTORIA

Batalla de Camino Real

Fecha: 9 de noviembre de 1820

Lugar: sector de Camino Real, cerca de Bilován, Ecuador

Resultado: victoria guayaquileña

Primera batalla de Huachi

Fecha: 28 de noviembre de 1820

Lugar: sector de Huachi Grande, a las afueras de Ambato, Ecuador

Resultado: victoria realista

Batalla de Yaguachi

Fecha: 19 de agosto de 1821

Lugar: Cantón de Yaguachi, Provincia del Guayas, Ecuador

Resultado: victoria independentista

Segunda batalla de Huachi

Fecha: 12 de septiembre de 1821

Lugar: Huachi Grande, cerca de Ambato, Ecuador

Resultado: victoria realista

Batalla de Tanizagua

Fecha: 3 de enero de 1821

Lugar: Guaranda, provincia de Bolívar, Ecuador

Resultado: victoria realista

Batalla de Pichincha

Fecha: 24 de mayo de 1822

Lugar: faldas del volcán Pichincha, Quito, Ecuador

Resultado: victoria independentista, toma de Quito

¿Sabías qué?
El 6 de abril de 1821, Antonio José de Sucre llegó a Guayaquil y lideró la División Protectora de Quito para partir a Yaguachi.
El triunfo de la batalla de Camino Real representó no solo el primer gran éxito de Luis Urdaneta y Febres Cordero, sino la esperanza de todas las fuerzas guayaquileñas que deseaban consolidar la emancipación en la región.

FIN DE LA DIVISIÓN

Tras la batalla de Pichincha, Sucre entró a la ciudad de Quito y, meses después, en julio, Guayaquil se incorporó a la Gran Colombia. Bajo este contexto, se ordenó la desintegración de la División Protectora de Quito.

Influencia de Manuela Espejo

Manuela Espejo fue una de las quiteñas más representativas de su época. No solo fue gestora de los ideales independentista y la lucha por la libertad, sino también una precursora de la enfermería, el periodismo femenino y la defensa de las mujeres en el Ecuador. Esta ilustre revolucionaria marcó la historia de su país y su influencia en la sociedad de antaño se mantiene hasta la actualidad.

Retrato de Manuela de la Santa Cruz y Espejo (1753-1829). Atribución imagen: SebasdreyesManuela EspejoCC BY-SA 4.0

LA ENFERMERA

Aunque para el siglo XVIII las oportunidades de estudio para las mujeres eran escasas, Manuela obtuvo una muy buena educación en su hogar centrada en las ciencias naturales y la medicina. Desde muy joven participó en actividades humanitarias y asistió a los enfermos y desvalidos; inicialmente con su padre, el médico y cirujano Luis Espejo; luego acompañó a su hermano Eugenio, insigne doctor y personaje de renombre en Quito.

En 1785, cuando la fiebre amarilla azotó a la población quiteña, Manuela y su hermano tuvieron una notable labor, pues ofrecieron asistencia médica a todos lo que la necesitaran, especialmente a los más pobres. Además de su amplio conocimiento sobre el área, su entrega, pasión y bondad, le confirieron el título de pionera de la enfermería en el país.

LA PERIODISTA Y FEMINISTA

Manuela fue la primera mujer de su país que se aventuró a expresar sus ideas en la prensa. Escondió su identidad bajo el seudónimo Erophilia en el diario Primicias de la cultura de Quito.

Aprovechó ese espacio para plasmar su opinión sobre la discriminación de las mujeres, las limitaciones a las que estaban sometidas y exigir un trato igualitario; asimismo, en este medio defendió la postura política de sus hermanos, que eran perseguidos por el gobierno de la Real Audiencia. Manuela nunca se silenció y dio los primeros pasos de los movimientos feministas en el país.

LA INDEPENDENTISTA

Manuela contribuyó activamente al círculo independentista. Luchó con valentía, seguridad e inteligencia por estos ideales. Siempre respaldó a sus hermanos, quienes fueron perseguidos políticos y posteriormente encarcelados. Llegó a a acusar al presidente Luis Muñoz de Guzmán por provocar la muerte de su hermano y fue a juicio, pero no tuvo éxito.

Afortunadamente, logró ver el fruto de sus esfuerzos: a su país libre. Su trabajo por la causa patriota fue aclamado en toda la región y se convirtió en una figura de valor para la historia ecuatoriana.

¿Sabías qué?
En su honor, el municipio de Quito creó el premio Manuela Espejo, entregado a aquellas mujeres que hayan cumplido un trabajo destacado en el desarrollo local y nacional a través de actividades culturales, educativas y ambientales, entre otras.

Viaje a Europa de José de Antepara

Antepara fue precursor de la independencia de Guayaquil, Ecuador. Si bien es homenajeado en su país natal por su relevante participación en la emancipación hispanoamericana, cumplió un rol fundamental como periodista en Londres, donde editó un periódico en el que publicaba sus entusiastas ideas revolucionarias.

Amistad con Miranda

A principios del siglo XIX, los patriotas sudamericanos ubicados en la capital inglesa se concentraron alrededor del prócer venezolano Francisco de Miranda para crear la logia Lautaro: organización que trabajaba en secreto con el fin de lograr la independencia americana del poder español. A este grupo pertenecieron, entre otros, San Martín, Bernardo O’Higgins y José Antepara.

Antepara fue el secretario privado y el confidente de Miranda. Ambos, agitados con la sensación de libertad que pregonada el movimiento, concibieron la idea de independencia de Guayaquil (lugar de nacimiento de Antepara) y Venezuela (patria de Miranda) desde su estadía en el continente europeo.

¿Sabías qué?
Antepara participó en los acontecimientos del 9 de octubre de 1820 (Día de la Independencia de Guayaquil) y en las campañas militares posteriores.

Labores periodísticas

Hacia 1810, en Londres no solo existía un gran entusiasmo por las ideas independentistas, sino también por el desarrollo del correo, el noticiero manuscrito y la imprenta: un perfecto escenario para la difusión de ideas a través de periódicos.

Antepara fue un apasionado redactor y plasmó sus opiniones a favor de la independencia de los pueblos de América en El Colombiano: primer periódico libre fundado en Londres que divulgaba ideas de revolución en el Nuevo Mundo.

El Colombiano nació de la colaboración de varios personajes:

  • Miranda, fundador y coeditor.
  • Antepara, redactor principal y coeditor.
  • Los Fagoaga, financistas para la edición y distribución.
  • Cortés Campomanes, colaborador en materia militar.
  • Dr. Constancio, Gould Francis Leckie y Jamen Mill, entendidos en asuntos diplomáticos.
Características de El Colombiano

  • Fue un periódico de material político-literario. Difundía especialmente ideas independentistas.
  • Redactado en español.
  • Tenía un formato regular, 2 pliegos de 8 páginas, a 2 columnas.
  • Se publicó en la imprenta del tipógrafo R. Juigné, en 17 Margaret Street, Cavendish Square, Londres.
  • Contaba con un lema en latín en la primera página.
  • Su primer número circuló el 15 de marzo de 1810.
  • Su quinto y último número circuló el 15 de mayo de 1810.
  • Se distribuyó quincenalmente.
  • El Gobierno español lo llamó “papel incendiario”.

Antepara, a pesar de ser redactor de un periódico londinense, no tuvo la oportunidad de dedicarse al periodismo en su ciudad natal, pues, destinó sus últimos días a las actividades políticas y militares en Guayaquil después de la memorable Revolución del 9 de octubre de 1820.

José María de la Concepción de Antepara y Arenaza (1770-1821), precursor del movimiento emancipador, es una de las figuras políticas más importantes del Ecuador. Se puede observar una estatua en su honor en la Columna a los próceres del 9 de octubre de 1820: imponente monumento localizado en el Parque Centenario de Guayaquil, ciudad de Guayaquil. Atribución de imagen: SageoSageoEG – Parque Centenario et José de AnteparaCC BY-SA 4.0

Estructura y función del tríceps braquial

Los músculos de nuestros brazos son los que nos permiten flexionar y extender el antebrazo, movimientos de gran importancia en actividades cotidianas, como abrazar, vestirnos o levantar pesas. El tríceps braquial es uno de estos músculos, es de gran tamaño y permite la extensión de la articulación del codo.

Estructura

El tríceps braquial es un músculo ubicado en la parte dorsal y superior del brazo. Está formado por tres segmentos o cabezas: una larga, una lateral y una medial. Todas ellas se unen para formar un solo tendón que se inserta en la prominencia ósea del codo.

¿Sabías qué?
El término “tríceps” proviene del latín triceps, que significa “tres cabezas”.
Huesos y músculos del brazo (parte superior).
  • La cabeza larga se origina en el tubérculo infraglenoideo de la escápula. Se inserta en el olécranon del cúbito.
  • La cabeza medial se origina en el húmero dorsal, inferior al surco radial y se conecta con el tabique intermuscular. Se inserta en el olécranon del cúbito.
  • La cabeza lateral se origina en el húmero dorsal, superior al surco radial, y se conecta con el tabique intermuscular lateral. Se inserta en el olécranon del cúbito.

¿Sabías qué?
La inervación del tríceps la proporciona el nervio radial, que se origina en el cordón posterior del plexo braquial en la axila anterior.

FUNCIONES

Tanto el tríceps como el bíceps braquial son responsables de controlar los movimientos de la articulación del codo. El tríceps braquial, específicamente, participa en la extensión activa del antebrazo a nivel de dicha articulación y permite acciones de empuje y soporte de carga corporal sobre las manos.

Estiramiento del tríceps

Los estiramientos son fundamentales, pues ayudan a prevenir lesiones. Algunas técnicas para estirar nuestros tríceps braquiales son los siguientes:

  • Cruza el brazo por delante del pecho, debajo del cuello, y presiona con el otro brazo para empujarlo hacia el cuerpo.
  • Estira el brazo sobre la cabeza y flexiona hasta tocar el hombro contrario. Puedes usar el otro brazo para estirar el tríceps mientras se empuja hacia abajo.
  • Extiende el brazo como si fuera a tocar el techo y dobla hasta tocar el hombro del mismo brazo.

Músculos superficiales de la espalda

La espalda es la región del cuerpo ubicada entre el cuello y los glúteos. Gracias a ella, la cabeza y el cuerpo tienen un buen soporte. Los músculos que allí se encuentran son fuertes, pareados, y proporcionan estabilidad y coordinación a los movimientos de las extremidades del cuerpo.

ANATOMÍA de la espalda

Los músculos de la espalda pueden ser superficiales o profundos.

  • Los superficiales (extrínsecos) están los ubicados en el dorso y son los encargados de permitir la movilidad del hombro.
  • Los profundos (intrínsecos) están los ubicados por debajo de los músculos extrínsecos y ayudan a la movilidad de la columna vertebral.

¿Cuáles son los músculos superficiales?

Músculos superficiales de la espalda.

Trapecio

  • Es un músculo grande, de forma triangular.
  • Inicia en el cuello, delimita la zona de la nuca, y termina en la parte baja de la espalda.
  • Tiene tres partes: descendente, transversal y ascendente.
  • Está inervado por el nervio accesorio (XI par craneal).
  • Estabiliza, eleva y rota la escápula.
  • Ayuda a la rotación, flexión lateral y extensión de la cabeza y el cuello.

Dorsal ancho

  • Es un músculo grande y ancho.
  • Se extiende por casi toda la superficie del dorso.
  • Tiene cuatro partes: vertebral, costal, ilíaca y escapular.
  • Está inervado por el nervio toracodorsal.
  • Extiende, flexiona y rota internamente el brazo.

Romboides

  • Son dos músculos pequeños cuadrangulares: romboide mayor y romboide menor.
  • Están ubicados entre los bordes mediales de las escápulas, conectan la escapula con la columna.
  • Estabiliza y retrae la escápula en la articulación escapulotorácica.
  • Están inervados por el nervio dorsal escapular.
  • Mueve la escápula superomedialmente y soporta la posición de la escápula.

Elevador de la escápula

  • Es un músculo de forma alargada.
  • Nace en las vértebras cervicales superiores y termina en la escápula.
  • Está inervado por el nervio dorsal escapular.
  • Eleva la escápula.
  • Colabora con la flexión lateral del cuello cuando se contrae unilateralmente.

¿Sabías qué?
Entre los músculos superficiales y profundos está el serrato posterior, que consiste en un par de músculos que asisten la respiración al elevar las costillas.